2.3 Existing Routing Algorithms for Wireless Sensor Networks
2.3.4 MOPT Routing Algorithms
Es posible decir, que en la pornografía, lo sexual es el tema. Esta acotación temática se define tanto por la articulación del leitmotiv “relaciones de tipo sexual” entre los actantes, como por la definición de éstos acotada a su sexualidad y el tipo de circulación que hacen posible de los intercambios sexuales, como por los motivos regulares o topos, que caracterizan y organizan a este género. Ahora bien, es posible identificar otro tema relativamente abordado. Se trata de la insistencia temática donde se articula al sexo con el poder, intervención que se instrumenta a través de los siguientes motivos.
En el caso de “Latex”, el hombre que al tocar a la gente ve sus fantasías sexuales, sus culpas, es sometido por la disciplina médica, internado con un chaleco de fuerzas, cuestionado, estudiado como a un “fenómeno”. «Los médicos son todos unos boludos», dice. Y a esta capacidad de ver esas fantasías, pensamientos o culpas escondidas, la médica la llama alucinaciones, pero que en tanto “desvisten” a las personas, son consideradas como síntomas de insanía.
En “Prisson”, las protagonistas, dos actantes femeninas son violadas al intentar investigar para denunciar las desapariciones en una cárcel de mujeres. Como se ha señalado ambas son asesinadas y la cárcel continuará siendo como era, el lugar de abusos practicados por las autoridades sobre las “reclusas”. Aquí se articula al poder con el ejercicio de violencia física y sexual. En el caso de “Latex”, se presenta al poder como el ejercicio de una normativización del deber ser sexual, regida principalmente por la medicina y la psiquiatría en la imposición de una manera de pensar lo sexual y sanción al infractor como demente o enfermo.
En “Subjugation”, la mujer es sometida a unas prácticas sexuales que no eran las que esperaba al ser engañada. No se presenta un ejercicio de violencia física demasiado fuerte o dramatizado, pero el motivo del que engaña a la actante y le obliga a mantener una cierta práctica sexual bajo condiciones que la actante desconoce y que no son ni las que supone ni las que espera explícitamente, supone un cierto juego de las relaciones donde se sitúa al actante femenino en desventaja: al menos uno de los otros personajes sabe del engaño y el enunciatario también, porque el tipo de narración se construye habiendo dado esa información al modo de una “narrador omnisciente”. Esto es un poco como el tipo de circulación de la información que se propone en las películas de suspenso, donde el enunciatario sabe que el asesino se encuentra al pasar la puerta, y que si el personaje la
atraviesa posiblemente algo malo le ocurrirá. Pero el personaje carece de esta información. De tal modo, no sólo un personaje sabe más que el otro, se coloca al enunciatario en una situación de ventaja respecto del personaje. Se presenta el ejercicio del poder en la forma de un cierto sometimiento asociado al saber. Y, en el nivel enunciativo, la circulación de este saber construye a una asimetría, en la que se coloca al enunciatario en ventaja respecto de los actantes.
En “Il Confessionale Sex”, el sacerdote amparado en su lugar de autoridad como miembro de la iglesia somete a las feligresas obligándolas a realizar actos de naturaleza sexual. En una situación, aduciendo que una joven está poseída por el demonio, y teniendo la total confianza de los padres, inicia la farsa de un exorcismo. Mientras la compungida madre espera en el pasillo el sacerdote obliga a la joven a practicar actos sexuales con él y a mantener silencio en nombre de dios. Al motivo de la violación y del engaño se incorpora la vinculación a una institución, la eclesiástica.
En el caso del film “For Ever Night”, (film de época que mixtura al siglo XVII aproximadamente con ciertos rasgos modernos). Es la historia de un hombre condenado al mundo de las tinieblas. Sufre al ver cómo su amada en la tierra y ajena a su dolor, se relaciona sexualmente. La voz off del actante masculino dice «Un lugar de límites indefinidos reservado para el amor carnal. Para excitar el enojo del cielo, y es así, nunca termina, nunca empieza la tortura es eterna. Pues yo amaba a mi esposa más que a él [Dios]». El hombre ha sido castigado por amar a su esposa más que a Dios. Amor carnal. Se recupera a lo sexual como lugar de ruptura y trasgresión de la prohibición, en este caso en la figura del pensamiento religioso.
