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Diálogo con Chacho Liempe - Consejo Asesor Indígena –

CAI – Río Negro1

- ¿A qué organización pertenece?

- Pertenezco al Consejo Asesor Indígena, (CAI). El CAI es una de las or- ganizaciones de base del pueblo mapuche, y tenemos nuestros lugares de funcionamiento, desarrollo y militancia en prácticamente todo Río Negro.

- ¿Cuáles son los conflictos que está viviendo el pueblo mapuche, y particularmente

ustedes que forman parte del CAI y como organización integran la Coordinadora La-

tinoamérica de Organizaciones del Campo - (CLOC)?

- El eje central de la lucha de nuestro pueblo mapuche, y particularmente de nosotros, es el de la tierra. Más específicamente, lo que produce el con- flicto y la lucha, es la recuperación del territorio. La palabra territorio, le pone los pelos de punta a más de uno. Pero se trata de eso, y consiste en la recuperación de nuestra identidad personal, en la recuperación de nuestra identidad como pueblo. Este proceso lleva a que tomemos conciencia y podamos rescatar nuestra identidad como pueblo, quiénes somos. En este momento, una de las reivindicaciones que va gestándose con más fuerza 1 Entrevista realizada por Roxana Longo, investigadora del CIFMSL y militante del Equipo de Educación Popular Pañuelos en Rebeldía.

de un lado y de otro, allí dónde se encuentra un peñi, una comunidad, una organización, es la reivindicación del territorio. Eso significa, en principio, plantearle al Estado nuestra presencia.

- En el camino, ustedes como CAI han probado diferentes formas de organización. ¿Cuántos años hace que vienen luchando? ¿Cuál es el saldo de está construcción? - Nosotros como CAI estamos organizados hace más de veinte años. En mi caso personal, estoy plenamente involucrado en la militancia desde 1983. Básicamente nos fuimos organizando, encontrando, recuperando los saberes ancestrales. Recuperamos de nuestro pueblo la importancia de tener una práctica cotidiana en la que prevalezcan las decisiones colectivas, por lo tanto en el CAI las decisiones son colectivas. Nosotros llamamos traum a la asamblea que determina el lineamiento hacia donde tenemos que ir. En el traum participan todos, hombres, mujeres, chicos. Allí es esencial la presencia de los ancianos y ancianas, ellos van observando, fiscalizando por dónde se va, cual será el mejor camino. A través del traum se van deci- diendo los rumbos y caminos a tomar. Se realiza en momentos difíciles, o cuando una cuestión no está muy clara hacia adelante. En esas situaciones se recurre al traum. Luego cada uno asume la responsabilidad. La respon- sabilidad, en algún momento, la hemos llamado conducción, pero siempre desde una forma colectiva. No buscamos ni aceptamos la dirección de una sola persona. Por lo cual las decisiones son colectivas. Hoy siguen siendo colectivas, con la representación de casi todas las comunidades que hay en la articulación.

- Uno de los desafíos que se presentan es la articulación del pueblo mapuche en sí, qui- zás en un encuentro más consolidado. ¿Cómo lo piensan?

- Sí, nosotros tenemos encuentros, pero también tenemos articulaciones con la sociedad occidental. En relación a esto, la sociedad occidental suele pensar y accionar de una manera organizativa, en la cual si pensamos algo, tenemos que inmediatamente llegar a un determinado acuerdo y ya sali- mos juntos. Nosotros, en ese sentido, no tenemos tanto apuro. En princi-

