Chapter 3 Ð Concept analysis
4.7 Statistical Analysis
Madera 23 x 63.7 x 22.3 cm MNA, INAH, México, D.F. [10-222373] La música resultó ser elemento primordial y protagonista indispensable para la celebración de ritos y ceremonias. El gran sentido musical de los pueblos prehispánicos fue puesto al servicio de la danza y la poesía. Los ritos, no exentos de cierta escenografía y teatralidad - en la forma, no en el contenido - resultaban impactantes para la población que asistía a ellos. Así, flautas, sonajas y tambores servían de fondo al gran acto ritual. Los instrumentos de percusión característicos de nuestras culturas prehispánicas son muchos y muy variados, destacando básicamente dos: el
teponaxtli y el huéhuetl. El teponaxtli es un tambor hueco, hecho de madera, con dos lengüetas de
diferente grosor y longitud, por lo que cada una produce un sonido diferente, pudiéndose tocar simultáneamente como las voces de madera de la marimba. Se percutía con un par de palillos cuya punta estaba cubierta de hule. El sonido es muy penetrante y con un timbre muy característico.
El ejemplar que mostramos es la representación de un felino estilizado, con las fauces semi- abiertas, lo que permite entrever sus fuertes colmillos.
Todas las formas se encuentran constreñidas en el bloque de madera, lo que constituye una constante en la escultórica azteca. LC
TLAPANHUÉHUETL
Mexica. Postclásico tardío Madera 84 x 50 cm MNA, INAH, México. D.F. [10-2421]
Una de las obras maestras del arte azteca es este enorme tambor vertical llamado tlapanhuéhuetl. Este tipo de instrumentos eran representados en los códices junto al teponaxtli, lo cual significa que la combinación de ambos sonidos y timbres resultaba armoniosa. A diferencia del huéhuetl, el
tlapanhuéhuetl era mayor en dimensiones y por lo tanto su sonido resultaba más grave y potente. Se
tocaba con las palmas y los dedos de las manos, para explotar mejor todos sus sonidos y efectos, mas no con baquetas como se toca en la actualidad. El panhuéhuetl al que nos referimos está hecho de una sola pieza y tenía en la parte superior un parche de piel animal, que ya no se conserva, y unas oquedades en la base de diseño característico, por donde salía el sonido amplificado. Los rituales resultaban mucho más misteriosos y dramáticos cuanto más se recurriera a los golpes rítmicos, secos y vigorosos de los tambores.
Es muy difícil que este tipo de piezas en madera sobrevivan a las inclemencias de la humedad y al yugo del tiempo. La tierra que cobijó esta obra de arte fue piadosa. En ella podemos aún observar con su fino y delicado relieve una enorme águila con las alas extendidas y que con su pico curvo detiene el símbolo Atl-Tlachinolli, es decir "Agua Quemada", símbolo de la guerra. Comparte la escena con un buitre, relacionado con la muerte. Una cenefa de ondas entrecruzadas sirve como separación a la parte inferior, donde hay representaciones de símbolos solares. LC
Sala 5 El tiempo sagrado * La cuenta de los días
Tiempo y espacio eran las dos categorías fundamentales del mundo prehispánico. Cuatro edades o Soles habían existido en el intento de los dioses por crear al hombre y el alimento que habría de sustentarlo. Fueron cuatro Soles que a su vez se destruyeron por la eterna lucha de los dioses. El Quinto Sol nació en Teotihuacan. Este es el Sol en el cual vivimos.
Fueron los dioses quienes crearon los días, los meses y los años. Dieciocho meses de 20 días componían el calendario solar con un total de 360, más cinco días aciagos. El calendario lunar se componía de 260 días. Algunos códices servían para llevar la cuenta de los días y el tiempo. Cada 52 años había una renovación de lo existente y se encendía el Fuego Nuevo. El Xiuhmolpilli era el atado de 52 cañas que simbolizaba el siglo. Era enterrado en altares adornados con huesos y cráneos de piedra conocidos como Altar de los siglos.
Piezas Exhibidas
q Vaso maya con numerales
Recipiente de cerámica en el que vemos dos bandas diagonales con cinco glifos cada una. Entre los pueblos mesoamericanos se
desarrolló un sistema glífico que les permitió plasmar fechas, números, días, meses, años, nombres y acontecimientos relevantes en muros, esculturas y cerámicas. q Numeral Ollin-Técpatl Numeral Ollin-Técpatl Cuchillo de sacrificio y el símbolo del movimiento, llamado Ollin. Ambos signos forman parte del sistema calendárico. q Altar de los cuatro soles En cuyas caras se observan los cuatro soles que antecedieron al Quinto Sol que se creó en Teotihuacan. q Xiuhmolpilli Los glifos que decoran este atado de cañas tienen relación con el sol. ya que el 2-Caña es la fecha del
nacimiento del dios solar y de la guerra, Huitzilopochtli, en tanto que el 4-Movimiento se relaciona directamente con el Quinto Sol, que alumbra al hombre nahua. q Numeral Numeral 3-Técpatl o Cuchillo de Numeral 3-Técpatl o Cuchillo de Cuetzpallin o Lagartija. q Numeral 1-Águila Numeral 1-Águila
Cuauhtli o l-Águila. El calendario mesoamericano en general y nahua en particular tenía dos
series: el del año solar o Xihuitl de 360 días más cinco días nefastos y el Tonalpohualli de 260 días, que era la cuenta de los días y los destinos formado por 18 meses de veinte días, cada uno tenía el nombre de un ave, animal o cosa. q Flor de cuatro pétalos Escultura que muestra una flor de cuatro pétalos con un chalchihuite o piedra verde al centro, que significan los cuatro rumbos del universo.
q Numeral 3-Caña
Numeral 3-Caña
Ácatl o "caña". Posiblemente corresponda a la conquista de Zapotlán, Oaxaca, en el año 1495,
por los mexicas. q Coyote
En su pecho lleva el numeral 2-Caña.
q Lápida del glifo del año mixteco Sacerdote que luce un tocado compuesto por el símbolo del año solar -un trapecio con el rayo solar- y en su mano lleva un elemento utilizado en una ceremonia
relacionada con la medición del tiempo. q Personaje de las tres caras
Escultura que refleja el paso de la vida misma. Al centro se observan las facciones de un hombre joven; a sus lados se encuentran las mitades del rostro de un anciano, que a su vez está enmarcado por la faz de un hombre con los ojos cerrados, que representa a la muerte.