CHAPTER 3 RESEARCH METHODOLOGY
3.5 Sampling
eratura o la
U n id a d D id á c tic a
6
La Promesa,
el Éxodo y la Alianza
_as dos próxim as u n id ad es las vam os a ded icar a las g ran des etapas de la H istoria de la Sal ación q ue tuviero n lugar en el antigu o Israel. En esta prim era, conocerem os la Prom esa
zue Dios hizo a u n hom bre: A braham . D espués abordarem os el Éxodo que cu en ta la salida
¿e los israelitas de Egipto, y su m archa hasta la Tierra Prom etida. D urante su peregrinación ro r el desierto, Dios estableció u n a A lianza con Israel.
Sumario
Abraham
Significado de la promesa Mensaje del acontecimiento Descripción del acontecimiento Mensaje del acontecimiento La gran manifestación de Dios La Alianza
El Decálogo
1. La Promesa
2. El Éxodo
3. La Alianza
misterio del mal,
1. La Pr o m e s a
A
b r a h a mLa historia de A braham com ienza en G en 12, 1-4 con u n desarraigo, una ruptura y u n
ponerse en camino, con la esperanza pu esta en la Palabra del Señor. La promesa de Dios
a A braham se repite en otros tres textos diferentes:
- G en 15,1-21: Dios prom ete a A braham q ue ten d rá u n a descendencia tan numerosa
com o las estrellas del cielo y que a esa descendencia le d ará en posesión la tierra pro
metida. Este relato se term ina con el sacrificio de los anim ales descuartizados, cos
tum bre que existía en los pueblos de O riente p ara sellar el pacto entre dos p artes con tratan tes y q u e se llam aba b e r i t l .
- G en 17,1-14: Dios vuelve a p rom eter u n a fecundidad sin m edida y la posesión de
la tierra d e Canaán, pero Dios añade: "Yo seré tu Dios y el de tus descendientes". Dios im pone la obligación de la circuncisión de los varones, com o señal p erp etu a del pacto contraído.
- G en 18,1-15: se repite la p rom esa de la fecundidad; se le aparecen a A braham tres
hom bres, lo q ue parece indicar que se trataba de Dios acom p añado de dos ángeles. En los tres relatos Abraham cree y se compromete. A braham es el h om bre de la fe inque brantable y d e la obediencia a Dios. La prom esa a Abraham consistió en tres cosas:
- Yo seré tu Dios;
- ten d rás u n a descendencia sin lím ites;
- te d aré u n a tierra rica y fecunda en posesión perp etua.
La prom esa no se lim ita a la tierra y a la descendencia, sino que abarca algo m ás im p o rtan te: Yo seré tu Dios. Es u n pacto, u n com prom iso personal d e D ios con Abraham, u n a pro
m esa material y transcendente al m ism o tiem po.
_________________ C a te c is m o d e la I g le s ia C a tó lic a , n. 5 9
"Para reunir a la humanidad dispersa, Dios elige a Abram llamándolo "fuera de su tierra, de su patria y de su casa" (Gn 12,1), para hacer de él "Abraham", es decir, "el padre de una multitud de naciones" (Gn 17,5): "En ti serán benditas todas las
I naciones de la tierra" (Gn 12,3 (LXX); cf Ga 3,8)".
El pueblo nacido de Abraham será el depositario de la promesa hecha a los patriar cas, el pueblo de la elección (cf Rm 11,28), llamado a preparar la reunión un día de todos los hijos de Dios en la unidad de la Iglesia (cfJn 11,52; 10,16); ese pueblo será la raíz en la que serán injertados los paganos hechos creyentes (cf Rm 11,17-18.24).
56 La Promesa,
Pr o m e s a
ruptura y u n omesa de Dios tan numerosa n la tierra pro- artizados, COS ÍOS partes con-!a posesión de
ndientes". Dios
'etu a del pacto
A braham tres dos ángeles. de la fe inque- ; cosas: Ttás im portan- ham, u na pro-
>lic a , n. 5 9
olo "fuera de su íham ", es decir, editas todas lasia a los patriar- unión un día de ese pueblo será Rm 11,17-18.24).
