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Chapter 3 Methodology

3.3 The interviews

3.3.1 Semi-structured interviews

Las fracturas de los dos tercios proximales del radio sin lesiones asociadas pueden considerarse auténticamente

aisladas. Sin embargo, las fracturas radiales del tercio distal afectan a la articulación radiocubital distal mientras no se demuestre lo contrario.

La fractura de Galeazzi o de Piedmont consiste en una fractura de la diáfisis radial en la unión entre los tercios medio y distal con rotura asociada de la articulación radiocubital distal. Se conoce también como «fractura de necesidad», ya que requiere reducción abierta y fijación interna para obtener un resultado aceptable. Esta lesión es aproximadamente tres veces más frecuente que las fracturas de Monteggia.

Existen cuatro fuerzas deformantes principales que favorecen la pérdida de la reducción cuando se trata de forma conservadora:

1. Peso de la mano: produce una angulación dorsal de la fractura y una subluxación de la articulación radiocubital distal.

2.Inserción del pronador cuadrado: tiende a pronar el fragmento distal, con desplazamiento proximal y anterior.

3.Braquiorradlal: tiende a producir un desplazamiento proximal y acortamiento.

4. Extensores y abductores del pulgar: provocan acortamiento y relajación del ligamento colateral radial, permitiendo el desplazamiento de la fractura a pesar de la inmovilización de la muñeca en desviación cubital.

La fractura de Galeazzi invertida es una fractura del cúbito

distal con rotura asociada de la articulación radiocubital distal. Mecanismo de lesión

• Las fracturas diafisarias radiales pueden deberse a

traumatismos directos o indirectos, como una caída sobre la mano extendida.

• La diáfisis radial está bien protegida en sus dos tercios

proximales por los músculos extensores; por tanto, la mayoría de las lesiones suficientemente intensas como para producir una fractura de la diáfisis radial proximal suelen fracturar también el cúbito. Además, la posición anatómica del radio en la mayoría de las actividades funcionales lo hace menos vulnerable a los traumatismos directos que el cúbito.

• Las fracturas de Galeazzi pueden deberse a un traumatismo

directo en la muñeca, típicamente en su cara dorsolateral, o a una caída sobre la mano extendida con el antebrazo en pronación.

• Las fracturas de Galeazzi invertidas suelen ser consecuencia

de una caída sobre la mano extendida con el antebrazo en supinación.

Evaluación clínica

• La presentación del paciente es variable y depende de la

gravedad de la lesión y del grado de desplazamiento de la fractura. Habitualmente existe dolor, tumefacción y dolor localizado en el punto de la fractura.

• Debe examinarse la movilidad del codo, incluida la

pronosupinación; en raras ocasiones, una limitación de la rotación del antebrazo indica la presencia de una luxación de la cabeza radial junto con una fractura diafisaria.

• Las fracturas de Galeazzi se manifiestan característicamente

por dolor de muñeca o en la línea media del antebrazo, que aumenta al forzar la articulación radiocubital distal, además de la fractura de la diáfisis radial.

• La afectación neurovascular es poco habitual.

Evaluación radiológica

• Son imprescindibles las proyecciones anteroposteriores y

laterales de antebrazo, codo y muñeca.

• La dirección de la tuberosidad radial en la radiografía

anteroposterior del antebrazo es clave para determinar la posición del fragmento proximal:

Supinación: tuberosidad dirigida en sentido medial (cubital). Pronación: tuberosidad dirigida en sentido lateral (radial).

CLASIFICACIÓN

Véase más arriba la clasificación de las fracturas de la diáfisis radial.

Tratamiento Radio proximal

• Las fracturas no desplazadas o mínimamente desplazadas

pueden tratarse con un yeso braquial completo, con el antebrazo en supinación neutra a completa, dependiendo de la posición de la fractura respecto a la Inserción del pronador redondo y del desplazamiento rotacional resultante, según se ha señalado anteriormente. El yeso se mantiene hasta observar la consolidación radiológica.

• Las fracturas desplazadas deben tratarse mediante una

reducción abierta y fijación con placa. Fracturas de Galeazzi

Debe realizarse una reducción abierta y fijación interna, ya que el tratamiento cerrado se asocia a un 92 % de fracasos.

El tratamiento de elección es la fijación con placa atornillada; el enclavamiento endomedular no proporciona un control rotacional suficiente de la fractura y puede originar un desplazamiento medial del fragmento distal y un acortamiento del radio.

El abordaje anterior de Henry suele proporcionar una exposición adecuada de la fractura radial para realizar una fijación con placa de la superficie anterior plana del radio. La lesión de la articulación radiocubital distal produce típicamente una inestabilidad dorsal; por tanto, puede emplearse una capsulotomía dorsal para acceder a dicha articulación. Tras inspeccionar ésta y el complejo flbrocartilaginoso triangular, pueden realizarse las reparaciones y los desbridamientos oportunos; el cierre incluye una capsulorrafia dorsal para imbricar las estruc- turas dorsales lesionadas. Puede ser necesaria una fijación con agujas de Kirschner para mantener la reducción de la articulación radiocubital distal. Sin embargo, si se considera que esta articulación es estable, puede bastar con una inmovilización postoperatoria con yeso.

Tras la intervención se inmoviliza la muñeca con una férula «en tenazas de azúcar» en supinación para reducir al mínimo la tensión sobre la reparación dorsal durante 10 a 14 días. A continuación se coloca una férula desmontable con el codo flexionado a 90 grados y en supinación completa. A las 4 semanas se inicia la rotación activa del antebrazo. La férula se sigue aplicando por la noche hasta completar un total de 12 semanas, con objeto de asegurar la reparación completa de la articulación radiocubital distal. Complicaciones

Consolidación defectuosa. La reducción no anatómica de la fractura radial, con incapacidad para restablecer la alineación rotacional o la curvatura lateral, puede producir una pérdida de la pronosupinación y una movilización dolorosa. Se puede requerir una osteotomía o un acortamiento cubital distal cuando el acortamiento sintomático del radio provoca la colisión entre el cúbito y el carpo. En tal caso, hay que tomar precauciones para no lesionar el complejo ligamentoso colateral cubital.

Seudoartrosis. Es poco frecuente cuando la fijación es estable, pero puede requerir injertos óseos.

Síndrome compartimental. En caso de sospecha clínica hay que determinar la presión compartimental y realizar una