• No results found

La incidencia de complicaciones tras un infarto agudo de miocardio ha disminuido de forma significativa desde el 47,7% registrada en el estudio RIGA I del año 1995 al 41,7% del año 2001 del estudio RIGA II, y es superponible a la observada en estudios similares del resto de España198.

Si analizamos las diferentes complicaciones registradas en el estudio RIGA II, observamos que el descenso en la proporción de pacientes que presentaron complicaciones se debe a un menor número de casos con arritmias ventriculares (8,8% del estudio RIGA I al 5,8% del año 2001 del RIGA II), trastornos de la conducción (19% del estudio RIGA I al 8,6% del estudio RIGA II) y sobre todo a un descenso en el número de pacientes que se complicaron con disfunción severa (Killip III-IV) del ventrículo izquierdo, que desciende del 18,5% descrita en el año 1995 al 13% del estudio RIGA II del año 2001.

Si comparamos los datos del registro RIGA II con respecto a estudios similares nacionales observamos que la tasa de disfunción ventricular severa (13%) es inferior a la descrita en el PRIAMHO II198 (17,2%), RISCI188 (17,3%) y al 18,3% del IBERICA187 .

El 5,8% de los pacientes del estudio RIGA II presentaron arritmias ventriculares (TV sostenida y/o FV primaria) en algún momento durante su hospitalización, cifras más bajas que las del PRIAMO II198 (8,8%).

El 8,6% de los casos se complicó con bloqueos AV de alto grado, porcentaje superior al 6,3% del estudio PRIAMO II198.

Con respecto al RIGA I, en el año 2001 se objetiva un descenso en el número de casos que presentan complicaciones mecánicas y nuevos eventos isquémicos pero sin alcanzar significación estadística.

Se identificaron complicaciones mecánicas en el 0,9% de los casos, porcentaje inferior a los registrados en el PRIAMO II198 (2,6%), IBERICA187 (2,4%) y en el RIGA I (1,7%).

La tasa de reinfarto del RIGA II fue más baja que la presentada en otros registros. En el año 2001 el 1,9% de los pacientes con IAM se reinfartaron frente al 2,3 del PRIAMHO II198, al 2,8% del estudio IBERICA187 y 2,7% del registro RISCI188 al 2,8% del PRIMVAC200 y al 2,9% del RIGA I.

El 0,7% de los pacientes presentó ACVA cifras similares al 0,5% del RISCI188, pero inferiores a las registradas en el RIGA I con 1,4%, al 1,1% del

5.6. Mortalidad

La mortalidad del IAM durante la hospitalización fue del 6,5%, lo que confirma la tendencia a la reducción de la mortalidad en cifras absolutas observada en el registro RISCI188 durante el periodo 1995-1999 (del 11,4% al 9,3%) en los registros del NRMI 1, 2 y 3 americanos227 (del 11,2% en 1990 al 9,4% en 1999) y en otros registros nacionales228.

Nuestro estudio demuestra una reducción significativa en la mortalidad que pasa del 15,2% al 6,5% en un período de 6 años.

Al analizar las características de los pacientes fallecidos, observamos que no existen diferencias significativas en la edad, sexo, tipo de IAM, localización del IAM tratamiento de reperfusión ni grado de disfunción ventricular entre los fallecidos del estudio RIGA I y RIGA II.

Este descenso en la mortalidad afecta a una población que teóricamente tiene un riesgo superior de morir ya que presenta una incidencia superior de factores de riesgo cardiovasculares y antecedentes de cardiopatía previa.

La reducción de la mortalidad se obtiene, fundamentalmente a expensas de disminuir la mortalidad de los pacientes en situación de shock cardiogénico, de los pacientes que presentaban un IAM transmural y la de los pacientes que presentan alteraciones electrocardiográficas localizadas en cara anterior.

Es evidente que el tiempo que transcurre hasta la reperfusión influye negativamente en la supervivencia. Desde el año 1995 al año 2001 el tiempo desde el inicio de los síntomas hasta el tratamiento de reperfusión ha mejorado en 60 minutos lo que puede contribuir, en parte, a explicar el descenso en la mortalidad220.

La diferencia en la mortalidad se puede explicar por un tratamiento globalmente mejor de los pacientes con IAM228,229.

De todos los tratamientos recomendados, unos tienen mayor impacto que otros en la reducción de la mortalidad. En un metaánalisis sobre tratamientos y mortalidad por IAM, los que tienen un claro beneficio en la supervivencia son, por orden decreciente, los siguientes: angioplastia primaria, fibrinolisis, aspirina, bloqueadores beta e IECA 230,231 .

En el RIGA II se evidencia un aumento significativo en la utilización y en la adecuación de tratamientos que tienen un claro beneficio en la supervivencia232:

• La administración de antiagregantes se incrementa del 87,8% en 1995 a cerca del 95% en 2001. Menos del 6% de los pacientes no los reciben.

• Reperfusión: el 74,2% de los pacientes con indicación clase I para la reperfusión recibe este tratamiento en 2001 frente al 48,6% del año 1995.

Se hace fibrinolisis en un 75,1% de los pacientes con IAMEST que es una proporción inferior al 97,7% del año 1995, pero se compensa con un 25,6% de angioplastias primarias.

Se objetiva un descenso en la utilización de fármacos fibrinolíticos como técnica de reperfusión primaria frente a un aumento en la realización de ACTP primaria, lo que podría contribuir a explicar el descenso en la mortalidad ya que tal y como se ha observado en el registro alemán MITRA la mortalidad en los pacientes tratados con trombolíticos se mantiene estable en la ultima década, mientras que ha

No obstante, no se realiza reperfusión en un 25,8% de los pacientes que se beneficiarían de la utilización de alguna técnica de reperfusión.

• Los betabloqueantes se administran al 68,5%% de los pacientes con indicación clase I en 2001 frente al 38,4% del año 95.

• Los IECAS se administran al 68,3% de los pacientes con indicación clase I en 2001 frente al 57,5% del año 1995.

Related documents