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Según la OMS la mayoría de los niños sanos pueden combatir la infección mediante sus defensas naturales, pero los niños inmunodeprimidos presentan un mayor riesgo de contraer neumonía. El sistema inmunitario del niño puede

Fuente: Síndrome bronquial obstructivo agudo, Laura Beatriz Moreno, Universidad Nacional de Córdoba (Argentina)

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debilitarse por malnutrición o desnutrición, sobre todo en lactantes no alimentados exclusivamente con leche materna.

La presencia previa de enfermedades como sarampión o infecciones de VIH asintomáticas también aumentan el riesgo de que un niño contraiga neumonía. El enfoque de riesgo y de funcionalidad familiar permite un acercamiento a la neumonía adquirida en comunidad en su contexto social y ambiental, identificando determinantes sociales que pueden erradicarse a partir de transformaciones (algunas profundas, otros no tanto) igualmente de carácter social.

Los factores asociados a Neumonía Adquirida en la Comunidad son

abundantes, diversos, y varían según aspectos biogeográficos,

socioeconómicos y epidemiológicos. Entre los más frecuentes se pueden mencionar condiciones de vivienda y funcionalidad familiar, vacunación antigripal y antineumocócica, enfermedad invalidante o postrante, enfermedad pulmonar crónica. (MARTINEZ, 2015)

Lugar de residencia y calidad del aire

La contaminación del aire constituye en la actualidad uno de los principales problemas ambientales de las zonas urbanas en el mundo, tanto en los países desarrollados como en aquellos en vías de desarrollo; en los primeros, por un alto volumen y diversificación de la producción industrial y un flujo intenso de vehículos automotores, mientras que en los segundos por causa del desarrollo no planificado de las escasas industrias, el uso de tecnologías obsoletas en la producción, los servicios y el transporte, la mala calidad del saneamiento básico y el crecimiento urbanístico no planificado.

En Latinoamérica, más de 100 millones de personas están expuestas a niveles de contaminación del aire por encima de los recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Los grupos más vulnerables a los efectos dañinos de una mala calidad del aire incluyen a niños, adultos mayores, personas con previos problemas de salud y población de bajos estratos socioeconómicos. La OMS asegura que “Se prevé que la contaminación del aire se convertirá en la causa ambiental principal de mortalidad prematura, por encima de aguas

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insalubres y falta de saneamiento” con “una proyección de que se duplique en el mundo el número de muertes prematuras derivadas de la exposición a material particulado, pasando de más de 1 millón hoy en día, a aproximadamente 3.6 millones al año en 2050. (MINISTERIO DE AMBIENTE ECUADOR, 2010)

Tipo de alimentación inicial

El tipo de alimentación durante los primeros meses de vida es un factor de riesgo asociado a la neumonía adquirida en comunidad, cuando la leche de fórmula reemplaza a la leche materna muy pronto, recibe fuentes de nutriente menos adecuadas, y queda más expuesto a la infección. (BARRIA, 2008).

La etapa neonatal está caracterizada por un delicado proceso de adaptación, de la vida intrauterina a la extrauterina, por tanto el sistema inmune también está sujeto a este proceso de adaptación, pues en el momento del nacimiento este importante sistema para la homeostasis. La inexperiencia antigénica y la prevalencia de factores supresores durante la vida fetal son responsables de la inmadurez fisiológica de las funciones del sistema inmune en el neonato. Los infantes que no reciben lactancia materna al nacer no recibirán la protección que la misma aporta contra las enfermedades respiratorias. (CASTILLO, 2009) Después del nacimiento, la leche materna es la responsable de mantener el nexo inmunológico madre-hijo, al suministrarle a este los elementos protectores, la mayoría de ellos células y factores solubles que están ausentes en el neonato.

