• No results found

Chapter 7 – Data Collection, Analysis, and Integrity

7.3. Procedures for Data Analysis

7.3.1. Statistical (Quantitative) Analysis

Tomado de http://img1.hoy.com.do/image/a 1

“Él puso por encima de todo el periodismo y la búsqueda de la verdad por encima de cualquier otra prioridad”

FIDEL CANO

Desde el 2004 hasta la fecha es el director de El Espectador. Es filósofo de la Universidad de los Andes, tiene un diplomado en relaciones internacionales de la Universidad de Nueva York y un máster en periodismo de la Universidad de Northwestern. Antes de ser el director del periódico, había trabajado entre 1987 y 1995 como redactor deportivo, editor de las secciones ―Vida cotidiana‖ y ―Economía‖, y corresponsal en las Estados Unidos. Fue agregado de prensa de la embajada de Colombia en Washington y, entre los años 1998 y 2000, fue editor político del El Tiempo. En el año 2000 vuelve al periódico de su familia como editor general, en esa época El Espectador se vio obligado a dejar de circular diariamente y se convirtió en un semanario. Cuando Fidel Cano asume la dirección del periódico, comienza a liderar una recuperación periodística y empresarial que finalmente logra que El Espectador en 2008 vuelva a circular diariamente. En 2006 fue galardonado

con el premio Nacional de Periodismo Simón Bolívar como el ―Periodista del Año‖ por la calidad periodística del El Espectador‖.

¿Qué importancia tiene luchar por la memoria de un país como Colombia?

Es muy importante conocer el pasado, porque si no se repite irremediablemente. De manera que es muy importante saber todo lo que pasó en este país para que no volvamos a repetirlo, para que aprendamos las lecciones de todos esos momentos y, por supuesto, para que quede claridad de quienes terminaron haciendo la historia.

¿Qué significa recuperar la obra de Guillermo Cano Isaza?

Es un legado muy importante, realmente es un periodista que dejó unas enseñanzas. Para las nuevas generaciones posiblemente no les diga nada el nombre de Guillermo Cano, de manera que es fundamental que ese legado este ahí y que cualquiera pueda encontrarlo y poder ver el contexto del periodismo que él hizo en ese momento y ver todas sus enseñanzas y aprender de ellas.

¿Qué significa Guillermo Cano para usted?

Él puso por encima de todo el periodismo y la búsqueda de la verdad por encima de cualquier otra prioridad digamos, incluso su vida misma en la última época, pero incluso antes lo puso por delante de los beneficios económicos o por delante de la tranquilidad familiar, por delante incluso de la institucionalidad en batallas, por ejemplo, como la que

dio por los derechos humanos en un momento en que quien no estuviera en filas cerradas al lado del Estado era considerado subversivo o algo así. Aunque él estaba muy lejos de ser un subversivo, pues digamos que afrontó que le dijeran todo lo que fuera y sin embargo mantuvo la posición frente a unos principios.

¿Qué legado dejó Guillermo Cano para la prensa y el periodismo?

Para la prensa creo que demostró que nuestra función o la función de la prensa es la de buscar la verdad por encima de cualquier otra cosa, que no debe dejarse seducir por los poderes que están alrededor, que esas cosas son las que finalmente agradecen sus usuarios, sus lectores. Que haya realmente una prensa comprometida independiente y no implemente acomodada a los poderes o al poder político. En la misma institucionalidad y para los periodistas, es la muestra de cómo esa vocación periodística va más allá de cualquier otro interés que puede ir desde la fama a la plata o a la vida misma. Finalmente el periodismo es en buena parte una vocación más que una simple profesión y eso creo que Guillermo cano lo demostró a través de su vida.

¿Por qué son importantes las grandes batallas que él libro para la memoria?

Es importante para ver lo que le pudo haber pasado a este país si no se hubieran hecho esas cosas. Si El Espectador no se hubiera enfrentado al Grupo Gran Colombiano posiblemente nunca hubiera pasado nada, no hubieran llegado las autoridades a comprobar que eso que decía El Espectador y que tanto se negó en muchos momentos, pues era en realidad verdad. O las advertencias que hizo sobre hacia donde llegaríamos con el narcotráfico. Yo creo que Guillermo Cano fue el primero que avizoró eso y aunque no le pararon muchas bolas y terminamos un poco en lo que el advertía que íbamos a terminar. Finalmente fue una muestra de que la sociedad colombiana no se entregó totalmente al narcotráfico y digamos

que la independencia también se le debe a Guillermo Cano de que el periódico supiera retirarse a tiempo de la conexión, digamos con un partido como el Partido Liberal y con la política. Creo que también fue una enseñanza para el periodismo posterior, poder demostrar que uno puede defender unas ideas sin no estar defendiendo necesariamente ni a los políticos que dicen defenderlas, ni a los partidos que dicen defenderlas. Que las ideas están muy por encima de esos poderes. De manera que creo que son muchas las enseñanzas de ese legado de Guillermo Cano que es importante recordar, porque son muy ejemplificantes en estos momentos de la vida nacional colombiana. De manera que la historia reciente de Colombia está muy unida a ese legado.

