4. DATA ANALYSIS
4.2. Findings
4.2.3. Shared Beliefs about Security
Las primeras cúpulas de arcos cruzados que se conocen son las de la mezquita de Córdoba, que aparecen en la ampliación de al-Hakam II, entre los años 962 y 965. En estos años se construyen cuatro cúpulas, tres en la zona del mihrab y la otra en el lugar del antiguo mihrab de la mezquita de ‘Abd al-Rahman II.1 Esta última es la conocida como Capilla de Villaviciosa (Figura 2.1).
A pesar de ser la más antigua, la Capilla de Villaviciosa tiene un trazado geométricamente más complicado. La planta es rectangular, de aproximadamente 8×7 metros. Es la única de las bóvedas de Córdoba que no tiene tambor. Los arcos arrancan diretamente de la cornisa, abriéndose ventanas entre sus arranques, cuatro en cada lado. Paralelos a los lados se entrecruzan cuatro arcos que forman un cuadrado. Otros cuatro arcos dibujan un rombo inscrito en la planta, y que se cruzan con los anteriores en los vértices del cuadrado, teniendo así un cruce de tres arcos. El hueco central se cubre con una cúpula de doce gallones. Los paños que quedan entre los nervios se decoran de diferentes formas. Resulta interesante la decoración de tres de las cuatro esquinas, en las que se realizan unas cupulillas también de arcos cruzados, basadas en el hexágono (Figura 2.2). La cuarta esquina tiene una cupulilla gallonada.
1. Las cúpulas de la mezquita de Córdoba son estudiadas con mayor profundidad en el capítulo 9, en el que se tratarán los temas de geometría, construcción y estabilidad, además de hacer un estudio histórico más exhaustivo.
Figura 2.1. Capilla de Villaviciosa (Ewert 1968)
Figura 2.2. Bovedillas de las esquinas de la Capilla de Villaviciosa (Gómez Moreno 1951)
En el caso de la cúpula que precede al mihrab (Figura 2.3), la planta es casi cuadrada, de aproximadamente 6 x 6,5 m a la altura de la cornisa. Pasa a la planta octogonal mediante cuatro nichos en las esquinas. En los otro cuatro lados del tambor se abren ventanas. Los arcos arrancan de dos en dos de las columnas situadas en los vértices del tambor octogonal. El trazado de los ocho arcos define dos cuadrados girados que dibujan un octógono central, sobre el que se eleva una cúpula gallonada. Llama especialmente la atención esta bóveda por estar revestida con mosaicos.
Por último, a los lados del mihrab, aparecen otras dos cúpulas (Figura 2.4), ambas con el mismo esquema. Partiendo de una planta cuadrada, se pasa al tambor octogonal mediante cuatro nichos en las esquinas. De los vértices del octógono nacen unos arcos, paralelos dos a dos, y que
saltándose dos vértices van a apoyar en el tercero. De esta manera dibujan al cruzarse una estrella de ocho puntas con un octógono en el centro.
Figura 2.3. Cúpula delante del mihrab de la mezquita de Córdoba (Foto: Autor 2012)
Figura 2.4. Cúpulas laterales. (a) Vestíbulo de la cámara del tesoro (este); (b) Vestíbulo del sābāṭ (oeste) (Ewert 1968)
Otra bóveda situada en la mezquita cordobesa, de datación dudosa, es la que se encuentra al este de la Capilla de Villaviciosa, en la Capilla Real (Figura 2.5). Está cubierta por una estructura de arcos similar a la de Villaviciosa, pero con una planta prácticamente cuadrada, de 5,88 x 5,54
metros.2 Tiene el mismo trazado de arcos que la Capilla de Villaviciosa. Los arcos están construidos en piedra, y recubiertos de yeserías. Todos los compartimentos que quedan entre los arcos están revestidos de mocárabes (Figura 2.5). Según Ortiz Juárez, los arcos son rebajados con un intradós continuo, y una acanaladura poco profunda que hace parecer doble cada uno de ellos:
Grandes clavos metidos en las juntas de las piedras, según sistema almohade, sostienen el estuco que forma una línea de las misma familia que las mencionadas y de una gran belleza.3
Al exterior el volumen es más alto que el de la Capilla de Villaviciosa. El suelo de esta capilla está elevado respecto al nivel general de la mezquita-catedral, y no se puede acceder al recinto de la capilla. Hay diversas hipótesis sobre la fecha de construcción de la Capilla, que se verán en el capítulo 9.
Figura 2.5. Capilla Real (Foto J. Laurent en archivo IPCE)
2. D. Ortiz Juárez. «La cúpula de la Capilla Real de la catedral de Córdoba. Posible obra Almohade». Boletín de la
Asociación Española de Orientalistas (1982), 199.