La leche materna contiene a su vez IgA, IgG y IgM y la principal es la

IgAS, cuya función consiste en proteger las mucosas y proporcionar protección

local intestinal contra poliovirus, Escherichia coli, V.cholerae, capaces de enfermar a los niños con la repercusión social que esto trae implícito. La IgG y la IgM protegen contra virus sincitial respiratorio como el citomegalovirus, la rubéola, entre otros. La lactoferrina que contribuye a la absorción del hierro en el intestino del niño, tiene efecto bacteriostático importante contra estafilococos. (CASTILLO, 2009)

27 Peso al nacer

Según la UNICEF los recién nacidos con bajo peso (aquellos que pesan menos de 2,5 kg.) tienen más probabilidades de morir durante los primeros meses o los primeros años. Los que sobreviven tienen disminuidas las funciones del sistema inmunológico y corren mayor riesgo de padecer posteriormente varias enfermedades, respiratorias, diabetes y diversas cardiopatías. Tienen también propensión a seguir malnutridos y a tener menores coeficientes de inteligencia además de discapacidades cognoscitivas.

La OMS examino la relación entre neumonía y estado de nutrición comprobando que la desnutrición es un importante factor de riesgo que influye en la aparición de neumonía en Latinoamérica, los niños que entran con el ciclo

de la desnutrición – infección pueden sufrir consecuencias potencialmente

fatales y aumenta el riesgo de sepsis, enfermedades diarreicas y respiratorias.

El estado nutricional es un factor determinante en la aparición y evolución de las infecciones respiratorias y dentro de estas de las neumonías. Se sabe que la desnutrición calórica, causa un gran deterioro del sistema inmunológico. Un niño desnutrido no puede defenderse frente a la agresión de microorganismo, todo lo cual indica que la malnutrición tiene consecuencias nefastas en la respuesta del organismo ante las enfermedades. (MARRENO, 2005).

El bajo peso al nacer está asociado a neumonía en infantes, la desnutrición significa que un niño tiene más probabilidades de contraer infecciones respiratorias. El hábito de fumar por parte del padre o la madre tiene relación con la exposición del niño o niña a una atmósfera viciada con las toxinas que este humo contiene, y es considerado un importante factor de riesgo para adquirir enfermedades respiratorias agudas como la neumonía (GUTIERREZ, 2007)

Hacinamiento

El hacinamiento es uno de los factores mejor establecidos para la neumonía, ya sea en hogares o en hospitales

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La asociación entre el factor de hacinamiento y desarrollo de neumonía adquirida en la comunidad. La explicación probable es la falta de ventilación ya que está determinado por las características de la entidad en estudio donde existe una transmisión directa por vía aérea siendo la ventilación no adecuada un factor que favorece al desarrollo de esta enfermedad. Una buena ventilación del hogar forma parte junto a otras necesidades ambientales de las necesidades del individuo para conformar un medio sano teniendo por tanto cuando esta no es adecuada cierta repercusión en el equilibrio del estado de salud, algunos autores mencionan que las malas condiciones de la vivienda y su ventilación influyen en la salud del individuo. Otros estudios plantean que la mala ventilación de las viviendas facilita las infecciones virales y bacterianas La higiene adecuada en el hogar representa un importante factor predisponerte a

contraer diversas afecciones tanto gastroentéricas, dermatológicas,

neurológicas, y respiratorias entre otras. (PORTALES MEDICOS, 2013).

Se considera a los niños que duermen en una habitación con más de 3 personas son susceptibles a contraer enfermedades respiratorias; el hacinamiento es un factor de riesgo para adquirir neumonía en niños, incluyendo la asistencia a guarderías, el factor de hacinamiento contribuye a la transmisión de infecciones mediante gotas de secreciones y fómites, y su asociación con las infecciones respiratorias se ha demostrado claramente.

Humo ambiental por tabaco

La susceptibilidad a infecciones respiratorias está determinada por diversos factores siendo el tabaquismo pasivo uno de los más importantes. En un estudio se demostró que la exposición pasiva al humo afecta a los niños menores de un año, con un incremento fundamentalmente de infecciones respiratorias inferiores, ya que aunque se trate de inhalación pasiva de humo, la frecuencia de infecciones y patologías respiratorias que se ha suscitado desde algunas décadas en hijos de padres fumadores es muy elevada.

El humo aspirado contiene grandes cantidades de cotinina producto secundario de la nicotina, que afecta el mecanismo de depuración mucociliar e incrementa la producción de mucus, por lo que daña la actividad de los macrófagos, por lo tanto estos niños tienen mayor incidencia de infecciones respiratorias, mayor

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persistencia de síntomas y de desarrollar con más frecuencia neumonías. (PORTALES MEDICOS, 2013)