El proceso de destrucción [nazi] requería la cooperación de todos los sectores de la sociedad alemana. Los burócratas redactaban las definiciones y los decretos, las iglesias aportaban las pruebas de ascendencia aria, las autoridades postales entregaban las órdenes de deportación, las empresas despedían a sus trabajadores judíos y se quedaban… con sus propiedades, el ferrocarril llevaba a las víctimas a los puntos de ejecución… la operación requería y obtuvo la participación de todas las
instituciones políticas y religiosas importantes del Reich alemán.
RICHARD RUBENSTEIN, teólogo
El obj etivo práctico de los m itos es legitimar el sistem a. Cuando una ideología es legitim ada, todas las instituciones sociales aprueban su doctrina y las tres « N» se disem inan por todos los canales sociales. Actuar según la ideología es legítim o y se considera razonable y ético. Por tanto, los principios de ideologías com petidoras se consideran ilegítim os y es por eso que, por ej em plo, los vegetarianos no pueden denunciar a los propietarios de agroindustrias por el asesinato de anim ales.
Todas las instituciones contribuy en a la legitim ación de la ideología, pero hay dos que desem peñan una función crucial: el sistem a legal y los m edios de com unicación. Convertir los principios de una ideología en ley obliga a adaptarse al sistem a. Piense, por ej em plo, en cóm o el estatus de los anim ales garantiza la continuidad de la producción de carne. Según la legislación estadounidense se puede ser una persona j urídica o una propiedad j urídica. Una persona j urídica tiene derecho a que se respeten sus derechos básicos, especialm ente el derecho a la libertad y a no ser m altratado físicam ente por otra. Por el contrario, la propiedad j urídica carece de derechos. Solo la persona j urídica que posee la propiedad tiene derechos y, por eso, por ej em plo, podem os denunciar a alguien que nos ha abollado el coche, pero el coche com o tal no puede presentar cargos. En la actualidad, todos los seres hum anos son personas j urídicas (aunque la Constitución estadounidense original clasificaba a los esclavos com o tres quintas partes de persona y dos quintas partes de propiedad) y todos los anim ales son propiedad j urídica y, con alguna excepción, los propietarios hum anos tienen derecho a hacer lo que se les antoj e con su propiedad. Por tanto, los anim ales se com pran y se venden, se com en y se convierten en ropa y sus cuerpos se utilizan en tal variedad de productos que es virtualm ente im posible no adaptarse al sistem a. Encontram os subproductos anim ales en obj etos tan inesperados com o pelotas de tenis, papel pintado, tiritas y carretes fotográficos.
Los m edios de com unicación, nuestra principal fuente de inform ación, refuerzan el carnism o y actúan com o un canal directo entre la ideología y el consum idor. Cuando se trata del carnism o, los m edios de com unicación no cuestionan el sistem a y apoy an las defensas carnistas: m antienen la invisibilidad
del sistem a y refuerzan las j ustificaciones del consum o de carne.
Uno los m ecanism os con los que los m edios de com unicación m antienen la invisibilidad del carnism o es la omisión. Los 10.000 m illones de anim ales que cada año m ueren para ser convertidos en carne, así com o las virulentas consecuencias de las prácticas de agricultura anim al contem poráneas, brillan por su ausencia en el discurso público. ¿Cuántas veces ha visto a un m edio de com unicación denunciar el tratam iento violento de los anim ales de cría y las prácticas corruptas de la industria carnista? Com párelo con la cobertura que se da a la fluctuación de los precios del com bustible y a las pifias de m oda de los fam osos. La m ay oría de nosotros nos indignam os m ás por el precio de la gasolina que por el hecho de que m iles de m illones de anim ales, m iles de m illones de personas y el ecosistem a al com pleto sean sistem áticam ente explotados por una industria que se beneficia de toda esa violencia gratuita. Y la m ay oría de nosotros sabem os m ás sobre los vestidos que las estrellas han llevado a los Oscar que sobre los anim ales que nos com em os.
Los m edios de com unicación tam bién m antienen la invisibilidad del sistem a m ediante la prohibición e im piden sistem áticam ente que la inform ación anticarnista llegue a los consum idores. Por ej em plo, en 2004, la CBS rechazó dos m illones de dólares del grupo de defensa de los derechos anim ales Personas por el Trato Ético de los Anim ales (PETA), que quería transm itir publicidad en contra del consum o de carne durante la Super Bowl. La cadena afirm ó que no retransm itían « anuncios activistas» . Sin em bargo, la CBS em itió anuncios en contra del tabaco durante ese m ism o partido y em ite con regularidad publicidad que fom enta el consum o de carne.
De todos m odos, hay ocasiones en las que la producción de carne sí consigue atraer la atención de los m edios. No obstante, cuando al fin sucede, se presenta com o si se tratara de una aberración y no de la práctica habitual. Por ej em plo, en la denuncia que hem os com entado en el Capítulo 3 acerca de la planta de producción de carne, en que anim ales caídos se habían procesado y habían acabado en com edores escolares, no se hizo m ención alguna al hecho de que los investigadores de la Sociedad Hum ana de los Estados Unidos habían escogido esas instalaciones al azar, y tam poco se m encionó la posible prevalencia de esta práctica entre las corporaciones carnistas. Por tanto, la ira del público se concentró en una única em presa y el sistem a perm aneció intacto.
Efectivam ente, el sistem a perm anece intacto cada vez que los m edios de com unicación presentan los dogm as del carnism o com o verdades en lugar de com o opiniones y a los defensores del carnism o com o obj etivos y veraces, en lugar de com o creadores de m itos interesados. Por ej em plo, los grandes m edios de com unicación em iten con regularidad program as sobre cóm o celebrar fiestas organizadas en torno al consum o de carne y explican la receta tradicional del pavo de Acción de Gracias o cóm o organizar la barbacoa perfecta para el cuatro de j ulio. Y los m édicos y nutricionistas que aparecen en los m edios de com unicación casi siem pre defienden el carnism o y suelen asum ir una postura « m oderada y razonable» desde la que, por ej em plo, nos aconsej an que sustituy am os las carnes m ás grasas por carnes m agras.
Los m edios de com unicación nos traen el carnism o a la puerta y nos inform an no solo de « cóm o son las cosas» sino tam bién de cóm o deben y tienen que ser. En otras palabras, los m edios de com unicación nos traen a casa las tres « N» .