4. THE VIRTUAL ARTICULATING CONICAL PROBE ALGORITHM
4.5. ROOF FILTER AS A PREPROCESSOR
Es un fenómeno común confundir en ocasiones los mapas mentales con los mapas conceptuales, por eso comenzaremos este apartado hablando de los mapas mentales, sus características y diferencias con los mapas conceptuales.
Un mapa mental es un diagrama usado para representar palabras, ideas, tareas, u otros conceptos ligados y dispuestos radialmente alrededor de una palabra clave o de una idea central. Se utiliza para la generación, visualización, estructura, y clasificación taxonómica de las ideas, y como ayuda interna para el estudio, organización, solución de problemas, toma de decisiones y escritura [21].
72 El mapa mental reúne solo los puntos importantes de un tema e indica de forma sencilla la manera en que estos se relacionan entre sí. El mapa conceptual se centra en conceptos, se estructura de manera jerárquica, pasando de los conceptos gruesos a los particulares, con conectores específicos (proposiciones). Un mapa mental no tiene una estructura o un orden preestablecido, puede constar de una palabra o imagen central o concepto, en torno a la palabra central se dibujan de 5 a 10 ideas principales que se refieren a aquella palabra. Entonces a partir de cada una de las palabras derivadas, se dibujan a su vez de 5 a 10 ideas principales que se refieren a cada una de esas palabras. [21].
En comparación con los mapas conceptuales, los mapas mentales tienen como ventaja la simplicidad de la forma, lo que permite realizar ciertas tareas específicas con mayor velocidad, pero desde el punto de vista de la plenitud y de la eficiencia, sus prestaciones son más reducidas, y como instrumento para el estudio y el desarrollo el mapa mental presenta una serie de desventajas que enumeramos a continuación [22]:
• Las relaciones entre las ideas no se definen, quedan implícitas, todas iguales, lo que le quita al mapa mental la información más importante, cuando la finalidad es representar conocimiento. La ausencia de tipos de relación reduce la interactividad e inhibe la reflexión.
• Su esquema típico presenta una idea central e ideas exclusivamente subordinadas, pero este esquema es falso en la representación del conocimiento en un campo temático cualquiera, porque con este esquema se pierden siempre muchos valores importantes.
• La estructura es absolutamente jerárquica, con pérdida de representatividad. El conocimiento conceptual no es nunca jerárquico, sino reticular.
• Como resultado, la creatividad del usuario del mapa mental es limitada y muy reducida con respecto a la que se puede expresar en los mapas conceptuales y aún más en las redes semánticas.
• Un mapa mental ayuda la memoria, pero no necesariamente la comprensión, y menos aún a la integración cognitiva.
73 • Los mapas mentales producidos por software especializados (que-producen-
sólo-mapas-mentales) tienen un aspecto monótono, porque ofrecen siempre el mismo modelo gráfico, en el cual cambian sólo los nombres de las ramas que están en posiciones prácticamente fijas o intercambiables.
Vistas las características de los mapas mentales pasaremos a describir Freemind y su funcionamiento. Puede descargarse de forma gratuita en
http://freemind.sourceforge.net/wiki/index.php/Main_Page. Al iniciar Freemind y crear
un nuevo proyecto aparece siempre un nodo de inicio, la idea central alrededor de la que se desarrollará el mapa. La inserción de nodos no está promovida de forma gráfica. En lugar de eso deberemos hacerlo a través del menú de cabecera o el menú desplegable al pulsar el botón izquierdo sobre los nodos. Una vez insertado un nodo hijo del principal, una manera ágil de crear nodos hermanos (es decir en el mismo nivel) es pulsando retorno sobre el nodo ya existente. Los distintos nodos pueden recolocarse a lo largo de toda el área de composición, pero siempre a la izquierda o derecha del nodo principal, y nunca en su vertical. Existen dos formas de añadir contenido a los nodos, aunque con resultados distintos. Podemos hacerlo a través del menú de botón derecho, lo que asocia contenido al nodo en que se haya clicado, o podemos arrastrar un archivo desde otra ventana y soltarlo sobre un nodo, pero en este caso se creará un nodo hijo de ese nodo, con el nombre del archivo de contenido. En cualquier caso los nodos con referencia a archivos de contenido quedarán marcados con una flecha, y al clicar sobre ellos se abrirá el fichero asociado.
