4. DATA ANALYSIS
4.2. Findings
4.2.8. Shared Beliefs about Peace
Iglesia del Santo Sepulcro en Torres del Río
La iglesia de Torres del Río tiene planta octogonal (Figura 2.32 y 2.33) . Se ha pensado durante mucho tiempo que pudiera ser una iglesia de templarios.56 Esta teoría está actualmente desmentida. Lambert apunta la posibilidad de que fuera en origen una capilla funeraria de algún antiguo hospital del Camino de Santiago.57 Sobre la fecha de su construcción, la mayor parte de los autores la sitúan entre finales del siglo XII y principios del siglo XIII.58
Figura 2.32. Sección y planta de la iglesia del Santo Sepulcro en Torres del Río (Sutter 1997)
56. S. Huici. «Iglesia de Templarios de Torres del Río». Arquitectura 52 (1923): 253-59, 254. 57. E. Lambert. L´architecture des Templiers. Paris: Picard, 1978, 50.
58. S. Huici. «Iglesia de Templarios de Torres del Río», 259; E. Camps Cazorla, E. El arte Románico en España. Barcelona1945, 208; J. Gudiol Ricart y J. A. Gaya Nuño. Arquitectura y escultura Románicas. Ars Hispanie. Historia
Universal Del Arte Hispánico. Vol. 5, Madrid: Plus Ultra, 1948, 147; P. E. Zorrilla. «Otra iglesia de Templarios en
Navarra. El Santo Sepulcro de la villa de Torres». Boletín de la Comisión de Monumentos Históricos y Artísticos de
Navarra (1914): 129-39, 138; Torres Balbás. Arte Almohade, Arte Nazarí, Arte Mudéjar, 252; L. M. Lojendio. Navarra. La España Románica. Madrid: Encuentro, 1978, 275; J. Martínez de Aguirre, y L. Gil Cornet. Torres del
Figura 2.33. Iglesia del Santo Sepulcro en Torres del Río (Martínez y Gil 2004)
Al exterior, la iglesia es un prisma octogonal, en el que uno de los lados desaparece para ser el ábside, y el opuesto está ocupado por el volumen de la escalera. Este volumen parece que no fue previsto en el diseño original, puesto que tapa una de las ocho ventanas.59 El conjunto se cubre con un tejado poligonal y una linterna también octogonal. Se ha destacado a menudo la superposición de volúmenes «a la manera de los minaretes musulmanes».60
En el interior se aloja una columna en cada una de las ocho esquinas, que suben hasta la cornisa de tacos. De los puntos medios de cada lado de la cornisa arrancan dos arcos apuntados que dibujan un trazado que ya aparecía en la bóveda central del Cristo de la Luz. A este trazado
59. Martínez y Gil. Torres Del Río, 41.
de nervios se le añaden otros suplementarios que nacen de los vértices del octógono y mueren en la primera intersección de los otros arcos. La explicación a la adición de estos nervios la dan Martínez de Aguirre y Gil Cornet: «la coherencia románica aconsejaba que las columnas tuviesen continuidad en un elemento vertical, en lugar de morir en una moldura intermedia».61 Si no se hubiesen realizado estos nervios, las columnas interiores de las esquinas habrían carecido de esta continuidad. Entre cada par de arcos que arranca de un punto se abren unas pequeñas ventanas cerradas con celosías de piedra. Martínez de Aguirre y Gil Cornet suponen, al hablar de su construcción, que los nervios fueron ejecutados en primer lugar, para a continuación realizar la plementería por paños, apoyándola en los nervios. Se terminaría cerrando el casquete central separado por la moldura ajedrezada.62 Huici supone que la parte superior de la cúpula estuvo abierta en origen, y lo justifica precisamente por la existencia de esta moldura que separa el casquete central.63 Sin embargo los estudios posteriores parece que no coinciden en esta hipótesis.
Iglesia de San Miguel de Almazán
La iglesia de San Miguel, en Almazán (Soria) es una iglesia de tres naves, con las laterales muy estrechas. Las naves laterales están cubiertas por una bóveda de cañón apuntada, pero con el eje perpendicular a la nave principal. Los pilares que las separan tienen planta cruciforme con cuatro medias columnas adosadas. El ábside se cubre con una bóveda de horno.
El crucero está cubierto con una bóveda de arcos entrecruzados, con el mismo diseño que hemos visto en Torres del Río. Pasa de la planta cuadrada a la octogonal mediante cuatro trompas de arcos en retirada. Ocho arcos arrancan dos a dos de los puntos medios de los lados del octógono, y se entrecruzan dibujando un octógono en el centro que se deja abierto. Aquí no aparecen los arcos diagonales de Torres del Río. En los paños mayores que quedan entre los arranques de los nervios se abren otros ocho huecos. En los paños más pequeños situados entre cada par de arcos que arrancan juntos aparecen unas molduras prismáticas con tres bolas encima.
