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3 Renewable energy sources: their global potential for the first half of the

3.5 Renewable energy outlook: implementation potential

En el modelo de diátesis-estrés, el estrés implica fenómenos psicológicos, biológicos y psiquiátricos en respuesta a un evento potencialmente estresante. El concepto de diátesis, entre tanto, es usado para describir una predisposición o vulnerabilidad persistente al desarrollo de conductas suicidas y es entendida, asimismo, desde los mismos fenómenos.

Con base en lo anterior puede decirse que el modelo propone una condición de vul- nerabilidad y las respuestas ante un evento estresante, expresadas (y analizadas) en una serie de reacciones biológicas, psicológicas y comportamentales (Van Heeringen, 2001).

En primer lugar, los aspectos biológicos ante el estrés se han relacionado con el eje HPA y con el sistema NA; en el primero se ha observado su hiperreactividad por el incre- mento de cortisol, luego de la exposición ante eventos estresantes (Van Praag, 2001); en el segundo se registran niveles bajos de noradrenalina/adrenalina en sujetos con múltiples intentos suicidas (Van Herringen, 2001).

En segundo lugar, los aspectos psicológicos ante eventos adversos se consideran depen- dientes de estado. Se reconoce cómo el sujeto percibe situaciones riesgosas por una sobre- generalización de situaciones con riesgo potencial o por la relevancia social del evento (conflictos familiares o despido laboral) (Williams y Pollock, 2001). Debe considerarse que la percepción de los eventos estresantes está en relación directa con aspectos de rasgo en el sujeto, como la personalidad (Van Heeringen, 2001).

Por último, los aspectos psiquiátricos considerados son, fundamentalmente, episodios depresivos recurrentes desencadenados por eventos estresantes (Van Herringen, 2001) aunados a ansiedad y/o agresión (Van Praag, 2001).

Ahora bien, los aspectos biológicos de la diátesis implican, ante todo, alteraciones en el sistema serotoninérgico (SE) en los receptores 5-HT1A y 5-HT2; los primeros están en el hipo- campo y la corteza temporal, involucrados junto con el sistema NA en la resistencia al estrés psicosocial; sus alteraciones se vinculan a depresión y poca autoestima. Los recep- tores 5-HT2 se hallan en la corteza prefrontal y la amígdala, están involucrados junto con el sistema dopaminérgico en las funciones ejecutivas, ansiedad social y desesperanza (Van Heeringen, 2001).

Los aspectos psicológicos en la diátesis son dependientes de rasgo, incluyen: alteracio- nes perceptuales, como la atención selectiva hacia estímulos que hacen sentir al sujeto como un perdedor; el sentido de estar atrapado ante los estresores, lo cual lleva, posterior- mente, a sentimientos de desesperanza; fallos en la memoria autobiográfica; pobres habi- lidades para solucionar problemas; fallos en visualizar aspectos positivos posibles para la solución del problema (Williams y Pollock, 2001).

Los aspectos psiquiátricos considerados son: trastorno depresivo; ciertos rasgos de per- sonalidad, como una actitud distante emocionalmente; poca dependencia a la recompen- sa; evitación del contacto social; preferencia por estar solo; impulsividad y problemas en la regulación de la agresión (Van Heeringen, 2001).

La diátesis puede organizarse funcionalmente en dos componentes: uno de interacción social y otro de inhibición conductual (Van Heeringen, 2001). El aspecto de interacción social considera cómo el individuo reacciona a cambios en el entorno y cómo él mismo contribuye a las características de éste. Aquí se ha observado individuos altamente sensibles a ciertos es- tresores cuya sensibilidad tiene relación con la manera en que los eventos son procesados cognitivamente; esto es, si los eventos son considerados como riesgosos para la participación del individuo en el sistema social o en la potencial ruptura de vínculos interpersonales.

El segundo componente media las reacciones conductuales ante los problemas, por ejemplo, aquellos que surgen de la interacción social. Atañe a las respuestas estratégicas a los eventos, o bien a respuestas inmediatas, pensando en consecuencias a corto plazo. Es depen- diente de los sistemas dopaminérgico y serotoninérgico para el control de la impulsividad y la regulación de la agresión (Traskman-Bendz y Westrin, 2001; Van Heeringen, 2001).

Se considera que las causas de la diátesis en la conducta suicida son directamente pro- porcionales a factores genéticos y eventos negativos durante la infancia y la adolescencia. Respecto de los factores genéticos se ha observado alta incidencia de intentos suicidas en sujetos con antecedentes familiares de conductas de este tipo (Mann et al., 1999); in- cluso se tiene noticia en niños adoptados cuyos padres biológicos presentaron suicidio (Mann, 2003). Se ha identificado influencia genética en alteraciones en el SE, lo que aca- rrea problemas en la regulación de la agresión (Träskman-Bendz, Asberg, Bertilsson y Thoren, 1984). Recientemente, en familiares en primer grado de pacientes suicidas se han visto desregulaciones en el sistema nervioso central y en la activación del eje HPA, así como alteraciones en las funciones ejecutivas en respuesta a situaciones de estrés psicoso- cial (McGirr et al., 2010). Además, se ha señalado la influencia genética en los rasgos de personalidad asociados al suicidio, como pobre capacidad para socializar, problemas en solucionar conflictos interpersonales, impulsividad, poca dependencia a recompensas (Van Heeringen, 2001).

Sobre los eventos negativos durante la infancia, niñez y adolescencia, fundamentalmen- te, se ha considerado la relación entre suicidio y éstos, tales como abusos físicos, sexuales o negligencia emocional, separación o divorcio de los padres, muerte prematura o enfer- medades psiquiátricas en uno o ambos padres (Fergusson et al., 2000; Fortune et al., 2005; Tomori et al., 2001; Yang, Yang, 2000; Wagner et al., 2003; Beautrais, 2000; Mann et al., 2005). Ello se considera una explicación cognitiva a dicha asociación; particularmente, los eventos negativos en la infancia generarían poca autoestima, desesperanza y dificultades en la solución de problemas (Yang y Clum, 1996). Apoyando estas reflexiones, se ha rela- cionado el tipo de interacción de la madre con el niño como un factor de riesgo para una respuesta inadecuada a situaciones de estrés y se ha señalado que en la infancia temprana, la niñez tardía y la adolescencia temprana se dan cambios importantes en el desarrollo cerebral, haciéndolas especialmente sensibles a la exposición de estrés elevado, con con- secuencias en el desarrollo y funcionamiento del cerebro, en especial, de la corteza pre- frontal (Krasnegor, Lyon y Goldman-Rakic, 1997; Van Heeringen, 2001).

La diátesis puede incrementarse paulatinamente y hacer lo propio con el riesgo de suicidio: en la medida en que aumenta la vulnerabilidad se afecta la resistencia hacia es-

94 Estrés y salud Sección II • Aplicaciones diagnósticas

tresores psicosociales y se produce una disminución del umbral de significancia de un evento para ser considerado riesgoso, dicho umbral influye en la respuesta suicida ante una situación estresante, desde ideas de muerte hasta el suicidio consumado. Entonces, no son las características intrínsecas de los eventos las que provocan la reacción de estrés agudo, sino la evaluación de la situación (Van Heeringen, 2001).

En síntesis, el modelo de diátesis-estrés presupone un sistema dinámico donde ambos se influyen mutuamente en los factores biológicos, psicológicos y psiquiátricos y donde está en intercambio constante con otros sistemas, como el social y el entorno ambiental. Esta condición puede comprobarse en los dos componentes de la diátesis, la interacción social y la inhibición conductual (Van Heeringen, 2001).