CHAPTER 3 : THE CAUSES OF HAIS AND MEASURES TO REDUCE THEM – THE FM
3.3 HEALTHCARE FACILITIES MANAGEMENT SERVICES LINKED TO HAIS
3.3.2 The Role of Cleaning in the Control of HAIs
Dos de los 235 pacientes (0.85% de la muestra) corresponden a esta categoría, el análisis de los datos de esta categoría es escaso, teniendo un promedio de edad de 48.5 años (46 – 51) y un promedio de IMC de 41.37 (41.33 - 41.41); toda la población correspondía a mujeres, no se encontró registro de diabetes mellitus en este subgrupo, así como tampoco hipertensión arterial ni dislipidemia.
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Tabla 9.
Características de los pacientes con obesidad grado III no diabéticos
Variable Número Porcentaje / rango
Total potencialmente analizable 2 100% Exclusión Diabetes Inclusión 0 0 2 0% 0% 100% Mujeres 2 / 2 100% Edad (años) 48.5 46-51 ÍMC 41.37 41.33 – 41.41 Raza Mestiza Blanca Negra 2 / 2 0 / 2 0 / 2 100% 0% 0% 4.2.5 Otros resultados
El análisis general de la presencia de factores de riesgo clásicamente asociados con resistencia a la insulina arrojó que el hipotiroidismo es una condición prevalente con el 3.4%, sin embargo del total de datos de TSH analizados, solo el 68.42% se encontraban en rango de normalidad, y el 21.05% en rango de hipotiroidismo a pesar del tratamiento médico. La prevalencia de hipotiroidismo fue del 24.13% para sobrepeso, 16.67% para obesidad grado I, 0% para obesidad grado II y 0% para obesidad grado III.
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Solo el 40% del total de pacientes con sobrepeso u obesidad tienen al menos una medición en los últimos 2 años de glucemia en ayuno, de ellos sorprendentemente el 18.09% se encuentran en rango de prediabetes (específicamente con diagnóstico de alteración de glicemia en ayuno dado que solo se analizó este valor y no la glicemia postprandial); la mayor prevalencia de esta disglicemia se encontró en el grupo de sobrepeso con 14.29%, seguido de obesidad grado I con 31.82%, no se encontraron registros de dicha patología en los grupos de obesidad grado II y III.
De los 40 pacientes con dislipidemia (0.17% de la muestra) el 58.97% tienen un colesterol por fuera del rango óptimo para personas adultas, 80.55% de las mujeres y 94.44% de los hombres tienen un HDL por debajo de los niveles recomendados por las sociedades científicas, y el 62.34% tiene valores de triglicéridos considerados como anormales, siendo la mayor parte de ellos pertenecientes al grupo de sobrepeso.
Como ya se había discutido anteriormente la hipertensión arterial fue el factor prevalente con más peso luego del análisis de los datos, sin embargo no es despreciable el porcentaje de personas fumadoras, en total el 17.87% de la muestra lo fue, y de ellos el 45.23% fueron mujeres, las cuales se distribuyeron de la siguiente manera según los diferentes grados de sobrepeso u obesidad: 54.54% de sobrepeso, 50% en obesidad grado I, 0% en obesidad grado II y 100% en obesidad grado III (gráfica 5).
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Gráfica 5.
Distribución acumulada y relativa de fumadores en los diferentes grados de sobrepeso u obesidad de personas no diabéticas
El análisis completo de los resultados puede revisarse en los anexos del presente trabajo, tanto para los resultados globales como para las diferentes categorías de exceso de peso.
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5.0 DISCUSION
Luego del análisis de los datos obtenidos de la revisión de historias encontramos una alta prevalencia de sobrepeso sostenido a lo largo del tiempo en diferentes mediciones de las consultas de pacientes con exceso de peso entre 25 y 29.9 kg/m2 (79.15%).
Así mismo es sorprendente como los resultados obtenidos de nuestra prevalencia de diabetes mellitus tipo 2 tanto en pacientes con sobrepeso como en obesidad es bastante alta, llegando al 7.51%, cifra cercana al trabajo de Ashner descrito previamente en la introducción (10) la cual se calculó alrededor del 7%.