30 años después de la mezquita de Córdoba, se construye en Toledo la mezquita de Bāb al_Mardūm o Cristo de la Luz, en Toledo. Es uno de los pocos ejemplos de este periodo en que se conoce el nombre del arquitecto: Mûsa b. ‘Alî al-banna’.4 Este edificio era un pequeño oratorio, en una de las salidas de la ciudad. El edificio original árabe, es una trama de tres por tres cuadrados, cubiertos por nueve bóvedas, cada una de ellas con un trazado diferente. La planta original es aproximadamente cuadrada, de 7,74×8,60 m.5 El ábside se añadió entre los años 1183 y 1186, y posiblemente en esa época fue eliminado el mihrab, que se situaba en el lado sureste.6 Está construido con ladrillo y mampostería.
Las ocho bóvedas perimetrales arrancan de una cornisa, y tienen una planta cuadrada. En el caso del tramo central, la bóveda se levanta sobre un tambor octogonal, y está más elevada que el resto (Figura 2.7).
Figura 2.6. Mezquita de Bāb al_Mardūm (Cristo de la Luz), Toledo (Gómez Moreno 1951)
De las nueve bóvedas, siete son de arcos entrecruzados. Algunos de estos trazados aparecían ya en Córdoba, y de otros podremos ver su influencia en edificios posteriores. Para ver los diferentes trazados, hemos tomado la numeración que aparece en los Monumentos Arquitectónicos, y que utilizará también Ewert.7 La bóveda nº 4 tiene el mismo esquema que la
4. L. A. Mayer. Islamic Architects and Their Works. Genève: Albert Kundig, 1956, 107 5. C. Delgado Valero. Toledo Islámico: Ciudad, arte e historia. Toledo: Zocodover, 1987.
6. S. Calvo Capilla. «Reflexiones sobre la mezquita de Bab al-Mardum y la capilla de Belén (Convento de Santa Fe) de Toledo a la luz de nuevos datos». En Entre el Califato y la Taifa: Mil años del Cristo de la Luz. Toledo, 2000. 7. J. Amador de los Ríos. Mezquitas llamadas del Santo Cristo de la Luz y de las Tornerías, Monumentos
Arquitectónicos de España. Madrid: Imprenta de T. Fortanet y Calcografía Nacional, 1877; C. Ewert. «La mezquita
bóveda delante del mihrab de la mezquita de Córdoba, con dos cuadrados girados (Figura 2.7). En la nº 5, la central, tenemos la estrella de ocho puntas de las bóvedas laterales de la macsura, aunque con una diferencia muy importante. En Córdoba los nervios arrancan de los vértices del octógono, y aquí los nervios arrancan de los puntos centrales de los lados. Un esquema que veremos repetido más adelante. En este caso las dimensiones son mucho más pequeñas, de unos 2 metros de lado. La bóveda nº 9 tiene el mismo esquema de la Capilla de Villaviciosa, al que se le añaden dos arcos diagonales en el cuadrado central. Los cuatro arcos paralelos a los lados de la Capilla de Villaviciosa, se repiten, sin los arcos diagonales, en la bóveda nº 8. En la nº 1 se repiten los cuatro arcos, añadiendo los ocho arcos que dibujan dos cuadrados girados. En el caso del compartimento nº 2, estos cuatro arcos se giran 45º, de manera que los arcos ya no están paralelos a los lados. Dibujan por tanto un cuadrado central, girado con respecto a los lados del cuadrado. En la bóveda del compartimento 3, tenemos un trazado que no aparecía en Córdoba. En este caso ocho arcos arrancan de un vértice del cuadrado y llega al punto medio del siguiente lado. Dibujan de esta manera un octógono central. Los compartimentos 6 y 7 tienen bóvedas con nervios, pero se cruzan en el centro. En ambos, cuatro arcos dibujan un cuadrado girado respecto a los lados. Dos nervios dibujan una cruz en el centro. La bóveda del compartimento nº 6 es la que está situada delante de la qibla. Para diferenciarla, es la única bóveda en la que los arcos tienen un perfil lobulado.
Figura 2.7. Mezquita de Bāb al_Mardūm (Cristo de la Luz), Toledo (Amador de los Ríos 1877)
Taifa: Mil años del Cristo de la Luz. Actas del Congreso Internacional, Toledo, 1999, 11-52. Toledo: Asociación de
Figura 2.8. Mezquita de Bāb al_Mardūm, Toledo. Fotografías de las bóvedas (Foto: Autor 2013)