GESTACIÓN
Hemos evaluado de forma longitudinal los valores de función HHT en los recién nacidos prematuros patológicos de 30-36 semanas de gestación en sangre de cordón y desde la hora de vida hasta los dos años de edad. Hemos estudiado la función HHT materna en el momento del parto.
Se ha considerado recién nacido prematuro patológico aquél que presenta alguna de las patologías descritas en el apartado de pacientes y métodos (página 72).
En la Tabla 13 (página 118) se presentan los valores de función HHT en los recién nacidos prematuros patológicos de edades gestacionales iguales o superiores a 30 semanas (media, desviación estándar, número de pacientes y rango).
En el análisis realizado en 75 recién nacidos prematuros sanos de edades gestacionales iguales o superiores a 30 semanas se ha visto que estos niños presentan normotiroxinemia desde las 24 horas de vida y que la mantienen posteriormente. Utilizamos los datos obtenidos (medias, DS y rangos ) como grupo control para estudiar la función tiroidea en los recién nacidos prematuros patológicos de edades gestacionales comprendidas entre 30 y 36 semanas .
2.1. NORMALIZACIÓN DE LA FUNCIÓN HIPOTÁLAMO-HIPÓFISO-TIROIDEA EN LOS RECIÉN NACIDOS PREMATUROS PATOLÓGICOS.
Hemos realizado un análisis longitudinal comparando en cada tiempo los valores de función HHT de los recién nacidos prematuros patológicos, con los valores de los recién nacidos prematuros sanos .Estos datos quedan recogidos en la Tabla 14 (páginas 119 y 120). En la Figura 5 (páginas 121 y 122) se representan los valores de la función HHT de ambos grupos en los tiempos estudiados.
Nuestros datos muestran que no hay diferencias estadísticamente significativas en los valores de TSH, T4L, T4, T3 y rT3 de la madre y de sangre de cordón entre los recién nacidos prematuros patológicos y los sanos. A la hora de vida y a las 24 horas, los valores de TSH, T4L, T4 y T3 de los prematuros patológicos son inferiores a los valores de los prematuros sanos con diferencias estadísticamente significativas .No hay diferencias significativas entre los valores de rT3 de ambos grupos . A la semana y a las tres semanas de vida los valores TSH son superiores en los prematuros patológicos y los valores de T4 y T3 inferiores en relación a los prematuros sanos, con diferencias estadísticamente significativas. En estos tiempos no hay diferencias estadísticamente significativas entre los valores de T4L y de rT3 de los prematuros sanos y de los prematuros patológicos. A los dos y cuatro meses de vida , los valores de T4 y T3 de los prematuros patológicos siguen siendo inferiores a los valores de los prematuros sanos pero no hay diferencias estadísticamente significativas en los valores de TSH, T4L y rT3. Las medias de los valores de rT3 tienden a ser superiores en los prematuros sanos que en los patológicos sin diferencias estadísticamente significativas en ningún tiempo , aunque el máximo del rango
es superior en los prematuros patológicos que en los sanos desde las 24 horas de vida hasta los cuatro meses de edad.
En resumen, estos datos indican que durante la primera semana de vida, coincidiendo con el período de máxima intensidad de la patología, los recién nacidos prematuros patológicos de 30-36 semanas de gestación presentan globalmente valores de TSH, T4L, T4 y T3 inferiores a los valores de los prematuros sanos, con valores de rT3 media similares. A partir de la primera semana de vida, aumentan los valores de TSH en los prematuros patológicos, siendo éstos superiores a los valores de los prematuros sanos. Esto se traduce en un aumento de los valores de T4L, aunque a los dos meses de vida todavía hay prematuros patológicos con hipotiroxinemia. Los valores de T4 y T3 no alcanzan valores similares a los de los prematuros sanos hasta los seis meses de edad.
Se han distribuido los pacientes en dos grupos en función de si los valores de T4L son superiores o inferiores al valor mínimo del rango de los recién nacidos prematuros sanos. En la Tabla 20 (página 138) se presenta la media y la desviación estándar de los valores de T4L, TSH y rT3 de los dos grupos hasta los cuatro meses de edad. Ningún niño tiene hipotiroxinemia en sangre de cordón. Sólo un niño (2,9%) tiene hipotiroxinemia a la hora de vida. A las 24 horas de vida, en cambio, 29 niños ( 48,3%) de los prematuros patológicos tienen hipotiroxinemia, o sea, casi la mitad. A la semana de vida todavía hay ocho niños (12,1%) con hipotiroxinemia y a las tres semanas de vida hay dos niños (3,1%). A partir de los dos meses de vida ningún niño presenta hipotiroxinemia. El paciente que tiene hipotiroxinemia a la hora de vida también tiene hipotiroxinemia a las 24 horas.
