2 LITERATURE REVIEW
2.4 THE ROLE OF N IN THE VEGETATIVE GROWTH PHASE
2.4.1 Photosynthetic requirement for N
2.4.1.3 Relationship between leaf N and photosynthetic rate
Dentro de la evaluación, el neuropsicólogo infantil requiere establecer el funcionamiento intelectual general del niño. La determinación de la capacidad mental general es de gran importancia para el diagnóstico clínico pues ayuda a determinar si el niño presenta un com- promiso global de la función cognitiva (discapacidad intelectual o retardo mental) o por el contrario, si su problema se refiere a un trastorno neuropsicológico especifico (p. ej., dislexia). De hecho, para el diagnóstico diferencial en diversos trastornos del desarrollo es importante establecer la discrepancia entre el desempeño en dominios específicos y el nivel intelectual global. Igualmente, en casos de lesiones cerebrales adquiridas como por ejemplo, los trauma- tismos craneoencefálicos, es primordial conocer si ésta ha afectado la capacidad intelectual global del niño o si ha generado una dificultad más focal. En otras condiciones neurológicas más crónicas y en ocasiones de difícil manejo, como sería la epilepsia, es importante determi- nar la presencia de un deterioro global.
Las pruebas con mayor frecuencia utilizadas para obtener un índice intelectual general son: la Escala Wechsler de Inteligencia para Niños (WISC-R , WISC-RM, WISC III, y actualmente WISC-IV) y Escala Wechsler para Pre-Escolares (WPPSI); la Batería Psicoeducativa del Wood- cock-Johnson, la Escala de habilidades para niños de McCarthy la Batería de Evaluación para Niños de Kaufman, y las Matrices Progresivas de Raven; pueden ser también de utilidad. Las baterías más utilizadas en niños pequeños son el Bayley, y el Cuestionario de Madurez Neu- ropsicológica Infantil – CUMANIN y el DASI (por su sigla en ingles Developmental Activities Screening Inventory). La mayoría de estas baterías, además de proporcionar un índice o co- ciente de desarrollo intelectual general, proveen información sobre niveles de funcionamien- to específico en distintas áreas.
Escala Wechsler de inteligencia (Wechler, 1976; Wechsler, 1988; Wechsler, 2004). Existen dos escalas para niños. La Escala Wechsler de Inteligencia para niños de 6 a 15 años conocida como WISC, y la escala para niños pre-escolares (WPPSI) entre los 4 y 6 años. Estas dos baterías, particularmente la primera, son ampliamente reconocidas como pruebas psicométricas de in-
Cuadro 4-1. Lista de algunas pruebas neuropsicológicas para niños
Pruebas Rango de edad
Inteligencia general Escala Wechsler de Inteligencia para niños Escala Wechsler de Inteligencia para pre-escolares Escala de Aptitudes y Motricidad McCarthy para niños Batería de Evaluación de Kaufman para Niños 6-16 4-7 2.5-8 2.5-12.5 Logro académico Escala Psicoeducativa de Woodcock-Johnson 5-20 Atención Retención de Dígitos (WISC) Dígito-Símbolo (WISC) Prueba de Rastreo (Trail Making Test) Prueba de Ejecución Continua 6-16 6-16 >8 Aprendizaje y memoria Prueba de Memoria de Wechsler Curva de Memoria Prueba de Retención Visual de Benton Figura Compleja de Rey-Osterrieth >5 >8 >5 Lenguaje Prueba de las Fichas (Token Test) Prueba de Denominación de Boston Prueba de Fluidez Verbal Subprueba de Aritmética (EIWN) Subprueba de Vocabulario Escritura y recitado de secuencias (Abecedario, días de la semana) Contar en progresión y regresión Escritura: describir la lamina I de la prueba de diagnóstico para las afasias de Boston >5 >5 >5 6-16 6-16 Sensorial y Motor Cuestionario de Preferencia Manual Oscilación Dactilar Examen de Apraxia Clavijas (Pegboard Test) Reconocimiento de Derecha-Izquierda Signos Neurológicos Blandos Prueba de Ejecución Táctil (TPT) >5 >5 >5 >8 5-12 >5 Visoperceptual y Visomotor Prueba de Integración Visomotora (VMI) Prueba de Reconocimiento de Caras Orientación de líneas de Benton Figura Compleja de Rey-Osterrieth Dígito-Símbolo Pruebas de Rastreo Dibujo espontáneo (persona) 2-18 2-15 >6 >7 >5 6-16 >8
teligencia y han sido traducidas y estandarizadas en diversos idiomas entre ellos el español. Esta escala ha incluido tradicionalmente pruebas verbales y pruebas no verbales que se utiliza para analizar dificultades en habilidades lingüísticas y/o perceptuales. En su versión más re- ciente, sin embargo del WISC-IV, cambia las dicotomías verbal/no verbal por cuatro dominios: comprensión verbal, razonamiento perceptual, memoria operativa (o de trabajo) y velocidad de procesamiento. En el capítulo 5 se describe en detalle las características del WISC.