I
B e r it
La palabra “berit” significa que alguien hace o toma sobre sí un compromiso solemne. En la práctica, equivale a un juramento promisorio en el que se promete algo de manera solemne. La expresión que se utiliza en estos casos es “karat berit”, cortar berit, que se refiere al rito que acompañaba al juramento: el que pronuncia el juramento pasa entre dos animales corta dos por la mitad, lo que significa que, si perjura, correrá la misma suerte que los animales.
S
ig n if ic a d o d e l a p r o m e s aT¿ra com prender el sen tid o de estas prom esas, hay que tener en cuenta lo q ue era la vida los pastores nóm adas; no tenían casa, ni hogar, ni u n a ciudad que les p roteg iera y vivían ^em pre a la intem perie, en la in seg u rid ad y en el desam paro.
La prom esa de la descendencia y de la tierra resp o n d ían a las aspiraciones primordiales
Dél grupo de pastores nómadas, ya que con la descendencia se aseguraba la co n tinu id ad del
lian, m ientras que la tierra aseg u raba un lu gar d o n d e asentarse.
r ?r otro lado, la p rom esa del Señor: "Yo seré tu Dios", se trata de u na promesa d e fidelidad, en la que D ios m ism o se co m prom ete a defender, acompañar, proteger a su pueblo. Esto
^ expresa en tres textos diferentes: - "Yo soy tu escudo" (Gen 15,1)
- " Seré tu Dios y el de tus descendientes futuros" (Gen 17,8)
- "Yo estoy contigo. Te protegeré adondequiera que vayas, y haré que vuelvas a esta tierra, por
que no te abandonaré hasta que haya cumplido lo que te he prometido" (Gen 28,15).
>r trata de u na prom esa total, que exige de c o n trap artid a obediencia y fidelid ad, el estar r.em pre en cam ino, la p eregrinación constante en la presencia del Señor.
M
e n s a j e d e l a c o n t e c im ie n t oLa prom esa es la p rim era gran revelación de Dios en la Biblia. En esta revelación D ios se m anifiesta con dos características m uy acusadas:
- com o u n D ios peregrino, no vinculado a u n lu gar o situación;
- com o D ios protector, que defiende, ay u d a y da seg u rid ad en cu alq uier situación y en tod a circunstancia.
Por tanto, la salvación que D io s nos trae no depende de las capacidades humanas, sino de la Palabra de D ios, que se compromete y es fie l hasta el final.
La Prom esa, <odo y la Alianza
_a Promesa,
2. El Ex o d o
El libro del G énesis nos cuenta lo q ue ocurrió con los descendientes de A braham h asta que llegan a Egipto (Gen 25-50), donde d a n origen a u n g ran pueblo, q ue hace tem er al Faraón, rey de Egipto (Ex 1,8-10). El Faraón decide im poner u na dura esclavitud a los descendien tes d e A braham , llegando a o rdenar la exterm inación de su descendencia.
En esta situación el pueblo grita a su D ios, y Él les escucha, to m an do la iniciativa de libe rarlos (Ex 2,23-25). Para conducir a su pueblo hacia la libertad, D ios elige a M oisés al que encom ienda u n a misión:
"Ve a decir al Faraón, rey de Egipto, que deje salir de su país a los israelitas".
(Ex 6,11)
La em presa no fue fácil. El Faraón no quiso dejar salir a los israelitas de Egipto (Ex 7,13). La razón económ ica era m uy fuerte, ya q ue los israelitas eran u n a m ano d e obra m uy barata. Entonces, Dios m an d ó las fam osas d iez plagas 1 sobre Egipto, cuya enseñanza fundam en
tal es que D ios interviene portentosam ente p a ra sacar a su pueblo de la esclavitud.
