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6.1. Conditions of Possibility

6.1.2. Out of Sight, Out of Mind

CUADRO N° 1

Trabajadores de operaciones según sobrepeso y obesidad y su relación con enfermedades crónicas (*). Complejo Metalúrgico de La Oroya, 2012. Enfermedades crónicas Calificación IMC Si No Total ni % ni % ni % Normal Sobrepeso Obesidad 12 58 29 12.1 58.6 29.3 62 125 20 30.0 60.4 9.7 74 24.2 183 59.8 49 16.0 Total 99 100.0 207 100.0 306 100.0

Fuente: Ficha de recolección de datos (Anexo N° 2) – Tabla IMC (Anexo N° 3)

(*) Ver cuadro N°3 y N°4, que amplía información de sobrepeso - obesidad y enfermedades crónicas.

GRÁFICO N° 1

Fuente: Ficha de recolección de datos (Anexo N° 2) – Tabla IMC (Anexo N° 3)

(*) Ver cuadro N°3 y N°4, que amplía información de sobrepeso - obesidad y enfermedades crónicas.

CUADRO N° 2

Trabajadores de operaciones según sobrepeso y obesidad y su relación con ausentismo laboral (días) por descansos médicos (*). Complejo Metalúrgico de La Oroya, 2012.

Calificación IMC

Ausentismo Laboral Total

ni % No 1--10 11--30 >= 31 ni % ni % ni % ni % Normal 57 24.5 13 48.1 2 9.5 2 9.1 74 24.2 Sobrepeso 141 59.7 12 44.4 12 57.1 18 81.8 183 59.8 Obesidad 38 16.1 2 7.4 7 33.3 2 9.1 49 16.0 Total 236 77.1 27 8.8 21 6.9 22 7.2 306 100.0

Fuente: Ficha de recolección de datos (Anexo N° 2) - Tabla IMC (Anexo N° 3)

(*) Ver cuadro N° 3 y N° 6, amplía información de sobrepeso - obesidad y ausentismo laboral.

X² = 19.066

P = 0.0041

GRÁFICO N° 2

Fuente: Ficha de recolección de datos (Anexo N° 2) - Tabla IMC (Anexo N° 3)

(*) Ver cuadro N° 3 y N° 6, amplía información de sobrepeso - obesidad y ausentismo laboral.

CUADRO N° 3

Trabajadores de operaciones según sobrepeso y obesidad. Complejo Metalúrgico de La Oroya, 2012.

Calificación según IMC N° Trabajadores de

operaciones % Normal 74 24.2 Sobrepeso 183 59.8 Obesidad 49 16.0 Total 306 100.0

GRAFICO N° 3

CUADRO N° 4

Trabajadores de operaciones según enfermedades crónicas. Complejo Metalúrgico de La Oroya, 2012.

Enfermedades crónicas N° Trabajadores

de operaciones %

No 207 67.6

Si 99 32.4

Total 306 100.0

GRAFICO N° 4

CUADRO N° 5

Trabajadores de operaciones según enfermedades crónicas. Complejo Metalúrgico de La Oroya, 2012.

Enfermedades crónicas ni %

Policitemia de altura 45 45.5 Hipertensión arterial 31 31.3 Hipertensión arterial, policitemia de altura 13 13.1

Lumbalgia 2 2.0

Policitemia de altura, diabetes mellitus tipo ii 2 2.0 Diabetes mellitus tipo ii 1 1.0

Gota 1 1.0

Hernia diafragmática izquierda. 1 1.0 Hernia epigástrica 1 1.0 Hipertensión arterial, artritis reumatoide 1 1.0 Hipertensión arterial, gota 1 1.0

Subtotal 10.9 10.9

Total 99 100.0

GRÁFICO N° 5

CUADRO N° 6

Trabajadores de operaciones según ausentismo laboral (días) por descansos médicos (*). Complejo Metalúrgico de La Oroya, 2012.