¿Cuál es su opinión frente al crimen de Guillermo Cano y a la necesidad de los colombianos de tener memoria frente a este tema?

Frente al crimen siempre querremos saber toda la verdad, de alguna manera se supo quién dio la orden, pero creo que hay alrededor de ese crimen muchas personas que estuvieron involucradas, que se lucraron del narcotráfico, que estuvieron ahí dando el sí o apoyando o dando la plata o en fin permitiendo que todo ese crimen sucediera. Es importante para recordar y saber que pasó en ese crimen pues porque es un momento muy especial. Era el primer gran periodista contra el que se atentaba y el hecho de que finalmente hoy El Espectador siga existiendo, aunque la intención era acabarlo de todos modos y acabó con muchas vidas, digamos que ese asesinato fue como un arma, un instrumento que en algún momento se pensó que podría callar al periodismo colombiano. Sin embargo, por ser quien era, Guillermo Cano, lo que hubo fue un levantamiento del periodismo contra ese ataque. De manera que todo eso me parece que ilustra muy bien ese momento de la vida nacional que es importante recatar y que es importante que se sepa que fue lo que pasó.

¿Qué cree usted que se deba hacer para lograr la reconstrucción de la memoria histórica del periodismo, poniendo la mirada en lo que pasó con el asesinato de Guillermo Cano?

Pues es difícil. La memoria es tan débil, es tan difícil mantener la memoria. Obviamente en ese momento el significado de Guillermo Cano para la gente pues era una persona cercana, hoy para las nuevas generaciones posiblemente es como una entelequia por allá, que es difícil de apresar. Pero hay que insistir, por lo menos para quien esté interesado en saber, ahí este la memoria y pueda encontrarla, pues es fundamento y retrasa un poquito el olvido y puede por lo menos dejar advertido que su muerte no fue en vano y que hay enseñanzas que todavía se mantienen y que es importante valorar y que la gente las sepa valorar.

Tomada de http://www.noticiasuno.com/rep 1

“Para mí es el nombre de mi espíritu de pelea por la libertad de prensa”

Actualmente es el subdirector de Noticias Uno, es miembro del Consorcio Internacional de Periodismo, uno de los directivos de la Fundación para la Libertad de Prensa, consejero del Instituto de Prensa y Sociedad Ipys y del Comité de Protección a los Periodistas (CPJ) con sede en New York.

Es uno de los periodistas de investigación más respetados que tiene el país. Antes de llegar a Noticias Uno, fue director del equipo de Periodismo Investigativo (PIE) de El Espectador, por hacer denuncias e investigaciones le toco irse al exilio por unos años, y Nieman Fellow de la Universidad de Harvard. Dirigió el especial periodístico ―Los Pecados de Chávez‖. Entre los premios que ha recibido durante su carrera se destacan: el Premio Mundial a la libertad de prensa, cuatro veces el premio nacional de periodismo Simón Bolívar, dos veces el premio del Círculo de Periodistas de Bogotá (CPB), y en septiembre de 2009 obtuvo junto a un equipo de Noticias Uno el premio a mejor trabajo en televisión que entrega la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano.

¿Por qué es importante luchar por la memoria de un país como Colombia?

Porque uno de los problemas que tiene Colombia es la amnesia, Colombia cree que todos sus problemas están tan sobrediagnosticados, y de hechos si hay mucha carreta sobre los problemas de Colombia, pero muy poco sobre las soluciones. Pero en medio de todo eso, en medio de toda la literatura sobre la libertad de prensa en Colombia, lo que no hay es protagonistas de esas historias y yo creo que Guillermo Cano en una tradición que tiene el país desde Antonio Nariño. Es la historia de la lucha por la libertad de prensa en Colombia y de la lucha por la persistencia de unos valores que fueron valores fundacionales del país y que en un momento dado por circunstancias en primer lugar de la violencia y en segundo lugar de la política y de su temor a la transparencia pues desaparecen.

