8.1 Errorcodes
8.1.1 ADS Return Codes
"Al recordar el pasado, puedo aún experimentar el dolor que en un momento sentí. Pero es ese recuerdo el que me indica que he progresado!
Es fácil centrar la atención en la experiencia de aprendizaje siguiente, en el problema siguiente. Aunque a lo mejor queramos seguir adelante, el detenernos de vez en cuando nos puede ayudar a reflexionar sobre nuestro progreso. El Duodécimo Paso
El crecimiento espiritual derivado del dolor 167
se refiere a "habiendo logrado un despertar espiritual como resultado de estos Pasos..." Esto puede darnos la oportunidad de reflexionar sobre cómo hemos cambiado. Recordamos dónde nos encontrábamos al inicio de nuestro dolor y reconocemos dónde estamos hoy.
El Duodécimo Paso no se refiere sólo a nuestros propios cambios. Un miembro llegó a darse cuenta de que el Duodécimo Paso se trata de algo más que crear una mejor vida para él; se trata también de animar y ayudar a los demás. Cuando compartimos nuestras luchas y los cambios que hemos realizado, inspiramos a otros y ofrecemos la esperanza de que el alivio a nuestro dolor se pueda lograr. "Gracias a Al-Anon, he logrado algo más que sobrevivir. Me he convertido en un ser humano más fuerte, más afectuoso y más compasivo!
Gratitud
"Después de sufrir un profundo dolor, el sentimiento más relevante hoy es la gratitud, una gratitud tremenda y abrumadora! Cuando llegamos a Al-Anon, es difícil
imaginar que el único sentimiento que experimentamos es el desprecio por una enfermedad que nos ha
causado tanto sufrimiento y dolor. Para muchos de nosotros, no obstante, el alcoholismo se convierte en un catalizador del progreso y del cambio, dirigiéndonos al final hacia un lugar de gratitud. Hasta podemos sentir gratitud por el alcohólico que forma parte de nuestra vida; sin él nunca habríamos encontrado a Al- Anon. "Las experiencias con el alcoholismo activo fueron lo que me permitieron conocer la paz que he encontrado en el programa. La vida hoy es mucho más distinta de lo que había previsto!
Se podría decir que la gratitud es la piedra angular de nuestra recuperación. Sin ella, es muy probable que renunciemos a la esperanza de una vida mejor. Aunque en una época hayamos tenido miedo del futuro, ahora empezamos a sentirnos entusiasmados con la posibilidad de cambios en nuestras vidas y con las lecciones que ayudarán a que esos cambios se realicen. Cuando recaemos en viejos comportamientos o cuando cometemos un error, podemos considerarlo una oportunidad de aprender algo acerca de nosotros mismos, en lugar de una oportunidad de avergonzarnos.
El crecimiento espiritual derivado del dolor 167
Gratitud no quiere decir que tengamos que estar felices por todo lo que nos sucede en la vida. "No puedo decir que siento gratitud por la pérdida de mi matrimonio" dijo un miembro, "pero puedo decir que siento gratitud por las muchas lecciones que he aprendido de eso" Otro miembro comentó: "Me abrieron los ojos a dones que de otra manera no habría visto nunca. Perdí a mi querida esposa pero gané la paz del programa Al-Anón" Y como también comentó otro miembro, algunos sentimos gratitud tan sólo porque somos capaces de sentir: "Estoy profundamente agra- decido por el dolor que estoy sufriendo. Eso supera a los días en que me sentía adormecido y tropezando en la vida".
Si bien es importante reconocer las pérdidas cuando estamos de duelo, la gratitud puede ayudarnos a reconocer lo que sí tenemos. En medio de la inestabilidad de la vida, la gratitud nos hace tener presente que debemos agradecer cada momento. Como lo señaló un miembro: "Siempre puedo encontrar algo por lo cual sentirme agradecido, aunque sólo sean mis dedos pulgares".
¿Cómo practicamos la gratitud? Algunos miembros consideran útil escribir una lista de agradecimientos de manera continua. Otros se han acostumbrado a diario a decir gracias por pequeñas cosas, aun por momentos difíciles y lo que nos dejan como enseñanza. Aprendemos a confiar en que estamos precisamente donde debemos estar en este instante. El dolor y la alegría a menudo coexisten. La gratitud no es pasar por alto los problemas y las dificultades de la vida, sino reconocer que la vida no es todo pero tampoco es que sea nada.
"Al-Anón me ha abierto los ojos, los oídos y el corazón al mundo maravilloso en el que vivo!
La gratitud puede profundizar nuestra perspectiva y ampliar nuestro sentido del mundo. Nos puede ayudar a valorar nuestras vidas con más plenitud. Cuando nos distraemos menos y centramos menos la atención en el alcohólico, somos más capaces de apreciar las pequeñas cosas bellas del mundo que nos rodea. En medio de la confusión y del áfolor, podemos sentirnos unidos a nuestro corazón. De repente podemos darnos cuenta de que somos más conscientes de los amaneceres y los atardeceres, del canto de los pájaros en el crepúsculo, de la sonrisa de un niño, o de la cálida piel de un animal. Esas cosas que una vez dimos por
El crecimiento espiritual derivado del dolor 167
seguro o que no notamos se convierten exactamente en las cosas de las que dependemos para alimentar nuestro espíritu.
"Me sentía incapaz ante la muerte de mi marido, pero tenía opciones sobre qué hacer de mi vida de allí en adelante. Podía elegir la amargura y la ira por la partida de mi marido o podía sentirme agradecida por el tiempo que pasamos juntos. Podía optar por mirar a la vida como algo que debía soportar sola, o podía aprovechar todos los momentos valiosos. Podía optar por mirar hacia el futuro con temor, o podía pensar en ese futuro como una aventura en espera de realizarse. Cada día representa la oportunidad de un nuevo comienzo. Podemos permitir que el dolor nos abra el corazón a los misterios de la vida. Aunque quizás no podamos
controlar nuestras pérdidas, aprendemos que aun tenemos opciones en cuanto a cómo encararlas. Tal vez nunca podamos comprender esas pérdidas pero
podemos encontrar libertad al no tener que
comprenderlo todo. "Es probable que nunca sepa por qué algunas personas son capaces de lograr la recuperación mientras que otras no lo son. Sin embargo, estoy asombrado de descubrir que no sólo a pesar de mis pérdidas sino también debido a ellas, es que estoy más claramente consciente de lo tenue, delicado y hermoso que es cada momento".