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La fu m ig adó n o sahum erio consiste en quem ar d e rta s m aterias odoríferas que tien en la v irtu d de acondidonar u n re d n to o h a b ita d ó n p a ra u n acto ritu al de adivinación. Se trata de la combustión de resinas vegetales o m aderas arom áticas, tales como el indenso puro o en lágrimas y el sándalo p refe re n te ­ m ente r e d é n pulverizado. Las varillas de incienso o las lágrim as se quem an .sobre brasas en pequeños braseros espedales. Actualm ente el indenso es un a m ezd a de m aterias odoríferas que quem an con facilidad y produce u n hum o m uy aromático.

Es necesario advertir que deben usarse resinas arom áticas puras, es d e d r que los perfum es "ocddentales", los perfum es sintéticos, no son apropiados y están severam ente proscritos.

Las fúm igadones o sahumerios de resinas aromáticas puras o de m aderas fragantes son utilizados en todas las religiones y rituales asiáticos como reforzadores o "soportes" de la plegaria, de la invocadón, de la m e d ita d ó n o como agente terapéutico, am én de su uso como elem ento de p ro te c d ó n en las cerem onias de adivinación. Siguen p o r lo com ún u n ritu al p red so y según reglas de u n a ciencia muy desarrollada.

Me refiero en particular a lo que se ha dado en llam ar "la d e n d a de los aromas", que ha vuelto a ganar alguna difusión en O cddente después de casi dos m il años de u n in m ered d o olvido. Esta d e n d a ha sido rescatada p a ra O cd d en te después de que sus conocimientos fueron bien resguardados p o r u n m uy lim itado núm ero de religiosos tradidonales del continente asiático, entre los cuales es posible m e n d o n a r en p rim er lugar a los brahm anes de la India. E n u n célebre libro dedicado a las prácticas religiosas relacionadas con el arte de am ar, se ha conservado u n conoddo com entario del uso de los arom as como otro de los elem entos pro p id os e in d tantes del acto am atorio. Este dásico de la litera tu ra de la In d ia se conoce hoy con el nom bre de Kama Sidra en O cddente. Otras prácticas religiosas tradidonales sonlas de budistas y tantristas tibetanos, de los antiguos parsis de Persia que hoy se encuentran asentados en la India, de los taoístas chinos y de los practicantes del zen japonés.

Existe desde hace m ucho tiem po u n g ran interés p o r esta d e n d a y como O ccidente ha recobrado algunos de sus aspectos curativos, red e n tem e n te se ha difundido con el nom bre de "aromaterapia", o sea la cura p o r los arom as. La

d e n d a de los arom as fue tam bién practicada p o r los pueblos de la cuenca del M editerráneo y se conodan sus variados aspectos*, tanto religiosos como m editativos y curativos en particular, en el Egipto antiguo, cuna de p ro ce d e n d a del in d enso, como lo atestigua el escritor griego dásico Plutarco en su famoso libro sobre las costumbres religiosas de los egipdos, Isis y Osiris (Edidones Lidiun, Buenos Aires), así como del uso del indenso y sus variedades y p re p a ra d o n e s en la antigua G reda y en la Roma dásica. Estos conocimientos h a n vuelto a popularizarse a m edida que se am pliaron los horizontes del espíritu ecuménico actual y a m edida que cred ó el interés p o r el saber tra d id o n al del m undo oriental.

LOS "SELLOS" O "MUDRAS"

E n cuanto a los "signos" de protecdón, el m aestro venerado Y üan-K uang m e h a perm itido revelar algunos bastante simples, pero eficaces. D eberán ser hechos al comienzo y al final de la consulta, según las indica dones que daré después.

E n la enseñanza oculta taoísta, la m ano derecha simboliza el "mundo de los dioses" y la m ano izquierda el "mundo de los hombres". Cada dedo tiene u n valor simbólico: el p ulgar representa el p rim e r elem ento o el éter; el índice es el aire; el m ayor es el fuego; el anu lar es el agua; el m eñique es la tierra.

El conodm iento de los signos sagrados, trasm itidos tradidonalm en te, es u n a de las enseñanza más secretas de los conventos taoístas. Esos signos, todavía llam ados "sellos", acom pañan habitualm ente las "verdaderas palabras" llam a­ das mantra p o r la tra d id ó n hindú. Esos signos de la m ano (conoddos en la In d ia con el nom bre de mudra) a veces son efectuados sin ninguna pronunciad ón , ya que su eficacia reside en ellos mismos. Deben hacerse con u n a m ano o con las dos, y hay que m antenerlos d u ran te unos diez segundos a fin de que su benéfica influ en d a se ejerza largam ente. Después de cada "sello", es bueno p o n e r las m anos planas u n a encima de la otra, con la palm a dirigida h a d a el aire. El ofidan te debe estar de pie, frente a su mesa operatoria y la h a b ita d ó n debe estar perfum ad a con indenso.

