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Simultaneous Iterative Reconstruction Algorithm (SIRT)

Según los datos sobre importaciones de EEUU, los especímenes procedían de todos los Estados del área de distribución excepto Belice y Colombia. Costa Rica sólo permite la exportación de especímenes con fines científicos. Nicaragua ha exportado un número considerable de especímenes criados en cautividad a EEUU, Canadá, Francia, Alemania y Países Bajos (aproximadamente 26.000/año en el período 2006–2008). Según la carta en la que Nicaragua expresa su apoyo a la propuesta, el país sólo exporta especímenes de A. callidryas criados en cautividad, aunque los datos sobre comercio muestran que EEUU importó casi 25.000 especímenes silvestres entre 1999 y 2008 (véase # en la parte de Información adicional) Los Estados miembros de la Unión Europea importaron 16.077 ejemplares de A.

callidryas procedentes de EEUU entre 1999 y 2008; los principales importadores

fueron Alemania, el Reino Unido, Italia y Países Bajos. Aunque la especie es muy abundante en el comercio en Europa, no se dispone de datos detallados sobre las importaciones. La especie está disponible en tiendas de mascotas y comerciantes ya sea de forma regular o en determinados momentos del año.

Según la carta en la que El Salvador expresa su apoyo a la propuesta (Anexo 5), las autoridades del país no tienen conocimiento de la existencia de cría en cautividad de la especie ni de la extracción de ejemplares silvestres con fines comerciales. Sin embargo, los datos sobre importaciones de EEUU muestran cierto comercio de ejemplares de A. callidryas criados en cautividad.

Agalychnis moreletii está considerada globalmente como En Peligro Crítico, y en Guatemala y Belice está clasificada como Críticamente Amenazada. En Belice, las poblaciones son pequeñas y dispersas; las agrupaciones reproductivas suelen contar menos de 50 individuos, aunque han llegado a observarse más de 100. En la lista de especies en peligro de extinción de Honduras, A. moreletii aparece como escasa; la especie ha desaparecido en dos de sus localidades históricas, aunque recientemente se han descrito dos nuevas poblaciones. Leenders señala que la especie nunca ha sido común en Honduras. En El Salvador, se calcula que existen 20 poblaciones que suman 121 ejemplares; se sabe que algunas poblaciones ya están infectadas por el hongo Batrachochytrium dendrobatidis, y otra población podría haber sufrido el impacto de una erupción volcánica en 2005. La especie se encuentra tanto en hábitat intacto como alterado, incluyendo plantaciones de café. La especie ha sufrido un descenso drástico de la población estimado en más del 80% en los últimos diez años y las poblaciones siguen disminuyendo. En El Salvador, la población se considera estable actualmente. En la carta que se incluye como anexo a la Justificación, el biólogo Twan Leenders señala la desaparición de A.

moreletii de varias localidades en las que se sabe que existían poblaciones viables

en los años 1970 en México.

Aunque la mayor parte del comercio de A. callidryas se produce con especímenes declarados como criados en cautividad procedentes de Nicaragua, también se ha registrado la exportación de un número considerable de especímenes silvestres desde Nicaragua, a pesar de que al parecer la ley prohíbe las exportaciones de ejemplares silvestres.

#No obstante, para importar especies no incluidas en CITES a EEUU no es obligatorio especificar el origen, y en los casos en los que no se incluye dicha información, los ejemplares se contabilizan como silvestres (Henry, 2009) y por consiguiente las estadísticas sobre importaciones de ejemplares silvestres no son fiables#. Nicaragua asegura que sólo exporta ejemplares criados en cautividad (Castellón, 2009). También se han registrado importaciones considerables a EEUU procedentes de Panamá, Guatemala y Honduras.

Además, se ha registrado la reexportación de un gran número de ejemplares (6.281 en 2007 y 6.321 en 2008) declarados como silvestres y criados en cautividad desde EEUU a Canadá, Taiwán (provincia de China) y Japón (véase la información más arriba sobre los ejemplares registrados como de origen silvestre).

