Pero, ¿por qué es indispensable conocer la virtud? ¿Cuál o cuáles son los beneficios que trae tal conocimiento? ¿Cuáles son los perjuicios que se siguen al desconocerla? En la Apología encontramos la razón fundamental por la que Sócrates considera que ésta debe ser asunto de investigación y estudio.
En efecto, voy por todas partes sin hacer otra cosa que intentar persuadiros, a jóvenes y viejos, a no ocuparos ni de los cuerpos ni de los bienes antes que del alma ni con tanto afán, a fin de que ésta sea lo mejor posible, diciéndoos:<<No sale de las riquezas la virtud para los hombres, sino de la virtud, las riquezas y todos los otros bienes, tanto privados como públicos.>> (Ap. 30 b)
Entonces, la virtud, según Sócrates, debe ser objeto de nuestra preocupación en tanto de ella depende que el alma, la vida y la ciudad sean lo mejor posible, ya que es por la virtud que todos los bienes para el hombre, en lo privado como en lo público, pueden llegar a ser tales. Por tal motivo, para Sócrates:
La virtud, o la bondad, no es una especialidad de dominio restringido; su esfera de acción es el terreno total de la conducta humana.116
En este sentido, Sócrates hace un giro, viraje o cambio importante en la escala de valores de la cultura griega. Giro que a primera vista parece insignificante, pero que no lo es cuando se examinan, cuidadosamente, las consecuencias que resultan del mismo. En la tradición griega se ha considerado que la virtud está supedita al nacimiento, la riqueza, el poder, los honores, el prestigio, la fama, el éxito o a alguna destreza particular117. Para
115 BILBENY. Op. Cit. Pág. 47. 116 TAYLOR. Op. Cit. Pág. 122. 117 Cfr. KAHN. Op. Cit. Pág. 90.
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Sócrates la cuestión es de otra manera. Él afirma que ni la riqueza, ni el poder, ni los honores, ni ninguna otra cosa le garantiza al hombre la posesión de la virtud118. Al contrario, es la posesión de la virtud la que hace que estas cosas sean en realidad bienes119. Este es precisamente, según Sócrates, el problema de los atenienses: desconocer que todos los bienes dependen de la virtud120.
En la concepción tradicional, ocurre lo contrario: la virtud es lo que depende de los bienes. El saber como ética ha invertido incluso el orden de estos bienes. Ahora están primero los valores del alma, seguidos de los del cuerpo y la belleza, y éstos de los bienes materiales y la fortuna a la vista de los demás.121
De acuerdo con la Apología existen razones que sustentan la idea de que la virtud es el único bien independiente y suficiente, pues para Sócrates la posesión de la virtud hace del hombre un ser virtuoso122, asunto que se persigue por sí mismo, ya que la mejor perspectiva para hacer que la vida humana sea plena la brinda la virtud. De igual forma,
118 Para Reeve este punto de vista es del todo revolucionario. Cfr. Op. Cit. Pág. 113.
119 Con esta afirmación se pone de manifiesto que: “Para Sócrates la conexión entre la virtud y la sabiduría
era tan estrecha que, en cierto sentido, parecería haberlas identificado a las dos.” Cfr. GOTTLIEB. Anthony,
Sócrates. Santa fe de Bogotá: Grupo Editorial Norma. 1997. Pág. 53.
120 Los especialistas han tratado de establecer cuál es la relación que se presenta entre la virtud y los otros bienes. En el Eutidemo 278 e.- 279 c, y en el segundo libro de La República 357 b-d., aparecen algunas clasificaciones que permiten encauzar tal cometido. Brickhouse and Smith establecen cuatro clases. Primero, los “bienes independientes”, todos aquellos que son en sí mismos bienes y se buscan por sí mismos. Segundo, los “bienes dependientes” aquellos que necesitan de algo diferente para ser buenos. Tercero, los “bienes necesarios” los que tienen que darse para que se garantice la felicidad. Finalmente, los
“bienes suficientes” que garantizan la felicidad. Ahora bien, la clasificación de estos autores está supeditada a un“principio de felicidad”: una cosa es buena solo en la medida que conduce a la felicidad. Cfr. Op. Cit. Pág. 103.
