2.4 Numerical analysis
2.4.1 Simulation design
Además de ser considerados como la retribución al factor mano de obra, los salarios son también, un elemento importante ya que determinan el nivel de vida de los trabajadores. De acuerdo con la Cepal (2009), el nivel de los salarios es un indicador de la calidad del empleo y es fundamental para la reducción de la pobreza.
En el caso de México los salarios reales del sector manufacturero aumentaron de manera relativa, a principios de los años noventa, sin embargo, después de la devaluación de 1994-1995 se redujeron, y tomó diez años para recuperar el nivel de 1994. Mientras tanto, en Brasil los salarios reales del sector manufacturero aumentaron desde 1991 a una tasa anual de 4% hasta 1998. Para 2003, después de una crisis económica y de una fuerte devaluación, los salarios reales promedio eran sólo un 26% más alto que en 1990 (Berg, 2006:61).
Polaski (2003) menciona que en México, el salario mínimo real bajó desde principios de los años ochenta como resultado de las políticas gubernamentales tendientes a disminuir el costo de la mano de obra como mecanismo para atraer inversión, esta disminución se vio agravada con la crisis de 1994-1995 al abandonarse la indexación del salario mínimo real. Después de 1996, el salario mínimo se estabilizó pero solo alcanzo un nivel cercano a 71% del que tenía en 1990.
En Brasil de acuerdo con datos del IBGE, entre 2003 y 2004 un 50% de los trabajadores más pobres consiguieron un incremento del 3.2% en sus salarios,
el salario mínimo aumentó de R$ 260 (US$142 aproximadamente) a R$ 300 (US$164), alcanzando una media de R$ 733 (US$400). Mientras tanto en México, a pesar de que cada año el salario mínimo presenta incrementos, el del último año (2010) fue de 4.85%, lo que lo sitúa en $55.92 en promedio para el país20.
Como se observa en el cuadro No.9 el salario mínimo mexicano aún no alcanza los niveles de poder adquisitivo que tenían en 1994 y en Brasil apenas supera los niveles de mediados de los años ochenta.
En el caso de Brasil después de la introducción del Plan Real21 el salario mínimo aumentó en 10% hasta alcanzar en 2003 un nivel 60% mayor que el de 1990. En México el salario mínimo se encuentra por debajo de la línea de pobreza y en Brasil está levemente por arriba, de acuerdo con datos del BID para 1999, el 41% de los trabajadores mexicanos y el 55% de los trabajadores brasileños ganaban salarios de pobreza22.
Según el Panorama Social de América Latina 2002-2003 (CEPAL, 2004) el salario mínimo mensual en México (en dólares de 2002) es de 123 dólares y la línea de pobreza urbana de 154 dólares; en Brasil el salario mínimo es de 69 dólares comparado con una línea de pobreza urbana de 54 dólares.
20
Esto es: para el área geográfica A $57.46, para la B $55.84 y para el área C $54.47. 21
El Plan Real fue un plan de estabilización económica cuyo objetivo era controlar la hiperinflación y la sustitución de la antigua moneda por el Real a partir del 1ro. De julio de 1994.
22
De acuerdo con el BID el salario de pobreza se define como el número de trabajadores que ganan menos de un dólar la hora en su trabajo primario, ajustado por la paridad del poder adquisitivo.
Cuadro No.9 Brasil y México, Remuneraciones
Salario mínimo real (SMR) y Remuneraciones medias reales (RMR) (2000 = 100)
Notas: /a. Salario mínimo urbano
/1. Industria manufacturera
/2. Solo incluye las remuneraciones de los trabajadores amparados por la legislación laboral.
Fuente: CEPAL, 2009: Base de Datos de Estadísticas e indicadores Sociales, BADEINSO, consultada en:
http://websie.eclac.cl/sisgen/ConsultaIntegrada en junio de 2009
Años Brasil México
SMR/a RMR/2 SMR/a RMR/1 1980 135.1 90.9 311.8 114.1 1981 145.6 86.5 315.2 118.2 1982 145.1 99.9 286.7 119.1 1983 133.2 95.2 240.0 92.0 1984 124.3 93.5 226.0 85.4 1985 126.5 95.7 224.1 86.6 1986 125.5 114.0 207.5 81.5 1987 100.5 102.3 196.2 81.3 1988 105.0 108.5 172.7 81.8 1989 101.6 111.5 160.8 85.8 1990 73.8 99.6 144.5 88.9 1991 82.3 84.8 138.4 94.7 1992 76.5 83.0 131.4 101.6 1993 84.8 91.1 129.2 110.7 1994 82.6 91.9 129.5 115.4 1995 87.2 95.4 112.9 100.9 1996 90.8 103.0 102.7 90.9 1997 92.3 105.6 102.1 90.4 1998 96.6 105.7 102.9 92.9 1999 97.4 101.0 99.3 94.3 2000 100.0 100.0 100.0 100.0 2001 109.8 95.0 100.4 106.7 2002 114.3 93.0 101.2 108.5 2003 117.4 84.9 100.4 110.0 2004 121.4 99.1 2005 128.5 99.0
Por otro lado, en México, la crisis de los años ochenta inhabilitó el cumplimiento de demandas laborales legítimas, a la par de desequilibrar el mercado de trabajo, producir inflación alta y deteriorar los servicios sociales de los que son beneficiarios los trabajadores. Más importante es la imposibilidad de sostener el viejo pacto social ante el cambio de estrategia económica que empezaron a instrumentar los gobiernos a comienzos de esa década. La liberación de los mercados, el modelo de crecimiento hacia fuera, y la austeridad presupuestaria, impiden brindar la protección laboral que se otorgaba desde el triunfo de la revolución (Ibarra, 2005:133). Tanto en México como en Brasil se ha buscadola llamada flexibilización laboral, aduciendo la necesidad de hacer más competitivas a las empresas mediante el abatimiento de los costos asociados al trabajo. Los sindicatos se resisten a aceptar reformas que significarían echar atrás el régimen anterior de protección laboral sin el resguardo de instituciones como en los países avanzados en materia de seguridad y bienestar social, como son los derechos sociales exigibles, el seguro de desempleo, los servicios universales de salud, entre otros.
Además del número de empleos generados y su condición (formales o informales), los niveles salariales son, también, un indicador clave de la situación del empleo y fundamentales para la reducción de la pobreza, ya que la variación de éstos se vincula con el comportamiento del capital humano y la competitividad de los sectores en la economía, pero también (y más importante aún) con el grado de estabilidad en el nivel de vida de los trabajadores.
Capítulo III
La pobreza en Brasil y México
La pobreza es uno de los grandes problemas que enfrentan las economías tanto desarrolladas como en vías de desarrollo, las sociedades han tenido que aprender a vivir en condiciones de trabajo y vida precarias, desigualdades en el acceso a bienes y servicios básicos, y entre índices de violencia e inseguridad crecientes. En este sentido, dicho fenómeno se convierte en un factor que se conjuga en una serie de desventajas económicas, sociales y culturales, por ello el objetivo del presente capitulo es proporcionar un panorama general de la evolución de la pobreza como fenómeno multidimensional y la relación que guarda con el empleo en los casos de México y Brasil. Se pretende relacionar la pobreza con el empleo desde una perspectiva económica, particularmente a través de los ingresos provenientes del trabajo.
El análisis inicia con un recuento de los estudios sobre la pobreza y el crecimiento de ambas economías como la base que conduce a la segunda parte del capítulo, tratando de explicar la forma en que los gobiernos de ambos países abordan y combaten actualmente el fenómeno que nos ocupa.