A. moreletii es escasa en Honduras (Wilson y Townsend, 2006).

En un estudio reciente en una única localidad de estudio en Belice, se encontraron densidades de A. moreletii entre 0,07 y 0,21 individuos/ m2 en charcas donde la

especie se reproduce, con un número estimado de la población en Belice muy inferior a los 1.000 individuos (Briggs, 2009).

Greenbaum y Komar (2005) consideran que la especie está en peligro en El Salvador, donde su área de ocupación es de unos 90 km² y la especie se ha encontrado en nueve localidades.

Los datos sobre comercio de EEUU (base de datos LEMIS) muestran que el país importó 168 ejemplares silvestres vivos de A. moreletii en 2007 y tres ejemplares silvestres vivos en 2008, todos procedentes de Guatemala. En dichos datos no se registró ninguna otra importación de la especie. Algunos de los ejemplares importados fueron reexportados a Brasil, Canadá, Suecia, Japón y la República de Corea.

Anón. (2009a) señala que unas pocas personas realizan cría en cautividad de A.

Justificación Información adicional

A. moreletii solía ser común en el comercio de mascotas. Entre 1999 y 2008, EEUU

registró la importación de 168 especímenes silvestres de A. moreletii, todos originarios de Guatemala, 15 ejemplares criados en cautividad procedentes de Alemania, y 1.610 especímenes de Agalychnis no identificados a nivel de especie desde los Estados del área de distribución de Guatemala y Honduras. EEUU exportó 52 ejemplares de A. moreletii a Canadá, Japón, Suecia y la República de Corea durante ese período.

Según las autoridades guatemaltecas, no ha habido exportaciones legales de

A. moreletii y A. callidryas en los últimos años. Los ejemplares procedentes de

Guatemala probablemente fueron exportados ilegalmente. En el Anexo 6, Leenders señala que EEUU importó 275 ejemplares desde Guatemala (no registrados en los datos sobre comercio de EEUU) y que se han ofrecido especímenes silvestres a la venta en Internet. Considera que no se dispone de información para determinar si la extracción de ejemplares silvestres representa una amenaza para la supervivencia a largo plazo de la especie pero manifiesta que la disminución global de su población, justifica la inclusión de la especie en CITES para su protección.

Agalychnis annae es endémica de Costa Rica y está clasificada como En Peligro. Tolera perturbaciones a su hábitat y puede vivir en plantaciones y jardines. Ha desaparecido de la mayor parte de su área de distribución, sobreviviendo principalmente sólo alrededor de San José. Se calcula que su población ha disminuido en más de un 50% en los últimos 10 años y sigue disminuyendo. Desde la disminución a mediados de los años 1980, se ha observado cierta recuperación de las poblaciones en el Valle Central de Costa Rica.

A. annae se ofrece a la venta en el comercio internacional de mascotas. Según la

carta en la que Costa Rica expresa su apoyo a la propuesta, existe extracción ilegal y comercio de esta especie endémica. No se han expedido permisos para la extracción de especímenes silvestres con fines comerciales o de cría en cautividad. EEUU registró la importación de 953 ejemplares de Agalychnis spp.spp. procedentes de Estados del área de distribución, y de 1.610 especímenes de Agalychnis no identificados a nivel de especie desde Guatemala y Honduras.

También se han registrado importaciones procedentes de Estados fuera del área de distribución, tales como Ghana (3.610 ejemplares).

la venta ejemplares cautivos declarados como criados en cautividad.

Además de las importaciones a EEUU registradas a nivel de especie en la base de datos LEMIS, se han registrado importaciones de más de 5.000 ejemplares de

Agalychnis (silvestres y criados en cautividad), muchos de los cuales fueron

exportados por Nicaragua y documentados como de origen cautivo (~2.000) y silvestre (950) (véase más arriba) y especímenes silvestres desde Guatemala y Panamá y en menor medida de Costa Rica, Ecuador, Honduras y Perú. Se registró la importación de 620 especímenes silvestres vivos procedentes de Ghana en 2000, lo cual probablemente sea un error.

