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CHAPTER 3 MANAGING INFORMATION ASYMMETRY

3.3 Investors and transfers of value

3.3.2 Results of the experiment

creados bajo su amparo. En ese contexto, en abril 1567, el cabildo del denominado Hospital de la Misericordia mandó que ochocientos mil maravedíes y todo el dinero que hubiese de la Casa de la Contratación y otros lugares se gastaran en ajuares para la cuaresma del año de 1568.356

En la década de los años ochenta recién se llevaría a cabo la real voluntad de reducir los hospitales españoles. Así, 1584, la Casa Pía de la Misericordia recibió la notificación de la reducción ordenada por el Papa Gregorio XIII y el rey Felipe II a través de la comisión formada en Sevilla, encabezada por el cardenal y arzobispo de Sevilla Rodrigo de Castro y Osorio y la asistencia del lic. Barrionuevo de Peralta. Las autoridades exigieron que este hospital presentase relación de las dotaciones, tributos y escrituras que tuviese y explicara cómo administraba las obras pías y de qué manera gastaba las rentas legadas. El cabildo del hospital decidió presentar la información solicitada, aunque eran conscientes que esta casa no estaba comprendida en la reducción, pues no era un verdadero hospital “porque aquí no se curan pobres enfermos ni es

de la calidad de los demás hospitales de que trata la dicha comisión”.357 La Misericordia no tuvo más que obedecer y explicar a la comisión a través de su representante, el secretario de cabildo, Fernando de Morales, que a pesar de conocerse con el nombre de hospital, no era tal sino una casa que gestionaba obras pías. El delegado del hospital presentaría toda la documentación necesaria de los libros, escrituras, estatutos, constituciones, así como dotaciones, haciendas y títulos originales.

De esta manera, el 15 de noviembre de 1584, Fernando de Morales a quien se le había dado nombramiento, poder y comisión del padre mayor y hermanos de la casa de la Misericordia se presentó, ante el encargado de la comisión de reducción en Sevilla, lic. Barrionuevo de Peralta, y el cardenal hispalense, el oidor de la Real Audiencia de Sevilla Andrés de Córdoba y otras autoridades. Ese día, en cumplimiento de lo pedido, venía a declarar sobre la casa de dotar y casar doncellas pobres huérfanas, su regla, dotaciones, rentas, posesiones, casas, tributos y otros cargos, misas y remembranzas voluntarias como obligadas y los gastos ordinarios y extraordinarios como constaba en los libros, escrituras, títulos y recaudos.358 Enfáticamente, el representante de la Casa de la Misericordia de Sevilla pidió que no surgieran autos ni pleitos con la Misericordia, pues hacia ciento y ocho años que se había fundado como una casa de congregación para la obra de casar huérfanas doncellas. Los hermanos estaban encargados de realizar las visitas y encargarse de las misas a las personas que las habían dotado y dejado hacienda para ello. Tácitamente, esta casa aunque se la conocía popularmente como hospital no debía reducirse porque no tenía enfermería ni aposentos, ni servicios ni se recogían pobres porque “ tan solamente en la dicha casa se casan e dotan en cada un año a ciento cincuenta doncellas huérfanas diez más e menos conforme a la posibilidad de la renta de cada año e comunidad de los tiempos según lo que es se han dotado e casado (muchas) doncellas en ajuares e dinero a las cuales las huérfanas se les da a cada una de ellas un ajuar cumplido”. 359

El fiscal de la reducción de hospitales el lic. Sotomayor respondiendo a lo alegado por parte del hospital de la Misericordia dijo que no obstante todo ello, se debía suprimir y reducir por ser como era de los comprendidos en el breve de Pio Quinto. Se entabló un pleito con el fiscal que terminó en un interrogatorio realizado a varios testigos y al propio representante enviado por la Misericordia sobre la naturaleza de su función. Finalmente, el delegado de la casa de la Misericordia afirmó tácitamente que no era “reducible a otro ni otro a él y nunca fue

hospital de enfermerías ni de los que mandan reducir ni los testigos hallan falta ninguna que le

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AHPS.4738, (1566-1578), abril 1567, f.130r. Fiestas celebradas en el hospital. Cuaresma, Fiesta de Todos los Santos.

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AHPS, 4739, (1568-1590), 14/11/1584. Libro de información que hace la Misericordia sobre su fundación y actuaciones para no ser incluido en el proyecto de reducción de hospitales. (1584-1585). El casero de la casa Blas Gonzales llamó a los integrantes del cabildo del hospital a asistir a la junta capitular ante Luis de Ruiz, escribano de su majestad.

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MACIÁ FERRÁNDEZ, M.I. (1984, 13): Las misas testamentarias y perpetuas absorbían la mayor parte de los bienes legados debido más a su elevado número que a su precio.

