El uso de los cajeros automáticos (ATM) y terminales punto de venta (POS) en Latinoamérica ha registrado un notable ascenso durante los últimos años, tal y como se muestra en la Figura 9, para los ATM, y en la Figura 10, para los POS. Esta tendencia es claramente opuesta a la experimentada al otro lado del Atlántico desde el inicio de la crisis financiera internacional, cuyos efectos en este parámetro se han visto acusados en el último año, especialmente en lo referido a caje- ros automáticos, en gran medida fruto del proceso de adelgazamiento de la red de sucursales de los sistemas financieros español y portugués.
La mayor parte del crecimiento de las operaciones se ha generado en las sucursales bancarias, aunque en los últimos años se ha podido apreciar un aumento en la demanda de las ubicaciones off-premise, es decir, aquellas que se encuentran fuera de los bancos, en lugares como como estaciones de servicio, supermercados, centros comerciales, farmacias o estaciones de metro, autobuses y trenes. Ello además permite atender a clientes no bancarizados, que en lugar de tener que acudir a las sucursales para formalizar pagos, lo pueden hacer a través de los ATM situados en diferentes puntos.
Según los datos recogidos en la Figura 9, Perú se mantiene como el país que contabiliza un mayor crecimiento de cajeros en el periodo, pasando de 120 unidades en 2008 a 231 en 2013, lo que supone una tasa de crecimiento anual compuesto del 15,4%. Una tasa que duplica la registrada por el resto de países latinoamericanos analizados, que se situaron en una horquilla entre el 5% (Brasil, Chile, México y República Dominicana) y el 10% (Colombia). Brasil es a todas luces el país con mayor número de cajeros automáticos y de POS dentro del grupo analizado. De hecho, los más de 195.900 dispensadores instalados en Brasil le convierten en uno de los principales mercados de cajeros automáticos a nivel mundial, junto con EE.UU., China y Japón.
Por su parte, la Figura 10 pone de manifiesto una evolución creciente de POS, aunque dentro del grupo de países repre- sentados existen diferencias notables: mientras México anota una tasa de crecimiento anual compuesto del 9,3% desde 2008, alcanzando los 696.168 terminales en 2013, Colombia registra una tasa del 21,3%, aunque sus 298.715 terminales lo sitúan a una distancia importante del país azteca en términos absolutos. Brasil, con casi 4,5 millones de POS y un cre- cimiento del 7,4% en el periodo, lidera con gran distancia también en este indicador. En España, observaremos el posible cambio de tendencia el próximo año, fruto de los recién inaugurados límites a las tasas de intercambio para los pagos con tarjeta, que sin duda tendrán un efecto – esta es al menos la intención del legislador - en este indicador.
Figura 9: Número de cajeros automáticos por cada millón de habitantes, 2008-2013 Brasil Chile Colombia México Perú República Dominicana España Portugal 0 200 400 600 800 1.000 1.200 1.400 1.600 1.800 2008 2009 2010 2011 2012 2013
Figura 10: Número de POS por cada millón de habitantes, 2008-2013 Brasil Colombia México España Portugal 0 5.000 10.000 15.000 20.000 25.000 30.000 35.000 40.000 2008 2009 2010 2011 2012 2013
Fuente: bancos centrales y superintendencias de bancos.
Tal y como se puede apreciar en la Tabla 7 y en la Tabla 8, el incremento del número de puntos de acceso ha contribuido a elevar el número y el valor de las transacciones. Nuevamente, Perú es el país que acumula un mayor crecimiento en número (+16,5%) y en valor (+25,3%) de las operaciones realizadas en cajeros automáticos, seguido por Chile, que maneja tasas algo inferiores (+11,4% y +17,6%, respectivamente). En este contexto, conviene tener presente que se trata de dos países que parten de una base inferior a la de otros como Brasil o México, que manejan un volumen de operaciones varias veces superior.
España reproduce la tendencia expuesta en las dos últimas ediciones de este informe, registrando una caída en el uso de cajeros automáticos durante el periodo considerado (-2,4%), ya comentada anteriormente y vinculada directamente a una menor propensión al consumo de los españoles. En total, los clientes bancarios retiraron EUR 109.200 millones de los cajeros durante 2013 (de media, EUR 2.328 por habitante), una cifra equivalente en términos nominales a la de 2006. Por su parte, la reducción significativa del número de sucursales bancarias, donde se localizaban muchos de los cajeros, también ha influido negativamente en la utilización de éstos. A este respecto, mientras que en 2008 había instaladas 61.714 máquinas, esta cifra se redujo hasta las 52.221 en 2013, un 14,4% menos, según datos del Banco de España.
