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CHAPTER 3 PARAMETERIZATION AND ANALYSES METHODOLOGIES

3.2 Blade shape parameterization

3.2.1 Section parameterization

Es de sobra sabido que España, a pesar de su condición agnóstica, ha sido siempre un país mayoritariamente católico, cuya religión se mantuvo de forma obligatoria bajo la dictadura franquista. Como el catolicismo constituía un elemento vertebrador de la vida española entonces, la sociedad de aquellos tiempos mostraba, conforme a su doctrina religiosa, una actitud muy conservadora. Y, como consecuencia, el duro catolicismo causó que emergieran las secuelas de la crisis en la transición. No obstante, poco a poco, y entrando ya en los ochenta, el número de católicos practicantes era mucho menor, dado que la Transición fue un periodo progresivo de apertura de puertas hacia el pensamiento personal sin ningún tipo de imposición doctrinal.

Sin embargo, después de la muerte de Franco, el catolicismo se debilitó y la sociedad llegó a una libertad sin límites. El público español abusó de sus libertades, como con las drogas y las relaciones sexuales muy abiertas. Con la mirada hacia los homosexuales que tiene nuestro autor, por supuesto, a través de los ojos de Carvalho, podemos conocer un cambio hacia una visión más liberal y generosa.

Michel Foucault, famoso por su teoría del poder en Vigilar y castigar (1975), nunca habló directamente sobre la homosexualidad, pero sus palabras implican que la sexualidad también tiene que ver con el poder. Foucault (2003: 113) afirma que “el poder está en todas partes; no es que lo englobe todo, sino que viene de todas partes. Y “el” poder, en lo que tiene de permanente, de repetitivo, de inerte, de autorreproductor, no es más que el efecto de

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conjunto que se dibuja a partir de todas esas movilidades, el encadenamiento que se apoya en cada una de ellas y trata de fijarlas. Hay que ser nominalista, sin duda: el poder no es una institución, y no es una estructura, no es cierta potencia de la que algunos estarían dotados: es el nombre que se presta a una situación estratégica compleja en una sociedad dada ”. David Halperin (2000) señala que, “En la visión de Foucault, los movimientos políticos de liberación sexual han sido cómplices -e incluso han sido parte- del régimen moderno de la sexualidad; la revolución sexual simplemente ha reforzado los poderes políticos que se proponía derrocar. Pues el efecto de la liberación sexual no ha sido, o no solamente, hacernos

libres de expresar nuestra sexualidad, sino exigirnos expresarla –libremente-, por supuesto”.

Hasta la muerte de Franco, fue un país exhaustivamente conservador ante el amor homosexual a causa, sobre todo, de la política del régimen dictatorial; sin embargo, el cambio de esta visión tan estricta hacia los homosexuales, sobre todo hacia las lesbianas, se muestra a través de las observaciones de Carvalho:

Se cruzó con dos mariquitas disfrazados de niños de primera comunión o dos niños de primera comunión mariquitas. Parecían Romeo y Julieta con barba y bigote huyendo de los Montescos o de los Capuletos. (Los mares, p. 192)

En Los mares, dos lesbianas pasan ante los ojos de Carvalho en una calle. El detective tan solo las mira y las observa sin mostrar su opinión y parece indiferente ante ellas. Carvalho mantiene una posición de observador, sin embargo, por esta observación, por lo menos podemos saber que se veían homosexuales en la calle y esto significa que ya empezaban a expresar su condición en público.

