CHAPTER – 5 DISCUSSION
5.3 The second objective of the study was to assess the effectiveness of time out procedure protocol on knowledge and skill between study and control group among operating room
Es necesario recordar que el FDA en sus inicios se formó para dar seguimiento y vigilancia a la demanda que un conjunto de indígenas y campesinos plantearon en contra de Texaco- Chevron, por la contaminación causada en los años que operó en la amazonía ecuatoriana y por la forma en que llevó a cabo una aparente remediación ambiental. Este hecho sin duda alguna aglutina a varias organizaciones indígenas y campesinas en su interior, forma un “nosotros” colectivo con objetivos comunes, como son la lucha en contra de una poderosa trasnacional, la lucha en contra de la contaminación ambiental y la lucha a favor de las comunidades de la región. Por lo tanto, el conflicto socio-ambiental que da lugar al aparecimiento del FDA, permite formar un “yo” colectivo en contra de un “otro” distinto. Este primer paso en la conformación de la identidad del FDA se configura en base a varios pluralismos políticos y visiones del mundo, pues en ese momento confluyen, buscando justicia frente a la contaminación causada por Texaco-Chevron, tanto las organizaciones indígenas como las organizaciones campesinas que tienen convergencias y oposiciones en
66 su demanda social, incluso se podría mencionar que mientras las unas buscan la defensa y recuperación de su territorio ancestral, las otras buscan un “desarrollo sustentable” basado en la producción y el comercio, pero preservando la naturaleza.159 Es justamente este pluralismo y estas diferencias las que dan vida a la identidad del FDA en sus inicios, pues logran trastocar los fines políticos de sus organizaciones de base y alcanzan cierto tipo de cohesión social en torno al “Caso Texaco”.
Esta identidad, del primer momento del FDA, se configura en base a historias compartidas, de los mismos campesinos e indígenas que tienen experiencias comunes de haber sufrido algún tipo de atropello, más allá del sólo ambiental,160 por parte de las empresas petroleras, en este caso, por parte de Texaco-Chevron. Esta historia común crea simbolismos y ciertas orientaciones culturales al interior del FDA, que pese a la transformación histórica todavía se mantienen hasta la actualidad. Las orientaciones culturales161 que han ido surgiendo tienen que ver con un gran respeto por la naturaleza; con una fuerte oposición a la forma en que operan las industrias extractivas, pues ya conocen cómo maniobran las empresas y los perjuicios que pueden ocasionar; y por una concepción distinta del “progreso” que tiene que ver con el respeto a los derechos del ser humano y de la naturaleza, por sobre la acumulación y la explotación a gran escala de los recursos no renovables.162
En el campo de los simbolismos se puede encontrar cierto tipo de presentación ante la opinión pública del FDA, por ejemplo, el hecho de asociar la palabra TEXACO con TÓXICO ya es un símbolo que lo caracteriza, la consigna de “Texaco nunca más”,
también. Este tipo de símbolos permiten, hasta el día de hoy, identificar la lucha del FDA,
159 Véase: Fontaine, Guillaume, Los conflictos ambientales por petróleo y la incidencia del movimiento
ambientalista en el Ecuador,
http://www.flacsoandes.org/dspace/bitstream/10469/203/2/07.%20A.%20Dossier.%20Los%20conflictos%20 ambientales%20por%20petr%C3%B3leo%20y%E2%80%A6%20Guillaume%20Fontaine.pdf (Consultado el 3 de abril del 2011, 21:53). Es importante tomar en cuenta que estas diferencias entre organizaciones indígenas y campesinas son comunes, pero no significa que siempre las organizaciones indígenas busquen la recuperación de su territorio ambiental y las organizaciones campesinas la producción en base al “desarrollo sustentable”. Ambas reivindicaciones pueden ser tanto indígenas o campesinas, se deben a una historia y no
siempre entran en contraposición.
160 A Texaco se le atribuyen además actos de violencia sexual en contra de mujeres mestizas e indígenas,
discriminación, racismo, desplazamiento forzado, impactos culturales sobre la población, explotación y ruptura de la cohesión social en las zonas donde operó. Véase: Ibid, Acosta, Alberto, 2009.