I. Se com enzará con: El "sello de la expulsión de los demonios" (chu tsong mo khin ken yin): Se levanta la m ano izquierda hasta el m edio cuerpo, con el índice, el m ayor y el anular levantados y el m eñique contra el pu lgar algo más bajos. Este sello rep resen ta el rayo purificador y el o perador dirigirá su m ano ante él, a la derecha y a la izquierda. (Ver Fig. D.)

II. Se continuará con: "El sello que expulsa al g uardián de los m undos interm ediarios" (ch’ien chupi na ye kia). Se trata de las dos m anos cuyos pulgares están aprisionados p o r los tres últimos dedos replegados; los índices se tocan p o r la pu nta, siendo los índices los dedos del elem ento "aire". El conjunto de las dos m anos ju n ta s es presentado a la derecha, a la izquierda y'ante el operador. (Fig. E.)

III. "El sello de la purificación de los tres" (tsingsanye), destinado a purificar los actos del cuerpo, del pensam iento y de la boca del operador. Se hace aplicando las m anos abiertas una contra otra, con u n poco de vacío en tre ellas, con los dedos unidos p o r las extrem idades, salvo los dos m ayores, que perm anecen u n poco apartados. A esta figura tam bién se la llam a "botón de loto". (Fig. F.)

LOS "SELLOS" O "MUDRAS" I. Sello de la expulsión de

los dem onios

IV. "El sello del despertar" (kingkio), destinado a d espertarlas "íúerzas" del 1 Ching. Este gesto sagrado consiste, p ara las dos manos, en replegar el m ayor y el an u lar sobre el pulgar, en levantar el índice y en enganchar las dos m anos p o r los m eñiques replegados. Las puntas de los dos índices quedan en contacto. H ay que hacer g irar lentam ente el conjunto de las dos m anos de izquierda a derecha..(Fig. G.)

V. "El sello de protección" (peikia), que crea u na llama sutil que se dice que rod ea al o p erad o r d u ran te toda la operación del m anejo de los elem entos adivinatorios. Este sello mágico se hace con las m anos unidas, los dos últim os dedos replegados y cubiertos p o r los pulgares, con los m ayores extendidos tocándose en la pu n ta y los índices aplicados sobre la cara e x tem a del m ayor.

LOS "SELLOS" O "MUDRAS" (continuación)

Figura I

VI. Sello de la destrucción del recinto

Gira lentam ente sobre él mismo, de izquierda a derecha como para rodearse de u n círculo de protección. (Fig. H.)

Entonces se pu ede com enzar con el m anejo de los elem entos adivinatorios. C uando la consulta term ina, es bueno no rom per bruscam ente con los planos con los cuales se ha estado en contacto, Para ello se h a rá n los siguientes signos:

VI. "Sello de la destrucción del recinto" (kiai kiai), que rom pe y apacigua el m uro de llamas elevado por el "sello de protección". El o p erad or pone el dorso de su m ano derecha sobre la palm a de su m ano izquierda, una cruzada sobre la otra, form ando una suerte de triángulo; los pulgares deben estar apartados como si fu eran dos cuernos. El operador girará lentam ente sobre sí mismo, de derecha a izquierda, con las m anos a la altura del pecho. (Fig. I.)

VII. "Sello de la partida" (fong song), destinado a liberar las fuerzas acum uladas d u rante la operación. Se hace cruzando los dedos en el in terior de

las m anos colocadas u n a sobre otra; los pulgares son apartados tres veces de la m ano. (Fig. J).

R ecom endaré p o r últim o que se evite que otras personas toquen los elem entos adivinatorios que el operador tiene el hábito de m anejar y que trabaje solo y en silencio, de ser posible. Es raro que el "libro adivinatorio" del I Ching responda con claridad cuando varias personas trabajan ju n ta s con los mismos elem entos y sobre la misma pregunta. Se producen así interferencias que alteran considerablem ente la operación.

Cuadro de Identificación de los Hexagramas

Trigramas Ch'ien Chen K'an Ken K'un Sun Li Tui

Superior» ___ ___ — — . ___ ____ Inferior -» Ch'ien 1 34 5 26 11 9 14. 43 Chen 25 51 3 27- 24 42 21 17 K'an_ 6 40 29 4 7 59 64 47 Ken 33 62 39 52 15 53 56 31 K'un 12 16 8 23 2 20 35 45 Sun 44 32 48 18 46 57 •50 28 Li 13 55 63 22 36 37 30 49 Tu i 10 54 60 41 19 61 38 58

Se p a rte del trigram a inferior indicado en la colum na vertical de la izquierda y se busca el trigram a superior en la colum na horizontal superior. El encuentro de los dos trigram as indica el núm ero del hexagram a buscado.

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