Ausentismo laboral por descansos médicos

Trabajadores de operaciones % No Si 236 70 77.1 22.9 1-- 10 27 8.8 11 -- 30 21 6.9 >= 31 22 7.2 Subtotal 70 22.9 Total 306 100.0

Fuente: Ficha de recolección de datos (Anexo N° 2)

(*) Ver anexo N° 4, amplía información sobre diagnóstico general de los descansos médicos.

GRÁFICO N° 6

Fuente: Ficha de recolección de datos (Anexo N° 2)

(*) Ver anexo N° 4, amplía información sobre diagnóstico general de los descansos médicos.

V. ANÁLISIS Y DISCUSIÓN

Para analizar y discutir el presente trabajo fue necesario el camino trazado por los objetivos de esta investigación. Como objetivo principal del estudio de investigación se consideró establecer la relación del sobrepeso y obesidad con enfermedades crónicas y ausentismo laboral en los trabajadores de operaciones del Complejo Metalúrgico de La Oroya, encontrando los resultados que a continuación se detalla:

CUADRO N° 1

Muestra que los trabajadores con IMC normal presentaron enfermedades crónicas en un 12.1%, los trabajadores con sobrepeso un 58.6% y con obesidad un 29.3%. De los trabajadores que no presentaron enfermedades crónicas el 30 % su IMC fue normal, un 60.4% con sobrepeso y sólo un 9.7% con obesidad. De lo anteriormente observado se puede decir que cuando existe sobrepeso y obesidad en los trabajadores, hay mayor frecuencia de enfermedades crónicas.

Esta observación es corroborada por la prueba de independencia de criterios Chi cuadrado que nos da un valor de p menor que 0.05 (p = 0.0003). Un valor de p menor que 0.05 significa que existe relación entre las variables de sobrepeso y obesidad con la presencia de enfermedades crónicas.

Como complemento a este cuadro estadístico se ha considerado el cuadro N° 5, que amplía la información sobre enfermedades crónicas más frecuentes donde, el 45.5% fue por policitemia de altura, un 31.3% por hipertensión arterial, el 13.1% presentaron hipertensión más

policitemia de altura. Asimismo el 10.9% corresponde en proporciones

entre 1% y 2% a enfermedades tales como lumbalgia, diabetes mellitus II, gota y hernias.

Revisando los estudios referente a la relación del sobrepeso y la obesidad con la presencia de enfermedades crónicas, encontramos que para el MINSA-INS, 2006 uno de los factores de riesgo que más se relaciona con las enfermedades crónicas es el sobrepeso y la obesidad. En América, la obesidad merece especial atención, ya que es en sí misma una enfermedad crónica y a la vez un reconocido factor de riesgo de muchas otras enfermedades.

En el 2012 MINSA - Perú menciona que el sobrepeso y la obesidad aumentan el riesgo de adquirir una amplia gama de enfermedades crónicas: representan alrededor del 44% de la carga de enfermedad de diabetes, el 23% de cardiopatías isquémicas y entre el 7% y 41% de algunos cánceres. Otras comorbilidades asociadas a la obesidad incluyen a las enfermedades de la vesícula biliar, hígado graso, apnea del sueño y osteoartritis. El Ministerio de Salud ha estimado recientemente que la quinta parte de toda la carga por enfermedad para la

población peruana, en 2011 correspondió a las que tuvieron como consecuencia el sobrepeso y la obesidad, equivalente a alrededor del 19% del PBI nacional.

Comparando con los resultados encontrados en el estudio, existe relación entre el sobrepeso y la obesidad con la presencia de enfermedades crónicas en los trabajadores de operaciones, como la hipertensión arterial con el 31.3%, pero además se encontró que el 45.5% fue por policitemia de altura.