De s c r i p c i ó n d e l a c o n t e c i m i e n t o
La últim a d e las plagas, la muerte d e los prim ogénitos (asociada a la costumbre cananea de sacrificar el primogénito de todas las especies como acción de gracias a Dios), va unida a la cele bración de la cena pascual judía, rito n ó m ada en la que se sacrificaba u n cordero. Para los israelitas quiere significar que m ediante el sacrificio de u n anim al inocente y lim pio, el p u e blo pasa de la esclavitud a la libertad.
Los egipcios dejan salir a los israelitas, pero el Faraón cam bia de idea y manda perseguir
los. Yahvéh 1 interviene poderosam ente: es el m ilagro del mar.
Este episodio aparece reflejado en el capítulo 14 del Éxodo, d o n d e m ediante el género lite rario historiográfico (cf U.D.l), se relata com o Israel se libera d e los egipcios al cruzar el mar: Dios ha actu ad o p o rtentosam ente p a ra liberar a su pueblo (Exl5).
I
L a s d i e z p l a g a s d e E g ip to
La palabra plaga aparece una sola vez en todo el relato (9,14); a estos hechos portentosos se les llama signos, prodigios, tratando el autor de destacar en ellos el poder de Dios. Por ello, es difícil reducirlos a simples hechos naturales.
Por otro lado, existen contradicciones en el texto, tanto en la sucesión de las plagas (muerto todo el ganado en la quinta plaga, ¿cómo puede tener llagas en la sexta? c f Ex 9) como en la lógi ca interna de algunas de ellas (cfEx 7,19ss y 8,2ss).
,
58 La Promesa,
i Ex o d o
ham hasta que m er al Faraón, os descendien- ciativa de libe- M oisés al que c 6,11) to (Ex 7,13). La ra m uy barata, za fundam en- lavitud. ibre cananea de nida a la cele-
rdero. Para los ’impio, el pue- tda perseguir- el género lite- cruzar el mar: portentosos e Dios. Por gas (muerto > en la lógi- La Prom esa, codo y la Alianza
M
e n s a j e d e l a c o n t e c im ie n t o T í o s lo que p rete n d e desde el prim er ins-cacite es el cam bio radical de la situación: -o quiere esclavos que vivan bien, sino
personas libres a costa de cualquier sacri
ficio. Y esto no es sencillo.
m ism a noche en que cam inaban hacia ^ libertad, al verse acosados p o r los egip cios, los israelitas, llenos de m iedo, dije- -?n a Moisés:
"¿Nos has sacado de Egipto para hacemos esto?¿No te decíamos que nos dejaras tranquilos sirviendo a los egipcios; que era mejor servirlos a ellos que morir en el desierto?."
(Ex 14,12) El contenido esencial de la queja del pue
d o se resum e en pocas palabras: "preferí-
ro s la seguridad y el bienestar en la esclavitud, sabe que lo m ejor p ara el ser h u m ano es su
I
Y a h v é h
Para un semita, un nombre propio es ya una definición de la persona que lo lleva. En la aparición de Dios a Moisés (Ex 3,15), Dios le reveló su nombre. Este nombre se emplea bajo dos formas en la Biblia: la form a larga Yahvéh y la form a breve Yah. La forma larga es la más primitiva y la más frecuente en la Biblia.
Esa form a es la que se propone explicar el texto de Ex 3,14 con la expresión: "Yo soy el que soy", cuyo significado hebreo es "Yo soy el que estaré": Dios estará cerca de su pue blo con poder y misericordia, porque Dios se manifiesta como un Dios que salva.
al penoso peregrinar hacia la liberación". Pero Dios liberación integral.
Nosotros creem os en el m ism o D ios que se reveló a M oisés, el D io s de Israel es nuestro D ios, es un D ios que salva de la esclavitud, que quiere a hom bres y muje res libres.
Una libertad q ue se concreta en tres dim ensiones:
- la libertad respecto a los poderes de este mundo: político, económ ico y social. - la libertad personal, de n uestras p ro p ias ata d u ras que no nos dejan ser lo que real m ente p o d ríam o s llegar a ser, p erd ien d o la id en tid ad p ro fu n d a con nosotros m ism os. - la libertad del pecado, com o mal más profundo q u e afecta al hom bre, con todo lo que el pecad o lleva a la d eg radación de la conciencia y del espíritu.
