• No results found

Spreadsheet Organization

In document Learning Online Network with CAPA (Page 70-74)

En un capiitulo precedente hemos hecho alusioon a los Qliphoth, los Sephiroth funestos y adversos; ahora, es necesario estudiarlo de maas cerca, aunque ellos son fuerzas terribles tanto, que es peligroso hasta pensar en ellas.

Se podriia preguntar por quee, siendo asii, su estudio es, sin embargo, tan necesario. No seriia mejor apartar de ellos nuestro espiiritu e impedir que las imaagenes de esas fuerzas funestas se formen en nuestra conciencia? Para responder a esta pregunta podemos citar los preceptos de Abramelin el Mago, cuyo sistema de magia es el maas eficaz y completo que poseemos. En este sistema el operador, tras un periiodo de purificacioon y preparacioon prolongado, evoca no solamente las fuerzas angeelicas, sino tambieen las demoniiacas.

Un buen nuumero de personas se han chasqueado con el sistema de Abramelin, y la razon es faacil de hallar, pues si examinamos su intentonas comprobaremos que jamaas ellos siguieron iintegramente el sistema, sino que eligieron ora una ceremonia, ora una invocacioon, seguun sus antojos pasajeros. De consiguiente, el sistema de Abramelin ha tenido la mala reputacioon de ser una foormula peligrosa; mientras que, practicado en su totalidad, es una foormula singularmente segura, porque se liga a todas las reacciones de la fuerza invocada, como se podriia hacer en un laboratorio y, por lo mismo las neutraliza.

Cualquiera que desee abordar el aspecto positivo de una Esfera debe saber que tambieen tiene un aspecto negativo, y que a menos de poder mantener el equilibrio necesario de las fuerzas este aspecto negativo puede convertirse en dominante y arruinar la operacioon. En toda ceremonia maagica hay un punto donde se encuentra este aspecto negativo y a menos que haya una sabiduria adecuada, precipitaraa al operador en la fosa que habraa cavado eel mismo. En magia hay una sabia maaxima que aconseja no invocar ninguna fuerza a no ser que se estee preparado para afrontar el aspecto negativo.

Osariiamos, acaso invocar en nosotros mismos, por ejemplo, la energiia llameante de Marte (Gueburah) sin estar disciplinados, purificados, y de esta manera sentirnos seguros dee que impediremos a esta fuerza ir a los extremos, o sea la crueldad y la destruccioon? Si tenemos un vago conocimiento de la naturaleza humana, debemos saber que cada una tiene los defectos de sus cualidades, es decir, que si es vigoroso, eneergico, podraa ser cruel, opresor; si es calmo, si es magnaanimo, podraa ceder a las tentaciones de la indiferencia y la inercia.

Los Qliphoth son llamados, justamente, los Sephiroth malignos y contrarios, porque no son principios o factores independientes del esquema coosmico, sino el aspecto desequilibrado, destructivo de Las Santas Estaciones. En efecto, no hay dos Arboles de la Vida, sino uno solo, y un Qliphoth es el reverso de una moneda cuya otra cara es un Sephirah. Quienquiera se sirva del aarbol como sistema maagico, forzosamente deberaa conocer las Esferas de los Qliphoth, pues no hay posibilidad de evitarlas.

Solamente en el plan de Atziluth existe un solo Nombre de Poder asociado a un Sephirah, el Nombre de la Divinidad. El Arcaangel corresponde al Diablo, al coro de los Angeles la cohorte de Demonios, y las Esferas Sephirooticas tienen su correspondencia en las Habitaciones lnfernales.

El estudiante debe distinguir cuidadosamente entre esos dos teerminos que, para el ocultista, son el mal positivo y el mal negativo. Este es un punto capital de la filosofiia esoteerica; un error en esta materia trae consecuencias posteriores lejanas y, compromete la obra y la vida del iniciado, como aquellas de todo ser humano que aspire a una libre eleccioon y al dominio de sii mismo. A menudo este punto es poco comprendido, pero es de una singular importancia, actuando de inmediato sobre nuestro juicio, nuestros puntos de vista y el conjunto de nuestra conducta.

