• No results found

4.5 Participants, sample and sampling techniques

4.5.2 Sample size and sampling techniques

Este modelo responde a la filosofía pragmatista propia del sistema capitalista. Al modelo técnico le preocupa el cómo, cómo hacer lo que le dicen que haga. No está muy interesado en el porqué, para qué.

Lo que busca este modelo técnico es preparar a las nuevas generaciones no solo con conocimientos y destrezas sino también en los valores, disposición y actitudes requeridos para su adaptado modelo de la sociedad industrial. Así, el currículo concebido como un instrumento eficiente y planificado para asegurar estos logros y dar herramientas a los profesores para que éstos pudieran colaborar con esta

38 necesidad económica a través de la planificación prescriptiva y de una batería de tecnologías escolares.

La psicología conductista, aportó el marco teórico necesario para las concepciones curriculares; derivadas de este enfoque. Se facilitó así las técnicas de control del comportamiento como base de la instrucción y para la organización del proceso de enseñanza – aprendizaje.

Para este modelo conocido también como modelo tecnológico - positivista, la programación es cerrada y centrada en los objetivos. Desde el modelo se concibió a la educación desde una “concepción gerencial y administrativa., los parámetros de calidad, eficacia y control”.14 Considera a la enseñanza “como una actividad regulable, que consiste en programar, realizar y evaluar”.15 Es una actividad técnica en estrecha relación con las teorías conductistas. Sus presupuestos son: el conocimiento curricular es universal, es objetivo y sus concepciones neutrales, los fenómenos curriculares se pueden racionalizar técnicamente, y los criterios a tener en cuenta son control y eficacia.

El modelo técnico está orientado al producto, sobre la base de intenciones bien determinadas y previamente establecidas, es decir, está preocupado por los resultados de aprendizaje deseados en los estudiantes. Desde esta perspectiva puede considerarse como la suma de exigencias académicas sobre la base de una

14

Bolívar Botia. El constructivismo en la práctica. 2006. Pág. 82.

15

39 estructura organizada de conocimientos, donde la planificación de intenciones preestablecidas constituye la formula clave de todo el quehacer en las aulas.

En este tipo de modelo el currículo es entendido como un plan de instrucción en el que se explicitan los objetivos de aprendizaje y las estrategias minuciosas de acción que debe seguir el profesor para conseguir los resultados esperados, para que el alumno desarrolle su inteligencia. El profesor es considerado un ingeniero, un técnico que pone en marcha el currículo para conseguir los objetivos fijados socialmente, por lo que su papel es esencialmente reproductivo.

Esto significa históricamente concebir el currículo como un conocimiento por trasmitir, por enseñar, por lo que frecuentemente se tiende a conceptuarlo como un modelo que propone un currículo por asignaturas. A partir de esta posición puede concebirse el currículo como una propuesta organizada de intenciones que debe enseñarse en las instituciones educativas.

Se pueden considerar dos momentos muy significativos en el diseño y desarrollo de este tipo de modelo, ya que es un proceso pensado por especialistas en la materia y puesto en práctica por profesores, existiendo una separación entre los mismos, que desencadena una gran responsabilidad en los docentes en la puesta en práctica de ese producto diseñado. Este modelo asume una relación jerárquica entre teoría y práctica. La teoría determina cómo actuar a través de prescripciones prácticas. El

40 técnico es, por lo tanto, muy jerárquico, y reproduce así, sin saberlo la clásica división entre lo intelectual y lo manual.

Cuando el modelo concibe como un plan para el aprendizaje, previamente diseñado, que docentes deben llevar a vía de hecho para hacerlo funcionar, se está ante una concepción técnica pues la educación se concibe como orientada a productos y los docentes son concebidos como artesanos donde reproducen planes pensados y elaborados por otros.

El contenido curricular es considerado desde esta perspectiva un mero instrumento para conseguir un fin. Hay que recordar que el interés técnico constituye, ante todo, un interés por el control, sólo hay que controlar el desarrollo del currículo, sino que también se debe controlar a los estudiantes de manera que puedan llegar hasta donde los diseñadores del currículo han planeado.

El principio que subyace al proceso de evaluación es la necesidad de efectuar una valoración de medida en que el producto se ajusta a los objetivos y metas previamente definidos. Y para que la evaluación, goce de autoridad y legitimidad, ha de adoptar la forma de medida. Se arma el técnico en esta ocasión, de toda suerte de recursos sobre todo matemáticos, que legitimen la objetividad de su decisión.

El modelo pretende la inserción laboral en los puestos específicos para los que fueron preparados los estudiantes, de acuerdo al paso del tiempo han existido tres modelos

41 técnicos según lo describe Rosanna Del Valle Silva Fernández en su ensayo Educación técnica en América Latina y Venezuela en el año 2009, siendo el primero el sistema Artesanal de aprendizaje, el cual estuvo en auge durante la llamada primera revolución industrial y se mantuvo en uso hasta fines del siglo XIX. Se caracteriza por la “enseñanza individualizada o en muy pequeños grupos. Los artesanos maestros recibían cantidades muy limitadas de aprendices y los enseñaban al mismo tiempo en el que producían trabajos para sus clientes”.16

Después aparece el Adiestramiento Manual, que se inició en Estados Unidos, Rusia y otros países de Europa a fines del siglo XIX. En el que se daba instrucción en talleres para cada artesanía u oficio: Carpintería, plomería, herrería, entre otros. Cada uno de estos oficios era analizado desde la perspectiva de sus destrezas componentes; las cuales eran luego organizadas en orden pedagógico. Los cursos combinaban dibujos, planos, modelos y una serie sistemática de ejercicios que permitía adquirir una destreza específica, como un eslabón dentro de una cadena. “De este modo, los estudiantes podrían progresar con mínima supervisión hasta lograr el nivel esperado de destreza.”17

Finalmente aparece la Escuela Progresista que fue un movimiento que nació en los Estados Unidos y Europa a fines del siglo XIX, como uno de los tantos intentos de algunos educadores que deseaban contener los efectos sociales negativos que el urbanismo y el industrialismo dejaban en las clases desposeídas de esas sociedades.

16

Rosanna Del Valle Silva Fernández .Educación técnica en América Latina y Venezuela. 2009. Pág. 2.

17

42 Fue un movimiento por la democratización de las escuelas que trató de mover el foco del currículo desde los contenidos de las disciplinas hacia los estudiantes y sus necesidades de desarrollo físico y social. “La idea que originó este método fue la de permitir al estudiante que encuentre un propósito o sentido a las actividades de aprendizaje que realiza”.18

De acuerdo a esto el modelo técnico, asume como una pesada carga la responsabilidad social de seleccionar a los mejores. Garantizar, así que sólo promocionen los que han logrado el nivel. Se trata de una acción meritocrática para formar los futuros trabajadores que garantizan el desarrollo de la economía.