5.2 Qualitative Results
5.2.1 Security Perceptions
Junto a la paradoja inicial que acabamos de examinar, podemos encontrar también otras paradojas quizá no tan evidentes, pero sí igualmente importantes para ayudarnos a enmarcar la actual situación concreta de este colectivo:
A) En primer lugar, el colectivo formado por los Directivos y Ejecutivos españoles en situación de desempleo es de compleja definición: quiénes y cuántos son; en qué áreas de actividad han trabajado; en cuáles estarían ahora interesados; con qué niveles de experiencia y de formación se han desenvuelto en sus anteriores circunstancias y experiencias laborales y profesionales, etc. Debería ser un grupo bien definido, pero no lo es.
B) En segundo lugar, nos encontramos ante un grupo de personas previsiblemente nada homogéneo y, por ello, muy poco sujeto a estadísticas económicas sociológicas o de desempleo; de muy difícil catalogación; y de casi imposible intercomunicación práctica y directa. Cómo indicar y formular alternativas posibles de colaboración con las PYMES interesadas si, por ejemplo, entre ellos no se conocen, ni nadie sabe cuáles son y dónde encontrar datos para su localización personal, o cuál es el nivel y cuáles son los condicionantes y los límites de sus futuras expectativas.
C) Además, es un colectivo muy poco tipificado. Por propia definición, a muchos extrañará incluso que a los Directivos y los Ejecutivos españoles en desempleo se les pueda considerar como un colectivo profesionalmente desfavorecido. Esto chocaría frontalmente con la consideración que de ellos ha tenido siempre la sociedad, a través de las imágenes estereotipadas a que estamos acostumbrados y de los tópicos que nos han sido transmitidos desde hace muchos años, tanto socialmente como por todos los medios de comunicación. Quizá sea por ello por lo que la segmentación de este grupo como un grupo socio-laboral (como otros), en el que existen bastantes circunstancias homogéneas tanto de situación como de comportamiento, no figura dentro de ningún listado oficial o sociológico. Listados en los que, sin embargo, sí se encuadran otros colectivos más convencionales, tales como: las mujeres en general (a pesar de que, como es
obvio, también hay mujeres Directivas y Ejecutivas en la misma situación laboral de desempleo que los hombres), los discapacitados o los inmigrantes, por poner tan solo algunos de los ejemplos más conocidos.
D) Cuando se habla de Directivos y de Ejecutivos se tiende a pensar también que nos encontramos ante un grupo selecto de la población laboral, formado por personas de alto nivel social y económico, con salarios elevados y colocados siempre al frente de las empresas por las decisiones del accionariado. Cosas ellas que, en cierta medida, no dejan de ser pensamientos razonables. Pero nada más que lo son en una pequeña parte, ya que, al contrario de lo que se piensa, muy pocos de entre los Directivos y Ejecutivos que hay en el mercado laboral español pueden decir que gozan de una auténtica independencia económica y que afrontan sin problemas graves su futuro. En realidad, muchos de estos Directivos y Ejecutivos (ahora en paro) han sido en su vida profesional activa anterior unos meros empleados; con altas responsabilidades, eso sí, pero no siempre tan generosamente remuneradas como a muchos, sin la información idónea, podría inicialmente llegar a parecer.
E) En este colectivo hay un poco de todo: desde Gerentes encargados de la gestión general, hasta responsables funcionales o mandos intermedios que han desarrollado su actividad en empresas grandes, pequeñas o medianas. Quizá por esto no existen muchos puntos comunes de caracterización precisos y universales que los definan a todos en su conjunto de manera clara y resumida. F) En estos momentos, podría afirmarse, eso sí, que casi todos tienen muchos
problemas para encontrar un nuevo empleo:
• Primeramente, porque el mercado laboral de este nivel ha sufrido un retroceso inesperado muy importante en los últimos dos años.
• Después, porque como colectivo son un grupo muy indefenso desde cualquier punto de vista objetivo que se contemple. Por ejemplo, ningún Sindicato ―es tan solo una pequeña muestra de esta realidad― tiene demasiado interés en ocuparse activamente de sus necesidades o de sus derechos. Y una prueba de ello es que ninguna de estas organizaciones ha respondido, ni siquiera por
simple curiosidad, a la convocatoria de formación del Panel de consulta para la realización de este trabajo.
• Quizá por esto, para terminar, no existen en nuestro país Asociaciones u Organizaciones específicas (sí las hay en otros entornos) que agrupen a los Directivos y Ejecutivos en desempleo y que sean activas en este terreno, con lo que los propios afectados, por ejemplo ―quizá también condicionados por las múltiples implicaciones sociales y culturales del propio problema―, ni siquiera entre ellos se conocen. Con lo que se dificulta mucho la unidad de acción.
La realidad puede que no parezca tan grave como en otros colectivos desfavorecidos (la intensidad dramática de la situación no es lineal ni universal, como es lógico), pero sí es una realidad negativa y compleja en la que las soluciones convencionales no son aplicables y en la que sería necesario poner en marcha esquemas de encuentro específicos y peculiares.
Se dirá: para estos empleos existen ya soluciones de outplacement o asociaciones de jubilados que prestan sus servicios profesionales gratuitamente a las empresas. Y es cierto. Pero también lo es que:
• El outplacement es un sistema de recolocación profesional que generalmente se contrata con las empresas; no con los particulares.
• La prestación de servicios gratuitos a las empresas no resuelve ni de lejos el problema de nuestro colectivo.
• Ni tampoco resuelve el de las PYMES en general, que requieren de soluciones más estructurales y no tan de coyuntura.
Es decir, que necesariamente hemos de encontrar soluciones bastante más innovadoras, más creativas, más eficaces y más desarrolladas.
6. VARIABLES SOCIOLÓGICAS DE ESTE COLECTIVO: EDAD, SEXO,