En la película “Contacto in Roma”, los periodistas preparan un trabajo audiovisual para denunciar a unos políticos y al director del canal de TV donde trabajan. Dicen:
«Vendrán los censuradores. Al director no le gusta mucho la crudeza con la que tratamos la actualidad. (...) Lo más importante es que la sociedad sólo piensa en divertirse, si la hacemos pensar exigirá al gobierno que rinda cuentas». Durante la película se muestra cómo las mujeres de éstos periodistas son sometidas sexualmente, y cómo los hombres son asesinados. El poder en manos de políticos y del Director resulta vencedor. Sobre el final del film, un periodista dice que mostrarán un video «un documento que provocará un escándalo que sacudirá a toda la clase política. Un hombre aparece y hablando a cámara dice «Es Absurdo. Esta introducción era inútil. Tal como era inútil mostrarles las imágenes del video en manso de actores de la película. ¿Saben por qué? Porque en el fondo probar eso no tiene importancia. Lo que importa es que la película les haya gustado. Yo la dirigí. Soy Mario Salieri. Ahora, vayan en paz182». En este caso, la violencia se ejerce tanto en lo sexual sobre las actantes femeninas, y no sexualmente en los actantes masculinos. El poder se asocia al poder político y económico. Por otra parte, en esta irrupción del supuesto realizador, Salieri, que habla mirando a cámara, se construye una suerte de parábasis183 muy expuesta, donde se presenta un momento de confusión entre el lugar de lo “real’ y de lo ficcional de la representación, en virtud de que esa presencia se supone como una irrupción de lo ‘real’.
Los motivos sometimiento, engaño, traición, lugar de la palabra autorizada que “arbitrariamente” designa el orden (poderío simbólico), ejercicio de violencia por poderío político o económico. El poder que construye la pornografía está fuertemente asociado a lo
182 Aquí aparece recuperada la figura que el director de thrillers Alfred Hitcoock defieniera como “Mac Guffin”.
Un elemento que se presenta como enigmático y que finalmente se revela y no tenía tanta importancia, o directamente no se devela. Como la caja del film, “Barton Fink”, dirigida por los hermanos Cohen. Truffaut, François, El cine según Hitchcoock”, Ed. Alianza, Bs.As. 1994.
183 En las obras de teatro de la antigua comedia se llamaba «parábasis» al momento en el que el coro se retiraba
la máscara y mirando a los espectadores hablaban a favor del director de la obra, de la importancia de que lo premiaran. También aconsejaban sobre la vida ciudadana. García López, José y Gil Fernández, Luis, Aristófanes,
sexual, ya sea por sometimiento concreto a realizar prácticas sexuales o por el señalamiento que establece de una imposición de orden o normalidad respecto de lo sexual. En el primero se practica fundamentalmente sobre las actantes femeninas, lo segundo se recupera señalando a instituciones sociales más o menos legitimadas como las que ejercen el control y designan a la sexual correcta o normal, en nombre de la ciencia, la iglesia, o Dios.
Otra característica de los relatos, que se da con mucha regularidad, es la no-instancia de castigo para quienes inflingen las normas respecto de lo sexual o actos violentos destinados a dar lugar a una práctica sexual.
Como se puede observar, la pornografía recupera dos niveles respecto del poder. El primero particular ejercido casi siempre en forma violenta o imperativa de uno sobre otro. La segunda una violencia «simbólica» ejercida por entes o instituciones vinculadas al saber y que es ejercida sobre todos, sobre las mentes.
En tanto que hay otro ejercicio del poder que la pornografía presenta y al que pareciera no proponerse “castigar” o cuestionar: el del poder de dar muerte que entes o instituciones poseen y ejercen en el espacio diegético de los films.