Monroy (2012), manifiesta que la policitemia de altura, es más frecuente de lo reportado y empeora con el sobrepeso. Así a mayor altitud se requiere más transportador de oxígeno y por lo tanto se produce una mayor cantidad de glóbulos rojos y hemoglobina para poder vivir normalmente. Este incremento anormal de glóbulos rojos y hemoglobina es denominado policitemia de la altura, eritrocitosis excesiva o eritrocitosis de la altura, se consideraba antes, que se presentaba en un 4 - 5% de la población de altura, desarrollando un síndrome de hiperviscosidad con compromiso cardiorrespiratorio, neurológico y de otros sistemas configurando una desadaptación crónica a la altura.

También Díaz, (2006), considera la importancia del riesgo de presentar síndrome metabólico en los pobladores de altura con sobrepeso considerando que tal vez la disminución de la presión barométrica

asociado a una falta de saturación de oxígeno en sangre arterial, la eritrocitosis excesiva y otras condiciones concurrentes podrían explicar una mayor prevalencia del síndrome metabólico en altura.

Martínez (2006), asevera que las personas con sobrepeso son más propensas a tener altos niveles de triglicéridos en la sangre, así como el colesterol “malo”, perfil que se asocia a un mayor riesgo de desarrollar enfermedades al corazón (infartos, insuficiencia cardíaca), cerebrovasculares (Trombosis y Embolia), diabetes e hipertensión y según estudios internacionales publicados por el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos, el riesgo de hipertensión en adultos con sobrepeso es seis veces mayor que en personas con peso normal.

Zárate y Cols. (2009), refieren que los trabajadores con mayor IMC presentaron mayor prevalencia de hipertensión arterial, diabetes

mellitus, dislipidemia y mayor promedio de edad. Relacionándolo con los

resultados encontrados en el estudio, si hay coincidencias con las variables de sobrepeso y obesidad con la presencia de hipertensión arterial sumándose también el antecedente de que el 75% del grupo de trabajadores tienen entre 46 a 69 años de edad, (Anexo N°5).

En cuanto al sobrepeso y obesidad y su relación con enfermedades crónicas, como la lumbalgia apreciamos que el porcentaje

es menor según las referencias; sin embargo en otros estudios la prevalencia de lumbalgia (63%) fue superior a la reportada a nivel mundial. Esta alta prevalencia estaría relacionada con el elevado IMC que denota una población con sobrepeso y obesidad, así como con la gran proporción de personas sedentarias. (Zavala y Cols., 2009).

CUADRO N° 2

Muestra que los trabajadores presentaron ausentismo laboral de 11 a 30 días el 9.5% con IMC normal, el 57.1% con sobrepeso y un 33.3% con obesidad; con más de 31 días de ausentismo laboral un 9.1% con IMC normal, un 81.8% con sobrepeso y un 9.1% con obesidad; mientras que en aquellos que no presentaron ausentismo laboral un 24.2% con IMC normal, un 59.7% con sobrepeso y el 16.1% con obesidad. Al parecer existiría mayor frecuencia de sobrepeso y obesidad cuando el trabajador tiene un ausentismo laboral mayor que cuando no presenta ausentismo laboral. Esta relación es corroborada por la prueba Chi cuadrado que nos da un valor de p menor que 0.05 (p = 0.0041)

Estos resultados se complementan con el Anexo N° 4, referente al diagnóstico general por descansos médicos, donde se observó que el 30% fue por enfermedades osteomusculares (Lumbalgias, dorsalgias, gota, gonalgias, tendinitis), el 27.1% corresponde a traumatismos

(contusiones, distensiones, esguinces, fracturas por accidentes

digestivo, el 5.7% a controles (evaluaciones médicas, controles y/o exámenes especializados en Huancayo y/o Lima) y un 4.3% a enfermedades del sistema respiratorio.

Analizando con la presencia de enfermedades crónicas más frecuentes en el grupo de estudio, observamos que el porcentaje de lumbalgia como antecedente es menor a diferencia del motivo por descanso médico que si ocupa un mayor porcentaje. Al comparar los resultados encontrados con otros estudios realizados que son pocos, reflejan relación entre sobrepeso y obesidad con el ausentismo laboral por descansos médicos.