En Los pájaros el autor comienza a añadir un discurso sobre la mirada hacia los homosexuales. Pepón Dalmases cuenta a Carvalho su historia del primer encuentro con Celia en una fiesta de verano en la que se juntaban los homosexuales en Fanals. Dalmases habla de las amigas o de las amantes de Celia, como Rosa Donato y Marta Miguel:

-[...] Y tienen una extraña simetría de cara, como si tuvieran mucha cara, pero no en plan de cachondeo: ese tío tiene mucha cara, sino en el

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sentido real, en el de tener mucha superficie de cara, sobre todo los dantes, en cambio entre los tomantes ya hay excepciones, y no se sorprenda de que entienda tanto de maricones, pero es que lo de Fanals es un escándalo. Empezó a comprar casa allí un conocido maricón de Barcelona. Luego sus amantes, a continuación los amantes de sus amantes, y cuando se dieron cuenta del pastel que habían armado pues trataron de colocar casas a las amigas, para que no se dijera, y yo fui a parar allí por Susi Sisquella, la ex señora Velate, ¿no ha oído usted hablar de Velate, el conductor? Pues Susi es muy amiga mía y me dijo: Vente, que te divertirás, porque a mí eso de los maricones me atrae, me atrae la curiosidad, quería decir. Y sí, sí. Todos se han arreglado las casas muy bien y las chicas que suben pues imagínese, la una no se casará nunca, la otra es una separada y la de más allá una bollera, mujeres sin sentido, ¿comprende? Y no es que yo sea un carcundia y piense que la función de la mujer es tener hijos, casarse, llevar una casa, etc., etc., etc. Eso, no, eso me da asco. Pero lo que me pone frito es ese tipo de gente que no es ni lo uno ni lo otro, ¿comprende? Por ejemplo, la propia Celia. Estaba separada del marido. Muy bien. (Los pájaros, pp. 69-70)

Uno de cuatro casos que ocurren en esta novela es el asesinato de Celia Mataix, una relación entre lesbianas. No obstante, atendiendo a las palabras de Dalmases, no le consideramos un personaje machista, como otros, ni quiere serlo, y niega el papel tradicional de las mujeres, aunque no esté a favor de las lesbianas. Parece que Dalmases es un hombre independiente que puede hacer lo que hacen las mujeres tradicionalmente. Giddens (Carlos Muñoz, 2005) ve la emergencia de una “relación pura” que ya no se basa en el poder patriarcal y la desigualdad, sino que incluye en la negociació n el reconocimiento explícito de los deseos de cada persona. No cree que la relació n pura sea la norma en estas sociedades y ve a los gays y lesbianas como vanguardias. Ya la sociedad homosexual rompe el ambiente social patriarcal y deja a las mujeres ser libres, fuera de su papel tradicional:

-A nosotros nos llamaban los machitos y yo tuve que intervenir en una ocasión porque se estaban poniendo pesaditas. Mirad, chicas, les dije. Yo soy autosuficiente. Me guiso lo que me como, me compro la ropa y

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me lo tengo montado de tal manera que no exploto a ninguna mujer. (Los pájaros, p. 71)

Dalmases se defiende a sí mismo y le molesta que las mujeres lo consideren machista. A través de estas dos escenas podemos saber qué opinión tenían los hombres sobre las mujeres en general y cómo estaba cambiando el rol de la mujer en aquel momento. Las generaciones de “gays” de antes de 1968 habían padecido la obligación de ocultarse y de callar.16

La sexualidad “hoy ha sido descubierta, se ha hecho abierta y accesible al desarrollo de diversos estilos de vida” (Giddens, 1992: 24). Así que, el discurso de la homosexualidad ya está listo para el público en esta novela.

En la siguiente investigación de Carvalho podemos apreciar el punto de vista de una lesbiana, Rosa Donato, sobre el mundo de los hombres y cómo lo critica. Como ella es feminista, su crítica es bastante rígida y estricta. Rosa Donato está hablando de Pepón Dalmases con Carvalho:

-É l dice que es bisexual, pero cuando se acuesta con mujeres es para hacerles cosquillas. Se agarró a la pobre Celia porque es una pánfila y siempre estaba dispuesta a irse con el último que llegaba.

-É l dice que usted es bollera, es decir, lesbiana, y que protegía a Celia de una manera poco natural.

-¿Qué entienden los hombres de relaciones entre mujeres? ¿Qué puede entender un ser asqueroso que va por la vida con eso por delante? (Los pájaros, pp. 75-76).