161 La defensa de cierto tipo de orientaciones culturales es justamente lo que hace que el FDA se convierta en
un actor social colectivo.
162 Se podría hacer referencia a la figura del Sumak Kawsay (Buen Vivir) como una orientación cultural que
va surgiendo, pues aunque no se la identifique concretamente con ese nombre, su significado podría asociarse con este tipo de concepción del mundo.
67 a ello hay que sumarle su fuerte discurso en contra de la forma de operar de las empresas petroleras en la amazonía.
La conformación de la identidad del FDA, en esta época, se estructura drásticamente por la diferencia que establece con el “otro,” el adversario dentro del conflicto socio-ambiental (la identidad muchas veces se afirma por la negación del “otro,” como un fuerte antogonismo de lo que no “es”) un “otro” que, en este caso, es Texaco-Chevron y, en determinados momentos, el Estado. En esta identidad define con quién se va a relacionar y con quién no va. En este sentido, el FDA es todo lo que no es la trasnacional petrolera, es decir, es una organización justa (Texaco-Chevorn no lo es, nunca remedió correctamente la contaminación causada en los años que operó en la Amazonía), es una organización transparente (Texaco-Chevron negoció el acta de reparación ambiental a puerta cerrada con el Estado y negoció de forma particular y extrajudicial con varias organizaciones indígenas que formaban parte del FDA un rubro económico particular), es una organización solidaria (Texaco-Chevron nunca se ha solidarizado con los afectados por la contaminación, es más, culpa a PETROECUADOR por la contaminación causada en los lugares donde operó la trasnacional), es una organización trabajadora (Texaco-Chevron explotó laboralmente a mucha población y contrató muy poca mano de obra de la amazonía ecuatoriana163), es una organización que respeta las decisiones de las organizaciones de base (Texaco-Chevron construyó sus campos petroleros, muchas veces, sin pedir permiso a los dueños de determinados territorios y sin realizar ningún tipo de consulta a las nacionalidades indígenas que habitaban en la zona donde operó la petrolera),164entre otro tipo de acciones que marcan lo que no es el FDA con relación a Texaco-Chevron.
Esta marcada diferencia entre ambos actores permite visualizar una disputa en las lógicas discursivas, disputa que tiene que ver con una apreciación distinta del desarrollo y del progreso de los pueblos y que es un debate inconcluso a nivel global.
163 Véase: Anexo 13, entrevista a Carmen Aguilar, de la Federación de Mujeres de Sucumbíos (FDA)
164 A Texaco también se le culpa por la desaparición de dos pueblos originarios como son los tetes y los
68 En conclusión, el primer momento del FDA se caracteriza por conformar una identidad alrededor del “Caso Texaco”, esta es la idea fuerza que le brinda reconocimiento en la opinión pública nacional e internacional y, al mismo tiempo, es la idea fuerza que permite mantener la cohesión social al interior del movimiento y dar lugar al “nosotros” que une el accionar de las organizaciones miembros del FDA, tanto indígenas como campesinas. El “Caso Texaco” incluso le permite, al FDA, realizar un repertorio de acciones públicas como plantones, marchas, protestas, que le dieron un gran protagonismo social, que le convirtieron en un fuerte referente de lucha y que le permitieron trabajar, conjuntamente con el apoyo de otras organizaciones, y crear lazos de solidaridad entre sus miembros. 2.3.2 Segundo momento de la identidad del FDA: Su forma de ser diferente a otras organizaciones
Al ser el FDA un movimiento social heterogéneo y al configurar su identidad colectiva en base a cierto tipo de estructura organizativa y alrededor del “Caso Texaco”, es un sujeto que también tiene que afrontar sus propios debates internos, sus propias contradicciones y fraccionamientos. De esta manera, el segundo momento que marca cierto tipo de transformación en la identidad del FDA son los conflictos internos que tuvo que afrontar a lo largo de su historia. El primero, que tiene que ver con las negociaciones extrajudiciales que algunas organizaciones indígenas hicieron por separado con Texaco-Chevron y los debates acerca de la vocería interna que posteriormente darían lugar a la formación de la ADAT y, el segundo, el conflicto que se produjo entre el FDA y Acción Ecológica cuando varias comunidades, debido a su realidad social, política y económica, y por la falta de presencia histórica del Estado en la amazonía ecuatoriana, empezaron a negociar con las petroleras.