La caída también se refleja en el volumen de compras con tarjeta que se realizan a través de los terminales de punto de venta de los comercios. Si bien es cierto que en España aumenta tanto el número de operaciones (+2,5% en 2013) como el valor (+4,5%) en POS y que para el periodo 2008-2013 la evolución mantiene el signo positivo en número de operaciones (+3,0%), esta tasa se ha ido atenuando con el paso de los años (+4,2% para el periodo 2007-2012; +7,3% para el periodo 2006-2011 y +9% para el periodo 2005-2010). En valor, sin embargo, registra crecimiento negativo (- 0,8%). Los factores que explican esta evolución giran en torno a la menor predilección por el uso del dinero de plástico en España comparado con otros países de nuestro entorno, como Portugal. En España tampoco ha ayudado la subida de las comisiones (cuota anual) por la contratación de las tarjetas, que ha provocado que los clientes se hayan deshecho de parte de ellas. De hecho, en 2008 circulaban 76,4 millones de tarjetas, cifra que se redujo a 69,7 millones en 2013, lo que supone una media de 1,5 por habitante.
En lo que respecta a Portugal, a finales de 2013 la red de ATM constaba de 12.963 cajeros automáticos y alrededor de 256.500 POS, lo que representa una caída anual del 21,9% y del 1,3% respectivamente, en línea con lo observado en España. Portugal registró en 2013 una caída en el número de operaciones de pago realizadas con tarjeta a través de POS (-0,7%), manteniéndose estable el monto promedio por transacción (USD 54,18).
59 Tabla 7: Uso de cajeros automáticos
Número de operaciones
(millones)
Valor (miles de
millones USD) operación (USD)Monto medio operacionesNúmero de Valor 2013 Tasa de crecimiento anual compuesto 2008- 2013
Brasil 10.221,43 1.010,47 98,86 5,1% 7,5% Chile 497,93 49,50 99,41 11,4% 17,6% Colombia 354,01 46,39 131,04 -6,2% 10,6% México 1.470,69 187,55 127,53 2,8% 6,9% Perú 327,22 45,32 138,51 16,5% 25,3% República Dominicana 73,50 5,27 71,63 3,1% 8,0% España 901,06 145,06 160,99 -2,4% -1,3% Portugal 426,40 36,03 84,50 0,8% 0,2%
Fuente: bancos centrales y superintendencias de bancos. Tabla 8: Uso de POS, selección de países
Número de operaciones
(millones)
Valor (miles de
millones USD) operación (USD)Monto medio operacionesNúmero de Valor 2013 Tasa de crecimiento anual compuesto 2008-2013
Colombia 350,42 37,66 107,47 12,9% 12,0%
México 1.676,35 80,44 47,99 15,9% 11,8%
España 2.305,66 130,86 56,76 3,0% -0,8%
Portugal 715,96 38,79 54,18 3,5% 1,1%
Fuente: bancos centrales y superintendencias de bancos.
Un canal que no existe en España y Portugal pero que sin embargo es clave para facilitar la bancarización de la población y la consiguiente extensión de los medios de pago en la región de América Latina y Caribe es el protagonizado por los corresponsales no bancarios, a los que hacemos debido seguimiento en este Informe.
Brasil sigue siendo un referente global en este ámbito, tanto en número absoluto de corresponsales como en su ratio por habitante (ver Figura 11) y cuenta con una red que abarca el 99% de los municipios del país. Cerca se encuentran Colombia y Perú, donde la práctica totalidad de municipios se encuentran cubiertos. En el caso de México, a pesar de la reciente implementación de la figura de los corresponsales, con capacidad de abrir cuentas de expediente simplificado con las que poder efectuar transacciones a través del teléfono móvil, y de tener una menor cobertura territorial, sólo el 63% de los municipios del país cuentan con al menos un punto de acceso a servicios financieros (sucursal o corresponsal), según información de la CNBV.
Figura 11: Número de corresponsales bancarios por millón de habitantes, 2013 Brasil Colombia Perú México 1.873 882 639 207 200 400 600 800 1.000 1.200 1.400 1.600 1.800 2.000 2007 2008 2009 2010 2011 2012 2013
Fuente: bancos centrales y superintendencias de bancos.
Para los responsables de las políticas públicas de estos países, el reto sigue siendo hoy en día conseguir utilizar la figura del corresponsal no bancario como punto de entrada efectiva al sector financiero formal, en la medida en que la mayoría de los usuarios de los corresponsales no se encuentran dentro de él. Es determinante contar con una red de distribución de agentes para el momento del cash-in y cash-out y, en el mejor de los casos, que se encuentren habilitados para proceder a la apertura de cuentas de ahorro que permitan transacciones electrónicas. En este sentido, solo México y Colombia cuentan con un marco regulatorio avanzado7 que permite las cuentas de apertura simplificada, mientras que Perú mantiene ciertas
limitaciones, como la apertura remota.
Los cajeros automáticos, sumados a Internet y la banca móvil, han permitido a los bancos reducir costos y facilitar la mi- gración de transacciones fuera de las oficinas, contribuyendo con ello a mejorar el servicio al cliente. Así, los cajeros auto- máticos y los corresponsales seguirán jugando un papel fundamental en la región durante los próximos años, gracias a su capacidad para proporcionar cobertura a los servicios demandados por la gran cantidad de nuevos clientes que accederán al sistema financiero desde los segmentos de menores ingresos por canales alternativos a los tradicionales.