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CHAPTER 9: SPECIALIZED TRAINING

El espiritualismo no es solamente una cuestión científica sino también de filosofía y religiosa. Se puede dilucidar desde varios puntos de vista del de los fenómenos producidos, como de la teología y de la ética. El neófito que ha estudiado con la debida atención nuestras exposiciones precedentes habrá llega­ do a cierta comprensión de los fenómenos psíquicos y se le ha señalado la ruta hacia un vasto campo de conocimientos igno­ rados hasta ahora, probablemente ha adquirido ya —o al menos adquirirá, atento a las indicaciones dadas— un poder psíquico más o menos extenso que le capacitará llegar a la perfección, siempre que tenga la convicción inquebrantable que el espiritualismo es una realidad ética y espiritual asimismo como son realidad los fenómenos producidos. En caso contrario no resultaría nada provechoso sino perjudicial y mejor sería en­ tonces dejar las investigaciones y experimentos en manos de ex­ pertos serios si él mismo no puede justificar frente a su propio juicio el espiritualismo desde los puntos de vista religioso y ético.

gunos contestan que no, que son secretos de Dios y penetrarlos nos está vedado, además será inútil, que no se averiguará nada. Siempre hubo enemigos del saber, defensores de la ignorancia, incapaces de formularse un criterio propio, dejando a otros la rarea de pensar en su lugar y controlar sus conciencias.

Admitida la existencia real de los fenómenos psíquicos, en­ tonces son partes del universo y sujetos a una ley natural, pues r.o hay cosas “supernaturales” en el sentido exacto de la pala­ bra. Todo es natural, también las comunicaciones espirituales; pueden ser extraordinarias, asombrosas y si usamos el epíteto "supernatura!” es “á faute de mieux” para no usar la expli- rión algo larga, que son “algo por encima de la experiencia nor­ mal común de la humanidad".

Otras personas objetan que se fomenta la superstición por la evocación de fenómenos; esto sería acertado, si ellos fuesen frutos del engaño, del fraude en vez de realidades, evidencias científicas. Que se presentan a veces casos de fraude, de impos­ tura no hay que negar, pero el engaño ha acompañado también a otros cultos y el espiritualista serio y sincero es el primero en condenar y exponer los impostores.

Se pregunta si es normal y no perjudicial para la salud. Ini­ ciándose experimentos se produce —a veces— un cierto malestar si no se procede con la cautela necesaria, pero manipulando pru­ dentemente no se corre peligro de perjuicios de gravedad y si había casos de un estado mórbido o anormal, hasta de insani­ dad, la culpa la tenía el abuso y la perversión de los poderes psíquicos. Tanto más razón hay de seguir investigando y de establecer correctamente las leyes y condiciones que rigen la producción de fenómenos y comunicaciones espirituales.

Se ha tildado de “no natural” las comunicaciones con los muertos y que se perjudica así su evolución espiritual. Si fuera así, ¿cómo es que se prestan los espíritus de ellos a la llamada? Que ellos responden tiene más bien el carácter de una ley na­ tural. La madre que ha dejado desamparado en la tierra a un hijo querido: ¿su amor muere al mismo tiempo que ella y no aprovechará una oportunidad de ponerse en comunicación con un alma caritativa para conseguir ayuda? Los muertos cono­ cen las penas de los que nos hemos quedado en este valle de lágrimas.

La enseñanza religiosa del espiritualismo es de elevada éti­ ca. En vez de un mundo puramente material dedicado al pro­ greso egoísta personal, nos infiltra una fe religiosa consistente y de fundamento científico, es la teoría de un estado de exis­ tencia futura libre de penas materiales. Nos dice que del indi­ viduo mismo depende su futura felicidad o miseria en la pro­ porción que ha tenido entre sus placeres terrestres la parte de sus cualidades espirituales más elevadas y la de su avidez de go­ ces materiales. Superando éstos, sentirá que le “falta algo” y para levantarse hasta el nivel de los espíritus elevados tendrá que romper las cadenas que le tienen cautivo del mundo mate­ rial y perfeccionarse. Recompensas y castigos en el sentido or­ todoxo no existen en esas esferas.

Otra cuestión que merece ser ventilada es la que se refiere a las recompensas pecuniarias que reciben los médiums. Siendo ’.in don espiritual que les habilita: ¿Deben aceptar dinero? Los ministros de todas las religiones reciben emolumentos, porque mientras que viven en el mundo material tienen que proveerse de lo necesario para vivir. No es sino natural que el médium aproveche sus facultades para costear su existencia material en la misma manera como otros poseedores de facultades espiri- t.iales: los médicos, profesores, ingenieros, etc.

