Previo a la interpretación y ya que los objetivos principales del trabajo son identificar los diferentes tipos de basamentos acústicos presentes en la zona de estudio (relacionados con corteza continental, más antigua, y corteza de tipo oceánico, generada en la apertura del Golfo de California) hay que tomar en cuenta las características generales de los tipos de basamento y su posible representación en una sección sísmica para así seleccionar la interpretación más probable y congruente al área durante la interpretación.
IV.3.1 Basamento continental plutónico
IV.3.1.1 Caracterización sísmica
En trabajos anteriores (por ejemplo Lau et al., 2006, Piñero-Lajas, 2008) se ha definido el basamento continental como un reflector muy continuo y de gran amplitud, debido al cambio de impedancia acústica entre los sedimentos que generalmente suprayacen el basamento, y el material subyacente, a partir del cual la energía de las ondas sísmicas apenas penetra (Figuras 17 y 18).
Figura 17. Ejemplo de basamento acústico identificado como naturaleza continental plutónica. Ubicado en el lado oeste de la cuenca Farallón (tomado de Piñero-Lajas, 2008).
Figura 18. Ejemplo de basamento continental. Las secuencias sedimentarias están sombreadas en varios colores, por debajo de éstas se observa la corteza continental. Ubicado en el centro-este de los Grandes Bancos y la cuenca Newfoundland al noroeste del Atlántico (tomado de Lau et al., 2006).
De las muestras de roca analizadas por Piñero – Lajas (2008) se sabe que para la zona oeste de la cuenca Farallón, el basamento está constituido por rocas plutónicas asociadas a la corteza continental. Para el caso de este trabajo los datos de sísmica sólo alcanzan la parte superior de la corteza que sufre deformación frágil (por ejemplo fallas).
V.3.2 Basamento con características oceánicas (corteza de
nueva generación, corteza en proceso de oceanización, de
naturaleza parcialmente oceánica o también denominada
corteza transicional)
En los océanos abiertos la compensación isostática durante la separación de placas se lleva a cabo únicamente por el flujo ascendente de basaltos derivados
del manto y de lo cual resulta una composición petrográfica básica subdividida en tres capas principales: 1) capa compuesta de sedimentos; 2) capa compuesta de basaltos, está subdividida en dos subcapas, la parte 2a es extrusiva y consiste en lavas almohadilladas y estratificadas y la parte 2b es intrusiva y consiste en diques que trazan el camino hacia la cámara magmática; y 3) capa que consiste dominantemente de gabros (Tabla VI, Figura 19). La ruptura de la corteza cerca de un continente conlleva una combinación más compleja de compensación tanto magmática como clástica por lo que en esta zona no se observa la composición petrográfica descrita anteriormente.
Tabla VI. Constitución media de la corteza oceánica.
Capa Espesor (km) Velocidades de la onda P (km/s)
2 1.71± 0.75 5.1 ± 0.63
3 4.68± 1.42 6.69 ± 0.26
4 Manto 8.13 ± 0.24
Figura 19. Constitución media de la corteza oceánica típica. El manto en la capa 4 subyace a los cúmulos ultramáficos en la base de la secuencia plutónica de la cámara magmática, los cuales están bajo el Moho debido a su alta densidad. La capa 3 consiste en su parte inferior
de gabros tectónicamente bandeados y en su parte superior por gabros masivos y anisotrópicos. La capa 2 consiste en su parte inferior por una capa intrusiva de diques basálticos alimentadores y en la capa superior extrusiva de lavas estratificadas y almohadilladas. Esta corteza ígnea subyace a una capa de sedimentos (tomado de Schmincke, 2004)
Los sedimentos se depositan en gran parte en las zonas más profundas de la cuenca y los ejes de dispersión al sur en el Golfo de California (por ejemplo en las cuencas Farallón y Pescadero) y conforman las partes más profundas de las cuencas, por lo que la constitución de la corteza de las cuencas del Golfo es un efecto de la tasa de sedimentación en combinación con la tasa de dispersión y el ascenso de material magmático. Hacia la parte norte del Golfo el flujo de basalto derivado del manto ha sido contrarrestado por la deposición de sedimentos, y una mezcla resultante de sedimentos y basaltos forman capas de densidad y velocidad intermedia. Hacia el sur el suministro de sedimentos es menor y no mantiene a los centros de dispersión sepultados por lo que el equilibrio isostático en esta zona se mantiene principalmente por el flujo mantélico de basalto, el desarrollo de profundidades oceánicas y valles de batimetría pronunciada. En general los estratos de sedimentos depositados son deformados por fallamiento. La continua separación de las placas acompañada por la sedimentación en avenidas periódicas y su consecuente deformación borra los rasgos de la estratificación horizontal típicos de una cuenca y deja en su lugar depósitos pobremente estratificados (Moore, 1973). Este aporte de sedimentos aísla los basaltos subyacentes, inhibiendo así la formación de anomalías magnéticas como ha sido sugerido por Vog y otros (1970) y aplicada al Golfo de California por Larson y otros (1972) (Figura 20).
Figura 20. Procesos de crecimiento de la corteza oceánica dentro del Golfo de California. a) Característico de la subprovincia norte del Golfo; b) característico de la subprovincia centro del Golfo; c) característico de la subprovincia sur del Golfo (modificada de Einsele, 1985).
Por otro lado esta continua intercalación entre episodios de sedimentación y el ascenso de material mantélico promueve la intrusión de roca ígnea entre las capas de sedimento previamente depositadas formando diques y sills (Einsele, 1985). Estas formaciones por su forma y su diferencia de densidad con la roca adyacente pueden ser un marcador para delimitar las zonas conformadas por corteza de naturaleza parcialmente oceánica o también denominada corteza transicional.