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METHODOLOGICAL ISSUES

4.1 M odels of Interaction: Sampling Behaviour

4.1.4 Social-Interactive Models

En el mundo teatral, algunos teóricos han realizado cortas definiciones sobre el concepto de imagen, pero no se encuentran muchos textos que profundicen sobre su función como elemento narrativo. Sin embargo, se mencionarán en este punto algunos de ellos. Por ejemplo Meyerhold cuando dice que “el papel de las imágenes es el de estimular la actividad cerebral del público, forzarlo a pensar y a discutir. Este es un aspecto del teatro, pero hay otro que llama a la sensibilidad: bajo la acción del espectáculo, la sala debe pasar por todo un laberinto de emociones”35

.

Por otra parte esta Patrice Pavis, quien analiza que la imagen desempeña un papel cada vez más importante en la práctica teatral contemporánea, puesto que se ha convertido en la expresión que se opone al texto, a la fábula o a la acción. Pone como ejemplo el teatro Visual, donde se busca únicamente un encadenamiento de imágenes escénicas, tratando los materiales lingüísticos y actanciales como meras imágenes o cuadros36.

35

MEYERHOLD, Vsevolod, El actor sobre la escena: Diccionario de práctica teatral, México, Grupo editorial Gaceta, 1986.

Si bien es cierto que las imágenes pueden remplazar al texto como elemento narrativo de una obra, no es necesariamente esa su función, ya que también pueden ser usadas como complemento de los diálogos, de la acción o de la historia. Hemos aprendido a reservar la palabra imagen para esas formas que sugieren una analogía sensible, a oponer imagen y palabra, olvidando que una imagen es siempre palabra, texto, escritura y que una palabra es primero una imagen. El teatro en términos generales siempre ha hecho uso de las imágenes. Su función, como ya se ha dicho, no necesariamente contradice o elimina el texto, hace que las palabras puedan convertirse en elemento dramático y no sólo auditivo, en ilusión de la realidad. Ampliando esta condición Patrice Pavis recuerda que:

“[…] la búsqueda de la dimensión fantasmagórica (fantasía) y desmaterializada de la imagen renueva el estatuto de la representación y del texto dramático; en efecto a partir del momento en que el escenario lo “imaginiza”, el texto se presta a una relectura según modalidades nuevas. A pesar de su deseo de romper la linealidad o la lógica del texto, la imagen no es ilegible e inmaterial, sino que sigue siendo una construcción de la maquinaria teatral y posee su propia organización formal.”37

Esa organización formal de la imagen en el teatro, se puede hacer quizá, a través de la clasificación en imágenes internas y externas, las primeras serían aquellas que se construyen en la mente del espectador y que son suscitadas por signos auditivos, como: la palabra, el tono, la música y los efectos sonoros. Las segundas serían las que se construyen por medio de signos visuales, es evidente que también requieren de un proceso mental, pero a partir de elementos materiales, aquí se puede mencionar: los gestos, los movimientos, el maquillaje, el vestuario, el peinado, los accesorios, la escenografía y la iluminación.

37 Ibid.

Esta maquinaria creada por el teatro, donde se mezclan los elementos tanto textuales y sonoros como visuales, resalta cada uno de ellos como una imagen por medio de la cual se debe estimular los diferente órganos sensoriales del espectador, para llevarlo así a complementar la obra con sus propias experiencias, pues “el teatro no actúa únicamente sobre el cerebro sino también sobre el sentimiento”38.

La tarea del teatro contemporáneo, es pues, usar todos estos elementos de manera consciente para hacer de la obra una experiencia significativa. Afirmando la idea de que la puesta en escena es siempre una puesta en imágenes. “Hoy encontramos a menudo un escenario construido con una serie de imágenes de gran belleza. El escenario se confunde casi con un paisaje y una imagen mental, como si se tratara de ir más allá de la imitación de una cosa o de su conversión en signo. Después de haber sido la máquina para jugar, el decorado se ha transformado en la Maquina Para Soñar”39. Y es justamente la idea del teatro como Maquina para Soñar, la que soporta algunas de las producciones contemporáneas, donde los elementos escénicos se construyen con significados abiertos, donde el uso de las nuevas tecnologías y la fusión de las diversas expresiones artísticas hacen del teatro un arte cada vez más completo y complejo.

Por ejemplo el trabajo de Robert Wilson, el director estadounidense, que gracias a su bagaje como artista plástico, logra por medio de la imagen llevarle sensaciones nuevas a una audiencia acostumbrada a la pasividad de la butaca. Está claro que la imagen tiene un contenido ideológico, sensorial, y al unirse una con otra van construyendo una historia. En este sentido el teatro de Wilson trabaja en hacer visibles las imágenes que imaginiza el texto, aun en ausencia de este. Para Wilson el texto no es más que música para las obras y el montaje teatral no debe tener como eje principal la ideología, sino la yuxtaposición de las

38 MEYERHOLD, Vsevolod, Op. Cit., México, Grupo editorial Gaceta, 1986, Pág. 187. 39 PAVIS, Patrice, Op. Cit., España, Editorial Paidós, 1998, Pág. 246.

imágenes. Wilson toma personajes, objetos y situaciones que no tienen nada en común, ni siquiera una historia, y los hace unirse para crear poesía en el espacio. Dicha “Poetización del espacio” se traduce en una creación de pinturas en movimiento acompañado de la utilización de colores.40