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Other Residential Time of Use Programs

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4.6. Implementation of Residential Time of Use Rates in other

4.6.2. Other Residential Time of Use Programs

allá de la calle 80 y otro grupo sobre el barrio El Carmen hasta la calle 610 donde terminaban las quintas. Un molisano relata “esto era un caserío, acá enfrente (por calle 80 y 120 hasta 7) no había nada, eran todas quinta” o un actual habitante del Barrio Jardín “acá era todo campo, y hacían prácticas militares los soldados, yo cruzaba caminado porque tenía una hermana mayor que vivía en la calle 90 y yo iba a ver a mi sobrino”78

Figura 27: Localización de las comunidades italianas. 1- Calabreses y 2- Molisanos. Fuente: Elaboración propia sobre base de plano de Arba.

De esta manera, es como se ven los espacios surcados por las “líneas reductivas” (Ingold.2015) según la foto aérea de 1957, por el andar de los italianos sobre ese nuevo espacio, desde las quintas hacia sus viviendas, desde Villa Elvira a La Plata a través de su vida cotidiana. No iban más allá de lo desconocido, atravesaban las plantaciones hortícolas para visitar a sus parientes o amigos.

El límite intangible a ese nuevo espacio, está marcado por el idioma79; tuvieron que aprender el

idioma español en forma oral y con los errores comunes por no tener una educación sistemática. Los hombres comenzaron hablar o comprenderlo rápidamente porque se relacionaban con los argentinos en sus tareas laborales; pero las mujeres, amas de casas, tardaron más tiempo en asimilarlo porque mayormente sociabilizaban dentro de su comunidad y eran asistidas por sus hijos menores, que al escolarizarse aprendieron rápidamente hablar y escribir en español. Es así que el límite se daba cuando tenían que realizar trámites y eso era al cruzar la avenida 72 hacia el casco urbano.

Su vida cotidiana, solo se interrumpía por la necesidad de compras esporádicas sobre avenida 1, cercana al actual Hospital San Martin. Allí compraban telas, algunas prendas de vestir pero mayormente materia prima para realizarlas, por ejemplo en casa V. Cabulli e hijos (calle 68 esquina 3). También para comprar ropa de trabajo iban a avenida 1 entre calle 43 y 44 y zapatos a casa D’ Agostino sobre Diagonal 80.

En estos años 50, el paisaje cultural se va conformando, según lo relatan los inmigrantes, a través del tiempo breve de las acciones diarias de los italianos en su nuevo lugar, muchos de ellos según el relato sus padres iban caminando al lugar de trabajo para ahorrar el dinero del transporte, los niños a la escuela por calle 80 y 122, los domingos a la Parroquia Santa Rosa de Lima en calle 81 y 122. En ese tiempo breve que es veloz e intenso, donde las acciones de los italianos son rápidas y dinámicas, llevará luego al proceso de configurar el paisaje cuando esa sucesión continúa de acciones permita percibir el paisaje, es el comienzo de este “constructo social” como menciona Nogué.

De esta manera, la cotidianidad que es el entramado, entre el tiempo y el espacio, organizó las actividades de la comunidad italiana en un comienzo, quizás en forma inconsciente, en el transcurrir de ese tiempo breve. Esta vida cotidiana será la transición para que la comunidad se instale y conforme un nuevo paisaje porque al llegar a Villa Elvira lograron arraigarse en este lugar merced a la cotidianidad que los fue entrelazando y creando vínculos con los otros.

De a poco, comenzaron a conformar un paisaje que como menciona Nogué (2012:129) es “a través de la transformación colectiva de la naturaleza y como proyección cultural de una sociedad es un espacio determinado”, esto se da sobre Villa Elvira en forma paulatina donde los italianos como los argentinos proyectan su cultura y ambos se nutren de ella.

79 En la primera inmigración italiana, en los años posteriores a la fundación de La Plata, el desconocimiento

del idioma era superado gracias a la solidaridad colectiva de los peninsulares que conformaban grupos numerosos para realizar sus compras diarias, en grupos de 10 a 12 personas. Véase Vallejo (2015:38)

CAPÍTULO V

“Uno puede incluso empezar a sentirse en cualquier parte chez soi, “en casa”, pero hay que pagar el precio de aceptar que no se estará verdadera y totalmente en casa en ninguna parte” Bauman, Z. Identidad (2005) Mientras la ciudad de La Plata, en la década del 50, se consolida la trama urbana con nuevas viviendas, sus calles se pavimentan, su densidad aumenta; los lotes comienzan a cotizarse a un precio más elevado, y esto expulsa a los habitantes de menos recursos, a comprar una propiedad fuera del casco platense. Siempre que una ciudad crece y se robustece demográficamente, en este caso el casco urbano platense, comienza a expulsar fuera de ella todo aquello que no le es conveniente, aquello que necesita más espacio, lo “impropio” para una ciudad “ex novo”; y para ello se toma del territorio rural o semi rural que la circunda para expandirse. De este modo, en este espacio hibrido, entre rural y urbano, toma auge y se materializa la Periferia Este platense, donde se plantea el estudio de caso.

En este capítulo, se hará una breve reseña de la situación de la periferia platense que bordea el casco urbano platense para luego indagar con mayor profundidad especialmente en la Periferia Este, desde el arribo de los italianos hasta finales de la década del 60

.

La ciudad de La Plata presenta, entre los años 1950-1960, las otras periferias bien diferenciadas y cada una de ellas, entre otros motivos, están signadas por el equipamiento urbanístico que las políticas gubernamentales definieron en ese periodo y generando tensiones muy marcadas entre ellas. De este modo, algunas recibieron los primeros complejos habitacionales, la cárcel, el matadero de animales, el aeropuerto, los espacios recreativos, el cementerio, etc. y a partir de ello queda sellado el futuro de cada una de ellas.

De esta forma, la periferia norte, se presentó atravesada por las vías del Ferrocarril Roca, los talleres del mismo y la estación Tolosa que brinda una comunicación directa con la actual Ciudad Autónoma de Buenos Aires. También fue beneficiada por la ley de la Provincia de Buenos Aires nro. 5396 o Ley General de Viviendas, sancionada el 28 de octubre de 1948, y sus modificaciones80, que tenía como fin promover la construcción de viviendas individuales o

colectivas, ya se trate de planes de conjunto de viviendas o de obras aisladas. La tipología de viviendas que se construyó en esta periferia, fue de una planta tipo “chalets” de un solo nivel,

80 Leyes 5630/5687 y los decretos-leyes 8958/77 y 9685/81. Véase Ministerios de Gobierno. Legislación

Bonaerense.

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