Se hace muy difícil realizar una clasificación de las instituciones que de una u otra forma tienen relación con la atención, cuidado y educación del niño preescolar, debido a la gran variedad criterios y modalidades que existen en la actualidad en Colombia, lo cual dificulta cualquier intento por caracterizar un área que durante muchos años estuvo al margen de toda planeación y control por parte de los gobiernos nacionales. Porque independientemente del énfasis que cada institución oficial o privada realiza en una área determinada y los intentos que existen por darle a la educación preescolar un sello de especialización, en general se observa una tendencia al integralismo o eclecticismo, o sea ofrecer todos los servicios que usualmente brinda cualquier establecimiento preescolar tradicional: alimentación, educación, atención medica, transporte, recreación, etc. Naturalmente este acento que se pone en los servicios que se ofrece, va a depender de los niveles socioeconómicos de los usuarios, ya que si bien la nutrición o la salud cualitativa pueden tener prioridad en los sectores más pobres de la población, en cambio no la tienen necesariamente en las familias de mas altos ingresos, que están en condiciones de procurárselos fuera de la institución escolar.
8.7.1 Tipos de instituciones:
- Jardín infantil o preescolar: Es el establecimiento tradicional en el área preescolar cuyas características fundamentales fueron definidas por los precursores de esta modalidad educativa: Froebel, Montessori, Declory y otros.
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Sus fines son específicamente educativos, los cuales apuntan hacia el desarrollo intelectual, psicomotor, psicosocial y moral del niño, muchas veces independientemente de la condición nutricional o social de este, ya que su población está integrada en su mayoría por sectores de la clase media o alta, donde se supone no existen estos problemas. Su función principal es preparar al niño para su ingreso a la escuela, o sea facilitar su proceso de adaptación a la vida y al régimen escolar, pero al mismo tiempo servir de puente entre la familia y la escuela. La concepción dominante en Colombia no se diferencia de la propia de los países desarrollados, ya que ha adoptado su misma estructura, organización y métodos pedagógicos. Se la asocia con el sector privado, ya que los primeros kindergarten fueron creados a iniciativa privada, y durante su desarrollo histórico siempre la educación preescolar privada ha sido notoriamente mayoritaria.
- Los hogares comunitarios de bienestar. Una de las modalidades de atención al menor de 7 años que ha tenido más difusión y aceptación entre los usuarios de estos servicios, es sin lugar a dudas el Hogar Comunitario de Bienestar (HOBI) el cual surgió dentro del Programa de Erradicación de la Pobreza Absoluta del gobierno de Virgilio barco, y respondiendo a la preocupación por la baja cobertura de estos servicios entre la población infantil, sus altos costos y la escasa participación de la comunidad en la creación y administración de estas instituciones.
Para el ICBF, los HOBIS es un programa de atención integral al menor que involucra a la familia y a la comunidad en la gestión, administración y organización del mismo, y por lo tanto en el cuidado de los niños. Funciona dentro de una vivienda de la misma comunidad, y es atendido por una mujer perteneciente a ella y que se le conoce con el nombre de Madre Comunitaria.
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- Las aulas de grado cero. Tradicionalmente en Colombia la Educación preescolar ha sido una prerrogativa y un privilegio de los sectores socioeconómicos de mayores ingresos. La realidad habla por sí sola: la mayoría de los niños que ingresan por primera vez a las escuelas públicas, nunca han pisado un preescolar.
También uno de los factores que impulso la creación del grado cero, fue la necesidad de hacer efectivo los principios señalados por la constitución política del 91 en su artículo 44 con relación a los derechos fundamentales del niño y a los derechos a la educación señalados en el artículo 67, donde se afirma que: el estado, la sociedad y la familia son responsables de la educación que será obligatoria entre cinco y los quince años, y que comprenderá como mínimo, un año de preescolar y nueve de educación básica.
El grado cero es una modalidad alternativa de atención preescolar que constituye el inicio mínimo obligatorio de la educación básica general de los ciudadanos colombianos. En este marco, su población objetivo está constituida por aproximadamente el 85% de la población en educación preescolar que no tiene acceso a la educación de este nivel. Como tal, el grado cero, además de aportar al logro de los propósitos generales del sistema educativo.