En la medida en que la gente pudiera entender el mensaje de Guillermo Cano, nos hubiéramos evitado muchos problemas, es decir cuando Guillermo Cano decía que los dineros calientes estaban en las campañas políticas, cuando Guillermo Cano hizo una campaña para demostrar lo indigno que es un narcotraficante legislando, estaba haciendo todas las advertencias para lo que 20 o 30 años después estaba diciendo Mancuso en el Congreso, estaba diciendo que el 35% del Congreso eran mafiosos. Pero a Guillermo Cano lo mataron por cantarle la tabla al primero. Es decir, si el país hubiera entendido en ese sentido la lección no tendríamos un país con una parapolítica, con una narcopolítica como la que tenemos hoy. La intimidación no sólo a la prensa y a la política, sino al país que le produjo el asesinato de Guillermo Cano es un impacto que ni siquiera se ha medido. El país perdió en libertad, el país perdió en tranquilidad, el país perdió capacidad intelectual para analizar su realidad, el país perdió símbolos, el país perdió valores con el asesinato de Guillermo Cano. Sobre todo lo más grave es la intimidación de la violencia, de la mafia metida en la política, intimidó a quienes podían mantener vivo su legado, entonces creo que nunca es tarde para recuperarlo, máxime cuando nos damos cuenta que él era el Nostradamus, por ejemplo de la parapolítica.

¿Por qué es importante el nombre de Guillermo Cano?

Para mí es el nombre de mi espíritu de pelea por la libertad de prensa, para mí es como la conjunción de los valores de lo que yo considero el deber social que tiene que cumplir un periodista en un país como Colombia, para mí es el deber ser del periodismo, hacer el periodismo como se tiene que hacer. Es la corrección del lenguaje, es la verificación de las fuentes, es la exactitud en las palabras, es el respeto por la gente, por más delincuente que sea a los que uno se está refiriendo en sus noticias. Es como la historia que está detrás de mí empujándome a hacer mi trabajo, a seguir haciéndolo y es uno de los recuerdos más potentes en mi vida.

¿Por qué son importantes las grandes batallas que él libró para la memoria?

Porque es que Guillermo Cano muere en un momento muy especial de la historia del país y muere como consecuencia de su reacción frente a los eventos que se venían, se venía venir una crisis de derechos humanos gravísima, como el asesinato de los candidatos políticos, por la campaña de exterminio de la Unión Patriótica, las torturas. Digamos, cuando toda la prensa se cierra en defensa del Estatuto de Seguridad, que convertía a Colombia en una dictadura al estilo de Chile y Argentina en esa época Guillermo Cano dice: no señor esto es una democracia y aquí se tienen que respetar los derechos humanos y por más que respetemos los paramilitares, no tienen derecho a torturar y el que torture se va a la cárcel. Eso es un crimen gravísimo, a la Unión Patriótica, por más diferencias que tengamos con ellas, hay que respetarla y el primer respeto comienza por el respeto a la vida y el respeto sus ideas. Es decir, Guillermo Cano tenía una claridad sobre los problemas del país, sobre las crisis a las que llega el país, sobre la crisis de infiltración, de mafias en la política, sobre la crisis de derechos humanos que comenzaban y, sobre todo, sobre la crisis de corrupción que afrontaba el régimen político del país. Él sabía perfectamente eso puso todas las alarmas, las alcanzó a poner antes de morirse y lo que hicieron fue apagar esas alarmas que se estaban prendiendo.

¿Cuál es su opinión frente al crimen de Guillermo Cano y a la necesidad de los colombianos de tener memoria frente a este tema?

Ya lo dijo Marx en el Capital los pueblos que no conocen su historia, están condenados a repetirla y de hecho no solo se está repitiendo, sino que estamos viviendo de ello. Hace muy poco tiempo, el hermano de un narcotraficante extraditado con investidura de Senador trató de ahorcarme en la calle, entonces de ese tipo de salvajismos era del que nos estaba previniendo Guillermo Cano. Tenemos entonces a unos delincuentes ostentando el poder

político y todo eso tiene sus antecedentes, y todo eso tiene que ver con todos esos llamados que estaba haciendo Guillermo Cano desde la perspectiva de unos principios, de unos valores que existían y de unos valores que él defendía, y de unos valores que llevan en crisis más de 30 años y que es apenas obvio pensar que se han afectado.