El mal positivo es una fuerza que se mueve a la inversa de la corriente evolutiva; el mal negativo es soolo la resistencia de una inercia que auun no ha sido superada, de un obstaaculo que no ha sido neutralizado.

Ilustremos estas definiciones con un ejemplo. El conservadorismo natural de un espiiritu maduro es mal visto por aquel que aspire a las reformas; la iconoclastia natural de la juventud, juzgada nociva por el administrador que ha establecido su sistema. Sin embargo, no podemos pasar

por alto ninguno de estos factores opuestos, si la sociedad debe mantenerse sana; gracias a ellos logramos un progreso constante, que no desorganiza el estado social y tampoco le permite llegar a la decrepitud y el estancamiento. Estos factores diversos son indispensables al buen funcionamiento de las cosas que sin uno de ellos, se arruinariian.

De consiguiente, no podemos concebir ninguno de ellos como mal sociaI a menos que haya un exceso. En teerminos de filosofiia esoteerica, clasificaremos el conservadorismo como un mal negativo, desde el punto de vista de un reformador, y la iconoclastia como un mal negativo desde el punto de vista de un conservador.

El mal positivo es algo completamente diferente. Podraa tener la naturaleza de una iconoclastia excesiva, llegando a la anarquiia pura y simple; o de un conservadorismo tambieen excesivo, trayendo consigo los privilegios de clases y de intereses petrificados, contrarios al bien social o bien, podraa tomar la forma de: corrupcion poliitica, que altera la eficacia del mecanismo administrativo; o tambieen de la corrupcioon social, tal como la prostitucioon organizada o el trabajo infantil, nocivos a la salud del cuerpo nacional.

La tendencia conservadora y el instinto radical atraeraan aquellos que simpaticen con esos puntos de vista, y muy pronto sus partidarios se organizaraan formando partidos poliiticos; ninguna de esas fracciones es mala, excepto a los ojos de sus adversarios; el conjunto del cuerpo nacional los compara y soporta imparcialmente, reconociendo en ellos factores complementarios. Asimismo los elementos criminales y corrompidos de la sociedad buscaraan la manera de organizar por su cuenta un Tammany Hall. El partido conservador y el radical pueden ser comparados' respectivamente a Chesed y a Geburah; Tammany Hall podraa ser comparado Qliphoh que corresponde a Gueburah, la fuerza incendiaria opositora y los Trusts organizados, al Qliphoh de Chesed que engendra la corrupcioon.

El mal negativo es el corolario praactico del principio del Equilibrio; el Equilibro, es el resultado de la balanza entre fuerzas opuestas; por tanto, eestas deben combatirse una a otra. No debemos cometer el error de considerar bueno el teermino aislado de un par de fuerzas en lucha, y malo el otro; este punto de vista es la base misma de la fundamental herejiia dualista.

Los estudiantes esclarecidos e instruiidos de toda religloon consideran el dualismo como una herejiia, los adherentes ignorantes de una fe cualquiera son los que creen en el conflicto entre la luz y las tinieblas, entre el espiritu y la materia, cuyo resultado final es el triunfo de Dios, la abolicioon, la eliminacioon total de las influencias que se oponen a eel. El Protestantismo Cristiano olvida que Lucifer es un Porta Luz, que Sataan es un aangel caiido, y que Nuestro Senior no limitoo su mensaje a la humanidad, sino que descendioo a los Infiernos, dirigieendose allii a los espiritus encadenados. No podemos vencer el mal suprimieendolo ni destruyeendolo, sino absorbieendolo e introduciendo en eel la armonia.