CONCLUSIÓN

Valor de la adquisición del poder psíquico para el individuo

El valor del poder psíquico, cultivado correcta y conscien­ temente es inestimable para el progreso rápido del espíritu humano individual; mal usado, es perjudicial tanto en la vida terrenal como en la otra “más allá”, en las esferas trascenden­ tales.

Siguiendo fielmente las instrucciones y recomendaciones de esta obra (que no pretende agotar todas las posibilidades y aspectos del tema), será fácil al estudiante serio de cerebro

absolutamente equilibrado, adaptarse a las grandes corrientes cósmicas que flotan en el universo entero y cuyo origen es la

Fu e n t e Es p i r i t u a l de armonía, verdad, sabiduría e inteligen­ cia. Asegurado este contacto íntimo ha alcanzado no solamente su progreso psíquico sino que se transforma ya en la vida te~ rrestre en un ser supremo, digno de desempeñar más adelante

el puesto que le es reservado en el mundo espiritual. Í N D I C E

Pá g.

Pr e f a c i o ... ^

I — ¡Desarrollo del poder psíquico ... 7

II — Condiciones para la germinación y desarrollo 8 I I I —La formación del círculo p erce p to r... 9

IV — Síntomas del nacimiento del poder psíquico í 1 V — Condiciones “sine qua non” para ejercer el poder p síq u ico ... ^

VI — Que no se tenga m ie d o ... 15

V II—La subconsciencia ... ^

V III—La subconsciencia conserva sus impresiones 17 IX —El diagrama psíquico ... *7

X —Influencia de la subconsciencia sobre el cuerpo ...

XI —Guiando la subconsciencia ... 19

XII —La “cinematografía” subconsciente ... 19

XIII — Comprobación de la identidad de los espíri­ tus manifestantes ... 20

XIV — Mensajes espirituales por vía de la subcons­ ciencia ... 20

XV — Estado de salud de las personas psíquicas y los médiums ... 21

XVI —La cultura del alma y del ser ín tim o ... 23

XVII — El orbe a s tr a l... 24

XIX —Las influencias de las comentes cósmicas so­

bre el desarrollo de la capacidad psíquica .. 25

XX — La cultivación de los dones espirituales . . . . 26

XXI — La hermandad espiritual dentro del universo 27 XXII — El poder de los pensamientos y de la volición 28 XXIII —La psicom etría... 28

XXIV — El aura humana o luz a s tr a l... 30

XXV —Los colores del aura humana o luz astral .. 32

XXVI — El huevo a u ré o lo ... 34

XXVII - Simbolismo ... 35

XXVIII — El mundo de los espíritus ... 37

XXIX — El cuerpo espiritual ... 38

XXX — ¿Qué pasa después de la m u erte?... 39

XXXI —La entrada al mundo e sp iritu a l... 41

XXXII — Ocupaciones y tareas en el otro mundo . . . . 41

XXXIII —La inteligencia su p rem a... 43

XXXIV —La cultivación del sensitivismo... 44

XXXV— Silencio y concentración... 46

XXXVI — Proyección del propio s e r ... 47

XXXVII — Demostraciones y discursos inspirados... 49

XXXVIII - Fenómenos físicos ... 51

XXXIX — El fluido humano ... 54

XL — Escritura auto m ática... 55

XLI — Nuestros s u e ñ o s... 56

XL1I — El sonambulismo... 58

XLIII — El trance ... 58

XLIV — Espíritus sublimes e inferiores ... 61

XLV — Posesión ... 62

XLVI — Dificultades de las comunicaciones espiri­ tuales ... 64

XLVII — Errores y engaños... 66

XLVIII — Apariciones ... 67

XLIX — Imágenes fotográficas de los esp íritu s... 70

L —Abusos y perversión del espiritualismo . . . . 71

LI — Magnetismo personal ... 73

LIT — Hipnotismo, mesmerismo y sugestión... 74

LIII — Clarividencia ... 76

LIV — Cristalvisión — La esfera mágica ... 79

LV — Profecías y adivinación ... 80

LVI — El valor de la p le g a ria ... 81

LVII — Curaciones espirituales... 82

LVIII — Materialización ... 84

LIX — Reencarnación ... 86

>LX —La ética del espiritualismo ... 87

SE TERMINÓ DE IM P R IM IA E N LOS T a l l e r e s G r á f i c o s LUMEN NOSEDA Y CÍA. CALLE TUCUMÁN 2Í>26 T . E. 87-6646/0647 b u e n o s a i r e s REPÚBLICA ARGENTINA EN E l. MES DE NOVIEMBRK DE M IL NOVECIENTOS SESENTA Y CUATRO

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