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Goal: Integrated DSM Programs, Messages, and Technologies Implementation Plan and Timeline

Goal 2: Targeted R&D

Hasta ahora hemos encontrado algunos huecos en las habilidades del hemisferio

izquierdo: tiene problemas con las imágenes simétricas (como en el dibujo de las caras y la copa); le cuesta asimilar las percepciones invertidas (como en el retrato de Stravinsky puesto cabeza abajo); se niega a procesar percepciones demasiado lentas y complicadas (como en el dibujo de contornos, puro y modificado). Hemos aprovechado todos estos puntos débiles para darle al hemisferio derecho una oportunidad de procesar la

información visual sin interferencias del dominante hemisferio izquierdo.

El siguiente capítulo tiene como objetivo restablecer la captación de la unidad de

espacios y formas en la composición, que todos teníamos de niños. El principal tema del capítulo es el espacio negativo.

Lori Stolze Annette Ramírez

Pat Marovich

Fig. 6-3. Martha Kalivas

Fig. 6-4. Georgette Zuleski Fig. 6-6. Charlotte Doctor

Ejercicios complementarios

Antes de empezar: Dedique

cinco o diez minutos a hacer un dibujo de contorno puro, de cualquier objeto complicado, como preparación para el paso al modo-D.

6d. Con el método de contorno modificado, dibuje una piña. Vea un ejemplo en la Figura 6-3.

6e. Dibuje el contorno modificado de una bolsa de papel, en cualquier posición que desee. Vea la Figura 6-4. 6f. Haga un dibujo de contorno modificado de un objeto doméstico cualquiera: un sacacorchos, una plancha, un abrelatas. Recuerde que el hemisferio derecho prefiere complejidad. Ver la Figura 6-5. 6g. Haga un dibujo de contorno modificado de su propio pie, con o sin calzado. (Si incluye la rodilla como parte de la imagen, note que se ve mucho más ancha que el pie.) Vea la Figura 6-6.

Después de terminar: Examine

los dibujos con el modo-I. Tome nota de las zonas donde el dibujo indica que estaba usted más «conectado» con la imagen que tenía ante los ojos. Esto se reflejará en la exactitud de sus percepciones. Trate de recordar su estado mental en aquellas partes del dibujo.

En dibujo, se entiende por

composición el modo en que el

artista ordena y distribuye los componentes de la imagen. Componentes fundamentales de u composición son las

na omposición. s un la spacios los e formas

positivas (los objetos o figuras), los espacios negativos (zonas vacías) y

el formato (la longitud y anchura relativas de los bordes de la superficie). Para componer un dibujo, el artista sitúa las formas positivas y los espacios negativos

dentro del formato. El formato controla la c

Dicho de otro modo, la forma de la superficie (que generalmente e papel rectangular) influye considerablemente en distribución de formas y e

dentro de la misma. Para entender mejor esto, utilice el modo-D para imaginar un árbol, y trate de encajar el mismo árbol en cada uno de formatos de la Figura 7-1.

Encontrará que muchas veces tien que cambiar la forma del árbol y los espacios a su alrededor.

Compruébelo imaginando exactamente el mismo árbol para todos los formatos. La forma que encaja bien en un formato puede quedar fatal en otro.

Los artistas experimentados se dan perfecta cuenta de la importancia del formato. Sin embargo, los estudiantes de dibujo parecen curiosamente indiferentes a los límites del papel. Como su atención está dirigida casi exclusivamente a los objetos o figuras que están dibujando, parecen considerar que los bordes del papel no existen, así como no existen límites en el espacio real que rodea a los objetos.

Este descuido es causa de problemas para casi todos los estudiantes que empiezan. El problema más grave es la incapacidad de unificar dos componentes básicos: los espacios y las formas.

Fig. 7-1. Diversos formatos.

LOS NIÑOS PEQUEÑOS COMPONEN

SEGÚN EL FORMATO

En el capítulo 5 vimos que los niños tienen un fuerte sentido de la importancia del formato. Son conscientes de los bordes del papel y esto controla el modo en que distribuyen las formas y espacios; a menudo, los niños pequeños producen

composiciones casi impecables. La composición de un niño de seis años (Figura 7-3) se puede comparar favorablemente con una de Miró (Figura 7-2).

Fig. 7-2. Joan Miró, Personajes con estrella (1933). Cortesía del Instituto de Arte de Chicago.

Fig. 7-3.

Lamentablemente, esta capacidad se va perdiendo cuando el niño se acerca a la

adolescencia, debido quizás a la creciente dominación del hemisferio izquierdo, siempre pendiente de reconocer, nombrar y clasificar los objetos. La concentración en las cosas adquiere preponderancia sobre la visión más holística del niño, donde todo es

importante, incluyendo los espacios negativos del cielo, la tierra y el aire. Normalmente se necesitan años para convencer a los estudiantes de que los espacios negativos, ligados por el formato, requieren el mismo grado de atención y cuidado que las formas

positivas. Los principiantes suelen concentrar toda su atención en los objetos, personas o formas del dibujo, y después se limitan a «llenar el fondo». Parece difícil de creer, pero si se dedican cuidado y atención a los espacios negativos, las formas se cuidarán de sí mismas. Veremos ejemplos concretos de esto.

Las citas del escritor Samuel Beckett y del filósofo Alan Watts hacen mención a este concepto. En el Arte, tal como dice Beckett, la nada (es decir, el espacio vacío) es real. Y, tal como dice Alan Watts, el interior y el exterior son una misma cosa. Ya vimos en el último capítulo que, en un dibujo, los objetos y los espacios que los rodean encajan como las piezas de un rompecabezas. Todas las piezas son importantes, y juntas llenan toda la superficie comprendida entre los bordes, es decir, el formato.

James Lord describe así la reacción del artista Alberto Giacometti ante un espacio vacío.

«Empezó a pintar otra vez, pero al cabo de unos minutos se volvió hacia donde había estado el busto, como si quisiera volverlo a examinar, y exclamó: '¡Se ha idoi' Aunque le recordé que Diego se lo había llevado, él insistió: 'Sí, pero yo creía que estaba ahí. Miré y de repente vi el vacío. Vi el vacío. Es la primera vez en mi vida que me sucede'.»

James Lord

A Giacometti Portrait

«Nada es más real que la nada.» Samuel Beckett «No podrías usar el interior de una taza sin el exterior. Lo de dentro y lo de fuera van juntos. Son una misma cosa.»

Fig. 7-4. Henri de Toulouse-Lautrec (1864-1901), Le Jockey. Cortesía del Museo de Arte de Cleveland, Colección de Charles G. Prasse.

«La expresión para mí no consiste en la pasión reflejada en un rostro humano, o revelada por un gesto violento. Toda la organización de mi pintura es expresiva. El lugar que ocupan las figuras u objetos, los espacios vacíos a su alrededor, las proporciones, todo cumple su papel.»

Henri Matisse «Notes d'un peintre»

Observemos un ejemplo de este encajamiento de espacios y formas en un dibujo de Toulouse-Lautrec (Figura 7-4), en una naturaleza muerta de Paúl Cézanne (Figura 7-5) y en un dibujo de figura de Durero (Figura 7-6).

DIBUJAR EL ESPACIO NEGATIVO: