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Chapter 6 Simulation Models

6.7 Simulated Recommendations

Son herramientas indispensables no sólo dentro de la administración, gestión y dirección de los Recursos Humanos, sino también de la planificación estratégica de las organizaciones.

El Clima Organizacional es uno de los aspectos más relevantes desde el punto de vista de su influencia sobre la conducta humana y la productividad. La forma en que los trabajadores perciben e interpretan su entorno de trabajo influye de manera significativa en un número importante de aspectos ligados a la actividad laboral, entre ellos, aspectos tan importantes como la productividad, la motivación, las relaciones interindividuales y un largo etcétera.

(http://comunicacionefectivaeltocuyo.blogspot.pe/2012/07/importancia-de-la- comunicacion-en-las.html).

Según Purizaga (2015, pp. 117-119). La Comunicación Interna, por su parte, está presente en todas y cada una de las políticas de Recursos Humanos y en todas y cada una de las actividades de la empresa. El tener como meta conseguir una comunicación interna que cubra las necesidades de la empresa, tendría que ser la base de cualquier cultura organizacional. La comunicación interna juega un rol fundamental en el clima organizacional.

2.2.9. El Rumor

Según Purizaga (pp. 117-119). El rumor se define como la información que se comunica al interior de la empresa sin contar con evidencias seguras. Constituye, por tanto, la parte falsa y no verificada de la información. Podría ser correcta por casualidad, pero por lo general es incorrecta; en consecuencia, es de suponer que resulta indeseable.

El rumor también es conocido como chisme o correo de brujas. Es resultado sobre todo tanto del interés como de la ambigüedad de una situación. Si un asunto carece de importancia o interés para una persona, ésta no tendrá motivo para difundir un rumor sobre él.

De igual manera, si una situación carece de ambigüedad, no hay razón para que una persona difunda rumores sobre ella, porque se conoce ya la versión oficial o correcta de los hechos. Dos factores, interés (beneficio, conveniencia) y ambigüedad (entender de varios modos, dar diferente

interpretación, generar dudas, incertidumbres), deben estar presentes

normalmente tanto para iniciar como para sostener un rumor.

El rumor se hace enfático en ciertos aspectos, conforme a esquemas mentales y al marco de referencia del portador del mensaje. Constituye una de las desventajas digna de mención, que suscita la comunicación informal, y encuentra su campo propicio en la intervención de mediadores.

Cierta o falsa la versión, en sus inicios, es grano para el molino del rumor y su mayor propagación; tiene, por consecuencia, una perversión también mayor del contenido, aunque parece ser, con apoyo en algunos estudios, que solo unas cuantas personas se encargan de difundir el rumor, en tanto que la mayoría por quienes circula, solo juegan el papel de receptores pasivos de noticias.

Hay quienes creen que las murmuraciones desempeñan una legítima función en el proceso comunicativo que tiene lugar en el trabajo. Con- sideran que es saludable para propiciar un escape a las tensiones emocio- nales, lo que significa que la gente está interesada en lo que pasa en su grupo; sin embargo, el curso de los rumores, en general, no vibra con especies que resultan evidentemente inaceptables por absurdas.

Son agentes que facilitan la difusión de: El temor, la esperanza, la hostilidad, la curiosidad, la falta de información.

La historia se desplaza de uno a otro sujeto o grupo, cuando:

Interesa o afecta a quien la lanza y a quien la escucha.

Los ingredientes verdaderos (si los contiene) son vagos e imprecisos.

Se acepta el fondo del asunto y cualquier noticia ulterior se interpreta

tendenciosamente para ajustaría al tema. Control del rumor:

Dado que por lo general son incorrectos, un brote grave de rumores puede convertirse en una epidemia devastadora que se extienda por toda una organización con la velocidad y los daños que es capaz de provocar una tormenta de verano.

Los rumores deben ser combatidos firme y sistemáticamente, pero no sin antes saber cómo hacerlo y qué combatir.

Es un grave error oponerse rotundamente a las redes naturales sólo por el hecho de que casualmente sean agentes de transmisión de rumores; esto sería tanto como desechar el teclado de una computadora a causa de un par de errores de ortografía en un texto.

El mejor método para impedirlo es eliminar las causas. Pero una vez en circulación, la comunicación personal de datos fehacientes (la cual, sin

embargo, debe hacerse pronto) contribuye a resolver las ambigüedades en la mente de cada individuo.

Como se ha visto el problema del rumor, y sus consecuencias, se genera por la comunicación ineficiente.

En complemento a lo dicho anteriormente damos a continuación algunas recomendaciones útiles para restar posibilidades negativas de la murmuración:

Determínense sus causas.

Préstese atención y ayuda para resolver el caso del empleado-enlace. Procúrese informar objetivamente sobre los hechos.

Evítense más reservas que las estrictamente necesarias.

Confróntense las noticias deformadas que se propagan, con quienes creen en ellas.

Reúnase al personal y explíquense situaciones. No se rehúyan aclaraciones.

Promuévase un sistema de comunicaciones lo suficientemente accesible, para que provea a los miembros de la organización, de un caudal de información que satisfaga sus requerimientos de mantenerse al tanto de lo que acontece en su mundo de trabajo.

Identifíquense los distintos grupos informales que existen en la insti- tución y cuídese de trasmitirles información positiva, apoyada con razones.

2.3. CLIMA ORGANIZACIONAL

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