Estos conflictos no son de ninguna manera estrategias que han roto las orientaciones culturales básicas del FDA y menos aún, se han convertido en abismos imposibles de superar por parte de este movimiento social. Más bien, este tipo de controversias han permitido que se refuerce la identidad colectiva del FDA, que se fortifique su trabajo y en lugar de convertirse en un obstáculo se han transformado en una oportunidad para realizar ciertos cambios en la hoja de ruta, para volver a cohesionar a sus miembros, para incursionar en otras actividades, para reforzar la alianza con estas organizaciones y para hacer frente a las problemáticas que cualquier movimiento social posee.
69 Aunque el “Caso Texaco” es la idea fuerza que moviliza fuertemente a los miembros del FDA y que incluso se podría decir es su imagen de presentación al mundo, el primer conflicto que tuvo que atravesar por la negociación que hicieron ciertas organizaciones indígenas, impulsadas por el deseo de poder recuperar en algo el daño ambiental que ocasionó la petrolera en sus territorios, le permitió al FDA afirmarse como una organización honesta, transparente, que respeta la decisión de sus organizaciones de base. Le permitió ratificar sus orientaciones culturales y sus simbolismos de no negociar con las empresas petroleras, de llevar la demanda en contra de Texaco-Chevron hacia sus últimas consecuencias, de reconocer las artimañas de división que utilizan muchas trasnacionales en sus operaciones, de continuar en su lucha en contra de los métodos “abusivos” de extracción indiscriminada de los recursos naturales en la amazonía, de concientizar a la población sobre la importancia de mantenerse informada, de conocer sus derechos, que la salud de los seres humanos no tiene precio, que la destrucción de la naturaleza impide cualquier tipo de “desarrollo” en la vida de las personas, entre otro tipo de orientaciones culturales que van trazando el caminar del FDA. Al mismo tiempo, este conflicto interno le permitió apropiarse de su proyecto cultural y de autoreconocerse como una organización sólida.
Por su parte, la conformación de la ADAT, le permitió al FDA realizar un amplio análisis interno de su trabajo, de cómo estaba llevando adelante la vocería institucional, de cómo estaba mostrando al mundo su lucha en contra de la contaminación causada por una poderosa petrolera a nivel mundial,165 este análisis, además, le permitió crear su Plan Estratégico y tratar de fortalecer su identidad interna. En este período, el FDA tuvo que hacer frente la heterogeneidad política y cultural que lo conformaba internamente (indígenas y campesinos), heterogeneidad que, algunas veces, resalta los valores culturales compartidos que lo hacen “uno” como movimiento social y, otras veces, realza lo que distingue a los “muchos” que lo conforman.166
165En el 2001, después de la alianza que realiza con Chevron, Texaco (Chevron) se convierte “en la segunda
empresa petrolera más grande de los Estados Unidos y la quinta más grande del mundo”. Véase: Ibid, Oilwatch, pág 18.