Así Cardona y Gruzman (2000), refieren que trabajadores obesos o casos, fueron más que los trabajadores con peso saludable o controles. Sin embargo, la proporción de trabajadores que se incapacitan es similar en ambos grupos como lo demuestran las tasas de incapacitados. Pero en cuanto a las incapacidades, la diferencia entre casos y controles es importante, los casos generan un mayor número de incapacidades que los controles. Con los días de labor perdidos se observó una marcada diferencia entre un grupo y otro. Los casos generaron tres veces más días de labor perdidos que los controles.

Y en relación a los diagnósticos generales por descansos médicos, porque se ausentaron los trabajadores de operaciones,

encontramos coincidencias en algunos de los resultados de Cardona y Gruzman (2000), donde refieren que de los casos el 44.25% de las incapacidades se generaron por enfermedades crónicas (artritis, diabetes mellitus, insuficiencia circulatoria periférica, enfermedades músculo- esqueléticas, etc.), el 10.62% de las incapacidades fueron por causas quirúrgicas (quistes sinovial, absceso perianal, hernia discal, etc.), 35.40% de las incapacidades fueron ocasionadas por enfermedades infecciosas (respiratorias, digestivas, urinarias, virosis, etc.), el 9.73% correspondió a accidentes (fracturas, traumatismos, heridas ).

Mientras Goiria (2006), considera que los datos fueron concluyentes en lo concerniente al ausentismo laboral, las personas obesas multiplicaron por dos su tasa con respecto a la de sus compañeros con un peso normal, se constató que la media de días de baja entre los obesos era de 8,5 días, mientras que el mismo aspecto en los trabajadores con peso normal se quedaba en 3,7 días al año.

Estudios de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), elaborados por el investigador Christopher Wanjek, revelan que los empleados obesos tienen dos veces más probabilidades de ausentarse del trabajo por complicaciones en la salud, lo que genera pérdidas económicas para esa persona, para la empresa y para las instituciones de salud que atienden al trabajador (Orozco y Troncoso, 2011).

Según Zárate y Cols. (2009) muestran que el ausentismo laboral

aumenta notoriamente según aumenta la categoría nutricional

determinada por IMC. Los resultados confirman que la obesidad, especialmente la severa y mórbida, tiene un efecto muy significativo en el aumento en los costos en salud y en el ausentismo laboral por efecto directo y asociado a las comorbilidades que la acompañan.

Corroboran, Gomero y Cols. (2004), que el aumento de descansos médicos se da en los trabajadores con mayor índice de masa corporal. Además, la regresión lineal entre hipertensión arterial, diabetes mellitus tipo 2 con relación al índice de masa corporal; se encontraron coeficientes de determinación significativos para hipertensión arterial (88%) diabetes mellitus (96%). La principal causa de ausentismo en el trabajo, es la incapacidad derivada de enfermedades, incluyendo a los accidentes de trabajo y particulares, las cuales pueden constituir hasta las tres cuartas partes del ausentismo en la industria.

Pero concluyen que un mayor índice de masa corporal por sí solo sea generador de un aumento de la frecuencia y severidad del absentismo laboral. Sin embargo, postulamos que los programas de promoción para la salud del empleado son una tentativa de ayudar a prevenir enfermedades crónicas y esperanzadamente a reducir el absentismo laboral asociado, así como los costos de asistencia médica y el presentismo.

En el trabajo de investigación se consideró como primer objetivo específico determinar presencia de sobrepeso y obesidad en

trabajadores de operaciones del Complejo Metalúrgico de La Oroya,

encontrando los siguientes resultados:

CUADRO N° 3

Se encontró que de los 306 trabajadores participantes que constituyen la muestra; el mayor porcentaje tienen sobrepeso con un 59.8%; así mismo un 16% presentan obesidad y sólo un 24% su IMC es normal. Es importante mencionar que el 75.5% de los trabajadores tienen entre 46 a 69 años de edad, según Anexo Nº 5.