Se trata de una población joven en general, esto quizá tiene que ver con el hecho que es población que asiste a un servicio de consulta externa, que en general se encuentra con un buen estado funcional como para asistir a la misma, sin embargo, es ésta población la que se encuentra laboralmente activa y que no tiene o apenas inicia el diagnóstico de enfermedades crónicas ampliamente conocidas como causas de disminución tanto de la expectativa de vida como de calidad de la misma como son la hipertensión arterial, la diabetes mellitus y la dislipidemia entre otras.
No nos es para nada extraño haber obtenido un resultado tan alto de prevalencia de hipertensión arterial, el cual es cercana al 26%, lo cual supera por mucho la prevalencia de hipertensión arterial para nuestra población de adultos jóvenes, y pone en manifiesto una posible asociación fuerte en entre el aumento del peso corporal y la tendencia a adquirir más factores de riesgo cardiovascular, entre ellos la hipertensión, asociación que deberá ser estudiada mediante otro estudio con el diseño apropiado para responder este tipo de pregunta.
Así mismo, el estudio arroja resultados preocupantes con respecto al seguimiento de los pacientes con sobrepeso y obesidad, por ejemplo, solo uno de ellos tiene un registro clínico de su perímetro abdominal, y la gran mayoría de los mismo no tienen ningún registro de valores basales de glucosa en ayuno, perfil lipídico o triglicéridos como parte de la investigación de su perfil metabólico y el riesgo de
43 desarrollar enfermedades cardiovasculares.
Sigue siendo preocupante como el hábito de fumar tiene un peso inimaginable, alcanzando incluso, el segundo lugar como factor de riesgo en el análisis de la población general, esto debe poner en alerta a todo el personal médico y paramédico, y en especial a los encargados de dirigir los programas de prevención y promoción, para establecer políticas serias que ayuden a disminuir el consumo del tabaco, no solo en pacientes con sobrepeso, sino en la población general, y principalmente evitar que nuevas personas inicien su consumo dadas las condiciones ampliamente probadas del consumo de cigarrillo y el desarrollo de múltiples enfermedades tanto cardiovasculares como neoplásicas, entre otras.
Aunque el ácido úrico no está catalogado dentro del grupo de factores de riesgo cardiovasculares ―formales‖ que hacen parte de el síndrome metabólico, recientes estudios apoyan cada vez más que éste, junto con otros factores inflamatorios, pueden estar asociados a un riesgo mayor de morir o presentar alguna complicación cardiovascular, sin embargo dadas las condiciones del actual desarrollo tecnológico y las limitaciones del presente estudio no nos permitimos realizar comentarios con respecto al papel que estos puedan tener como predictores o marcadores de dicha enfermedad.
El 17.02% de los pacientes cumple con criterios de dislipidemia, la gran mayoría de ellos con tratamiento farmacológico con base en inhibidores de la HMG-CoA reductasa, sin embargo es alarmante como no se logran las metas establecidas por las sociedades científicas con respecto al control lipídico, encontrando valores tan grandes como que más del 91% de los hombres con sobrepeso no tiene niveles óptimos de HDL, y el 63.8% tienen un valor de colesterol anormal a pesar del tratamiento farmacológico y no farmacológico y el seguimiento médico de un programa de salud ambulatorio.
Es bien conocido que el uso de anticonceptivos orales promueve los efectos protectores estrogénicos en las mujeres que los usan, sin embargo el diseño del presente estudio no permite realizar conclusiones respecto a que tanto influye la presencia o ausencia de estos en el desarrollo de complicaciones cardiovasculares, por tanto, deberá ser el juicio clínico y el conocimiento médico de las indicaciones y contraindicaciones de este tipo de terapia las que deban guiar al facultativo en la decisión de usarlos o no, siempre conociendo las
44 potenciales implicaciones que esto conlleva.
Varias anormalidades metabólicas y vasculares han sido encontradas en individuos con historia familiar de DM2 en primer grado, la disfunción vascular ha sido demostrada basada en estudios que miden de la reactividad vascular en la arteria braquial y micro circulación de la piel y a través de mediciones plasmáticas de marcadores de activación endotelial y marcadores de inflamación crónica. Adicionalmente se ha encontrado disminución de la distensibilidad de la aorta e incremento del grosor de la intima-media de la arteria carótida común en comparación con personas sanas sin historia familiar de DM2. Nuestro estudio, muestra una prevalencia nada despreciable, superior al 10%, factor que hasta ahora no ha sido tenido en cuenta como factor predisponente mayor, y que podría en un futuro ser un marcador con alta sensibilidad para el desarrollo de complicaciones cardiovasculares en los pacientes con enfermedad por exceso de peso. (50 – 53).