Es importante señalar que el crucero en planta no es un cuadrado perfecto, sino que está esvíado (Figura 2.35). Esto tiene consecuencias muy importantes en la geometría, ya que la directriz de los arcos no se cruzan en el espacio. Estas consideraciones geométricas se verán en el capítulo correspondiente.
61. Martínez y Gil. Torres Del Río,59. 62. Martínez y Gil. Torres Del Río, 53.
Figura 2.34. Bóveda del crucero de la iglesia de San Miguel en Almazán (Foto: Autor 2011)
Lampérez considera que la iglesia se levantó hasta la altura del arranque de la bóveda del crucero, y debió en ese momento cambiar la dirección de las obras de un maestro castellano, catalán o francés a un alarife mudéjar.64 También Gaya Nuño cree que hubo varios maestros de distinta procedencia a cargo de la obra:
Que fueron de dos procedencias los maestros que intervinieron en su construcción, parece indudable y aún más: un arquitecto galicizante dio la traza de su planta y alzado en época de mediados del siglo XII, según se puede juzgar por el apuntamiento de los arcos. No mucho después, un maestro morisco volteó la cúpula y decoró amorosamente sus detalles más algún capitel. Por último algún mediano artista regional acabó con los capiteles historiados de la iglesia.65
Lampérez la fecha entre los últimos años del siglo XII y el primer cuarto del siglo XIII, «y acaso reinaba ya el Rey Sabio cuando se elevó la bóveda mudéjar del crucero».66 Esto implicaría que la bóveda se construiría entre el 1252 y el 1284. Sin embargo Gaya Nuño discrepa. Cree imposible esta fecha por su arcaísmo. Piensa que las trazas se realizarían a mediados del siglo XII, y que no mucho después se levantaría la bóveda del crucero.67
La Capilla de Talavera
Con una traza distinta, aunque también basada en el octógono encontramos una cúpula en la Capilla de Talavera, en la Catedral Vieja de Salamanca (Figura 2.36). Fechada por Torres Balbás en la transición entre el siglo XII y el XIII, destaca por la molduración de los nervios, y la torpeza de los encuentros.68 El mismo autor hace hincapié en que la formación del arquitecto debía ser románico-gótica. La bóveda se levanta sobre un tambor octogonal. El trazado es muy original, ya que en esta ocasión los arcos no arrancan todos de las esquinas del octógono, o todos de los puntos medios, sino que arrancan de forma alterna de ambos puntos, sobre columnas situadas en el tambor. Esto provoca problemas en la geometría que se verán en el capítulo 6. El hecho de que los nervios arranquen de manera aislada ha hecho que se relacione directamente con las bóvedas almohades.69 Es también un hecho único que la molduración es distinta en cada nervio.
64. V. Lampérez. Historia de la arquitectura cristiana española en la Edad Media. 2 vols. Vol. 2. Madrid1901, 284. 65. J. A. Gaya Nuño. El Románico en la provincia de Soria, 195.
66. V. Lampérez. Notas sobre algunos monumentos de la Arquitectura Cristiana Española. Madrid1901, 67. J. A. Gaya Nuño. El Románico en la provincia de Soria, 190.
68. L. Torres Balbás. «La bóveda gótico-morisca de la capilla de Talavera de la catedral vieja de Salamanca». Al-
Andalus 5:1, Crónicas Arqueológicas de la España musulmana, VI (1940): 174-78.
69. Torres Balbás. 1940. «La bóveda gótico-morisca de la capilla de Talavera de la Catedral Vieja de Salamanca», 176.
Figura 2.36. Capilla de Talavera en la catedral vieja de Salamanca (Torres Balbás 1949)
Además de estos ejemplos, aparecen otras cúpulas, de trazado más sencillo, con sólo cuatro arcos, paralelos dos a dos, que dibujan un cuadrado en el centro. Este trazado, que ya aparecía en el Cristo de la Luz, aparece de nuevo en el crucero de la iglesia del monasterio de Armenteira y hasta tres veces en iglesias segovianas: en la iglesia de San Millán, en la cúpula superior de la Vera Cruz y en la de San Martín.
Las iglesias segovianas: San Millán, San Martín y la Vera Cruz
En la iglesia de San Millán, en Segovia, la cúpula de arcos entrecruzados cubre el crucero (Figura 2.37 a). No se sabe con certeza cuándo se construyó, pero parece que puede ser del siglo XI o principios del XII, lo que la convertiría en la primera de estas cúpulas. Pasa de la planta cuadrada a la octogonal mediante un tambor con cuatro trompas en las esquinas. La cúpula es poligonal de ocho lados, con las aristas poco marcadas. En el capítulo 10 se estudia esta bóveda con mayor profundidad.