Escala Psicoeducativa de Woodcock-Jonhson (Woodcock y Johnson, 1977). Esta batería está dividida en dos secciones que incluyen habilidades cognitivas y aptitudes académicas. Dentro de las subpruebas de habilidades cognitivas se incluyen: vocabulario, relaciones espaciales, apren- dizaje visoauditivo, pareamiento visual, conceptos cuantitativos, antónimos y sinónimos, análisis y síntesis, inversión de números, formación de conceptos, y analogías. Estas subpruebas están agrupadas dentro de tres categorías: habilidad verbal, razonamiento y velocidad de percep- ción visual. La segunda parte de la escala psicoeducativa incluye subpruebas de logros académi- cos, que evalúan el nivel de funcionamiento del niño en lectura, matemáticas y escritura.
Utilizando las subpruebas de logros académicos, Hessler (1982) identificó en niños con problemas de aprendizaje dos perfiles en la Escala Psicoeducativa de Woodcock-Jonhson: los niños con problemas principalmente en el aprendizaje de la lectura presentan bajos puntajes en habilidades verbales con relación a los puntajes en pruebas de razonamiento. Lo contrario, un alto puntaje verbal y un bajo puntaje en razonamiento, sería más evidente en niños con deficiencias en el aprendizaje de las matemáticas.
La mayor crítica que ha recibido esta batería es el exceso de subpruebas verbales y el uso reducido de subpruebas no-verbales. Igualmente, el sistema de calificación es un tanto difícil y toma tiempo al evaluador. Recientemente, sin embargo, se ha desarrollado un sistema com- putarizado de calificación y han revisado la prueba convirtiéndola, como en inglés, en dos baterías; la Batería Woodcock-Muñoz: Pruebas de aprovechamiento-Revisada (Woodcock y Muñoz-Sandoval, 1996a) y la Batería Woodcock-Muñoz: Pruebas de habilidad cognitiva-Revi- sada (Woodcock y Muñoz-Sandoval 1996b). Una limitación importante de estas dos pruebas es que están traducidas directamente del inglés (Woodcock-Johnson Tests of Cognitive Ability- Revised) y, por tanto, no se consideran aspectos culturales; además, los datos normativos son calibrados de la muestra en inglés y no están basados en una muestra de hispano hablantes residentes en EUA. Muchos consideran esta prueba muy válida para evaluar problemas de aprendizaje pero no para determinar el funcionamiento neuropsicológico. En el capítulo 5 se describe más específicamente esta prueba.
Cuadro 4-1. Lista de algunas pruebas neuropsicológicas para niños (continuación)
Funciones Ejecutivas Prueba de Clasificación de Tarjetas de Wisconsin Prueba de Categorización Similitudes (EIWN) Prueba de Rastreo (Forma B) >5 >5 6-16 >8 Escalas de desarrollo Escala Bayley de Desarrollo infantil Cuestionario de Madurez Neuropsicológica infantil 1 a 42 meses 3-6
Escala de Aptitudes y Motricidad Mccarthy para niños (McCarthy, 1972). Esta escala tiene por objetivo medir la capacidad cognitiva de niños con edades entre los 2.5 y 8.5 años. Con la escala se obtiene un puntaje cognitivo general y puntajes para las subescalas verba- les y perceptuales. Se encuentra además una escala cuantitativa. Se pueden separar punta- jes en habilidades de memoria y habilidades motoras. Esta escala es muy adecuada para la evaluación de niños de 4 a 8 años que presenten alteraciones cognitivas leves o moderadas (Telzrow, 1989). En niños con problemas de aprendizaje se puede obtener un buen perfil de las capacidades y deficiencias del niño (Golden, 1986). La primera versión en español fue es- tandarizada en México y más recientemente en España (McCarthy, 1996).