La fundamentación del grado cero no solo surgió como una alternativa para resolver un problema de cobertura dentro del contexto preescolar sino como una verdadera propuesta pedagógica que aspiraba a responder numerosos interrogantes teóricos y prácticos sobre el trabajo educativo con el niño. El hecho de reducirse solo a un año lectivo, de trabajar en el reducido espacio de un aula escolar y de estar orientado preferentemente a niños pertenecientes a familias pobres, hacía del grado cero una modalidad diferente a la Educación Preescolar tradicional, acostumbrada a desarrollar sus programas en un periodo de tres años,
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sin limitaciones espaciales y con una población proveniente de sectores más acomodados.
No hay duda que desde su creación en el año 1991, el Grado Cero ha tenido un crecimiento y un desarrollo inusitado, quizás por el grado de aceptación que ha tenido un crecimiento y un desarrollo inusitado, quizás por el grado de aceptación que ha tenido en el campo educativo y por los recursos económicos que han invertido los gobiernos de Gaviria y de Samper en la implementación del grado obligatorio de preescolar en las instituciones oficiales del país, en cumplimiento del artículo de la constitución nacional y de la ley 115 de 1994.
El grado cero, a juicio de los personeros del MEN, no es un programa aislado e independiente de otras acciones promovidas por los gobiernos nacionales destinadas a mejorar las condiciones de vida de los niños menores de 7 años y de sus familias, por eso generalmente se le enmarca en el contexto (desde su concepción hasta los 7 años) condiciones favorables para sus socialización y desarrollo integral, a través de acciones que involucren a la familia, a su grupo social inmediato y al Estado, con el propósito de valorar y desarrollar todas sus potencialidades.
8.7.2 Otros tipos de instituciones que atiendan al niño preescolar. En Colombia, al igual que otros países latinoamericanos, existen una gran variedad de instituciones, que si bien no cumplen específicamente funciones educativas y pedagógicas a nivel preescolar, realizan labores que de alguna forma las comprometen con el área. Se trata de instituciones regentadas o financiadas por fundaciones filantrópicas o sin ánimo de lucro, órdenes religiosas, centros hospitalarios, patronatos, organizaciones de beneficencias, entidades cívicas, etc. que dan albergue, protege, realizan tratamientos o educan niños con los problemas sociales, físicos o psicológicos. A pesar de la gran variedad de
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servicios que procuran y la diversidad de propósitos que las animan, todas estas instituciones de una u otros forma cumplen un tipo de labor educativa con niños menores preescolares que están vinculados a estas.
- Centros de protección. El concepto centro de protección posee significados muy diferentes, ya que en esta categoría se incluyen frecuentemente a asilos, orfanatos, casas-hogares, casas de beneficencia, escuelas-hogares, granjas infantiles y otras modalidades afines, las cuales tienen por propósito fundamental el atender y dar albergue, alimentación y en adopción. En Colombia en 1990 existían aproximadamente 300 centros de protección, pero solo 30 de ellos tenían por responsabilidad cuidar y albergar niños preescolares, especialmente huérfanos y sin hogar. Este pequeño número de centros de protección a nivel preescolar, se debe al hecho que la mayoría de estas instituciones reciben a niños y jóvenes hasta de 18 años.
- Centros de educación especial. A diferencia con el área específica de protección y adopción, el tema de la educación especial tiene en la actualidad una gran incidencia en el replanteamiento y renovación de los círculos preescolares de los centros de formación académica, debido a que el 20% de la población minusválida y limitada está integrada por niños menores de 7 años. Pero si bien el volumen de la población minusválida en edad preescolar es bastante apreciable, esta es solo un porcentaje mínimo entre los niños con limitaciones psicológicas, fisiológicos y motoras, que poseen recursos económicos para ingresar a los centros de rehabilitación.
Es muy común en la actualidad en contar en los establecimientos preescolares, niños que requieren tratamiento a nivel visual, auditivo o motor, pero que por razones económicas no han podido ser remitidos a centros de educación especial. Para detectar muchas de estas anomalías se necesita que la maestra preescolar posea por lo menos un conocimiento básico de la sintomatología de estas, ya sea
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para sugerir el tratamiento de un especialista, o si son leves, ayudar a resolverlas dentro de sus posibilidades.
En 1985 existían aproximadamente 50intituciones a nivel nacional dedicadas a tratar y rehabilitar niños con problemas auditivos. Estas instituciones eran atendidas por un total de 400 docentes y especialistas y una población matriculada de 3000 niños con problemas auditivos.
8.8. ORIENTACIONES CURRICULARES Y PEDAGÓGICAS DE LA