La iglesia de San Martín tiene también en el crucero una cúpula parecida a la de San Millán, pero con una decoración barroca, que en San Millán fue eliminada (Figura 2.37 b). Esta decoración impide afirmar con seguridad si son dos arcos o cuatro, pero por su similitud con San Millán cabe pensar que sean cuatro.
Figura 2.37. (a) Cúpula del crucero de la iglesia de San Millán en Segovia; (b) Bóveda del crucero de la iglesia de San Martín (Foto: Autor 2010)
La iglesia de la Vera Cruz se fundó en el año 1208. Sabemos la fecha con seguridad por la existencia de una lápida de piedra caliza conservada en el interior. Ha habido diferentes interpretaciones en cuanto a lo que se puede leer en ella, pero en general hay consenso sobre la fecha: el 13 de abril de 1208.70
Figura 2.38. Bóveda superior de la iglesia de la Vera Cruz (Foto: Autor 2010)
70. D. de Colmenares. Historia de la insigne ciudad de Segovia y compendio de las historias de Castilla, 3vols. Segovia: Academia de Historia y Arte de San Quirce, 1982-94, leyó el año 1242. Gailhabaud. L´architecture du Vme
siècle au XVIIme siècle et les arts qui en dependent. Vol. 1, Paris1858, da la misma fecha, posiblemente tomada de
Colmenares. El resto de autores lee 1246, que con la diferencia de 38 años entre la Era Hispánica y la Era Cristiana nos da la fecha 1208.
Figura 2.39. Planta y sección de la iglesia de la Vera Cruz (Sutter 1997)
Es una iglesia de planta dodecagonal al exterior, y circular al interior, con tres ábsides en el lado Este. La torre y la sacristía son posteriores. En el interior aparece otro cuerpo dodecagonal, y es en el piso superior de este cuerpo donde encontramos la cúpula de arcos cruzados. Tiene cuatro nervios de piedra caliza, paralelos dos a dos, que se cruzan y dejan un hueco rectangular en el centro. Dos de los arcos, los perpendiculares a la dirección del ábside pasan enteros,
mientras que los otros dos se interrumpen. En cuanto al material de la plementería, no lo podemos saber, ya que está enfoscada. El único dato lo da Cabello y Dodero, que hablando en general de las bóvedas, dice que son un «conglomerado de lanchas de piedra enfoscadas».71
En 1835 la iglesia quedó abandonada, hasta que en 1919 fue declarada Monumento Nacional. Después de la guerra se comienzan las obras de restauración, llevadas a cabo por Cabello y Dodero. Sobre la cubierta, el propio Cabello y Dodero escribe:
La cubierta, de teja curva a canal y cobija, apoya directamente sobre las bóvedas, a lo románico, y en la restauración se han reforzado aquellas con un triple tablero de rasilla, el primero con yeso y las otras dos con cemento.72
Armenteira
La iglesia de Armenteira se comienza a construir en 1167.73 La cúpula de arcos entrecruzados cubre el tramo del crucero. Pasa de la planta cuadrada a la octogonal mediante cuatro trompas en las esquinas. Dos pares de nervios se entrecruzan dejando un cuadrado central. Otros cuatro nervios arrancan sobre las trompas y mueren en las intersección de los nervios anteriores. Las intersecciones son muy sencillas. Igual que en San Millán o en la Vera Cruz, dos de los nervios (los paralelos a la nave) pasan enteros, mientras que los otros dos se interrumpen. Valle Pérez resalta la singularidad de esta cúpula en Galicia, y la explica por la llegada al monasterio de un nuevo equipo de constructores, dirigido posiblemente por Petrus Froya:
En el colectivo que comandó Petrus Froya, en todo caso, tuvo que haber artífices de progenie musulmana o, como mínimo, buenos conocedores de sus propuestas, experimentados en sus tradiciones constructivas. La pureza de las soluciones mudejarizantes que se emplearon en la campaña por él encabezada (la cúpula del crucero, sin precedentes conocidos en Galicia, es, de nuevo, el elemento clave de referencia) hacen esta hipótesis incuestionable.74
71. F. J. Cabello y Dodero. «La iglesia de la Vera Cruz». Estudios Segovianos 3 (1951): 425-48, 429. 72. F. J. Cabello y Dodero. La iglesia de la Vera Cruz. Segovia: El Adelantado, 1968, 12.
73. J. C. Valle Pérez. «Armenteira». En Pontevedra. Enciclopedia del Románico en Galicia, 217-35. Aguilar de Campó: Fundación Santa María La Real, Centro de Estudios del Románico, 2012.
Figura 2.40. Bóveda del crucero de la iglesia del monasterio de Armenteira, Pontevedra (Foto: Autor 2012)