I. KNOWLEDGE I PERSUASION II DECISION IV IMPLEMENTATION V CONFIRMATION
4. What product characteristics of the EPR determine user satisfaction, when the physician is the user?
4.4. Requirements for the Electronic Patient Record
y la depresión aumenta,
por los que dejan el
mercado laboral
anticipadamente.
mente, en un estudio de más de 15000 personas en once países, Waginger (2009) encontró que la salud y calidad de vida subjetiva son generalmente menores, y los síntomas de depresión mayores, en individuos que se jubi laron anticipadamente, aun después de controlar por individuos que lo hicieron por problemas de salud. Waginger también indica que el retiro involuntario forzado se asocia con menores niveles de bienestar que las personas que optan por jubilarse anticipadamente de forma voluntaria.
Además, otra lógica fuerte para activar trabajadores mayores es el he cho de que la jubilación anticipada también parece resultar en una forma de deterioro cognitivo llamado “la jubilación mental”. Rohwedder y Willis (2010) indican que a través de todos paísesla jubilación se asocia con una disminución cognitiva marcada, como el probable resultado de que los jubilados en general suelen vivir vidas menos exigentes en términos con flictivos durante la jubilación en comparación a su vida laboral. Sugirien do un argumento causativo desde el retiro hacia un descenso cognitivo al nivel macro, Rohwedder and Willis (2010) demuestran que los países con un esquema de retiro más permisivo no solamente tienen menos adultos mayores. También experimentan resultados más bajos en pruebas de reco nocer palabras dentro de este grupo etario. Sin embargo, hay algunas indi caciones de que este efecto cognitivo no es uniforme para individuos jubi lados. Al estudiar el vínculo entre el retiro y el desarrollo cognitivo, De Grip et al. (2012) encontraron que los jubilados enfrentan mayores reduc ciones en términos de su velocidad de procesar información que las per sonas que siguen ocupadas. Pero, es interesante notar que la flexibilidad cognitiva de los jubilados disminuye menos, y este efecto se mantiene fijo por seis años después del retiro. Estos dos efectos opuestos del retiro sobre el desarrollo cognitivo son comparables a individuos con una diferencia de edad de entre 5 a 6 años. De Grip et al. (2012) sugieren que estos dos efectos compuestos no pueden ser explicados ni por un efecto de alivio (después de haber trabajado en cargos que no requieren habilidades cog nitivas), ni por cambios en estilo de vida. Y al controlar basados en cam bios en presión sanguínea (que tienen una correlación negativa con la fle xibilidad cognitiva), los autores aún encuentran reducciones menores en la flexibilidad cognitiva de los jubilados. De Grip et al indican que debido a que la reducción en la velocidad de procesar información después del retiro es especialmente marcada en las personas menos educadas, la reacti vación de estas personas después del retiro podría bajar los costos sociales de una sociedad en envejecimiento. Esta relación claramente ofrece otra razón para mantener a estos trabajadores mayores dentro del mercado laboral y en condiciones laborales estimulantes, sino también para promo no participar en la fuerza
laboral y el bienestar físico y psicológico entre los 1339 participantes mayo res de 55 años en la en cuesta estadounidense sobre vidas cambiantes llamada Americans’ Changing Lives Survey
(que utilizó sobremues treo en el grupo de 60 +), Herzog et al. (1991) en contraron que no era la cantidad de trabajo que afectó al bienestar de los jubilados, sino la elección del papel actual (es decir, ser empleado o jubilado). Aquellas personas cuyo estado laboral actual (es decir, de ser jubilado) era el resultado de una elec ción personal mostraron mayores niveles de bienes tar que aquellos cuyo esta do actual fue impuesto. La capacidad de retirarse voluntariamente se asoció con una mayor satis facción con la vida y me nos deterioro cognitivo que los que fueron forza dos a dejar la fuerza labo ral involuntariamente. Aunque los últimos ha llazgos fueron estadística mente significativas para los únicos mayores de 65 años, los resultados mos traron la consistencia en la medida en que la sensa ción de control sobre su elección estaba relaciona da a una mayor salud y bienestar.
ver o varios tipos de retiro, como participación social hasta trabajo volun tario. También ofrece una razón más radical con la promoción de una segunda forma de experimentar el envejecimiento activo: la no jubilación.
Una dimensión reciente del envejecimiento muy activo merece una mención especial: el fenómeno del no retiro entre trabajadores mayores. La no jubilación es un fenómeno poco estudiado que involucra a los tra bajadores jubilados que se reinsertan en el mercado laboral después de haberse jubilado. Esta no jubilación es un concepto distinto del a retiro parcial (que se refiere a los trabajadores activos que se retiran del mercado laboral en forma parcial). En un estudio de los trabajadores mayores en Estados Unidos, Hardy (2006) observa que solamente la mitad de todos los trabajadores mayores viven una jubilación muy categórica donde no trabajan en el empleo de tiempo completo. La otra mitad entra a la jubila ción de forma paulatina (menos horas trabajadas), mediante trabajos puente (trabajos menor remunerados, distintos de su carrera anterior) o la no jubilación. Hardy encuentra que este segundo fenómeno, la no jubila ción, es más común entre los jubilados que se jubilan entre los 50 y 55 años de edad, y suele ocurrir principalmente dentro de los primeros dos años de retiro. En promedio, los no jubilados norteamericanos permanecen en la no jubilación por cuatro años y prefieren trabajos puente que pagan menos y requieren menos horas de trabajo que su empleo anterior, más a menudo en el trabajo independiente. En un estudio inédito basado en datos euro peos, Pettersson (2011) estudia la no jubilación (la cual tiene una defini ción muy similar en términos de reinserción a la fuerza laboral) en Suecia entre individuos de 56 años y mayores que son jubilados entre 1994 y 2007. Encuentra que la no jubilación es significativa pero menos que la escala vista en Estados Unidos (el único otro país donde fue estudiada la no jubilación): hasta 14% de los suecos recién jubilados vuelven a traba jar al menos una vez durante su jubilación. Y estos no jubilados, la mayo ría que son hombres, suelen trabajar por casi tres años en promedio. Petters son (2011) y encuentran que la probabilidad de no jubilarse tiene una correlación negativa con los estados de ser mujer; ser mayor entre la población jubilada; recibir beneficios sociales; haber nacido fuera de Sue cia; no contar con mucha educación; tener más ingresos previsionales; y tener un cónyuge que sea jubilado. La no jubilación parece ser una deci sión de estilo de vida y no una decisión impulsada por necesidad econó mica. Una vez jubilados, reinserción al mercado laboral suele ocurrir como el resultado de una decisión voluntaria y no necesidad económica.