I
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"Después de la etapa de los Patriarcas, Dios constituyó a Israel como su pueblo salvándolo de la esclavitud de Egipto.Estableció con él la Alianza del Sinaíy le dio po r medio de Moisés su Ley, para que lo reconociese y le sirviera como al único Dios vivo y verdadero, Padre providente y ju ez justo, y para que esperase al Salva dor prometido ".
= Promesa,
Éxodo y la Alianza
3. La A
l i a n z a
L
a g r a n m a n if e s t a c ió n d eD
io sTras la salida de Egipto, el pueblo hebreo llega al desierto de Sinaí y acam pa al pie del m onte que lleva ese nom bre. Allí iba a tener lugar la gran m anifestación de D ios. La Biblia describe en los siguientes térm inos este acontecim iento:
"Al amanecer del tercer día, hubo truenos y relámpagos; una densa nube cubría la montaña, y se oía un sonido creciente de trompeta. Todo el pueblo que estaba en el campamento tembla ba. Moisés hizo salir al pueblo del campamento al encuentro de Dios, y la gente se quedó al pie del monte. Todo el monte Sinaí estaba envuelto en humo, porque el Señor había bajado sobre él en medio de fuego. Subía aquel humo como humo de homo y todo el monte trepidaba vio lentamente."
(Ex 19,16-18) Esta descripción estremecedora, hecha a base de fenóm enos tan espectaculares: truenos, relám pagos, fuego y hum o, sonar de trom petas, tem blar de m ontañas y, d o m in án d o lo todo, u n a n ube espesa, resp o n d e a la form a de im aginar los hom bres del A ntiguo T estam ento la presencia de Dios (Sal 18,8-15; 29,3.7-9; 46,7; 68,34; 83,15-16).
D ios se m anifiesta com o el ser grande, im presionante, poderoso, aterrador, inaccesible. Es
el ser q ue se im pone al hom bre, y que im presiona hasta provocar tem ores de m uerte. Por eso el m ism o libro del Éxodo dice todavía:
"Ante el espectáculo de los truenos, los relámpagos, el sonido de la trompeta y el humear del monte, el pueblo temblaba y se mantenía a distancia. Entonces dijeron a Moisés: Háblanos tú y te escucharemos, pues si nos habla el Señor moriremos. Moisés respondió al pueblo : No temáis, que el Señor ha venido para ponemos a prueba, para que le respetéis y no pequéis. Y el pueblo se mantuvo a distancia mientras Moisés se acercaba a la nube donde estaba el Señor."
(Ex 20,18-21) La experiencia de Dios que aquí se destaca, es la experiencia de lo trem endo, lo por tentoso, incluso lo aterrador. Este tipo de experiencia es típica y característica de todos los fenómenos religiosos, de todos los tiempos y en todas las culturas: es la experien cia de lo sobrenatural, es decir, que sobre todas las fuerzas de la naturaleza, se experi menta que hay Alguien que las domina, y las manda. Esta experiencia de Dios, pese a ser necesaria para el creyente, es parcial y limitada, como lo expresan otros muchos textos del Antiguo Testamento, donde se manifiestan la bondad, la misericordia y la fidelidad de Dios.
Así se m anifestó Dios a su pueb lo en el desierto. En todo este relato lo q ue resalta con cla rid a d es q u e D ios se m anifiesta, se com unica, y se d a a conocer a través de u n a experien
cia, no p o r m edio de u n a teoría, u n a doctrina, u n a d eterm in ad a filosofía o u n a teología. Es
decir, q ue lo importante no es saber m ucho sobre Dios, sino experimentar y vivir su cer
canía. El significado p ro fu n d o de esta experiencia, es el sentido de lo sobrenatural, de lo
trascendente, d e lo que su p era infinitam ente a todo lo hum ano.
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