Batería de Evaluación de Kaufman para niños (Kaufman y Kaufman, 1983). Esta batería evalúa capacidad intelectual y habilidades académicas en niños con edades entre los 2.5 a 12.5 años. Las subpruebas están fundamentadas en los conceptos neuropsicológicos de Luria (Reynolds, Kamphaus y Rosenthal, 1989). Las escalas cognitivas presentadas en esta batería se fundamentan en el modelo de procesamiento simultáneo y procesamiento secuencial defini- dos por Luria y los conceptos de especialización hemisférica presentados por Sperry. Proce- samiento simultáneo de la información se refiere, dentro de esta teoría, a la habilidad mental visoespacial que el cerebro utiliza para resolver un problema particular. Este tipo de procesa- miento de la información implica entonces habilidades espaciales y un tipo de organización de la información basado en imágenes visuales. Las subpruebas de la batería relacionadas con el procesamiento simultáneo son: reconocimiento de estímulos visuales, ensamblaje de partes en un todo, analogías visuales, y memoria espacial. El procesamiento secuencial, por otro lado, enfatizará la organización de la información siguiendo un orden establecido. Este tipo de pro- cesamiento implicaría una relación de temporalidad entre los estímulos. Tres subpruebas de la batería de Kaufman estarían mediadas por un procesamiento de este tipo: subpruebas de movimientos de las manos, memoria de dígitos, y secuencia de palabras en una frase.
Cada uno de estos estilos de procesar la información, quedaría dirigido por un hemisferio cerebral diferente. El hemisferio izquierdo mediaría el procesamiento secuencial, mientras que el método simultáneo estaría más relacionado con las funciones perceptuales del hemisferio derecho. Dependiendo de la edad del niño existiría un predominio en el estilo cognitivo de procesamiento y, por tanto, de la predominancia funcional hemisférica. Por ejemplo, el hemisferio derecho contribuiría significativamente en el reconocimiento de palabras: procesamiento si- multáneo, en el niño que comienza a aprender a leer. Sin embargo, cuando la lectura implica la secuencia de letras o sílabas en una palabra o la secuencia de palabras dentro de una frase, la actividad hemisférica pasaría al hemisferio izquierdo: procesamiento secuencial.
Además de las escalas cognitivas, la batería de Kaufman incluye 6 subpruebas de logros académicos. La duración de la aplicación de la prueba completa es de 30 minutos a una hora. Esta batería tiene un enfoque neuropsicológico, que permite describir tanto los déficits del niño como las habilidades cognitivas preservadas y puede ser de gran ayuda en el estudio de los problemas de aprendizaje y en la planeación de los programas de rehabilitación. La bate- ría de Kaufman está publicada en español desde 1997 (Kaufman y Kaufman, 1997).
Escala Bayley de Desarrollo infantil (Bayley, 1993). Esta escala evalúa el desarrollo cog- nitivo y motor en niños de 1 mes a 42 meses. Ofrece dos tipos de puntajes estándar: un índice de desarrollo mental y otro de desarrollo psicomotor. Además, proporciona datos normativos para poblaciones clínicas con diagnóstico de virus de inmunodeficiencia humana, VIH, expo- sición prenatal a drogas, anoxia perinatal, autismo, síndrome de Down y niños prematuros.
El cuestionario de Madurez neuropsicológica infantil – cUMAnin (Portellano, Mateos y Martínez , 2000), proporciona un cociente de desarrollo para niños preescolares -entre 3 y 6 años de edad - resultante de la evaluación de 8 áreas: Psicomotricidad, Lenguaje articulatorio, Lenguaje comprensivo, Lenguaje expresivo, Estructuración espacial, Visopercepción, Memo- ria y Ritmo. Incluye además las subpruebas de atención, fluidez verbal, lectura y escritura. Las dos últimas para niños de 5 años solamente.