Según este personaje, los hombres no pueden entender a las mujeres y ella los odia abiertamente. Al situarse en un extremo, expresa su opinión de forma agresiva y parece que siente algún tipo de animadversión hacia los hombres; también considera a Carvalho como un machista simplemente por ser hombre y el detective se molesta:

-¿Por qué me habla así, con toda esa sorna? ¿Quieres que se lo diga?

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Porque usted es un machito asqueroso acostumbrado a ir por la vida achantando mujeres y cuando se encuentra con una lesbiana pues se sienten inquietos, porque nosotras no los necesitamos para una puñetera mierda.

[...]17

-Usted debe estar trabajando para Pepón. -Le juro que estoy en el paro.

-Y le voy a dar un consejo. Apártese de este asunto, porque a mí la polic ía no me va a decir ni pío y a usted sí. ¿Desde cuándo un detective privado en España puede investigar un delito de sangre?

-Usted no distingue entre la España real y la España oficial. -Tengo buenos amigos. Tengo influencias y le juro que a la menor

molestia lo va a pasar usted muy mal y el mariconazo de Pepón Dalmases otro tanto.

-No le coja manía al chico. Le juro que no es mi cliente. (Los pájaros, pp.76-77)

Cuando la Donato presenta a Carvalho a sus amigas, les dice: “Hoy me he enfadado con él porque es un machista.” (116). Pero el detective no responde a estas palabras, no se defiende como Dalmases. A pesar de que el detective está metido en las conversaciones con los entrevistados, como en Los mares, mantiene su papel de observador y nos presenta el discurso de feministas y lesbianas de forma objetiva. Carvalho nunca expresa su opinión directamente sobre el amor del mismo sexo; sin embargo, el autor nos da una pista para que nos enteremos de la perspectiva de Carvalho sobre los homosexuales. En Los mares Carvalho, como es habitual, quema un libro, Maurice, que trata sobre una historia de amor homosexual:

Charo también bebió mientras Carvalho enmendaba sus frustrados forcejeos en la chimenea y encendía un impresionante fuego con la ayuda de un libro que había seleccionado de su mellada biblioteca:

Maurice18 de Forster.

17 Esta omisión es mía

18 Maurice es una novela del escritor inglés E. M. Forster. Este libro trata de una historia de a mor ho mosexua l.

Co mo en la Inglatera del siglo XX e l te ma ho mosexua l todavía era tabú, no se publicó hasta el año 1971. Según Gilabert Barberà (1994: 4), “tras la muerte de E. M. Forster, que no quiso darla a la imp renta en vida por temor al alboroto que podría suscitar, Maurice se convirtió rápida mente en obra e mb le mática de una e xperienc ia vita l co mún a millones de personas. En efecto, la novela, escrita con la sabiduría prop ia del autor de

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- ¿Es malo?

-Es extraordinario. -¿Por qué lo quemas?

-Porque es una chorrada, como todos los libros. (Los mares, p. 27)

Quizás el detective tenga una perspectiva más abierta sobre el amor entre personas del mismo sexo; el detective está de acuerdo implícitamente con los homosexuales.

A lo largo de la investigación, podemos conocer la conciencia sexual de aquel momento a través de la mirada de Carvalho y de las relaciones entre las mujeres. Esto indica que, en el postfranquismo, la sociedad católica tan rígida ya está en decadencia y pierde su seriedad sobre la conciencia sexual. La sociedad patriarcal se convierte en una sociedad igualitaria entre hombres y mujeres, o mejor dicho, aparece el intento de cambiar la idea patriarcal, y el liberalismo ya está difundiéndose. El discurso liberal de este tema se ve en esta novela por lo que está muy bien reflejado el ambiente social y su cambio. Como dice Foucault (2003: 47), “Lo propio de las sociedades modernas no es que hayan obligado al sexo a permanecer en la sombra, sino que ellas se hayan destinado a hablar del sexo siempre, haciéndolo valer, poniéndolo de relieve como el secreto”. La sociedad española de la Transición se está convirtiendo en una “sociedad moderna”.

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