En un foro en Internet, se señala que la especie A. annae sigue siendo importada en pequeñas cantidades y que el proveedor es un comerciante conocido por el autor (Anón., 2009b). Los especímenes ofrecidos a la venta como criados en cautividad se anuncian a precios mucho más elevados que los de A. callidryas y A. moreletii (véase el apartado sobre cría en cautividad).

Justificación Información adicional

Inclusión en el Apéndice II para mejorar el control de otras especies incluidas

A) Los especímenes en el comercio se parecen a los de otras especies incluidas en el Apéndice II con arreglo al Anexo 2a de la Resolución Conf. 9.24

(Rev. CoP14) o incluidas en el Apéndice I

Se propone la inclusión de A.annae, A. saltator y A. spurrelli en el Apéndice II de acuerdo al Artículo II, Anexo 2 (b), párrafo A. Las especies de Agalychnis son difíciles de distinguir por personas inexpertas, y la situación se complica más aún dado que cada especie presenta variaciones en los patrones de coloración

dependiendo del lugar donde habita, la edad o incluso el momento del día. A. saltator y A. spurrelli también pueden ser confundidas con Duellmanohyla uranochroa, y A. spurrelli con Cruziohyla calcarifer (anteriormente conocida como Agalychnis

calcarifer), aunque cada especie presenta rasgos específicos y clarosque permitirían la identificación con fines de control.

A. saltator supuestamente tiene una distribución amplia (aunque desigual) y una población grande. Localmente, se ha determinado que la especie es abundante en Costa Rica. Las poblaciones son estables. No existen datos comerciales sobre la especie.

A. spurrelli tiene una distribución amplia y una población supuestamente grande. En Colombia, la especie es descrita como abundante, aunque los datos sobre capturas reflejan que pudiera ser escasa. Se considera que sus poblaciones están

disminuyendo, aunque es difícil conocer la abundancia real de la especie por sus hábitos arbóreos. A. spurrelli se vende ocasionalmente en el comercio internacional y la información es escasa. En los últimos 10 años, EEUU ha importado oficialmente 21 ejemplares silvestres desde Costa Rica para fines científicos.

Es posible confundir la especie Agalychnis moreletii (En Peligro Crítico) con

Agalychnis callidryas, más abundante (Leenders, Anexo 6). Los ejemplares jóvenes

de Agalychnis callidryas pueden cambiar de color verde durante el día a marrón violáceo de noche. Además, las ranas jóvenes tienen ojos amarillos en vez de rojos, y flancos de coloración más tenue que carecen de barras.

La especie Cruziohyla calcarifer a veces recibe el nombre de Agalychnis calcarifer en foros de aficionados en Internet (véase caudata.com); Cruziohyla calcarifer estaba anteriormente incluida en el género Agalychnis, pero ha sido transferida

recientemente al nuevo género Cruziohyla (Faivovich et al., 2005, Colma et al., 2008). Esta especie habita en Colombia, Costa Rica, Ecuador, Honduras, Nicaragua y Panamá.

A. saltator no es particularmente común, pero es observada con regularidad en

agrupaciones reproductivas en muchos lugares. La especie habita en el dosel y se reproduce de forma explosiva, descendiendo a charcas temporales para reproducirse (Bolaños et al., 2008). En Honduras, A. saltator se considera común y estable al menos en una localidad en la selva (Wilson y Townsend, 2006) y a pesar de la pérdida de hábitat en dos de las localidades conocidas en Honduras, sigue existiendo una gran cantidad de hábitat apropiado que no parece encontrarse amenazado (Bolaños et al., 2008). En Costa Rica, estudios recientes indican que aunque la distribución de la especie es desigual, no se está produciendo una pérdida continuada de hábitat en las localidades conocidas.

A. spurrelli es una rana de tamaño mediano a grande. En Ecuador, el tamaño de su

población podría ser grande a escala local, incluso en áreas perturbadas (Duellman, 2001, Ortega-Andrade, 2008).