pio, porque somos milenarios. Por otro lado, son muchos años de guerra y de intento de hacer desaparecer a nuestro pueblo. Ése es un problema que está muy presente, y nos marca mucho. Se van construyendo los procesos. Se van recuperando formas organizativas, como los lof, las comunidades. Nos vamos encontrando con nuestro mundo, nuestra cosmovisión. Por otro lado, tenemos en cuenta que la realidad del mundo se ha modificado. Hoy hay diversos medios de comunicación que nos permiten estar infor- mados, saber qué está pasando en un lugar y otro, ya que nuestro territorio es amplio, porque abarca dos países que se instalaron en nuestros territo- rios, que son Argentina y Chile. Los avances tecnológicos permiten que estemos comunicados. La reivindicación de nuestro territorio, Wall Mapu, corresponde a varias provincias en relación a los dos países que acabo de mencionar. Estamos hablando, por lo menos, de un cuarto de lo que es el Estado Argentino. Es necesaria la comunicación de nuestro pueblo, en relación a cómo nos vamos pensando y más que nada, vamos andando. Tenemos claridad, cada cual va haciendo sus experiencias, y tenemos pun- tos en común: la identidad como mapuches, la recuperación de nuestra identidad como pueblo, y la reivindicación de nuestro territorio. Entonces, cada cual va en esa dirección caminando, haciendo su experiencia de diver- sas formas, y el andar nos va a ir juntando, reencontrando. De esa manera, vamos teniendo acercamiento, nos vamos conociendo. Vamos sabiendo, a través de diferentes encuentros, qué es lo que pensamos. Vamos constru- yendo a través de la confianza.

- Recién comentabas que el Estado les expropió su territorio, su identidad. Ese mismo Estado a otros sectores de la población que no son mapuches, también responde de

manera similar….

- El Estado no solo nos negó, expropió, sino que buscó nuestro exter- minio. Hoy sigue esa historia, que empezó en su momento con lo que se llamó la “Campaña del Desierto”, realizada por el estado argentino. Desde el punto de partida, estas palabras determinaban nuestra no existencia. Por lo cual, a toda la sociedad no le significó ninguna preocupación. Cuando

se inició la “Campaña al desierto” encabezada por Roca, toda la sociedad argentina se puso contenta porque supuestamente iba a haber tierra para su economía, posibilidad de desarrollo y todo lo que le propagandizaban en ese contexto. Además, se iba a terminar lo que para ellos era muy ne- gativo en aquellos tiempos, nuestra presencia en relación a la defensa de nuestro territorio. Esto era vivenciado como ganancia para todo el mundo, tranquilidad para todo el mundo. Por lo tanto, el asesinato de miles y miles de nuestras familias no les significó nada.

En la actualidad, en la sociedad sucede lo mismo, se van llevando a cabo políticas que van buscando supuestos “avances”. En su momento se bus- caba el supuesto progreso, hoy lo llaman desarrollo sustentable o usan otros nombres. A pesar de las diferentes denominaciones, el objetivo sigue siendo el mismo, apropiarse de las últimas fracciones de territorio que tenemos.

Mientras tanto, la sociedad se queda tranquila sin saber que, como antes o ahora, también les afecta a ellos. Antiguamente no le significó ningún beneficio a la sociedad, más que a algunos pocos. Quienes se beneficiaron en su momento fueron los grandes terratenientes, los altos mandos mi- litares y la corona británica, que era el país imperialista de ese momento. Hoy sucede lo mismo. Nosotros antes y ahora le decimos a la sociedad que tenemos que hablar, que conocernos, y empezar a reconocer la existencia del otro, y que todos tenemos un espacio que ocupar en la vida.

- En este momento, hay diversos movimientos sociales que comienzan a reconocer la necesidad de recurrir al conocimiento y sabiduría de los pueblos originarios, frente a la expropiación de los recursos naturales. Hay sectores sociales que comienzan a vislum- brar que necesitan un mayor conocimiento y mayor articulación. En este sentido ¿ustedes plantean un diálogo?

- Nosotros planteamos dialogar, conocernos. Tampoco se le puede exigir al otro la necesidad del intercambio, el tiempo lo va a determinar. Por lo menos, charlémoslo, ahora. Veamos en qué situación estamos, quién es uno y quién es otro, y qué es lo que estamos pensando. En definitiva el

desocupado, el trabajador, tiene tanto derecho como lo tenemos nosotros. La vida no es sólo comer y vestirse, se trata de todo lo que significa la vida. Por lo cual nosotros luchamos por nuestra identidad. Nuestra cultura y nuestra forma de ver el mundo tiene que ser respetada.

- Cuando te referías a la campaña del desierto, el imperialismo inglés fue quien nos

dominó y especialmente a los pueblos originarios los expropió, invisibilizó. Hoy ese rol lo desempeña Estados Unidos. ¿Cómo afectan las políticas actuales en las comunidades concretamente?

