Article 1 – Statement of Work (SOW)
5. Reserve Bank of Hours
Este juego es una delicia, porque es facilísimo, y los juegos fáciles y sorprendentes son una delicia, por lo menos para mí. Puede presentarse como efecto previo e intrascendente antes de comenzar un juego con la baraja, pero yo te recomiendo la segunda presentación, es decir, como un juego en sí mismo, porque hay un momento en que toda la baraja salta por los aires para encontrar una carta elegida, que se manifiesta en otra que se creía que no era. Es un momento que me encanta, porque es una sorpresa arropada por un impacto visual inesperado.
EFECTO
PRIMERA PRESENTACIÓN
El mago va a iniciar un juego con la baraja, pero antes dice que para ser mago no basta con realizar bien los juegos, sino que es tradicional aprender florituras y ejercicios de altísima dificultad, al igual que a un gran futbolista recién fichado le piden unos malabarismos con el balón en su primera rueda de prensa. Para realizar la exhibición prometida, coge el mazo, toma una carta del mismo y coloca el mazo en equilibrio sobre dicha carta, consiguiendo una posición inverosímil que asombra a toda la concurrencia.
SEGUNDA PRESENTACIÓN
El mago da a elegir una carta y la pierde en la baraja. Trata de adivinarla sin éxito, por lo que dice que como no ha salido bien el truco, va a ofrecerles un ejercicio asombroso de Equilibrismo. Coge una carta cualquiera que enseña que no es por casualidad la elegida. Con ella realiza el difícil equilibrio explicado en el párrafo anterior, y entonces, empujando hacia arriba el conjunto, el mazo que está en equilibrio salta por los aires, cayendo todas las cartas en la mesa o en el suelo. La única carta que sostiene todavía el mago es la que le ha servido como apoyo del equilibrio. La muestra y todos ven que se ha convertido en la carta elegida. EXPLICACIÓN
PRIMERA PRESENTACIÓN
Vamos a ver, ten la baraja sobre la mesa, así como el pulgar falso puesto. Coge la primera carta con la mano derecha y colócatela entre las dos manos, con los costados largos paralelos al suelo y la cara enfrentada con el público, pero con el pulgar falso extendido a lo largo del dorso. Sujetándolo con el pulgar izquierdo por encima, saca el pulgar verdadero de dentro del falso. Pero no del todo, sino que la yema de tu pulgar derecho apriete el borde de la boca del pulgar falso contra el dorso de la carta. De esta forma, puedes quitar la mano izquierda y el pulgar falso no se caerá porque está fijado por la presión que hace tu pulgar derecho en su base.
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A continuación pon la carta en vertical, sujetándola por abajo con la mano derecha, que sigue apretando el borde de la base del pulgar falso contra el dorso del naipe. El pulgar falso está con la uña hacia arriba, por consiguiente.
Coge el mazo con la mano derecha y colócalo en equilibro sobre el costado corto superior de la carta que sostiene la mano izquierda. El mazo deberá estar sobre dicho costado de forma transversal, con las caras de las cartas paralelas al suelo; los costados cortos del mazo miran hacia el mago y hacia el público, respectivamente. El costado corto superior de la carta vertical recorre todo el ecuador de la carta de abajo del mazo. ¿Cómo conseguir que se mantenga allí sin caerse? Pues evidentemente con la punta del pulgar falso, que subes un poquito cuando colocas el mazo, para que haga de tope, de segunda pata de una mesa imaginaria (la primera de las cuales es el costado corto superior de la carta vertical). Es muy fácil ponerlo así, y a medida que practiques lo conseguirás con mayor rapidez.
Lo más bonito es que una vez logrado el equilibrio, puedes girar cierto ángulo a la derecha y a la izquierda para mostrar el conjunto por los lados, pero no tanto como para que llegue a verse el pulgar falso de detrás. Para que al girarlo no se te caiga el montaje, mueve la cintura y gira todo tu cuerpo, en vez de mover el brazo o girar la muñeca, pues es mucho más difícil mantener el equilibrio con esos movimientos.
SEGUNDA PRESENTACIÓN
Para esta presentación, habrás controlado encima de la baraja una carta elegida. Todavía no tienes el pulgar falso. Dejando el mazo sobre la mesa, desarrollas la escenita de la adivinación fallida y la recompensa de la demostración equilibrista, y harás un Levantamiento doble, mostrando la segunda como si fuera la primera. Esto es para demostrar que la carta que vamos a utilizar no es por casualidad la elegida (aunque en realidad, sí que es). Tomando esta carta en tu mano izquierda (y manteniéndola de dorso al público para que no vea que es la elegida), miras hacia tu derecha como buscando algún objeto para colocarlo en equilibrio encima, y dejando caer la mano derecha naturalmente al regazo para ponerte el pulgar.
Entonces tienes la feliz idea de realizarlo con el mazo que está sobre la mesa. Coge el mazo y consigue el equilibrio ya explicado. Ahora dices que, mejor pensado, quieres terminar el juego de una manera mágica; pregunta cuál es la carta elegida y empuja carta y mazo hacia arriba, para que salgan todas las cartas volando por los aires, quedándote con la que ha servido de soporte, que vuelves y todos ven que se ha convertido en la elegida.
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