5. PRELIMINARY APPLICATION OF THE VACP FILTER
5.4. HIGH PRECISION CHANGE DETECTION
5.4.1. Structuring the Data using a Raster Cell Structure
Educalab es una aplicación online para la creación de espacios hipermediáticos orientados a la educación. Cada proyecto de Educalab se concibe como un gran muro virtual en el que añadir e interconectar todo tipo de contenido multimedia, siguiendo la filosofía wiki y los preceptos de la Web 2.0, incentivando la creación colectiva de conocimiento. Se puede acceder a Educalab en siguiente dirección de internet
http://www.educared.net/educalab/lab.htm. En la página de inicio de Educalab no sólo
tenemos el habitual login, sino una serie de proyectos públicos a los que acceder, como demostración de las posibilidades de la herramienta. De especial interés puede resultar el recorrido de uno de estos ejemplos, el proyecto llamado nuevos lectores, nueva escritura, creado por Antonio Rodríguez de las Heras, catedrático de la UC3M e implicado en el proyecto Educalab.
Una vez se ha ingresado en la herramienta se nos presenta el perfil de usuario donde se encuentran todos los proyectos creados y desde donde crearemos los nuevos proyectos; para cada trabajo existen dos botones que llevan a la página del proyecto (donde modificar la descripción, el estatus de acceso, etc.) y al espacio del proyecto. Este último es el que realmente nos interesa. El área de creación de Educalab es muy sencilla: un gran tapiz o mural, sin los habituales menús estáticos ni botones. El único menú de la aplicación aparece nada más cargar un proyecto, y al poco desaparece hasta que el usuario pasa el ratón por la parte superior de la ventana del navegador. Existen dos modos de trabajo en Educalab, el de navegación y el de edición. El primero de ellos es el que aparece por defecto, pero existe una opción en el menú para cambiar al modo de edición. La inserción en Educalab solo puede realizarse en este último modo, a través de la opción “crear Nuevo Módulo”. Existen diez tipos distintos de módulos a insertar, en función de su contenido: Texto, Enlace, Imagen, Dibujo, Audio, Video, Merno, RSS, Geo y Línea de Tiempo. Al escoger uno de los módulos este aparece en la pantalla, y arrastrándolo podemos situarlo en cualquier lugar del espacio del proyecto. Todos los módulos, a pesar de su diferente concepción en cuanto al contenido,
77 comparten unas características comunes. Todos ellos a excepción del Merno (una especie de nota, sin título ni tags) poseen tres campos de texto que corresponden al Título, la descripción y las etiquetas asociadas al módulo. El usuario puede elegir cuales de los campos de texto de cada módulo se encontrarán visibles en el modo de navegación. Todos los módulos poseen además opciones de edición de su color de fondo y de la visibilidad en modo navegación de la caja del módulo. La inserción de contenido en Educalab se hace a través de ventanas de selección, no implementa la opción de arrastrar el contenido y soltarlo en el nodo deseado, y tiene alguna que otra restricción en cuanto a los formatos (por ejemplo solo reproduce videos de youtube y tiene problemas con ciertos formatos de audio).
En cuanto a la creación de enlaces, esta se hace de forma gráfica, con dos posibilidades. Una de ellas es pinchar en el icono del ancla que se encuentra en la cabecera de todos los módulos, y arrastrar hasta el módulo destino. Otra es, por ejemplo, clicar en la zona de contenido de los módulos y seguir el mismo procedimiento. Esto permite, por ejemplo, crear enlaces desde o hacia determinadas palabras de un módulo textual o desde un punto concreto de un módulo de imagen. Los enlaces son accionables y bidireccionales, lo que significa que al pulsar en el indicador de dirección de un enlace, este nos llevará, recorriendo la propia línea que representa el enlace, en la dirección indicada y hacia la parte del “mural” donde se encuentra el módulo enlazado. Es posible definir como no visibles para el modo de navegación cualquiera de los dos pulsadores de dirección de los enlaces, sin más que clicar en el círculo que los rodea, que se volverá traslucido, y a la hora de eliminar los enlaces sólo habrá que pulsar la “x” que se encuentra justo en la mitad de cada enlace. Estos últimos elementos no se encontrarán visibles, claro está, en el modo de navegación. Una detalle interesante en los enlaces es que al situar el cursor sobre los pulsadores o activadores de un enlace, se muestra una pequeña ventana donde se indican el título y el tipo del módulo al que conduce el enlace en esa dirección.