Se observa que de los resultados encontrados de sobrepeso y obesidad en los trabajadores del presente estudio coinciden con los estudios epidemiológicos del Instituto nacional de salud - Ministerio de salud (INS -MINSA), donde el porcentaje de la población con sobrepeso y obesidad fue mayor en relación directa con la edad. Las mayores prevalencias se observaron entre los 50 y 59 años; sin embargo, los mayores de 60 años mostraron un descenso importante en la prevalencia de ambas anormalidades. Se confirma que nuestra población no es ajena al incremento mundial de este factor de riesgo, aun cuando la falta de datos previos impide establecer las curvas de incremento. (Ministerio de salud. MINSA, 2006).

La OMS presenta algunas estimaciones mundiales, correspondientes a 2008, donde 1500 millones de adultos de 20 y más años tenían sobrepeso, de esta cifra, más de 200 millones de hombres y cerca de 300 millones de mujeres eran obesos. En general, más de una de cada 10 personas de la población adulta mundial eran obesas. El sobrepeso y la obesidad, así como sus enfermedades no transmisibles asociadas, son en gran parte prevenibles. Para apoyar a las personas en el proceso de realizar elecciones, de modo que la opción más sencilla sea la más saludable en materia de alimentos y actividad física periódica, y en consecuencia, prevenir el sobrepeso y la obesidad son fundamentales para las comunidades y sus entornos favorables. (Organismo Mundial de la Salud. OMS, 2012).

Estudios de Pajuelo y Sánchez (2007), refieren que el sobrepeso y la obesidad para Lima Metropolitana fue 59,7%, resto de la costa 56,4%, sierra urbana 45,3%, sierra rural 28,8% y selva 43,4%. Coincidiendo con los resultados del estudio lo que es importante referir que el Centro Metalúrgico de La Oroya está ubicado en la sierra central - urbana, donde la mayoría de los trabajadores proceden de la zona, pero por la cercanía a la costa, la frecuencia de viajar estos tramos, son cortos; lo que significa que los hábitos y costumbres son adquiridos de la costa y la sierra.

Asimismo Álvarez y Cols. (2010), consideran que el sobrepeso y la obesidad son predominantes en Lima Metropolitana y la costa peruana,

lo cual se podría explicar por el desarrollo económico que conlleva al cambio de los estilos de vida, y provocan modificaciones en los patrones de alimentación y la actividad física. Huancavelica, es el departamento con menor prevalencia (36,0%); mientras que la mayor prevalencia se observó en Madre de Dios (77,4%); considerando que es la segunda zona minera con mayor extensión; situación que podría explicarse porque coincide con la población económicamente activa, en quienes se tiende a incrementar el sedentarismo y las inadecuadas costumbres alimenticias.

Algo similar estaría sucediendo con el grupo de estudio, ya que los trabajadores laboran en un centro metalúrgico con actividad económica alta, y debido a sus creencias y costumbres les conlleva a tener inadecuados hábitos de alimentación y poca actividad física.

En el segundo objetivo específico del trabajo de investigación se

consideró identificar enfermedades crónicas más frecuentes en los

trabajadores de operaciones del Complejo Metalúrgico de La Oroya.

CUADRO N° 4 y N° 5

Los cuadros N° 4 y N° 5 se complementan, en el primero (cuadro N° 4) encontramos que 67.6% de los trabajadores No presentan enfermedades crónicas, mientras que el 32.4% Si presentan enfermedades crónicas; y complementando con los resultados del cuadro N° 5, se encontró que de los trabajadores con enfermedades crónicas, el

45.5% fue por policitemia de altura, un 31.3% hipertensión arterial, el 13.1% hipertensión más policitemia de altura. Asimismo el 10.9% corresponde en proporciones entre 1% y 2% a enfermedades tales como lumbalgia, diabetes mellitus II, gota y hernias.

