4.3 Techniques for improving Energy Efficiency
4.3.2 HDFS cluster modification techniques
4.3.2.1 Replica binning-based data placement and zoning techniques
Nuestra sociedad está atravesando un período de cambio sin precedentes históricos, el profesorado y los centros educativos, como principales elementos para la mejora del sistema educativo, deben responder a los desafíos y adaptarse al entorno en el que desarrollan su función.
Es por ello que la formación del profesorado es un instrumento fundamental al servicio de la calidad educativa y, como tal, viene siendo objeto de atención prioritaria de la política educativa en Andalucía.
Conseguir que los centros educativos y las prácticas docentes se adapten al alumnado ha sido una preocupación constante, así como explicitar los planteamientos teóricos que subyacen a dichas prácticas. No es suficiente cambiar el marco legal, hay un reto más difícil que es cambiar la cultura y la práctica del profesorado a través de la formación, en este caso vinculada a la atención a la diversidad y la resolución pacífica de conflictos.
Como podemos observar en la LOE12 y en la LEA13, es un derecho y una obligación del profesorado la formación permanente, establecidos como uno de sus principios en la normativa que regula el Sistema Educativo. La consolidación del régimen de funcionamiento de los centros educativos, sobre el principio de autonomía pedagógica y organizativa, permite, de conformidad con las leyes citadas así como con el Decreto 327/201014, la definición,
planificación y elaboración de proyectos educativos basados en modelos propios, adecuados al entorno educativo y profesional, que propician la consecución de objetivos contextualizados y realistas, lo que en principio es promoción hacia la mejora de la calidad de la enseñanza.
El centro educativo es, por la responsabilidad que le confiere la LOE, el punto de partida y el núcleo para el diseño y desarrollo de un proyecto educativo que recoja la realidad del mismo, los propósitos, los procedimientos, la cultura y las peculiaridades que lo conforman.
La formación siempre ha intentado dar soluciones a problemas genéricos, no a situaciones y necesidades concretas que tiene el profesorado. Debemos buscar que la formación esté al servicio del proyecto elaborado por un grupo. El unir la formación a un proyecto de trabajo provoca más la innovación educativa que realizar la formación y, posteriormente, elaborar un proyecto. Es, además, una forma de implicar a aquellos profesores y profesoras que se consideran ya capacitados y para los que piensan que la formación permanente es una sobrecarga para la labor docente no demandando ninguna formación, ya que se parte de las situaciones problemáticas de su práctica educativa y le interesa que le ayuden a generar alternativas de cambio.
12 Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación.
13 Ley 17/2007, de 10 de diciembre, de Educación de Andalucía
14 Decreto 327/2010, por el que se aprueba el Reglamento Orgánico de los Institutos de Educación
Mesa 6
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La modalidad de formación que proponemos seguir para formar al profesorado en estrategias de atención a la diversidad y resolución pacífica de conflictos es la Formación en Centros. Ésta es entendida como el proceso formativo más apegado a la realidad del centro y debe ser apoyada como modelo de formación más eficaz. Algunas de las características destacables de la
Formación en Centros son:
• Toma como unidad de referencia el propio centro
• Parte de las necesidades y situaciones problemáticas de la práctica educativa
• Repercute en el centro como organización.
• Supone compromiso e implicación del profesorado. • Promueve y refuerza el sentido de pertenencia.
• Promueve la confianza entre el profesorado creando comunidades de apoyo en las que el profesorado se siente arropado, puede consultar dudas, experiencias, actividades...
• Sus logros se centran en promover el cambio en la globalidad de la organización o en una buena parte de ellos.
Por tanto, la formación en centros debe estar destinada a contribuir a la mejora global del quehacer docente, entendido éste como un trabajo colaborativo y el que la individualidad debe incorporarse en un proyecto colectivo y por tanto, estar centrada en la problemática global del centro tratando de responder a las demandas de la mayoría de los miembros de los claustros.
No consiste en una actualización de los asistentes en contenidos, ni tampoco se trata de un curso en el centro. Se trata de crear espacios de formación, investigación, innovación, reflexión sobre la práctica, la producción de conocimiento y el desarrollo de la creatividad. Es un proceso de construcción del conocimiento por parte del profesorado a través de experiencias de interacción vinculadas a situaciones de naturaleza práctica y profesional. Por todo ello, nos ubicamos en el asesoramiento desde un modelo lejos de la imagen del experto y en la necesidad de abordar los problemas del profesorado desde la propia práctica.
Debemos convertir a los centros en comunidades educativas, que lleven un proyecto educativo fruto de un trabajo colectivo y que se proyecta hacia su entorno, con la intención de transformarlo y mejorarlo. Se trata, por un lado, de instalar en las prácticas docentes la idea de que éstas no son individuales, sino de grupos o equipos. Y por otro, de situar éstas en el contexto en que se realizan, que no puede ser otro que el centro escolar, entendido como un espacio en el que convergen diversidad de intereses y expectativas, abierto a su entorno y en íntima relación con él.
Pero además de formarnos en nuestro centro debemos compartir e intercambiar nuestras experiencias y opiniones con otros centros, es importante formar redes que puedan evolucionar en comunidades más complejas de aprendizaje y educación. No podemos contemplar a los centros como unidades
Reinventar la profesión docente
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aisladas, como tampoco pueden los docentes ejercer su función de forma individual aislados en su centro escolar; todo lo contrario, la calidad del sistema educativo también estriba en la capacidad de interrelación y cooperación de los centros y de los docentes.
Las redes son el marco perfecto para nuevos enfoques pedagógicos y permiten:
• Intercambiar puntos de vista • Compartir experiencias • Difundir buenas prácticas • Difundir materiales
No obstante, también hay que buscar estrategias de formación vinculadas a la creación de redes más amplias y al intercambio de experiencias innovadoras.