Chapter 4 Sediment trap efficiency of paddy fields at the watershed scale
4.5.2 Sediment trap efficiency of paddy fields
Las notas de campo son la materia prima de la investigación etnográfica. Esos primeros apuntes, son considerados como los primeros momentos de la escritura y del análisis etnográfico, pues permiten orientar el mismo proceso de la investigación, y a futuro sirven para proveer de argumentos al reporte etnográfico final. Escribir notas es una de las actividades centrales del etnógrafo durante el trabajo de campo. De hecho, las anotaciones de campo representan el método tradicional más usado en etnografía para registrar información procedente del contexto en el que se realiza la observación. El típico consejo del etnógrafo es “escribe lo que veas y escuches” (Hammersley & Atkinson, 1994). Estos apuntes parten de contextos específicos e incluyen descripciones concretas de procesos sociales, de personas, de interacciones, de escenas, de conversaciones, así como experiencias personales y reacciones del investigador. Las notas de campo inevitablemente son selectivas. El observador escribe cosas que para él son “significantes”, ignorando y dejando de lado otras que no lo son. En este sentido, las notas y los registros contenidos en el diario de campo nunca proveen un registro completo de una situación. Hammersley y Atkinson señalan que lo ideal es realizar las notas al momento que se realiza la observación, pero no siempre es posible. Lo más recomendable es tomar las notas inmediatamente después de realizar la observación. No se debe confiar en la memoria, pues se pierden los detalles de lo observado y la información se escabulle rápidamente. Además, advierten que la actividad de tomar notas no debe ser percibida como una actividad amenazadora, o que provoque incomodidad a las personas presentes.
En mi caso, opté por la opción de tomar las notas después de realizar la observación. Elegí esa estrategia ya que realicé observaciones en espacios en los que tomar notas era una actividad extraña. Nadie toma notas en un concierto, un baile, una cantina o una fiesta. Lo que hacía en ocasiones era usar una grabadora de voz para grabar frases, palabras o algo que me hiciera recordar lo que quería apuntar. También la usaba en los conciertos para grabar algunas de las canciones y recordar el repertorio que interpretaban los artistas. En un segundo momento, recuperaba esas ideas, apuntes vagos o grabaciones aisladas y dedicaba tiempo para redactar una nota. No todo lo que apuntaba lo incluí en las notas. Era imposible registrar e incorporar todos los datos obtenidos en el transcurso de las observaciones. Intentaba que mis anotaciones fueran lo más descriptivas y meticulosas posibles. Para la redacción tomaba en cuenta la descripción de los lugares en los que me encontraba; me interesé en describir los acontecimientos que ocurrían en los espacios donde se escuchan los narcocorridos; me preguntaba ¿qué? y ¿cómo participa?, ¿cómo se
Mediación musical: Aproximación etnográfica al narcocorrido
presenta la música?, ¿qué ocurre cuando se presenta? En mis notas incluía las acciones de las personas implicadas; también las transcripciones de las entrevistas formales y charlas informales, tomaba en cuenta lo que me decían, lo que pensaban, lo que sentían, lo que opinaban de la música, me interesaba en sus explicaciones y experiencias en relación con los narcocorridos. También tomaba en cuenta las cosas, los objetos físicos que hacen posible la música en la vida cotidiana. En ocasiones me centraba sólo en cuestiones específicas, pero también me interesaba la secuencia de acciones, pues al preguntarme ¿qué ocurre cuando la música se presenta?, intentaba seguir la conexión de elementos que se asocian y participan en un evento musical. Por otra parte, escribía mis observaciones, ideas, dudas, reflexiones concernientes al campo.
Además de mis observaciones derivadas de las incursiones etnográficas, en el diario de campo incluí apuntes y reflexiones sobre lecturas realizadas de investigaciones sobre música y narcocorridos. Incorporé noticias, apuntes, opiniones de expertos sobre el tema, información que circulaba en medios masivos de comunicación. También me interesé en la información que algunos aficionados a la música exponen en blogs de Internet, Facebook, o espacios para compartir música. A la vez, tomé en consideración los espacios virtuales a través de los cuales algunos grupos exponen su biografía, su trayectoria, su música, sus discos, sus videos, sus próximas presentaciones y canciones más recientes.
En la lógica de la investigación etnográfica, el uso de múltiples fuentes de información supone una ventaja (Hammersley & Atkinson, 1994). Son materiales que pueden servir como fuente primaria de información, ya que se recolectan, se acumulan, se analizan e incorporan en el proceso de escritura (Velasco & Díaz de Rada, 1997). Además, la lectura y el análisis de textos producidos por otros autores, ya sean materiales de archivos, periódicos, documentos de gobierno, Internet, análisis de discursos públicos, entre otros, influyen en la forma de observar y de escribir el diario de campo. Sirven para desarrollar notas más detalladas, ya que proveen ideas para trabajar nuevas conexiones teóricas y diferentes comprensiones analíticas (Emerson et al., 2001).
Para Cristina Sánchez (2003) el trabajo de campo “no implica –necesariamente- un cambio de lugar, sino un cambio de actitud hacia lo que se observa” (p.73). Esto supone abordar el trabajo de campo y los materiales recopilados como lo que Christine Hine (2004) denomina “campo de relaciones”. Así, aunque se parta de un lugar o un material concreto, lo ideal es seguir las conexiones que adquieren sentido a partir de ese contexto inicial. El trabajo etnográfico se definirá por el seguimento de estas conexiones más que por la presencia en un lugar determinado. En este sentido, el trabajo etnográfico es ubicuo, pues
El quehacer etnográfico
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se desarrolla al menos en dos terrenos: el escritorio y el campo (Hammersley & Atkinson, 1994; Velasco & Díaz de Rada, 1997). Cuando suponemos que hemos cerrado la fase de estar en el campo, el material recopilado o la información nueva que va surgiendo nos puede hacer volver al campo, o reflexionar sobre lo que ya teníamos.
Mis notas de campo son una serie de materiales sueltos, una acumulación de datos descriptivos. Estos apuntes no constituyen un análisis etnográfico, tampoco un análisis exclusivo de las notas de campo puede considerarse una etnografía (Emerson et al., 2001). Sin embargo, hay que reconocer que el análisis del diario y de las notas de campo es una fase importante, pues permite una forma de tratar el contenido, prepararlo, ordenarlo y complementarlo para perfilar lo que posteriormente será un análisis (Íñiguez, 1999b). En esta fase fue necesario leer y releer el diario de campo, hasta alcanzar un alto grado de familiarización con el contenido. Tras la lectura continúa del diario, logré organizar y sistematizar su contenido temáticamente, para perfilar la interpretación y el análisis de la información.