• No results found

Securitizations and Variable Interest Entities

In document OCWEN FINANCIAL CORP (Page 109-111)

La abundancia que tiene esta tierra de aves es a maravilla grande, y tan diversas, que es mucho alabar al que de ellas las (133) hinchió como de bendición. Tienen aves domésticas y que crían en las casas como son sus gallinas y gallos en mucha cantidad, aunque son penosos de criar. Hanse dado a criar aves de España, gallinas, y crían muchas a maravilla, y en todos los tiempos del año hay pollos de ellas. Crían algunas palomas mansas, de las nuestras, y (se) multiplican mucho. Crían para la pluma cierta casta de anadones blancos grandes, que creo les vinieron del Perú, y así les pelan muchas veces las barrigas, y quieren aquella pluma para las labores de sus ropas.

Hay muchas diversidades de pájaros y muchos muy lindos, y entre ellos hay dos castas de tortolillas muy saladas, y las unas muy chiquitas y domésticas para criar, mansas. Hay un pajarito pequeño, de tan suave canto como el ruiseñor, que llaman

Ixyalchamil; anda en las paredes de las casas que tienen huertas y en los árboles de

ellas. Hay otro pájaro grande y muy lindo, de color verde muy oscuro, que no tiene en la cola más de dos plumas largas, y con no más de la mitad, y al cabo, (unos) pelos en ellas, y su morar es en los edificios, y no anda sino a las mañanas. Hay otros pájaros que en las travesuras y cuerpo son como las picazas y grandes gritadores a la gente que pasa por los caminos, que no la dejan ir secreta(mente). Hay muchos avioncillos (sic) o golondrinas, y yo he creído que son aviones porque no crían en las casas como las golondrinas.

Hay un pájaro grande y de muchos colores y hermosura el cual tiene gran pico y muy fuerte, y anda siempre en ]os árboles secos, asido con las uñas, agujereando las cortezas aherronadas con el pico tan recio que se oye buena pieza, para sacar los gusanos de la carcoma, de los cuales se mantiene; y es tanto lo que agujerean estos pájaros, que están los árboles que crían estos gusanos, de arriba abajo, hechos una criba de agujeros.

Hay muchas aves del campo, buenas todas para comer, que hay tres maneras de muy lindas palomitas pequeñas. Hay unas aves en todo semejantes a las perdices de España, salvo que son de muy altas piernas, aunque coloradas, y tienen ruin comer; son, empero, a maravilla domésticas, si se crían en casa. Hay muchas codornices a maravilla, y son algo mayores que las nuestras, y de singular comer; vuelan poco y tománlas los indios con perros, encaramadas en los árboles, con lazos que les echan al pescuezo, y es muy gustosa caza. Hay muchos faisanes pardillos y pintados y de razonable tamaño, y no tales para Comer como los de Italia.

(134) Hay un pájaro grande como las gallinas de allá que llaman Cambul, muy hermoso a maravilla y de gran denuedo y buen comer. Hay otro que llaman Cox,

tan grande como él, de furioso paso y meneo, y son los machos negros todos como un azabache, y tienen unas coronas muy lindas de plumas, crespas, y los párpados de los ojos amarillos y muy lindos. Hay muchos pavos que aunque no son de tan hermosas plumas como los de acá de España, las tienen muy galanas y son a maravilla hermosos, y tan grandes como los gallos de los indios y de tan buen comer.

A todas las grandes matan los indios, en los árboles, con las flechas, y a todas les hurtan los huevos y los (empollan) sus gallinas, y se crían muy domésticas. Hay tres o cuatro castas de papagayos pequeños y grandes y tantas banda(da)s de ellos, que hacen mucho daño a las sementeras.

Hay otras aves nocturnas, como son las lechuzas, mochuelos, y gallinas ciegas, que es cosa de pasatiempo caminar de noche pues se ven grandes piezas en el camino, poniéndose a vuelos delante de los hombres. Amohinan mucho a los indios y tiénenlas por agúero, y lo mismo tienen a otros pájaros.

Hay unas aves muy carniceras que llaman los españoles auras y los indios kuch, las cuales son negras y tienen el pescuezo y cabeza como las gallinas de allá, y el pico larguillo con un garabato. Son muy sucias; casi siempre andan en los establos en lugares de la purgación del vientre comiéndolas y buscando carnes muertas para comer. Es cosa averiguada no habérsele hasta ahora conocido nido ni saber dónde crían por lo cual dicen algunos (que) viven vidas de doscientos años y más, y otros creen (que son) los verdaderos cuervos. Huelen tanto la carne muerta que para hallar los indios los venados que matan y se les huyen heridos, no tienen remedio sino subidos en altos árboles mirar adonde acuden estas aves, y es cierto hallar allí su caza.

De aves de rapiña es a maravilla mucha la diversidad que hay, porque hay águilas pequeñas, hay muy lindos azores y muy grandes cazadores, hay gavilanes muy hermosos y mayores que los de acá de España. Hay alcotanes y sacres, y otros que, como no soy cazador, no tengo memoria.

En el mar es cosa que admira la infinidad, la variedad y la diversidad y muchedumbre que hay de aves y pájaros, y la hermosura de cada una en sus géneros. Hay unos pájaros tan grandes como avestruces, pardos y de mayor pico; andan siempre en el (135) agua buscando que pescar y así como sienten al pescado, álzanse en el aire y caen con gran ímpetu sobre la pesca con aquel picazo y pescuezo, y jamás echan lance vacío, y quédanse, en haciendo el golpe, nadando y tragando al pez vivo sin más lo guisar ni escamar. Hay unos pájaros grandes, flacos y que vuelan mucho y muy alto, los cuales dividen la cola en sus dos puntas, la enjundia de los cuales es a maravilla medicinal para señales de heridas y para pasmo de miembros por causa de heridas. Hay unos anadones que se sustentan grandísimo rato debajo del agua, para pescar de comer, y son muy sueltos y tienen

en el pico un garfio con que pescan. Hay otros anadoncitos pequeños y de mucha hermosura que se llaman Maxix; son muy mansitos y se crían en casa, y no se saben huir.

Hay muchas maneras de garzas y garcetas, unas blancas, otras pardas, unas grandes, otras pequeñas; en las Lagunas de Términos hay muchas encarnadas muy claras que parecen de color de polvo de grana, y tantas maneras de pajarillos chicos y grandes, que porien admiración su muchedumbre y diversidad, y más el verlos a todos cuidadosos de buscar de comer en aquella playa, unos entrando tras la ola en la reventazón del mar, y después huyendo de ella, otros buscando comida a las orillas, otros quitándola a otros con llegar más presto a ella, y lo que más admira: ver que a todos los provee Dios (y) que los hinche de bendición.

LI

In document OCWEN FINANCIAL CORP (Page 109-111)