166 Muchas veces se puede encontrar diferencias entre el sector indígena y campesino en su forma de ver el
mundo, sobre todo en lo que se refiere a “derechos de propiedad, aprovechamiento de la tierra y de los
recursos”, también en divergencias organizacionales, ideológicas, discursivas, cosmovisionales e identitarias”. Véase: Fontana, Lorenza, Belinda, “Sindicato vs. Ayllu: Movimientos sociales y lucha por la
70 Con la formación de la ADAT, el FDA continuó siendo la cara visible del “Caso Texaco”, pero enseguida tuvo que enfrentar un nuevo conflicto con Acción Ecológica. Una ONG con muchos años de experiencia en el tema ecologista, pero con un discurso radical que muchas veces no iba a tono con la realidad que los campesinos de la amazonía vivían (situación que hasta el momento no ha cambiado de forma sustancial), quienes por la falta de presencia del Estado y por la pobreza de sus comunidades,167 han tratado, de alguna manera, de vivir a través de ciertas políticas clientelares propiciadas por las petroleras. En este sentido, el conflicto que el FDA tuvo que afrontar con Acción Ecológica168 le permitió darse cuenta de que sin lugar a dudas es un movimiento social, que se diferencia, en ciertos aspectos, del trabajo que realizan las ONG´s y que pese a ello, el apoyo técnico, administrativo, financiero y político, que pueden brindarle estas organizaciones aliadas es muy importante en su lucha.
En este escenario, el FDA vuelve a fortalecer su identidad en base a la negación del
“otro”, en este caso, Acción Ecológica; pero de una forma mucho más sutil y menos perceptible. Es decir, el FDA reconoce que, aunque tiene características similares y objetivos comunes con Acción Ecológica, no es una organización que se caracteriza precisamente por contar con técnicos y profesionales que conozcan científicamente sobre los procesos de explotación petrolera, que las personas que se benefician de su lucha no son directamente terceras personas169 y que es la identidad colectiva, que se va formando
tierra en Bolivia”, II Jornadas Internacionales de Problemas Latinoamericanos Movimientos sociales, procesos políticos y conflicto social: Escenarios de disputa, Universidad Nacional de Córdaba-Argentina,
noviembre del 2010,
http://sssup.academia.edu/LorenzaBelindaFontana/Talks/29056/Sindicatos_vs_Indigenas_Originarios_Movi mientos_Sociales_y_Lucha_por_la_Tierra_en_Bolivia, (Consultado 19 de abril del 2011, 22:29)
167 La población de la región amazónica que se encontraba en el 2001 en una situación de pobreza que
alcanzaba el 79,9%. Las provincias de Orellana y Sucumbíos, las cuales han sido las de mayor explotación petrolera del país se encontraban el 80,2% y del 84,2% de pobreza, respectivamente. A su vez, las necesidades básicas insatisfechas en la amazonía ecuatoriana alcanzan el 75,8%. Véase: Ibid, Acosta, Alberto, 2009.
168 Véase: El FDA desde el 2001.
169 El trabajo que realizan las ONG´s muchas veces beneficia no a los técnicos de trabajan en ella, sino a una
población determinada, por ejemplo las mujeres, los migrantes, los niños, entre otras, es decir, a terceras personas. Pero en el contexto en el que se desarrolla esta investigación, la diferencia que se menciona en el texto no puede ser tomada al pie de la letra, pues Acción Ecológica es una organización que se reconoce por
su actuación en “defensa de la vida”, lo que significa que a más de beneficiar a terceras personas (los campesinos de una región, por ejemplo), también formarían parte de sus beneficiaros las mismas personas que componen esta organización.
71 desde sus bases, la que precisamente tiene que fortalecer, reproducir y armonizar como parte fundamental de su“ser” como movimiento social.
De esta manera, el FDA vuelve a afirmar su identidad, es decir, vuelve a afirmar la idea de que es posible construir un mundo diferente, que es necesario no sólo luchar contra Texaco-Chevron, que para que no se vuelva a repetir lo ocurrido con esta petrolera es importante llegar a más personas dentro de la amazonía con sus procesos de capacitación, que es necesario trabajar con más fuerza en la construcción de líderes/as, que es necesario monitorear las actividades que otras empresas realizan, que hay que denunciar la violación a los derechos humanos y ambientales, que es imprescindible mantenerse informados y capacitados, que es vital el apoyo de organizaciones aliadas y que sobre todo, hay que colaborar con fuerza en las acciones emprendidas para que el juicio en contra de Texaco- Chevron se lleve a cabo con trasparencia, justicia y tomando en cuenta que la “justicia que tarda en llegar, no es justicia”.