De los resultados encontrados en la investigación,

aproximadamente la tercera parte de los trabajadores de operaciones que presentan enfermedades crónicas, los más altos porcentajes son la policitemia de altura y la hipertensión arterial. Como se mencionó en la relevancia y justificación del problema, el Complejo Metalúrgico de La Oroya, donde labora este grupo de estudio, está ubicado en los andes centrales del Perú, a 3,775 metros sobre el nivel del mar, factor que condiciona y/o predispone a enfermedades crónicas como la policitemia y la hipertensión arterial.

Según Díaz (2006), refiere que la permanencia en altitudes elevadas da lugar a la falta de saturación de oxígeno en sangre arterial y estimula la producción de más glóbulos rojos ocasionando la eritrocitosis excesiva, la cual se incrementa con la edad desde un 7% en el grupo etáreo de 20 a 29 años hasta un 33% en el grupo con edades por encima de 50 años; comparando los resultados con en el grupo de estudio, el 45.5% de los trabajadores que presentan policitemia se encuentran en el rango de 36 a 69 años; se entendería que a más edad la presencia de policitemia es mayor.

La prevalencia de la policitemia excesiva aumenta con la edad a cifras tan elevadas, lo que muestra que aquello que apareció como una curiosidad fisiológica, la policitemia de altura se convierte en un problema de salud pública, lo que coincide con los resultados encontrados, ya que la población de estudio tienen altos porcentajes de edades mayores a 46 años. (León, 1990).

Estos datos coincidirían con los encontrados, según Seclen y Cols. (1999), reporta una prevalencia de los factores de riesgo cardiovascular en una población de altura moderada (Huaraz situado a 3050 msnm), una prevalencia del 18.3% de obesidad, 1.3% de Diabetes

Mellitus, 19.5% para hipertensión arterial, y 10.6% de

hipercolesterolemia.

Por otro lado, en Chile encuentra que en concordancia con la respuesta fisiológica observada ante la exposición a hipoxia y como fenómeno descrito dentro de la aclimatación a gran altura geográfica, la prevalencia de trabajadores con valores de hemoglobina superiores a 18 g/dl es mayor en los trabajadores expuestos. La frecuencia de hematocrito sobre 45% y hemoglobina >14 gr% se presenta en el 60% de personas expuestas a altura en forma intermitente crónica a 3.550 msnm.

Tambien que la prevalencia de hipertensión arterial de trabajadores en altitud geográfica no es diferente a la observada en

trabajadores que se desempeñan en faenas localizadas a altitudes inferiores, y que la prevalencia de hipertensión diastólica es estadísticamente mayor entre los trabajadores de faenas en alturas, comparada con la población no expuesta y la población general; resultados que coincidirían con lo encontrado en la investigación realizada. (Valdivia, Molina, Maturana y cols., 2013).

En cuanto Díaz, (2006), considera que existe elevada asociación entre sobrepeso-obesidad e hipertensión arterial, mientras que la diabetes mellitus y el accidente cerebro vascular estuvieron relacionados en bajo porcentaje.

Otra de las investigaciones que llama la atención es la de Grisar (2008), reporta de las enfermedades crónicas que aumenta gradualmente con la edad, siendo los mayores de 45 años los más afectados; algo similar estaría ocurriendo con lo encontrado en el estudio que el 75.5 % de los trabajadores (Anexo N° 5) tienen de 46 a 69 años de edad, lo que podría estar condicionando a la presencia de enfermedades crónicas.

En el tercer objetivo específico del trabajo de investigación se consideró definir el tiempo de ausentismo laboral por descansos médicos en trabajadores de operaciones del Complejo Metalúrgico de La Oroya.

CUADRO N° 6

Se observa que el 77.1% de los trabajadores, No presentan ausentismo laboral por descansos médicos mientras que el 22.9% Si presentan ausentismo laboral por descansos médicos y donde un 8.8% se ausentó de 1 a 10 días; un 6.9% de 11 a 30 días y un 7.2% mayor a 30

días. Asimismo en el Anexo N°4 se aprecia el diagnóstico general de los