Además de los 21 ejemplares de A. spurrelli importados por EEUU desde Costa Rica, se importaron 150 especímenes de Agalychnis silvestres desde Ecuador en 2003, que podrían haber sido de A. spurrelli, la única especie que habita en el país, aunque la especie Cruziohyla calcarifer, que en ese momento se llamaba A.

calcarifer, también está presente en Ecuador.

Agalychnis spurrelli se distingue de otras especies del género Agalychnis por tener

los flancos y extremidades uniformes de color amarillo, anaranjado, rosa pálido o púrpura pálido, sin rayas oscuras. El dorso es verde, normalmente con manchas blancas pustulares y verrugosas rodeadas de negro (Ortega-Andrade, 2008). A.

annae tiene el iris amarillo, mientras que en las otras especies el iris es rojo más o

Justificación Información adicional

Las especies de Agalychnis se parecen bastante entre sí. Es posible distinguirlas teniendo en cuenta la combinación entre el color del iris y de los flancos, aunque existe variación intraespecífica en estos últimos. De las tres especies sobre las cuales se sabe que existe comercio (al parecer sólo en pequeñas cantidades en el caso de dos de ellas, A. annae y A. moreletii), el iris tiene un color distinto en cada una de ellas y puede ser relativamente fácil distinguirlas por personas no expertas. A.

callidryas, A. saltator y A. spurrelli tienen el iris rojo, aunque se distinguen por el color

de los flancos.Puede ser más difícil distinguir entre ejemplares jóvenes. Los renacuajos de A. moreletii son de color marrón violáceo, mientras que los de A.

callidryas son casi blancos y fácilmente visibles en aguas turbias (Stuart, 1948). No

existe ningún dato que indique que los renacuajos están presentes en el comercio. Es poco probable que se comercialicen ranas jóvenes procedentes del medio silvestre debido a su fragilidad (Allen, 2010).

B) Hay otras razones apremiantes para velar por que se logre un control efectivo del comercio de las especies actualmente incluidas en los Apéndices

Observaciones complementarias

Amenazas Algunas áreas de selva tropical dentro del área de distribución de Agalychnis han

sufrido los efectos del calentamiento global, la deforestación, la contaminación y cambios en el drenaje de los pantanos. En varios países del área de distribución, los índices de deforestación son elevados.

La degradación y destrucción del hábitat por la agricultura, la tala, la contaminación y el calentamiento global son una amenaza para varias especies de ranas arborícolas, especialmente para aquellas que viven en el dosel.

En Belice, la modificación del hábitat y la contaminación se consideran amenazas para A. moreletii y A. callidryas porque pueden limitar el acceso a lugares de reproducción.

En El Salvador, la mayoría de los especímenes de A. moreletii se encuentran en plantaciones de café, donde la contaminación representa una amenaza. En Honduras, la deforestación, la modificación del hábitat, la contaminación y el control de plagas son una amenaza para las especies autóctonas de ranas arborícolas.

Es muy probable que la quitridiomicosis sea la causa principal de la desaparición de las poblaciones de A. moreletii en México, y la especie probablemente se encuentre en grave riesgo debido a esta enfermedad en la actualidad. La destrucción del hábitat debido a la agricultura de subsistencia y minifundista y las plantaciones de flores para el comercio en Belice (Briggs, 2009) también representa una amenaza para esta especie, que antes era común en el comercio de mascotas (Santos- Barrera et al., 2004). La presencia de quitridiomicosis se ha confirmado en algunas poblaciones de A. moreletii en El Salvador (Felger et al., 2007).

La presencia de A. spurrelli se ha documentado en varias áreas protegidas, incluyendo al menos tres en Panamá y tres en Costa Rica. En Ecuador, el área de distribución geográfica de la especie se solapa con la Reserva Ecológica Cotacachi- Cayapas, pero la presencia de la especie no ha sido confirmada en áreas protegidas en Colombia (Jungfer et al., 2008)

Justificación Información adicional