Una vez descrita la funcionalidad del modo de edición comentaremos dos de las herramientas de Educalab que se encuentran también en el modo de navegación: el Navegador y el Buscador. El primero representa un mapa del proyecto, sus módulos y enlaces. Podemos ver un ejemplo en la esquina superior derecha de la Figura 15.
78 Figura 15: Educalab en modo navegación
El usuario puede utilizar el navegador para desplazarse a través del mural, ya sea arrastrando un pequeño rectángulo blanco que representa el área de visión hacia la zona que le interese, o bien pulsando alguno de los módulos, que muestran una ventana con su título al pasar el cursor por encima. El Buscador muestra todos los tags definidos en el proyecto, que al ser pulsados muestran los títulos de los nodos en que aparecen. Al pulsar alguno de estos títulos el usuario es dirigido hacia la zona del mural donde se encuentra el módulo. El usuario también puede buscar alguna palabra: cuando esa palabra aparezca en alguno de los campos de un módulo el título de ese módulo se mostrará y podrá ser pulsado para desplazar el visor hasta ese módulo. Por último comentar que el usuario tiene la posibilidad de elegir el punto o módulo del proyecto en que se iniciará la navegación.
Descrita la funcionalidad de Educalab llega el momento de analizar sus bondades y carencias desde la perspectiva de nuestro modelo. Educalab posee un enfoque bien diferenciado de las dos aplicaciones estudiadas hasta ahora, Cmaps y Freemind. Estas dos últimas se fundamentan en modelos más fuertemente estructurados, parten de un andamiaje sobre el que se distribuye la información y el contenido
79 multimedia. En cambio Educalab no presenta una rigidez estructural tan fuerte, primero se crea el contenido y luego se establecen las relaciones. Y aquí es donde en nuestra opinión tiene su fuerte Educalab. Aunque su perspectiva de navegación a vista de pájaro sigue siendo, como en los casos anteriores, opuesta a la de nuestro modelo, Educalab se acerca mucho más que Cmaps y Freemind a la idea de inmersión y navegación por exploración. Esto es así en primer lugar porque el rango de visión que facilita Educalab es, en comparación con la posible extensión de los proyectos, bastante pequeño, y en segundo lugar, porque los enlaces están etiquetados y son accionables. Aunque la ventana del explorador permite que se puedan visionar varios módulos a la vez, la filosofía de Educalab es extensiva, lo que implica que en buena parte de los casos sólo veremos uno o dos módulos al mismo tiempo en el rango de visión. Esto se parece bastante a la inmersión que propugna nuestro modelo, en la que el usuario no tiene visibilidad más que de un nodo al tiempo, lo que concentra su atención. Otra similitud la encontramos en la propia concepción de los enlaces. En nuestro modelo estos se encuentran separados del contenido (lo que no ocurre de forma estricta en Educalab), están etiquetados con el título del nodo al que conducen y el nodo de destino no es visible desde el nodo en que se acciona el enlace. Lo mismo ocurre en Educalab, donde además los enlaces, al ser pulsables, conducen al usuario hasta el nodo destino desplazándose por el enlace en una maravillosa demostración de navegación (véanse referencias a la bibliografía de Antonio de las Heras en [1]). El problema a nuestro entender, es que además de seguir los enlaces, el usuario puede desplazarse por el mural arrastrando el ratón. Una buena idea habría sido reservar esta opción para el modo de edición, restringiendo las posibilidades de recorrido del mural en el modo de navegación al accionamiento de los enlaces y al Navegador. Como ya sabemos nuestro modelo de referencia no comparte el uso de mapas, al menos de aquellos que muestran desde un principio toda la estructura del documento al usuario. En este sentido creemos que el Navegador de Educalab, en su afán por orientar al usuario (labor que realiza perfectamente), le priva de la posibilidad de hacer sus propias asociaciones al navegar, ya que dispone de todas ellas en el mapa. Una opción que mantendría la orientación del usuario, conservando sus opciones de exploración, sería un mapa que se fuera descubriendo a medida que el usuario navega siguiendo los enlaces. Esto por supuesto implicaría que el visor no fuera desplazable arrastrando por el mapa, y que solo se desplazara al pinchar los módulos en el mapa. Interesante resulta también la opción del Buscador. Permite acceder al hipermedia como una herramienta de consulta; creemos en
80 su utilidad, pero quizás no asociado a una fase de navegación libre sino a una fase posterior de ejercicios o actividades, como la propuesta en nuestro modelo de referencia.
Hasta aquí nuestro análisis de Educalab, una herramienta con gran poder expresivo, que aporta libertad al usuario en la construcción estructural junto con muy buenas capacidades de navegación.