Energ Energyy
Goal 3: Single Clearinghouse Implementation Plan and Timeline
Una de las habilidades más maravillosas del lado derecho del cerebro es imaginar: ver una imagen con los ojos de la mente. El cerebro puede conjurar una imagen y después «mirarla» como si realmente estuviera allí. Suele llamarse a esto visualizar, aunque para mí la palabra visualizar lleva consigo la idea de una imagen en movimiento, mientras que imaginar parece referirse a una imagen inmóvil.
Visualizar e imaginar son dos componentes importantes de la capacidad para el dibujo. Para dibujar algo, el artista mira el modelo, lo «fotografía» con la mente, mantiene la imagen en la memoria y después mira al papel y dibuja. Otra mirada, otra imagen fijada, más dibujo, y así sucesivamente.
«Para que la supervivencia biológica sea posible, la Mente en Libertad tiene que canalizarse a través de las válvulas del cerebro y el sistema nervioso. Lo que sale por el otro extremo es un insignificante chorrito de conciencia, de la clase de
conciencia que nos ayuda a
mantenernos vivos en la superficie de este planeta. Para formular y expresar los contenidos de esta conciencia reducida, el hombre ha inventado y perfeccionado constantemente los sistemas de símbolos e implícitas filosofías que llamamos lenguajes.
Aldous Huxiey
Las puertas de la percepción
Como ilustración de este funcionamiento he dispuesto unos breves ejercicios preliminares para demostrar el poder de la imaginación como herramienta para comprender y recordar una información compleja. Para simplificar la terminología, utilizaré los términos «modo-I» y «modo-D» en el resto del libro. La imaginación hará que estos términos tengan más sentido.
Primero: Tome una «fotografía» mental de estas dos imágenes gráficas:
El modo-I es el diestro, correcto, recto, sensato, directo, sincero, definido, serio, eficaz, del hemisferio izquierdo.
El modo-D es el zurdo, sinuoso, flexible, juguetón, con giros
inesperados, más complejo, diagonal, frivolo, del hemisferio derecho. Con estas dos imágenes pretendo designar las dos formas de conciencia, en las que parece predominar uno u otro modo de procesar la información. En todo tipo de actividad, el cerebro utiliza ambos hemisferios, a veces alternándose en el papel director, otras veces encargándose cada uno de parte de la tarea. El modo-I es
predominantemente lineal, verbal, simbólico y analítico, como se indica en el recuadro de la izquierda. El modo-R es predominantemente espacial, holístico, no verbal e intuitivo.
Para comprender mejor las instrucciones sobre el dibujo que se dan a continuación, conviene entender bien estos dos modos. Así pues, le proponemos estos ejercicios de imaginación:
1. Imagine la letra I, cuadrada y negra. Véala en su mente, con sus trazos rectos y perpendiculares. Agrande la imagen, añadiendo otra forma para poder comparar los tamaños: imagine la I tan grande como una pirámide o un rascacielos. Ahora véala en color, cualquier color. A continuación, añada a la I, del modo que usted quiera, las características del modo-I: palabras, números, tiempo, ecuaciones matemáticas, esquemas, mapas, libros; tal vez imágenes de matemáticos, juristas, científicos, contables. Las imágenes pueden ser las que usted quiera. Las recordará mejor y más tiempo si las crea usted mismo. Lo más importante de todo es localizar el modo-I en la propia cabeza, colocando la mano (cualquiera de las dos manos) en el lado izquierdo del
cráneo: reduzca el tamaño de la imagen, e imagine que está usted metiendo la imagen
del modo-I en la mitad izquierda del cerebro.
2. Imagine ahora la D sinuosa. Véala en la mente con sus complejas curvas. Agrándela o hágala más pequeña, si quiere. Añada otras formas para poder ver la relación de
tamaños. Luego, atribuya a la D las funciones características del estilo del hemisferio derecho: tal vez imágenes de personas pintando, dibujando, tocando música,
esculpiendo, soñando sin pensar en el tiempo. Esto puede fatigar sus poderes
imaginativos, porque estas funciones son menos claras -como es típico del hemisferio derecho-. ¿Cómo imagina usted la ausencia de tiempo? Tal vez, como Dalí, en forma de reloj sin esfera. ¿Cómo imaginan los análogos, cosas que son equivalentes? ¿Cómo imagina la inspiración instantánea? Tómese algún tiempo, hasta que pueda conjurar una imagen mental del modo-D. Luego coloque la mano sobre el lado derecho de la cabeza e imagine el modo-D entrando en la mitad derecha de su cerebro.
Ahora, cambie las imágenes al lado contrario: el matemático, el científico, etc., pasan a través del Corpus callosum hasta el modo-D, para imaginar y soñar nuevas invenciones; el artista y el músico pasan al modo-I para analizar problemas estéticos.
3. Haga esto varias veces, hasta que pueda sentir el paso de una imagen a la otra, primero al lado izquierdo del cerebro con la imagen-I, luego al lado derecho con la imagen-D. Esta práctica del paso mental de I a D le ayudará durante los ejercicios de dibujo, permitiéndole pasar al modo-R, que es el del dibujo.
El científico ruso Leonid Ponomarev ha descrito elocuentemente las dos formas de conocimiento:
«Sabemos desde hace mucho que la ciencia no es más que uno de los métodos para estudiar el mundo que nos rodea. Otro método -
complementario- es el del arte. La existencia conjunta del arte y la ciencia es en sí misma una buena ilustración del principio de complementación. Uno puede dedicarse completamente a la ciencia o vivir exclusivamente a través del arte. Ambos puntos de vista son igualmente válidos, pero tomados por separado son incompletos. La columna vertebral de la ciencia la constituye la lógica y el experimento.
La base del arte es la intuición y la penetración. Pero el arte del ballet requiere una precisión matemática y, tal como escribió Pushkin, «La inspiración es tan necesaria en geometría como en poesía». Ambas se complementan, en lugar de contradecirse. La verdadera ciencia es afín al arte, del mismo modo que el verdadero arte siempre incluye elementos de ciencia. Reflejan aspectos diferentes y
complementarios de la experiencia humana, y sólo nos dan una idea completa del mundo cuando se utilizan juntos. Por desgracia, no conocemos la «relación de
incertidumbre» para el par conjugado de conceptos «ciencia y arte». Por eso no podemos asegurar el grado de perjuicio que sufrimos a causa de una percepción unilateral de la vida.»
Leonid Ponomarev
En busca del Quantum