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2.4 Model selection

2.4.3 Searching for epistasis

1.3.1. El pie plano en la literatura científica

Inexactamente referenciada y atribuida a Hoke, la siguiente cita señala que "La razón por la que poco se sabe sobre el desarrollo de pie plano se debe a que los pacientes que lo presentan no buscan tratamiento hasta que la condición está bien desarrollada y es sintomática"32.

Ya que el proceso natural de este problema común nunca ha sido investigado en orden cronológico, gran parte de la información en que se basan el diagnóstico y tratamiento proviene de las observaciones de los muchos facultativos que han tomado un interés en el tema. Incluso la diferenciación entre el pie plano rígido y flexible ha sido una categorización relativamente reciente33.

El pie plano pediátrico ha sido descrito como una condición benigna e incluso normal, y que no necesita de tratamiento hasta que los síntomas significativos son evidentes34. Sin embargo, el facultativo con experiencia es muy consciente de las etapas en el deterioro patológico del pie plano flexible, sabiendo muy bien que no todos esos pies no se convierten necesariamente en sintomáticos. Como el estudio de la biomecánica y cinética ha dado a conocer muchos de los funcionamientos internos del complejo pie-tobillo, se necesita muy poca extrapolación para entender la patología del pie plano, mucho antes de que aparezcan los síntomas. Sin embargo, a pesar del extenso compendio literario sobre el pie plano, pocos autores se ponen de acuerdo para un enfoque coherente o incluso lógico para su diagnóstico y tratamiento. McGlamry et al. identificaron tres temas principales que han impedido un enfoque unificado a la hora de hablar de pie plano35:

- Primero, la terminología es bastante variable, llevando a la confusión.

- Segundo, Las numerosas teorías que pretenden dar una etimología al pie plano han variado con el paso de los años, con poco acuerdo entre la comunidad científica en cuanto al origen de las deformidades.

- Tercero, hay poco o nulo cuórum en cuanto a las indicaciones, tiempo de actuación, y grados de tratamiento conservador o quirúrgico para solucionar la deformidad.

El pie plano debe dividirse en deformidades rígidas y flexibles, los cuales pueden ser subdivididos en tipos congénitas y adquiridas. La determinación de la flexibilidad es el primer paso hacia el diagnóstico del pie plano hipermóvil o flexible. Observando en carga y descarga la configuración del arco medial, la realización de la maniobra Hubscher (o maniobra de Jack, es la tracción y extensión pasiva del hallux con el pie en carga, valorando la elevación o la no elevación del arco plantar medial asociada a esta extensión), y el análisis del rango articular de movimiento de las articulaciones subastragalina y mediotarsiana, son las técnicas clínicas que ayudan a llegar a una conclusión precisa.

Aunque la flexibilidad de la deformidad se ha determinado, pueden aparecer variaciones; por ejemplo, un pie con laxitud ligamentosa tendrá mucho mayor rango articular que un pie con laxitud normal. El pie plano flexible pediátrico sin duda demostrará una gama más flexible de movimiento que el pie plano en etapa geriátrica, que tiene un rango restringido de movimiento generalmente dado por el mantenimiento de una mala posición funcional a lo largo de los años de soportar peso con la articulación subastragalina al final de su rango de movimiento35.

1.3.2. Definición del pie plano:

El pie plano se define como una deformidad de pedal flexible que, a través de la compensación pronatoria, con el calcáneo en posición relajada, exhibe una o más de las siguientes características: eversión de talón, abducción del antepié observando desde la parte trasera del pie, colapso de la columna medial, abultamiento medial del astrágalo, y la flexibilidad del pie con reductibilidad a la deformidad en mayor o menor medida. En otras palabras, el arco puede ser recreado mientras el paciente está de pie usando técnicas tales como la

maniobra de Hubscher. A través del ciclo de la marcha, el pie generalmente funciona con pronación máxima y con poca o ninguna supinación.

Un equino del tobillo posterior que involucran gastrocnemios y/o soleo contraídos, suele acompañar a pie plano flexible, ya sea como una fuerza de deformación primaria o una adaptación secundaria. Muchas formas de compensación del pie resultan de ésta poderosa fuerza de deformación, incluyendo pronación de articulaciones subastragalina y mediotarsiana, subluxación periastragalina, abducción en el plano transverso, hundimiento de la columna medial, y precipitación del despegue del talón35.

1.3.3. Diagnóstico del pie plano

Diferentes procedimientos se pueden utilizar para diagnosticar el pie plano, como el diagnóstico clínico36, estudios de rayos X37 y análisis de la huella38. El análisis de la huella por pedigrafía es un método eficaz, rápido, con buena relación coste-efecto y fácilmente accesible. Tres mediciones se utilizan normalmente para el diagnóstico por huella: ángulo de Clarke39, el Índice de Chippaux-Smirak40, y el Índice de Staheli41. La premisa fundamental de estos índices es que la altura del arco está relacionada con la huella. En contraste, los diagnósticos clínicos utilizando un Podoscopio requieren la intervención de facultativos experimentados42.

La variabilidad en la práctica clínica afecta a la Podología.El pie plano se diagnostica con regularidad utilizando un Podoscopio. Sin embargo, hay otros índices que pueden ser utilizados para hacer el diagnóstico. Varios artículos han sido publicados sobre la concordancia entre estos tres índices43,44, y la validez de los diferentes índices se ha determinado mediante el diagnóstico llevado a cabo con un Podoscopio en niños como grupo de referencia45; así como en adultos46.

1.4. Calidad de vida y patología podológica

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