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AHPS, 4739, (1568-1590), 14/11/1584. Relación de la casa y hospital de la misericordia. dan anualmente ciento y setenta dotes y más y recibe muchas doncellas cada año y mes en los cabildos

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poder poner ni en las obras ni en el gobierno ni en la administración y si alguna falta hallan o la saben la digan y como y porque lo saben”.360 Ante todos los alegatos presentados no se la redujo.

En el siglo XVII, los problemas económicos en el Reino Hispano habían afectado las rentas de los legados testamentarios. Había decrecido su valor. Todos estos problemas económicos habían provocado que la Misericordia redujese el número de dotes y ajuares. Esto comprobaría que la Casa Pía ya tenía problemas económicos desde antes de la gran peste de 1649, y que este acontecimiento sólo agravaría la mala situación que pasaba la institución. Le fue cada vez más difícil cumplir con sus obligaciones teniendo sus tributos en almojarifazgos congeladas por orden superior.

Esta Casa Pía tenía varias casas de las que cobraba renta. La reparación de las mismas estaba a su cargo, pero a veces lo asumían los inquilinos si vivían en ella por generaciones. Sin embargo, en 1688, la Misericordia tenía congeladas sus activos en almojarifazgos y rentas que no podía cobrar del Estado y sus inquilinos a duras penas pagaban. Además, los diferentes tributos que le pagaban las casas y estados de grandes señores y títulos de los reinos, villas y lugares le debian 23 cuentos 498 mil 825 mrs que unos y otros débitos hacían más de 134 mil ducados, cuya cantidad se había de haber empleado en beneficio de estos reinos y de sus pobres que demás de 500 casas que tenía en esta ciudad y sus arrabales muchas estaban maltratadas y vacías y los que tenían inquilinos sus arrendamientos se habían bajado a la mitad por la calamidad de los tiempos y el descenso del comercio en Sevilla. Los cortijos no se labraban y estaban por arrendar las huertas, habiéndolos dejado destruidos el desborde del río Guadalquivir. Asimismo, las dehesas estaban sin mantenimiento, pues no había quienes lo hicieran, además había poco ganado y no había quien los pastara. La Misericordia ante la mala situación económica del reino había afectado a la misma institución, pues sus rentas se vieron mermadas y no podían cobrar los juros confiscados por la corona y las rentas no fructificaban. Los cortijos y dehesas estaban abandonados.

Otro problema que se agregó al económico era el sanitario, en cuanto a los muladares acumulados en las calles colindantes a estas viviendas. La documentación menciona una queja a comienzos del siglo XVIII, que coincide con la naciente consciencia de la importancia de la salud pública en los albores de la Ilustración. En 1705, el padre mayor dio cuenta del daño que recibiría sus propiedades por su cercanía a un muladar que constituía una seria amenaza por su tamaño, ubicado en la Pajería, hoy calle Zaragoza. A pesar de haber realizado varias diligencias, no había logrado que se limpiara. Ante la desidia de las autoridades, el cabildo del hospital acordó de conformidad encargar al padre mayor para cobrar a las casas, haciendo que se limpiara el mencionado muladar y luego se cercara y para ello se hicieron las diligencias que fueron necesarias.361

Una tradición implantada por la Misericordia fue apoyar económicamente a la ciudad en caso de epidemias y confrontaciones bélicas. En 1706, la Corona estaba pidiendo ayuda monetaria a las instituciones para afrontar la Guerra de la Sucesión Española. El cabildo sevillano necesitaba dinero para levantar dos regimientos de caballerías para la defensa de la Corona. La Casa de la Misericordia entregó dinero de obras pías a título de préstamo, contribuyendo con el rey en la urgente necesidad con 500 doblones de oro y, así, demostrar su lealtad al rey en ocasión de la estrechez del estado en que estaba la monarquía.362 Tres meses más tarde, entregó esta vez a la ciudad 3.000 doblones de oro de las arcas de empleos.363

Una Real Provisión del Real Consejo de Castilla emitida el 27 de enero de 1739 fue enviada al asistente de Sevilla, Ginés de Hermosa, en el que indicaba que estaba al tanto que los

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AHPS, 4739, (1568-1590), 14/11/1584.

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AHPS, Libro capitular 4755, (1700-1707), 18/04/1705, s/f.

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AHPS, Libro capitular 4755, (1700-1707), 17/04/1706, s/f.

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AHPS, Libro capitular 4755, (1700-1707), 04/07/1706,s/f. “Teniendo presente este cabildo los

justísimos motivos que concurren para hacer para el servicio de su majestad y alivio de la ciudad por tan importante urgencia se saque de las arcas de empleos que es el único caudal de que puede valerse 3 mil doblones de a dos... de oro para que se den a la ciudad con los intereses que esta estilare pagar para que se dan a favor de las obras pías a quienes perteneciere este capital. Y que se hagan las escrituras e instrumentos necesarios para el seguro desembolso y beneficio de las obras pías a quien toca”

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