Como podemos ver en la Figura 14 el área izquierda de Freemind dispone de numerosos botones; estos representan los diferentes iconos que pueden asociarse a los nodos, para expresar gráficamente alguna información sobre los mismos, establecer prioridades o simplemente asignarles alguna implicación emocional. A estos mismos iconos puede accederse por el menú de botón derecho al clicar en un nodo.
Existen varias opciones de personalización de los nodos, como el tipo y tamaño de letra, color de los nodos, estilos de visionado, asociado de imágenes como fondo de los nodos, creación de burbujas para resaltar conjuntos de nodos, etc. Como de costumbre, estas opciones son accesibles a través del menú de cabecera, de los botones de la barra de herramientas y en el menú de botón derecho.
74 Figura 14: mapa mental en Freemind
Otra de las opciones que provee Freemind es la de despliegue y agrupación de los nodos. Por los medios habituales ya mencionados el usuario puede hacer que los hijos de un nodo queden ocultos, quedando marcado el nodo padre para indicar que el árbol continúa y puede desplegarse; pero además en este caso esta acción puede llevarse a cabo gráficamente, sin más que clicar en un nodo para desplegar sus hijos, y volver a clicar para ocultarlos.
Finalizando el análisis de la funcionalidad que provee Freemind comentaremos dos aspectos. Por un lado existe un menú en la cabecera llamado “Navegar”, que incita a pensar en posibles herramientas para recorrer el árbol, según algún orden establecido. Lejos de eso las opciones de ese menú permiten recolocar nodos de una rama o expandir o colapsar el árbol a partir de un nodo. La última utilidad de Freemind a la que aludiremos es la posibilidad de crear enlaces gráficos: son una forma de relacionar contenidos en distintas ramas o a distintos niveles, y al clicar en ellos muestran los dos
75 nodos que relacionan, con la opción de desplazarse directamente a cualquiera de esos nodos.
Al utilizar Freemind se experimenta una cierta sensación de rigidez. Se echa en falta alguna forma gráfica de creación de nodos, que proporcione al usuario más libertad. Además la selección de los nodos no es sencilla, ya que al clicar en ellos o bien se despliegan sus hijos o bien aparece la ventana de edición del texto del nodo. La estructura de los mapas es arbórea y el programa no permite la creación de subárboles, no es posible crear ramas desconectadas del nodo principal. A su favor hemos de decir que la posibilidad de colapsar todas las ramas y reducir el mapa mental al nodo principal y sus hijos abre la perspectiva de una cierta navegación por descubrimiento. Partiendo de cualquiera de los hijos del nodo principal el usuario puede expandir esa rama e ir explorándola. Esto aporta a Freemind una ligera afinidad con nuestro modelo, a pesar de que sigue siendo una herramienta que se recorre a vista de pájaro, y en la que las perspectivas de diseñador y usuario siguen coincidiendo. En su contra Freemind tiene, por un lado, la falta de fluidez en el manejo, y por otra, las desventajas propias de los mapas mentales: la estructura arbórea ayuda a la jerarquización pero supone una pérdida de expresividad, lo que también se advierte en la homogeneización de enlaces, pues todos los nodos se relacionan de la misma manera. Aunque la incorporación de contenido es correcta, no creemos que esté justificada la amplia profusión de iconos, que en ocasiones se queda en la anécdota del mero adorno.
Aún cuando Freemind como herramienta incorpora a los mapas mentales opciones que pueden fomentar la exploración, consideramos que estos no son herramientas suficientemente potentes como para constituir mecanismos de aprendizaje complejos y completos. En ese sentido podemos verlos de la misma manera que los mapas conceptuales, como organizadores de ideas útiles quizás para un análisis inicial de un cierto tema, pero con una capacidad descriptiva limitada y menor que la de aquellos.
Podemos encontrar en la web infinidad de aplicaciones orientadas a la creación de mapas mentales. Escogimos Freemind en primer lugar por ser software libre y en segundo por ser ampliamente utilizado. A pesar de ello no dejaremos de mencionar
76 otras opciones como puedan ser MindManager, MindMeister, Gliffy, VisiMap, MindView, y un largo etcétera.