4.7 EXPERIENCE OUTCOME MEASURES
4.7.1 Satisfaction
La ontología esta referida al ser en si del ente, es decir, trata de responder a la pregunta: ¿Qué o quién soy? El ser en sí, la afirmación de un existencialismo. Una referencia al sí mismo como objeto simbólico de conocimiento. Es tiempo de recordar una afirmación que hicimos al estudiar los ámbitos psicológicos del individuo: “el sujeto racional es preponderante, y como este sujeto esta conformado por las estructuras culturales que se han ido construyendo a través de la historia personal del individuo desde la niñez, es fundamental comprender como funciona la estructura cultural, pues las SIGNIFICACIONES
- 111 -
CARDINALES que forman el esquema de Sí Mismo, determinan la línea actitudinal.” Es decir, el sí mismo es un esquema sémico, y comprender las significaciones que asigna a los elementos simbólicos estructurados, nos permitiría responder a la pregunta que hemos planteado. Pero sigamos recordando: “LA ESTRUCTURA CULTURAL ESTA CONFORMADA POR LOS ENTES INTERNOS, es decir aquellos esquemas conceptuales enlazados por sus correspondencias sémicas. Hemos dicho que estos esquemas se van construyendo a lo largo de toda la vida del microcosmos o individuo. Se comprende entonces que estos “moldes” conceptuales, significados encasillantes, constituyen una formidable prisión mental dentro de la cuál el sujeto vive inserto, moviéndose en un LABERINTO de opciones culturales.” Ontología es desentrañar los nexos y los símbolos estructurados a través de relaciones de sentido que se han conformado principalmente por factores hereditarios, sociales y ambientales, que sugieren la existencia determinada de una personalidad psicológica dada. Es decir, una persona así conformada creerá erróneamente que ES, cuando su existencia, determinada por factores inconscientes, le es totalmente ajena. Por eso la ontología seriamente aplicada, implica un proceso de AUTOCONOCIMIENTO PROFUNDO, y un conocimiento integral de los entes, símbolos, esquemas funcionales, coadyuvantes y estructurados, que hacen a la complexión de una existencia.
Por otro lado, la axiología no puede ser abarcada por un lenguaje racional, pues la cultura no maneja códigos semióticos irracionales para encarar una comprensión de lenguajes no habituales como los de valor cardinal. En el caso del hombre y la mujer occidental, esta imposibilidad de inaprehensión de lenguajes de valor es aún mucho más patente. La pregunta que debemos plantearnos para saber que es la axiología sería: ¿Qué siento ante determinada cosa o ente? Responder a esta pregunta seria entrar a un ámbito completamente subjetivo, y por ende, metafísico. Por lo tanto la axiología requiere no solo de códigos morales, por lo mismo, moldes culturales, sino de profundizar en las significaciones que puede tener un ente más allá de su impresión traumática. Esto es desde ya, muy complejo para lo racional, pues cuando hablamos de sentidos, no hablamos de afectos o sentimentalismos, sino de intuiciones simbólicas trascendentes que nos han sido legadas por el ancestro, y que se perciben como INTENSIDAD ENERGÉTICA.
Hablamos de SENTIDO DEL VALOR, y el origen del sentido del valor por excelencia es el HONOR. El honor no puede ser psicológico, porque rompe la cadena causa y efecto del mundo fenoménico. La psicología del sujeto es anímica, y la razón y los afectos son su fundamento estructural. Las emociones son interpretaciones arbitrarias que ejecutan las esferas psicológicas para comprender lo incomprensible. Decimos arbitrarias porqué son emanaciones del sujeto colectivo que se tornan dominantes para una colectividad, generando una empatía comunitaria. Estas emanaciones se canalizan a través de egregoros o arquetipos astrales de inmensa fuerza energética. La axiología, para el sujeto individual como colectivo, es pues SENTIMENTALISMO, es decir, reminiscencia de sentido que activa cáscaras etéricas.
Ahora podemos comprender mucho mejor, lo que decíamos sobre los fenómenos energéticos que operan en las esferas psicológicas: “el lenguaje del
sentido no es abarcable para los sujetos psicológicos; Piénsese en la increíble robustez volitiva que se requiere para comprender un ESTADO ABSOLUTO DE SER, se intuirá, que lo psicológico, lo mental, es simplemente insuficiente. Por eso el primer paso para propiciar una robustez volitiva semejante, radica en la intuición de lo trascendente. Algo así como un estado previo, un CONDICIONAMIENTO CONTRACULTURAL que nos permita hacer una aproximación comprensiva;” Diremos pues que una axiología para el tipo de sujeto individuado que proponemos, ya no seria psicológica, emocional, sentimentaloide, más bien seria NOOLOGICA. Recordemos lo que decíamos acerca de la NOOLOGÍA: “Si miramos ahora el contexto, veremos que la quinta esfera es una construcción NOOLOGICA, es decir, no es lógica ni evidente, pues no hay predeterminación planificada a priori, más bien, es ACTO VOLITIVO, ACCIÓN ESTRATÉGICA. Es decir, como todo ARTE, acto de la voluntad o capacidad divina del sujeto para extraer formas y sentidos desde el origen o principio de originación, no puede establecerse a-priori del acto de plasmación, debe plasmarse para poder inferirse. Decimos entonces de ese sujeto: ¡ES PURA VOLUNTAD! o: ¡ES UN GIGANTE!”
Y esta NOOLOGÍA es la culminación de una acción estratégica, fundamento de la meta-ética; Un hombre individuado, con poderosa fuerza volitiva solo tendría una actitud ética: EL HONOR, que emana de la intuición del principio de originación, como sentido unívoco entre el Yo y la increación. La moral es por lo mismo un fenómeno cultural, una axiología sesgada que nunca alcanzara semejantes rasgos de infinitud de sentido.