Sequence analysis of daf-2 mutant alleles
5.2 Materials and methods
5.3.1 Selection of alleles for sequencing
Cuando el clan de Lot se separó del de Abram, Lot eligió el valle del Jordán meridional, que era como un vergel (Gn 13,9-11). Pero la riqueza del lugar había generado una dinámica de orgullo e insolidaridad en sus ciudades:
R. Yehosúa ben Qorjah decía: «No consideraron la Gloria del que es su Dueño, y no compartieron la comida con el viajero ni con el forastero, sino que incluso a todos los árboles les quitaron sus frutos por arriba para que no aprovecharan ni a los pájaros del cielo, según está dicho: El sendero no lo conoce el buitre (Job 28,7)».
R. Netanel decía: «Se nombraron jueces que eran jueces corruptos, que atropellaban en su infame tribunal a cualesquiera viajeros o forasteros que entraban en Sodoma, y los expulsaban desnudos, como está dicho: Atropellan al forastero injustamente (Ex 22,29)».
Saciados de todos los productos de la tierra vivían seguros en paz y tranquilidad, sin temor a la guerra de parte de ninguno de los que les rodeaban. Estando hartos de todo lo bueno, no fueron capaces de tender la mano con un trozo de pan para el pobre o el necesitado, como está dicho: Mira, éste fue el delito de Sodoma, tu hermana: soberbia,
hartura de pan, y paz y tranquilidad tuvieron ella y sus hijas, y no tendieron una mano al pobre y al necesitado (Ez 16,49) (PRE 25,2).
La maldad de Sodoma llegaba al extremo de decretar pena de muerte a quien diera pan al pobre: «Y dijo el Señor a los ángeles servidores: El clamor de Sodoma y de Gomorra –que oprimen a los pobres y decretan que todo el que dé pan a los pobres debe ser quemado en el fuego– es ciertamente grande, y su pecado se ha incrementado mucho» (TgPsJ Gn 18,20). Este decreto origina una extraordinaria leyenda, protagonizada por una de las hijas de Lot, Pelitit 61:
En Sodoma lanzaron esta proclama: «Todo el que tienda una mano con un trozo de pan para el pobre, el forastero o el necesitado, será quemado en el fuego». Pelitit, la hija de Lot, que estaba casada con uno de los magnates de Sodoma, vio a un miserable tirado en una calle de la ciudad, y su ánimo se llenó de compasión hacia él. ¿Qué hizo? Cada día, cuando salía de casa a sacar agua, ponía en su cántaro toda clase de alimentos de su casa, y así iba manteniendo al pobre. Los hombres de Sodoma se decían: «¿De qué vive este miserable?». Hasta que se enteraron de la cosa y sacaron a Pelitit para quemarla.
Ella gritaba: «Dios del mundo, defiende mi derecho y mi causa frente a los hombres de Sodoma». Llegó su grito hasta el Trono de la Gloria, y el Santo, bendito sea, dijo: «Voy a
bajar a ver si han obrado en todo como el clamor de ella llegado a mí (Gn 18,21). Si
los hombres de Sodoma han actuado como denuncia esta muchacha, pondré la ciudad patas arriba y boca abajo» (PRE 25,3).
Abraham fue informado por tres varones (ángeles) de la voluntad divina de destruir las ciudades pecadoras (Gn 18,16-22). Abraham intercedió por aquellas ciudades, y dos de los ángeles fueron a informarse directamente. Abraham los recomendó a Lot. Lot los recibió, con la hospitalidad que había aprendido de Abraham, y pidió a sus huéspedes que vinieran a casa dando un rodeo, de modo que no los vieran los sodomitas (GnR
50,4). ¿Cómo se enteraron los sodomitas de la presencia de aquellos invitados? PRE 25,5
dice que un muchacho los vio y corrió a dar la noticia. Otras versiones señalan a la mujer de Lot como la responsable:
61 El nombre de la muchacha no aparece en la Biblia hebrea. En Gn 18,21 se dice
literalmente Voy a bajar a ver si han obrado en todo como el clamor «de ella» llegado a
mí. ¿Quién es esa «ella»? La identificación de los personajes es una característica de las
traducciones y leyendas populares. El nombre Pelitit puede significar «liberada, salvada», en referencia a que fue salvada de la destrucción de Sodoma.
La noche que los ángeles visitaron a Lot, ¿qué hizo ella? Fue donde sus vecinos y les dijo: «Dadme sal, porque tengo huéspedes». Su intención era dar a conocer la presencia de los huéspedes. Por eso ella se convertiría en una estatua de sal (GnR 51,5) 62.
Cuando los hombres de Sodoma cercan la casa de Lot exigiendo que les entregue a los dos ángeles huéspedes, Lot les ofrece a sus dos hijas, pues la costumbre de los sodomitas era realizar sus prácticas sexuales entre varones, como ya ocurrió en la generación del diluvio 63: «Sácanoslos para que los conozcamos (Gn 19,5). Porque deseaban violarlos. R. Jiyya bar Abba decía: De aquí puedes aprender que estaban sumergidos en la depravación» (TanjB Wayyera’ 22). Al negarse Lot a acceder a la petición de los sodomitas, éstos le acusaron de constituirse en juez de sus costumbres: «Mas dijeron (los sodomitas): “¡Quita allá!”. Y dijeron: “¿No ha venido éste, él solo, a habitar entre nosotros? ¡Y he aquí que se nos ha constituido en juez y nos juzga a todos nosotros! Pues ahora te trataremos a ti peor que a ellos”. E hicieron al hombre, a Lot, mucha fuerza, y se acercaron para romper la puerta» (TgPsJ Gn 19,9) 64. El castigo de los sodomitas se extenderá a los que caigan en igual depravación:
(5) En este mes ejecutó el Señor su sentencia contra Sodoma y Gomorra, Seboím y todos los confines del Jordán. Los quemó con fuego y azufre y los exterminó hasta este día. Ya te he relatado todas sus acciones, propias de perversos pecadores: mutuamente se profanaban, cometiendo fornicación e impureza en su carne sobre la tierra. (6) El mismo castigo que a Sodoma, dará el Señor a todo lugar donde se cometa impureza como la de Sodoma: castigará igual que condenó a ésta (Jub 16,5-6).
62 De esta leyenda se hace eco la tradición targúmica, incomprensible si se desconoce
de su padre, pues ella era de las hijas de los sodomitas; y porque había pecado con sal divulgando la presencia de los pobres, por eso fue transformada en columna de sal»
(TgPsJ Gn 19,26). La leyenda de la mujer convertida en sal se amplía en el midrás: «Se
convirtió en estatua de sal, y allí está todavía. Durante todo el día los bueyes la lamen y disminuye hasta sus pies, y por la noche vuelve a crecer» (PRE 25,5).
63 Cf. TanjB Noaj 18. 64 Versión similar en TgN.
Abraham tuvo la visión del pecado de Sodoma: «Yo he visto allí hombres desnudos, unos frente a otros, su ignominia, el daño que causan a sus amigos, y su retribución. Yo he visto el deseo, y en su mano el origen de toda iniquidad» (ApAbr 24,7-8). Lot fue salvado por el mérito de Abraham: «Pero a Lot lo salvó, pues el Señor recordó a Abraham, y lo sacó del cataclismo» (Jub 16,7).