A las 24 horas de vida el valor de TSH media de los prematuros con hipotiroxinemia es inferior al valor de TSH del grupo con normotiroxinemia con diferencias estadísticamente significativas . El valor de rT3 del grupo con hipotiroxinemia es también inferior pero las diferencias no son significativas. A la semana de vida, en cambio, los valores de TSH y de rT3 del grupo con hipotiroxinemia son superiores , aunque las diferencias no son estadísticamente significativas. A las tres semanas sólo hay dos niños en el grupo con hipotiroxinemia, por lo que no son comparables ambos grupos.
Nuestros datos muestran que los recién nacidos prematuros patológicos pueden presentar hipotiroxinemia en el curso de los dos primeros meses de vida. Todos los niños tienen la función tiroidea normal a los dos meses y la mantienen posteriormente. Hemos observado un aumento de la media de los valores de TSH a la semana de vida en los pacientes con hipotiroxinemia . Este aumento de TSH podría ser el resultado de una regulación hipotálamo-hipofisaria más madura en un intento de aumentar los niveles de hormonas tiroideas. No observamos diferencias estadísticamente significativas entre los valores de rT3 de ambos grupos. En algunos trabajos se ha visto que existe correlación entre los niveles plasmáticos de rT3 en los recién nacidos prematuros y la enfermedad , debido a una disminución de la actividad de la desyodasa tipo I hepática 45 .En otros trabajos , en cambio, no se ha visto un incremento de los valores de rT3 en los niños enfermos en relación a los sanos. Se cree que esto es debido a que en los prematuros, la disminución del sustrato (T4) y la desaparición postnatal de la desyodasa tipo III (placentaria y fetal) probablemente causa la rápida disminución de rT3 11. No está claro, por tanto, si la rT3 puede utilizarse como marcador de enfermedad no tiroidea en los recién nacidos prematuros 345.
Una cuestión importante es conocer si una vez que un recién nacido prematuro patológico tiene valores de T4L dentro del rango de la normalidad a una edad determinada, mantendrá estos valores dentro de la normalidad en edades posteriores o no.
El seguimiento longitudinal de 31 pacientes (Figura 8 de la página 139) muestra que valores de T4L normales a las 24 horas y a la semana de vida postnatal, no excluyen valores disminuidos de T4L posterior. Por tanto, la normotiroxinemia a las 24 horas de vida, no excluye hipofunción tiroidea posterior. Los dos pacientes con hipotiroxinemia a las tres semanas de vida tiene la función tiroidea normal en el control de la semana de vida. Por tanto, la normotiroxinemia a la semana de vida, tampoco excluye hipofunción tiroidea posterior.
Hay dos pacientes que murieron durante el estudio. Una de ellos, de 36 semanas de gestación, murió el cuarto día de vida con hipotiroxinemia en el control de las 24 horas. El otro niño, de 33 semanas de gestación, murió el octavo día de vida con hipotiroxinemia a las 24 horas de vida , pero función tiroidea normal a la semana de vida.
Dado que los recién nacidos prematuros patológicos pueden presentar hipotiroxinemia hasta los dos meses de vida y que niños con normotiroxinemia a las 24 horas y a la semana de vida pueden presentar hipotiroxinemia posterior, recomendamos monitorizar la función HHT (valores de TSH y T4L) semanalmente durante los dos primeros meses de edad.
FUNCIÓN TIROIDEA MATERNA
El valor de T4 media de las madres de los recién nacidos prematuros patológicos es inferior al valor de las madres de los recién nacidos prematuros sanos con diferencias estadísticamente significativas , aunque todos los valores están dentro del rango de los recién nacidos prematuros patológicos. No hay diferencias estadísticamente significativas en los valores de TSH, T4L, T3 y rT3 de las madres de ambos grupos.
2.2. TIPO DE HIPOTIROXINEMIA EN LOS RECIÉN NACIDOS PREMATUROS PATOLÓGICOS.
Los datos de la Tabla 21 (página 140) muestran que la hipotiroxinemia es de origen central en la mayoría de los casos. Dos de los cuatro pacientes que presentaban hipotiroxinemia de origen periférico, habían recibido una sobrecarga yodada.
2.3. RELACIÓN ENTRE LA FUNCIÓN HIPOTÁLAMO-HIPÓFISO-TIROIDEA Y LA