CHAPTER 3 EXECUTION OF THE STUDY
3.1 RSSEs supporting developers in change tasks
En primer lugar, veamos la vinculación del tiempo de suceso o el tiempo de evento46 con el
tiempo de habla. Creemos que en español en cada oración está reflejada la relación con el tiempo de habla, frente al caso de chino, en el que no es obligatoria esta relación directa.
4.1.1.1 El español: la necesidad de la vinculación con el tiempo de discurso
B. Comrie (1976: 2) distingue dos tipos de lenguas: las que están sometidas al tiempo absoluto y las sujetas al tiempo relativo. Las de tiempo absoluto son aquellas que toman el tiempo de discurso como tiempo de referencia para especificar el tiempo de evento; según el criterio propuesto por el autor, el español pertenecería a este tipo. Las desinencias de todas las formas
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H. Reichenbach (1947: 297) propone que el tiempo gramatical expresa la relación de tres puntos: el momento del habla, el tiempo de referencia (TR) y el momento del evento. Aquí el tiempo de evento se refiere al momento en que se da el suceso. El tiempo del habla se refiere al momento de habla en que se emite un enunciado.
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verbales en español indican varios tipos de información gramatical, entre las cuales está el valor temporal. Por ejemplo, en Ayer comí una manzana, la desinencia –í indica pasado. El tiempo gramatical expresado por comí sitúa el evento denotado por el predicado en el pasado con respecto al momento en que la oración se enuncia, o sea, el momento del habla. Así, decimos que en español la manifestación del tiempo se fundamenta en las conjugaciones del verbo y es directa por su evidencia obligatoria y explícita. Todos los tiempos tienen relación directa o indirecta con el tiempo de discurso (TD), o sea, el tiempo de habla. En el caso de los tiempos compuestos, aunque toman otro punto distinto del punto de origen como TR, este también está conectado obligatoriamente con el tiempo de discurso. Las lenguas pertenecientes al sistema de tiempo absoluto expresan preferentemente la relación entre el tiempo del evento con el tiempo de discurso. El sistema temporal del español está basado en el sistema de tiempo absoluto: cualquier oración, al ser enunciada, conlleva obligatoriamente un marcador temporal, la conjugación, que expresa que un evento tiene lugar en un momento anterior, simultáneo o posterior al momento del habla, en las tres manifestaciones temporales básicas: pasado, presente o futuro.
Los otros puntos de referencia que sirven para especificar el tiempo del evento, distintos del punto de habla, están conectados directa y obligatoriamente con el punto de origen. Es decir, la ubicación de estos puntos de referencia depende de su relación con el momento del habla. Así decimos que en español, el punto de origen fundamental es el momento del habla, a base del cual se construye el sistema temporal de «pasado-presente-futuro», que funciona como sistema temporal básico en español. Los tiempos pertenecientes al tiempo relativo sitúan el tiempo del evento con respecto a otro punto de referencia: son los tiempos compuestos, que complementan el sistema de los tres tiempos básicos.
4.1.1.2 El chino: la inexistencia de la obligatoriedad de conexión con el tiempo de discurso
B. Comrie (1976: 2) señala que, frente al sistema de lenguas basadas en el tiempo absoluto, hay otro sistema que manifiesta el tiempo de otra manera, el sistema de tiempo relativo. Las lenguas pertenecientes a este sistema describen el tiempo de evento tomando otro punto de referencia distinto del momento del habla; así, no existe una conexión constante con el tiempo de discurso. A diferencia del comportamiento del español, en chino el tiempo de evento (TE) está
directamente conectado con el tiempo de referencia, y no necesariamente con el tiempo de discurso, al que está estrechamente relacionado el tiempo de evento en español. De modo que decimos que en chino no existe obligatoriamente una conexión necesaria del tiempo de evento con el tiempo de discurso.
A falta de un punto de referencia fijo para situar en la línea de tiempo un evento como el tiempo de discurso en español, el chino no puede construir un sistema de tiempo absoluto de «pasado-presente-futuro», cuya base está en el momento del habla. El chino tiene que recurrir al tiempo de otro evento; eso es a lo que llamamos el contexto. El sistema del tiempo relativo ocupa un lugar importante y predominante en chino y tiene mayor libertad en contraste con el tiempo absoluto; por ejemplo, en chino el tiempo de otro evento como referencia no está restringido por el momento del habla. Pongamos un ejemplo:
(122) 他 吃 了 晚饭 才 出去。
tā chī le wǎnfàn cái chūqù
él comer part. pfvo cena solo entonces salir
Él cenó antes de salir. / Él cenará antes de salir. / Él cena antes de salir.
Esta frase no tiene ni expresiones temporales ni otros recursos para identificar el tiempo de evento. Así, es posible su realización tanto en pasado como en futuro y en propio presente, porque por el verbo 出去 chūqù (‘salir’) no se nos informa de si la acción de salir está realizada o no, la
única información es la relación entre cenar y salir: el tiempo de referencia 吃晚饭 chī wǎnfàn
(‘cenar’) es anterior a la acción de 出去 chūqù (‘salir’). En una conversación real, el tiempo de
referencia de cenar debe ser un fundamento previamente compartido entre los interlocutores en un contexto concreto antes de una determinada enunciación para que esta frase sea válida. Sin embargo, reflexionemos lo que sucede en español: en la cláusula «antes de salir» pasa lo mismo que en chino, y no se explicita el tiempo de referencia, pero en seguida, en la cláusula siguiente, es obligatorio especificar el tiempo de evento respecto al tiempo de habla: «saldrá», «salió» o «sale». C. S. Smith y M. S. Erbaugh (2005: 724) resaltan que en chino, el tiempo de referencia (TR) por sí solo no puede especificar la localización temporal porque no está anclado por el tiempo de habla.
En chino también existe el tiempo absoluto. Por ejemplo, algunos términos como los
adverbios temporales, 过去 guòqù (‘el pasado’), 现在 xiànzài (‘el presente’) y 将来 jiānglái
(‘el futuro’) toman el punto de referencia fijo (el momento del habla) como tiempo de referencia. 135
Sin embargo, en chino solo se emplean expresiones temporales como estas para ubicar el tiempo de un evento en caso de que el contexto no proporcione el tiempo de referencia. Si el contexto ofrece suficiente información para indicar el tiempo de un evento, se suelen omitir estas expresiones. Por lo tanto, decimos que en chino el tiempo absoluto es un procedimiento secundario, complementario o auxiliar, y que el sistema temporal del chino no depende del tiempo absoluto.
4.1.2 Realizaciones del valor temporal: el valor temporal reflejado en la conjugación verbal en