¿Qué cree usted que se deba hacer para lograr la reconstrucción de la memoria histórica del periodismo, poniendo la mirada en lo que paso con el asesinato de Guillermo Cano?

Yo creo que no sólo se trata de plantear históricamente lo que él hizo, los problemas ambientales le preocupaban a él muchísimo, también estaba advirtiendo sobre esas crisis, sino poner en perspectiva eso, es decir en la medida que hoy en día sepamos que por la violencia, por la corrupción, por las crisis económicas del periodismo dejamos durante un tiempo de mirar los problemas. Entonces nos damos cuenta al menos de la necesidad de la profundización de sus conocimientos para poder resolver esa ecuación del futuro de la que hablaba Milton y que Guillermo Cano entendía perfectamente sobre qué es lo que hace que una persona pueda decidir libremente. Entonces una persona puede decidir libremente en la medida en la que sepa lo que pasó, en que conozca tanto de lo que pasó que ese conocimiento le sea suficiente para entender el porqué de todas las cosas del presente y, en ese sentido, tomar una decisión hacia el futuro, una decisión para su vida, para su profesión, para su desarrollo profesional, pero sobre todo una decisión para el bienestar de la sociedad, es decir una decisión política. Entonces cuando en medio de la crisis llegan estos delincuentes al Congreso, la prensa se queda callada y uno dice, miércoles aquí hay un problema, y el problema va a seguir existiendo porque vamos a seguir teniendo la cabeza metida dentro de la tierra como el avestruz.

Tomado de http://upload.wikimedia.org/wi 1

“Un crimen inútil…en un país con “memoria de insecto” asediado por toda clase de insectos amparados en la violencia y la corrupción…”

CARLOS MARIO CORREA

Comunicador social y periodista de la Universidad de Antioquia, especialista en periodismo investigativo. Fue corresponsal de El Espectador en Medellín durante trece años, once de ellos trabajó como coordinador de la redacción de la regional Antioquia. Fue testigo directo de la persecución que sufrió el periódico en Medellín y de las diferentes formas de informar desde la clandestinidad. Otros de sus trabajos como periodista los realizó en el periódico EL Mundo y Caracol Radio, Medellín. Escribió el libro ―Las Llaves del Periódico‖, donde hace un relato detallado de la situación del periodismo en Medellín durante la época del 80.

¿Por qué es importante luchar por la memoria de un país como Colombia?

Por la frase de cajón: quien olvida su historia, y la historia de Colombia está manchada de injusticia y de sangre, está condenado a repetirla. Tener memoria, cultivar y fortalecer la

memoria, nos conduce a saber quiénes somos y cómo podemos ser mejores seres humanos…

¿Qué significa para usted la obra de Guillermo Cano Isaza?

Recuperar una parte muy importante de la historia del periodismo colombiano. Guillermo Cano no sólo dejo una obra periodística de opinión (editoriales y sus famosas Libreta de Apuntes, de 1979 a 1986) sino una gran obra como reportero raso, como cronista taurino, deportivo, cultural y de hechos cotidianos. Él hizo toda la carrera de un periodista de su época: subió de los talleres de amada y composición del periódico, donde se untó de tinta y aprendió a leer al revés, pasando por varias secciones de la sala de redacción, hasta llegar a la oficina de dirección., aunque muy joven, a los 26 años.

¿Qué significa Guillermo Cano?

Guillermo Cano hoy significa periodismo integro, independiente, responsable, crítico y valiente…sólo lo pueden dudar quienes no conozcan su vida y su obra, inseparable la una de la otra, y marcadas por el sentido profundo del oficio periodístico.

¿Qué legado dejó Guillermo Cano para la prensa y el periodismo?

Su vida y su obra representan una de las metas más altas para quien desee trabajar como periodista en Colombia. Es decir, uno de los mayores paradigmas a seguir en un país como Colombia de brillantes periodistas….

Porque fueron batallas peleadas con armas lícitas; es decir, con las armas propias del periodismo: investigación, fiscalización, crítica, valor, defensa de la condición humana esencial y de su valor primordial: la libertad…

¿Cuál es su opinión frente al crimen de Guillermo Cano y a la necesidad de los colombianos de tener memoria frente a este tema?

Un crimen inútil…en un país con ―memoria de insecto‖ asediado por toda clase de insectos amparados en la violencia y la corrupción…

Porque, inclusive, muy pocos estudiantes de periodismo en Colombia saben quién fue Guillermo Cano…Y lo peor, muchos profesores de periodismo tampoco lo saben…y los