En Europa la enfermedad coronaria representa la principal causa de muerte, aproximadamente el 21% del total de muertes que son estimadas en 2 millones anualmente (49). En Estados Unidos la enfermedad coronaria es la principal causa de muerte tanto en hombres como en mujeres, aproximadamente el 40% de todas las muertes y 950 000 personas mueren anualmente de enfermedad coronaria, 1 muerte cada 35 segundos, y más de 150 000 pacientes cuando murieron tenían menos de 65 anos; en adición mas de 70 millones de estadounidenses viven con enfermedad coronaria (más del 25% de la población) (50). La enfermedad coronaria representa más de 6 millones de hospitalizaciones cada ano y produce una perdida permanente de capacidad laboral, el impacto económico continua creciendo con el aumento de la edad de la población, el estimado de costos de la enfermedad coronaria en el año 2005 fue de 394 billones de dólares, incluyendo costos de salud, baja en la productividad (desde incapacidad hasta la muerte) (49). Encontramos un 2.55% de enfermedad macro vascular en nuestra población, de los cuales el 83.34% correspondían a enfermedad coronaria, quizá ellos sean la primera manifestación de un grupo en riesgo que desarrollará con el paso de los años complicaciones costosas tanto a nivel funcional como psicológica para los pacientes y sus familias, como económicas para un sistema de salud que lucha por la cobertura total.
La presencia de ovarios poliquísticos es bien conocida como factor asociado en la patogénesis de las alteraciones del metabolismo de carbohidratos, sin embargo pocos conocen su implicación fisiopatológica en el contexto de la disfunción
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endotelial y su repercusión clínica; hemos encontrado que el 0.62% de las mujeres con sobrepeso u obesidad son portadores diagnosticadas de esta patología. El síndrome de ovarios poliquísticos ha sido asociado con inflamación subclínica. (54) Talbott y colaboradores reportaron incremento del grosor de la intima-media en la arteria carótida en mujeres mayores de 45 años de edad con ovarios poliquísticos en comparación con controles; estos cambios fueron asociados estadísticamente con obesidad y distribución de grasa corporal pero no fue posible demostrar diferencia en el grosor de la intima-media de la arteria carótida en mujeres en edades comprendidas entre 30-44 anos en dicho estudio (55).
Estudios de Haffner y col. ya habían reportado que los factores de riesgo cardiovasculares preceden el desarrollo de diabetes en por lo menos 8 años en un grupo de sujetos no tenían intolerancia a los carbohidratos de base. Se encontró que los niveles altos de triglicéridos, niveles bajos de colesterol-HDL, incremento de la presión arterial sistólica, aumento ligero de los niveles de glucemia y niveles de insulina muy altos de base (todos componentes del síndrome metabólico) eran más prevalentes en los sujetos que posteriormente desarrollarían diabetes mellitus (43-44).
Todo esto nos lleva a pensar que la realización de un programa formal y serio de seguimiento y tratamiento en consulta externa de pacientes con sobrepeso u obesidad integrado por médicos de diferentes especialidades clínicas y quirúrgicas, así como de personal de enfermería entrenado, son indispensables para evitar las catástrofes cardiovasculares demostradas ampliamente en la literatura médico, con el fin no solo de disminuir las complicaciones de las enfermedades antes descritas, sino de optimizar un sistema de salud con base en la prevención de la enfermedad y la promoción de la salud.
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6.0 CONCLUSIONES
Reconociendo la obesidad como un trastorno con muchas comorbilidades, la asociación entre enfermedades cardiovasculares y las enfermedades por exceso de peso es muy importante para e, pero también representa un alto gasto económico para la sociedad. La realización de un programa formal y serio de seguimiento y tratamiento en consulta externa de pacientes con sobrepeso u obesidad integrado por médicos de diferentes especialidades clínicas y quirúrgicas, así como de personal de enfermería entrenado, son indispensables para evitar las catástrofes cardiovasculares demostradas ampliamente en la literatura médico, con el fin no solo de disminuir las complicaciones de las enfermedades antes descritas, sino de optimizar un sistema de salud con base en la prevención de la enfermedad y la promoción de la salud
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