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Sensitivity to Model Parameters

Tanto en países de América Latina como de Europa y África se verifica el aumento de experiencias de participación institucional y la creación de organismos específicos para su promoción. No obstante, la razones que llevaron a que la participación entrase en la agenda política, así como su desarrollo institucional, siguen caminos, de forma general, bastante distintos en los tres continentes. Es decir, se observa una distinción en cuanto a los factores que impulsaron la implementación e institucionalización de instancias participativas. Aunque no se pueda decir que todos los países de un determinado continente hayan pasado por el mismo proceso, se observan algunas tendencias. Es por esta razón que se ha seleccionado para esta investigación un ejemplo de cada continente.

Las tres sociedades en que se realizará la investigación se diferencian en sus trayectorias participativas e inspiraron la construcción de tres modelos/tipos ideales de participación. Es importante resaltar, no obstante, que, a pesar de que estas sociedades hayan inspirado la construcción de estos modelos, esto no quiere decir que no existan diferencias internas y particularidades en determinadas localidades (estados, municipios o distritos de Brasil, Cataluña y Mozambique) o entre los diversos sectores de las políticas públicas. A pesar de las diferencias internas de cada realidad, los aspectos que llevaron a la construcción

de los modelos de participación se sobresalen en la historia de cada sociedad. Además, los estudios de caso seleccionados en cada sociedad, una experiencia participativa de naturaleza deliberativa, son ilustrativos de estos modelos. En las tres sociedades seleccionadas el tema de la participación viene siendo discutido y tiene relevancia como fenómeno social. A continuación se hace un breve análisis de la participación en los tres continentes para explicar la elección de los tres países estudiados.

Brasil

En la sociedad brasileña, en la Constitución de 1988, conocida como la Constitución Ciudadana, se destaca el énfasis dada a la participación social en su texto constitucional. Esta característica refleja un período importante de redemocratización de la sociedad brasileña, después de 20 años de régimen militar. El propio proceso de elaboración de la Constitución fue fuertemente influenciado por la proliferación de organizaciones y movimientos sociales y la aceptación de nuevos actores en el proceso político. La demanda por canales y espacios de participación era una de las reivindicaciones de las organizaciones de la sociedad civil que, consagrada en el texto constitucional, pasó a ser implementada de diferentes formas. En los años siguientes a la promulgación de la Constitución de 1988, muchos retrocesos y también avances fueron vividos en relación a la participación en Brasil. Diversas experiencias fueron creadas con mayor o menor éxito configurando el país, como afirma Avritzer (2010), “en un laboratorio de experiencias de participación”.

Cataluña

De las Comunidades Autónomas españolas, Cataluña es un caso particular, tanto innovador como pionero en la puesta en práctica de experiencias de participación. En enero de 2004 fue creada la Dirección General de Participación Ciudadana (DGPC), la primera unidad administrativa de este tipo que se ha creado en España, con el objetivo de incorporar nuevas formas de gobernar y el desafío de hacerlo desde una posición transversal, trabajando con otros departamentos del mismo gobierno y otros niveles gubernamentales y administrativos. El objetivo no era simplemente hacer participación sino “garantizar que las políticas públicas de carácter substantivos fuesen planificadas y ejecutadas con diálogo y participación ciudadana” (Innovació democràtica i participació ciutadana al Govern de Catalunya, 2007). Con instrumentos y mecanismos diversos, la administración de esta Comunidad Autónoma emprendió esfuerzos para inserir a los ciudadanos en diversos ámbitos de las políticas públicas.

En 2008, la DGPC recibió el Premio al Servicio Público de la ONU en la categoría “impulso de la participación en el proceso de elaboración de decisiones políticas a través de

mecanismos innovadores‖ por su actuación desde 2004 hasta finales de 2007. Dos años

después, en 2010, la DGPC participó en la organización y la entrega del Premio al Servicio Público y al E-gobierno, siendo en Barcelona la ceremonia de entrega de los premios. Esta fue la primera vez que la ONU organizó la entrega de los premios en cooperación con otra institución y lo celebró fuera de las Naciones Unidas. Así, especialmente entre estos años, la administración pública catalana asumió la responsabilidad de promover y garantizar la participación.

Mozambique

Mozambique, así como muchos países africanos, tiene una historia democrática muy reciente y aún bastante débil. Desde 1992, con el Acuerdo de Paz que puso fin a los 16 años de guerra civil, el país viene intentando establecer sus instituciones democráticas. Mozambique es considerado un caso de éxito en términos de transición de la guerra civil a la estabilidad y de un régimen autoritario a una democracia multipartidista. A pesar de ello, sigue siendo un país con un gobierno centralizador y donde el mismo partido, la Frelimo, está en el poder desde hace 37 años.

A pesar de no haber un contexto favorable a prácticas participativas, debido a una condición establecida por agencias de cooperación internacional para la condonación de la deuda externa, se inició en Mozambique un proceso de participación para la elaboración del Plan de Acción para la Reducción de la Pobreza Absoluta, PARPA. El PARPA es la versión mozambiqueña de los Poverty Reduction Strategic Paper (PRSP), documento establecido por las instituciones de Bretton Woods como necesario para que se perdonase la deuda externa de los países altamente endeudados. Mozambique es uno de los países más pobres del mundo y altamente dependiente de la ayuda internacional, siendo esta equivalente al 20-25% del PIB, a lo largo de la década de los años 2000. Debido a la estabilidad política y económica alcanzada en los años 90, fue seleccionado para formar parte del programa liderado por el Banco Mundial y por el Fondo Monetario Internacional de perdón de la deuda externa.

Para el perdón de la deuda, el gobierno se comprometía a formular una política de lucha contra la pobreza junto con la sociedad civil y con otros actores sociales, como los propios donantes. En Mozambique, por lo tanto, la participación en las políticas públicas no se planteó por iniciativa del gobierno ni tampoco por una demanda de la sociedad civil, sino

por imposición de las agencias donantes para legitimar la ayuda que estaban confiriendo al gobierno. Debido a estas características Mozambique es un ejemplo ilustrativo del modelo de participación por influencia externa y por esto se ha buscado estudiar una instancia participativa en su contexto.

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