121 BILBENY. Op. Cit. Pág. 51. Brickhouse and Smith, escriben al respecto que si para los atenienses “… del dinero
y de otros bienes materiales puede venirles la virtud, para Sócrates, la verdadera virtud consiste en <<sabiduría, verdad y perfección del alma>>. Adicionalmente, que <<de la virtud viene la riqueza y los otros bienes para la existencia humana>>. Él está diciendo que solo hay un camino para ser rico y poseer
todos los otros bienes genuinos: primero, uno debe hacerse virtuoso.”. Cfr. Op. Cit. Pág. 108.
122“Según Sócrates las virtudes no pueden ser mal empleadas, e incluso llega a sostener algo aún más
radical: que es imposible que la gente, en tanto, poseedora de cierta virtud, pueda actuar peor que si no la
tuviese.” WILLIAMS, Bernard. La ética y los límites de la filosofía. Caracas: Monte Ávila Editores Latinoamericana. 1985. Pág. 24. La afirmación según la cual conocer la virtud es ya poseerla, ha sido considerada como una de las paradojas más características del pensamiento socrático. Sin embargo, nosotros estamos de acuerdo con Bilbeny cuando afirma que esta tesis: “Parece una paradoja – ¡lo moral y lo científico juntos! –, pero no lo es. En realidad lo que se dice es que <<siempre que hay virtud, hay conocimiento también>>. Suene extraño o no, el enunciado viene a resumir el primer intento en Occidente de aplicar el método filosófico a
la fundamentación de la ética…” El postulado socrático “… no supone ninguna paradoja. Todo lo contrario: es una clara conclusión teórica del saber como ética y al mismo tiempo una teoría útil para la
vida personal y cívica.” Cfr. Op. Cit. Pág. 79 y 83. Es decir, con esto se lleva al extremo total la comparación con la <<técne>>.
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es por la virtud que todos los demás bienes son bienes en realidad. Por tanto, un hombre hábil, sano, rico, poderoso carece de lo más importante si no posee virtud123; además, solo el virtuoso hace de sus posesiones bienes reales. No estamos diciendo que Sócrates considere que existe solo un bien: la virtud. Para él existen otros, pero éstos dependen de la virtud para hacerse efectivos124. Por eso,
… si uno tiene que optar entre (a) obtener y preservar un bien moral como la justicia y, (b) obtener y preservar un bien no moral como la riqueza, la salud e incluso la propia vida, lo racional es escoger (a).125
Por esta razón, Sócrates afirma que una sanción económica, el destierro, la prisión o la muerte no son en realidad males. Solo puede ser malo aquello que haga obrar al hombre de forma injusta, aquello que acarree un daño a la moralidad de la persona126. Por ello, la preocupación más importante de un hombre de valor es examinar siempre si obra o no de manera justa.
Ahora bien, así como la virtud propia de un oficio es la <<buena>> realización del mismo, la virtud propia del oficio de vivir, asunto que interesa de manera especial a Sócrates, es la <<vida buena>>. En este sentido, la virtud no es negativa sino positiva, es decir, no se trata de privarse de alguna cosa, sino de realizar bien la función que a cada cosa le corresponde. En el caso del hombre la virtud hace de la vida y de los actos del humano su oficio propio127. El quehacer técnico, también, exige el conocimiento y aprendizaje de algo específico, en el caso de la vida humana se debe conocer lo que es bueno para cada uno de nosotros, esto es, la <<vida justa>>. Es aquí, en este punto, donde podemos establecer la relación más directa entre virtud y justicia.
123 Sócrates muestra en el Eutidemo que incluso la posesión de tales bienes para un hombre carente de sabiduría o virtud es más perjudicial que benéfica. Cfr. PLATÓN. Eutidemo 281 d.
124 Cfr. VLASTOS. Op. Cit. Pág. 216. y 220. Este autor considera que es en el Gorgias en donde se defiende, de forma más radical, la subordinación de todos los otros bienes a la virtud. Idea que está sugerida en la
Apología cuando Sócrates afirma que todos los bienes dependen de la misma. Cfr. Op. Cit. Pág. 226-228. 125 GÓMEZ, Lobo. Op. Cit. Pág. 155.
126 Cfr. REEVE. Op. Cit. Pág. 151. 127 Cfr. BILBENY. Op. Cit. Pág. 50-51.
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