Comprender las relaciones, no siempre manifiestas, entre la inserción o intervención del proyecto y la comunidad. Esta última entendida como un conjunto más amplio que los usuarios, aunque todos adscriban a un mismo pueblo indígena o identidad. Profundizar respecto a las connotaciones identitarias y funcionales del edificio o espacio. Es básico saber si será para el uso exclusivo o primario de una comunidad particular, o si tendrá un espectro más amplio de usuarios que promuevan la comunicación y encuentro con ciudadanos de diverso origen, pero siempre resguardando la coherencia con los contextos culturales y las tradiciones. Evitar las generalizaciones respecto al pueblo mapuche, dado que en una misma localidad o comuna pueden cohabitar distintas identidades mapuche (por ejemplo,
lhafkenche y nagche; wenteche y pewenche) o en el caso de un mismo servicio público
Una selección de elementos culturales posibles de incorporar Una identificación de patrones locales recurrentes Un acercamiento a la cosmovisión
A su vez, el proceso previo al diseño arquitectónico con pertinencia cultural
mapuche exige integrar las diversas formas de habitar el territorio, comportamientos espaciales, hábitos y costumbres y su traducción espacial, así como
valores y creencias, además del simbolismo que les está asociado, entre otros elementos culturales. Ello demanda conocer las expresiones de la cosmovisión propia de los destinatarios o usuarios de las obras, según se trate de una u otra identidad territorial, para lo cual es necesario el involucramiento de la comunidad. Entre las estrategias que se recomiendan para este proceso, se tienen las que se explicitan a continuación:
f Identificar elementos que se consideran sagrados y propios diferenciándolos de lo
que se juzga como externo o ajeno, así como aquello que pueda ser ofensivo para unos u otros usuarios.
f Examinar variaciones al interior de una misma identidad cultural, aclarando si ello
es producto de factores territoriales, de interpretaciones actuales o consecuencia de mitos arraigados en el pasado.
f Reconocer eventuales narrativas significativas que vinculen el territorio/paisaje
con las edificaciones y sus emplazamientos a través de emociones, experiencias y señales materiales e inmateriales, que a menudo se relacionan con el ámbito de las creencias espirituales.
f Comprender esquemas de comportamiento local, formas de uso de los espacios
(el habitar), materiales y sistemas constructivos que pudieran ser representativos.
f Examinar la presencia de mitos, iconos, huellas y/o señales figurativas con carga
simbólica cultural que pudieran ser usados en el diseño, siempre y cuando no posean carga negativa u ofensiva.
f Dado que los “elementos” culturales abarcan ideas, conceptos, creencias, artefactos,
discursos y otro tipo de productos culturales, incluyendo imaginarios y valores culturales, el diseño arquitectónico no puede limitarse a representar un número determinado de “elementos”, como tampoco pretender integrarlos todos.
Asumir el rol facilitador del responsable del diseño arquitectónico Juicio a la calidad de obras arquitectónicas actuales
f Identificar signos o señales culturales que refieren al entorno natural y que puedan
tener una representación tridimensional.
f Indagar, además de los vínculos con la naturaleza y/o la religión, otras señales
culturales actuales con los propios usuarios (creencias contemporáneas junto a tradiciones).
f La integralidad entre aspectos prácticos y simbólicos debe considerar la legibilidad
para todos los usuarios, evitando simbolismos que solo son visibles para un arquitecto o desde lo alto.
f Considerar y comprender la intrínseca relación hombre-naturaleza y la integralidad
del hábitat indígena.
f Reconocer los cambios producidos en el intercambio cultural (aculturación /
apropiación / asimilación / rechazo).
f Combinar visiones disciplinares (arquitectura, antropología, facilitadores
interculturales) con la perspectiva de los usuarios a lo largo de todo el ciclo de los proyectos.
f Expandir la representación más allá de la mera sumatoria de elementos formales
y simbólicos vinculados a la cosmovisión, los mitos y creencias.
f Advertir que las connotaciones culturales no son evidentes a simple vista y solo
pueden conocerse al insertarse profundamente en la cultura.
f Asumir el rol de colaborador o facilitador del diseñador, el cual no debiera limitarse
a interpretar requerimientos culturales, sino también a favorecer la representación cultural de los usuarios.
f Ponderar los juicios respecto a la pertinencia cultural a partir de argumentación
objetiva. La evaluación de bondades o defectos en la incorporación de elementos culturales en la arquitectura depende del juicio de los propios usuarios.
f Identificar las tensiones entre aspectos funcionales, estéticos y semánticos, los
cuales debieran buscar un equilibrio relativo, en consenso con los usuarios.
Asumir la complejidad del diseño con pertinencia cultural Un reconocimiento de vínculos prácticos y simbólicos en la relación con el entorno
La consulta con los involucrados Evitar la caricatura y la homogeneización
f No reducir la arquitectura con pertinencia cultural a una homogeneización
de patrones culturales.
f Evitar la caricaturización de símbolos que redunden en una simplificación
excesiva de la cultura.
f Comprender que la participación de los usuarios representa un valor arquitectónico,
ya que añade conocimiento, necesidades y valores propios, contribuyendo así tanto al proceso de diseño arquitectónico como a la apropiación identitaria y sustentabilidad futura de las obras.
f Propiciar un proceso de diálogo e interacción con la comunidad o sus
representantes para participar en los objetivos del proyecto, y definir sus alcances, plazos y procedimientos.
f Incluir la experiencia de las comunidades/organizaciones, asumiendo que se debe
alcanzar acuerdos para conjugar aspectos funcionales con motivaciones estéticas y simbólicas, en un marco de respeto y consenso.
f Facilitar los acuerdos en torno a diversas preferencias o énfasis respecto a la
representación de la cultura (simbología, mitología) o de su historia (coyunturas épicas, figuras heroicas). La elaboración de estas conexiones identitarias, incluso controversiales con la función pública, constituye un desafío interesante para el diseño al momento de conjugar las distintas capas o elementos que se desea figurar materialmente.
La revisión de antecedentes culturales y las edificaciones visitadas en los diferentes territorios mapuche evidencian una adaptación a sus contextos geográficos, climáticos, y muy especialmente a los sociales y culturales. Se trata de obras contemporáneas que han sido intencionadas para lograr un diseño que incorpore aquellos elementos culturales con alto significado para las comunidades indígenas residentes, al tiempo que cumplen con los programas arquitectónicos y los objetivos sociales para los que fueron concebidas.
De esos referentes se desprenden patrones recurrentes que se traducen en consideraciones, orientaciones y lineamientos específicos para un diseño arquitectónico destinado a contextos interculturales. Se trata de aspectos que deben ser considerados en conjunto en el diseño de las obras, aun cuando —para efectos prácticos— aquí se exponen separados según los ámbitos o elementos particulares a los que se refieren.
Territorio
Aspectos climáticos, topográficos Emplazamiento, orientaciones
Edificaciones
Configuración, vínculos espaciales, volúmenes, proporciones Envolvente, imagen, simbolismo
Materialidad y sistemas
Materiales apropiados para el lugar
Sistemas que reconocen tradiciones e imaginario cultural