En todos nuestros caalculos y conceptos debemos distinguir con cuidado la influencia de un Sephirah y la resistencia del Qliphah correspondiente. Los dos Arboles, el Divino y el Infernal, el de los Sephiroth y el de los Qliphoth, en general son representados como apareceriian si el Arbol adverso fuese la imagen del Arbol Celeste, en un espejo colocado en su base, igualando asii, en profundidad, la altura del otro. obtendremos un concepto maas exacto concibiendo los dos jerogliificos como inscriptos en cada lado de una esfera, de manera que si un peendulo se balancease de Gueburah a Guedulah (Marte y Juuniter) iriia maas allaa del liimite en alguun sentido y se pondriia a girar del lado opuesto del Arbol, llegando asii a la esfera de influencia del Sephirah adverso correspondiente. Si fuese muy lejos en el sentido de Gueburah (Severidad), llegariia a la esfera de las Fuerzas Devorantes e Inflamadas de la Crueldad, del odio; si fuese demasiado lejos en el sentido de Guedulah (la Piedad), llegariia a la esfera de la Complacencia que permite la Destruccioon, foormula plena de significado.

El miistico nos dice que su objetivo es el de moverse en la esfera del espiiritu puro, sin mezcla alguna de lo terrestre, y que, por consiguiente invoca soolo el Nombre de Dios. Pero el ocultista responde a ello: mientras esteeis en un cuerpo terrestre, sois un hijo de la Tierra, y el espiiritu no puede permanecer para vos sin mezcla. Cuando invocaais el amor divino no podraa llegar a vos sino por intermedio de un Redentor. La Esfera de la Redencioon es Tiphareth, cuyo Arcaangel es Rafael, el sanador. No reconocemos la influencia del Redentor por las seniales que da, curando el cuerpo y el alma? El inverso del Redentor que armoniza son los Querelladores, los grandes gigantes ogros que

se combaten sin cesar los unos a los otros. No vemos, acaso, su influencia en las doctrirnas maas duras del Cristianismo, en la idea del castigo eterno en las regiones infernales en oposicioon con la recompensa eterna bajo el reinado del vengador y venal Jehovah? Si esas no son Las Fuerzas Duales Contrarias, cuaales son, pues? El pensamiento religioso moderno comete un gran error no comprendiendo que el exceso de un bien es con eso y con todo, un exceso.

El uunico periiodo durante el cual se produce un perfecto equilibrio de fuerzas, es el Pralaya o la Noche de los Dioses. La fuerza en equilibrio es estaatica, potencial y nunca dinaamica, porque ese equilibrio implica dos fuerzas contrarias que se han neutralizado perfectamente de una a otra, de manera que cada una es inerte, inoperante. Destruyamos el equiIibrio y las fuerzas se pondraan de nuevo en libertad para actuar; el cambio puede producirse desde entonces; el crecimiento, la evolucioon y la organizacioon podraa nacer. En el equilibrio perfecto no hay ninguna posibilidad de progreso: es un estado de reposo. Se dice que al final de una Noche Coosmica se rompe el equilibrio y que, de consiguiente, de nuevo se produce una efusioon de fuerzas, y la evolucioon recomienza.

Preferentemente, el Equilibrio del Universo puede ser comparado maas a un peendulo que a una tenaza: no es mantenido inmoovil; entre estos dos conceptos hay una enorme diferencia. Porque en el control de sii mismo siempre hay una ligera vibracioon un temblor de las fuerzas opuestas; en ella hay una estabilidad no de inercia, sino de esfuerzo.

En el Arbol, esto estaa representado por los dos Pilares de la Misericordia y del Rigor, que se oponen una a otro. Gueburah (el Rigor) se opone a Guedulah (la Misericordia). Binah (la Forma) se opone a Kjokmah (la Fuerza). Si esta oposicioon concluyera el universo se hundiriia, como cae un hombre cuando, tirando de una cuerda, eesta se rompe. Debemos comprender claramente que esta resistencia, esta tensioon que tenemos que combatir en cada una de nuestras acciones, no es un mal: es el contrapeso necesario a toda fuerza que podamos emplear.