- De las políticas actuales, visualizamos directamente sus efectos, sus im- pactos. Por eso, para nosotros es importante que la mayor cantidad de nuestros peñi, lagmien, o compañeros de nuestra organización, tengan ac- ceso a la información necesaria. Tenemos que tener plena claridad y ac- tualización de las políticas que implantan, pero también de los proyectos futuros. Nosotros, somos quienes vemos y padecemos esas políticas di- rectamente, sólo que a veces no tenemos total claridad acerca de cómo se van a implantar. Además, tenemos que tener conciencia de que están involucradas instituciones como el Estado, que a veces vienen a nuestras comunidades con discursos que aparentemente son buenos. Incluso con muchos recursos que parecen positivos, pero son una trampa. En relación a esto, nosotros tenemos mucho para hablar y mostrar. En algún momen- to hemos denunciado un programa que se llamó “Patagonia Veintiuno”, que no fue difundido oficialmente, pero dicho programa explícitamente muestra la propuesta que tienen en relación al territorio en el sur. Este programa comienza a gestarse aproximadamente en el año 1995, allí par- ticipó activamente aportando información el Instituto Nacional de Tec- nología Agropecuaria (INTA), Programa Social Agropecuario (PSA), la Universidad de Comahue, y la Universidad de Buenos Aires (UBA). Tam- bién han aportado muchos técnicos y teóricos, algunos inclusive con muy buena intención, pensando que era positivo. Sin embargo, son elementos que luego les sirven a quienes tienen el poder para elaborar políticas que van totalmente en contra del pueblo, como es el caso nuestro, buscando

en este caso, nuestro total desplazamiento. Incluso en una parte de este programa, claramente aparece que al Estado le resulta económicamente más rentable buscar el desplazamiento de la gente con planes sociales, programas sociales, construcción de viviendas en los pueblos, etc., que a través de la coerción. Es decir, que la expulsión por la fuerza le significaría menos rentabilidad, le costaría más. Lo piensan desde el punto de vista económico.

- En el contexto actual hay una política muy fuerte de cooptación ¿Cómo se refleja la

misma en concreto en las comunidades?

- Sí, ellos tienen una práctica desde hace muchísimos años, en relación a la cooptación, al clientelismo político. En el caso de los pueblos originarios, este tipo de política se ha ejecutado con muchísimo dinero. Con la implan- tación de programas que supuestamente aportarían beneficios, que suelen estar relacionados, por ejemplo, con el turismo. Ahora también se refleja a través de un programa de regulación de tierras, que es la aplicación de la ley de emergencia, donde se frenan los desalojos, pero ese programa buscaba regularizar nuestras tierras. Es una trampa.

- Uno de los pilares del CAI es la recuperación de sus tierras ¿Cómo está ese proceso? - Las denuncias por usurpación son un tema por el daño judicial. La recu- peración de tierra tiene que ver con nuestra estrategia de pensar bien cada paso y movernos con cuidado. En la preparación de la acción, evaluamos qué es lo que va a pasar, la situación política, y tratamos de estar prepa- rados y tener cuidado en las cuestiones legales. En este sentido, aunque tenemos denuncias por usurpación, hemos podido defendernos dentro del plano judicial. En esa situación hemos avanzado, hemos recuperado en este momento alrededor de 160.000 hectáreas, pero no hay voluntad po- lítica del gobierno de entregarlas como territorio. Hay muchas leyes, pero la voluntad política no está. Por esta razón, estamos pensando que la lucha de acá en adelante, va a ser más visible en el plano político.

- Son muchos, uno de los principales es la toma de conciencia de la gente. Permite que logremos mejores posibilidades de construcción, de defensa y resistencia. Necesitamos mejores condiciones para avanzar más. Nosotros estamos cansados de estar resistiendo. Lo hemos dicho, pero no es por decirlo, sino que es parte de la decisión histórica de nuestro pueblo seguir luchando por lo que legítimamente nos pertenece, que es el territorio y la vida. Nadie puede negarnos la vida como persona y como pueblo. Nadie puede negar ese derecho en el mundo.

3.1 UNA MIRADA HISTÓRICA: