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Robustness

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2.4 Estimation and Identification

2.6.1 Robustness

Para Enneking & Wink (2000), las plantas que producen semillas ricas en fuentes energéticas (carbohidratos, lípidos y proteínas), como es el caso de la almorta, por lo general acumulan potentes compuestos químicos de defensa.

Como leguminosa que es, la almorta contiene alérgenos termoestables que causan alergia pero con menos frecuencia que, por ejemplo, la lenteja, el garbanzo o el guisante (Martinez et al., 2000).

Las semillas de L. sativus contienen una alta cantidad de l-homoarginina, que puede actuar como un precursor de la lisina en animales superiores (Quereshi et al., 1977; Abd El- Moneim et al., 1999).

Recientemente, la extracción de metales pesados por las plantas se ha convertido en una prometedora y rentable alternativa para reducir los niveles de metales pesados en los suelos. La inmovilización eficaz de iones de plomo por las raíces de la almorta podría representar una nueva e interesante característica para el desarrollo de estrategias de fitorremediación2 (Brunet, 2008).

2.4–UTILIZACIÓN

La almorta es un cultivo de múltiple aptitud y muy valorado por contener abundantes nutrientes (Yang & Zhang, 2005).

Su semilla se puede utilizar en la alimentación humana o animal (López-Bellido, 1994), condicionada, principalmente, por la presencia de la neurotoxina ODAP (Granati et

al., 2003).

Esta especie forma parte de la dieta de las personas de muchas regiones, debido principalmente, a su alto contenido en proteínas y en segundo lugar, por la adecuada proporción de grasas que presentan las semillas de muchas especies (Moreno, 1993). Es muy utilizada en la alimentación humana, en forma de legumbres verdes, sobre todo la semilla seca remojada en agua y cocida, o bien descascarada y convertida en harina para mezclarla con cereales y hacer pan o gachas. Puede, utilizarse también, como agente espesante de alimentos en pastas y salsas, pudiendo incorporarse en alimentos diseñados para que la gente se sacie pronto (Akalu et al., 1998).

Yadav (1995) describe otras formas de utilización de este cultivo, como por ejemplo, utilizar las vainas verdes como verduras o aperitivos.

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La fitoremediación ha sido definida como el uso de plantas verdes para eliminar o acumular contaminantes peligrosos para el medio ambiente (www.biorrehid.cebas.csic.es/ant_fitorremediacion.html).

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Su biomasa se puede utilizar en la alimentación de algunas especies animales en forma de forraje, pienso o paja. La paja de estas leguminosas tiene un buen valor alimenticio para el ganado.

Franco (1996) informa que, tradicionalmente, los ganaderos reservan siempre almortas para proporcionárselas al ganado ovino, especialmente a los que tienen problemas o que precisan una alimentación intensiva, ya que los ovinos parecen ingerirla, sin manifestar problemas de latirismo en una dieta completa continua. El mismo autor indica que puede haber peligrosidad, tanto en el grano como particularmente en el forraje para el ganado equino y en particular para las yeguas gestantes, en las que puede provocar abortos.

Su cultivo juega un papel importante como abono en verde, enterrado al final del invierno para mejorar la fertilidad de los suelos. (López-Bellido, 1994).

2.5-LUGAR EN LOS SISTEMAS DE PRODUCCIÓN

La almorta es poco exigente en cuanto a las condiciones medioambientales, por lo que puede competir (ser alternativa) con otros cultivos (Rybiñski et al., 2008). Para este autor esta capacidad resulta, entre otras cosas, de su extraordinaria resistencia a la sequía, y de acuerdo con datos de la literatura se puede cultivar con precipitaciones de 380 mm. Esto es especialmente importante en vista del cambio climático global y del período cíclico de sequía de los últimos años. El beneficio de incluir leguminosas, como la almorta, en una rotación con cereales se revela en: mejor control de malezas, reciclaje de nutrientes, beneficios estructurales del suelo, control de la erosión (Chatel et al., 1982; Miyan & Belloti, 1998). También, debido a su capacidad para absorber el nitrógeno de la atmósfera y mejorar la nutrición nitrogenada de los cultivos siguientes. La almorta es un valioso elemento en la rotación de cultivos (Chatel et al., 1982; Miyan & Belloti, 1998; Rybiñski et al., 2008). La incorporación de la almorta en la rotación puede hacer que el sistema de producción sea más sostenible, mejorando la fertilidad del suelo y rompiendo el ciclo de plagas y enfermedades (Abd El-Moneim et al., 1999).

La capacidad del L. sativus para proporcionar un rendimiento económico en la mayoría de las condiciones adversas hizo a este cultivo muy popular en la agricultura de subsistencia de muchos países en desarrollo, y ofrece un gran potencial para su uso en otras partes del mundo.

Chinnasamy et al. (2005) y Vaz Patto et al. (2006) indican que la almorta, al ser un cultivo con una notable resistencia al estrés abiótico, ha sido aceptada como una planta de cultivo modelo para la agricultura sostenible.

Más recientemente, surge un renovado interés por este cultivo justificado por la necesidad de recuperar las tierras marginales y para proporcionar una alternativa eficiente para el trigo. Asimismo, la investigación sobre la utilización de la almorta en la alimentación será de gran importancia para estimular la expansión de este cultivo en sistemas de agricultura sostenible y de bajos-inputs (Crinò et al., 2004).

2.6–ECOLOGÍA Y AGRONOMÍA

La productividad de un cultivo se define por la interacción entre la planta, el entorno de producción y el manejo. Para obtener altos rendimientos es necesario conocer las prácticas culturales compatibles con una producción económica y que permitan maximizar la tasa de acumulación de materia seca en el grano. Las principales prácticas de gestión que deben ser considerados son: la fecha de siembra recomendadas para la región de producción, la elección de cultivares adaptados a esta región, el uso del espacio y la densidad adecuada para este tipo de cultivo, monitoreo y control de malezas, plagas y enfermedades y reducir al mínimo la posible pérdida de la cosecha (Ritchie et al., 1982).

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