Como ya hemos dicho en el capiitulo precedente cada Qliphah nacioo, primero, como la emanacioon de una fuerza no equilibrada, en el curso de la evolucioon del Sephirah correspondiente. Hubo un periiodo en que las fuerzas de Kether se expandieron para formar a Kjokmah y el Segundo Sendero estaba en viias de devenir, pero no establecido por completo; Kether, pues, debioo entonces encontrarse no equilibrado, expandieendose sin compensacioon. Vemos este fenoomeno de transicioon patoloogica claramente ilustrado en el caso del adolescente que ha dejado de ser ninio que estaba bajo el control de otra persona. y todavia no es un adulto capaz de controlarse a si mismo.

Este periiodo inevitable de fuerza no equilibrada, esta patologiia de la transicioon, es lo que da, sucesivamente, nacimiento a cada Qliphah. Se deduce que la solucioon del problema del mal y su desaparicioon en el mundo no puede ser lograda por su supresioon sino maas bien por su comprensioon y su reabsorcioon consecuente en la Esfera donde tuvo origen. La fuerza no equilibrada de Kether, que dioo nacimiento a las Dos Fuerzas Adversas, debe ser neutralizada por un acrecentamiento correspondiente de Kjokmah, la Sabidura.

La fuerza no equilibrada de cada Sephirah, pues, que pudo desarrollarse sin control durante las fases temporarias de desequilibrio que surgieron perioodicamente en el curso de la evolucioon, forma el nuucleo en torno al cual fueron organizadas todas las formas de pensamiento malhechoras de la conciencia de los seres sensitivos, o por la operacioon de fuerzas ciegas que se hallaban no equilibradas, dirigieendose cada tipo de desarmoniia al lugar que le es propio. Se deduuce que aquello que primitivamente era un simple excedente de fuerza pura y buena en su naturaleza intriinseca, a falta de compensacioon puede convertirse, en el curso de los siglos, en un centro altamente desarrollado y organizado del mal positivo y dinaanico.

Un nuevo ejemplo haraa esto maas claro. Un excedente de la energiia necesaria a Marte (Gueburah), que destruye la inercia y hace desaparecer lo que es excretorio y usado, necesariamente deberiia producirse en el periiodo anterior a una emanacioon de Tiphareth Fuerza Redentora. Tan pronto como fuese emanada, el Redentor vendriia a compensar la severidad de Gueburah diciendo, como Nuestro Senior: Os doy mi nueva ley: ya no diree maas ojo por ojo, diente por diente.... Este rigor unilateral de Gueburah nos valioo el Dios celoso del Antiguo Testamento y todas las persecuciones religiosas a que dioo lugar Su Nombre cruel salvaje. He aquii el Qliphah de Gueburah. Toda naturaleza opresora y cruel estaa sintonizada con eel. A su esfera va todo el excedente de fuerzas que emana, el cual es absorbido por una fuerza contraria del universo, toda venganza insatisfecha, toda sed de crueldad que tampoco fuee satisfecha. Y estas fuerzas cada vez que hallan

una ocasioon de expresarse, la toman. De modo que el hombre que se deje arrastrar por la crueldad, como consecuencia de una naturaleza no desarrollada o disforme, bien pronto descubre que no solamente satisface sus instintos, sino que un gran poder venido del espacio corre a travees de su ser como impulsaandolo a cometer un crimen tras otro, hasta que abandona toda prudencia y control, y se destruye a sii mismo por alguun exceso maas imprudente que los anteriores.

Y cada vez que nos convertimos en el canal de una fuerza pura, es decir, de una fuerza simple, no arruinada por motivos ulteriores y consideraciones secundarias, encontramos tras de nosotros que un gran riio, venido del Sephirah correspondiente, nos elige como medio de expresioon. Es esto lo que al devoto, aunque sea limitado, da su poder, que parece anormal.

In document Learning Online Network with CAPA (Page 70-74)